SÍNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA.

EL SIGLO TERCERO.

 Temática a desarrollar en el tema, la adelantamos en el siguiente ÍNDICE:

 1.- Crecimiento y multiplicación de las iglesias locales.

2.- La relación de los obispos de Roma, de san Ireneo

3.-El catecumenado como medio de integración en la Iglesia.

4.- Presencia de la mujer en las comunidades cristianas.

5.- Estructuración de las iglesias locales.

6.- Las persecuciones romanas en el siglo.

7.- Herejías de este siglo.

 LA EUCARISTÍA CENTRO DE LA LITURGIA DE LA IGLESIA.

1.- CRECIMIENTO Y MULTIPLICACIÓN DE LAS IGLESIAS LOCALES.

            Durante este siglo la Iglesia siguió creciendo, de modo  que sobre un 50% de los habitantes del imperio romano,  a finales del siglo, eran ya cristianos. Numerosas eran las comunidades cristianas existentes en una variedad de lugares : Italia central y del Norte, sur de España, África del norte, la Galia, (hoy Francia), Edesa ( hoy Irak) Persia y Mesopotamia, Armenia, etc.

            Esta multiplicación de comunidades no impidió la unidad en la misma fe, tal unidad procedía, en primer término, de la celebración de la Eucaristía. La exclusión de la participación en la misma daba lugar a la excomunión entendida como separación bien definitiva o temporal  de la Iglesia.

Signo sensible y causa de esta  unidad fue siempre la eucaristía. El pecador o el que  rompía la unidad era excluido de la eucaristía y, por  consiguiente, de la comunión; incurría en la pena de la  ex-comunión.

La comunión afianzaba a las comunidades, les daba cohesión  espiritual y apoyo mutuo; por la comunión se sentían unidos  a los apóstoles, a los mártires y hermanos desconocidos. Incluso  cuando debían viajar, llevaban “carta de comunión” –salvoconducto- todos los  cristianos, incluso obispos y presbíteros. Esta carta de comunión se  llamaba también carta de hospitalidad y abría las puertas en  todo el imperio; el portador era recibido en la comunidad,  en la eucaristía y gozaba de alojamiento sin cargo alguno.

Estaban estas cartas respaldadas por listas completas que los obispos  remitían a todas las comunidades, donde constaba el nombre de  los que estaban “en comunión” o en “excomunión”. El Papa  Ceferino en este siglo III revocó las cartas de comunión  a algunos herejes

            La unidad en  la fe era un factor de identificación, de modo que todas las iglesias tenían unos mismos contenidos en sus creencias : una  misma fe, un solo Señor  y un solo bautismo,”esta unidad tenía su  origen  en las  enseñanzas apostólicas, que en gran parte quedaron plasmadas en los escritos del Nuevo Testamento, Evangelios y Cartas de los apóstoles , así como por  tradiciones  orales procedentes de los mismos apóstoles  y recogidas por  Padres de la Iglesia que habían  conocido a alguno de los apóstoles o discípulos inmediatos de Jesús, así como por la autoridad unificadora que venía del obispo de Roma.

 

SAN LINO SUCESOR DE SAN PEDRO.

2.- LA RELACIÓN DE LOS OBISPOS DE ROMA DE SAN IRENEO.

Centro geográfico de la comunión era Roma. El  obispo africano Optato (siglo IV) dice: La primera sede episcopal  en Roma fue conferida a Pedro. Sobre esta sede descansa  la unidad de todos, gracias al sistema de las cartas  de paz, en una única sociedad de comunión. Y san  Ambrosio, más tarde: De la Iglesia romana fluyen hacia todas  las demás los derechos de la venerable comunión.

Era, pues,  el Papa el centro de la comunión donde se respaldaban  los obispos, no a la inversa. Cuando el Papa hubo  de dictar excomunión a más de cien obispos de África  y Asia Menor, no tembló la sede de Roma. Vivió  la Iglesia apostólica en verdadera comunión, como consta en los  escritos de los apóstoles, especialmente en san Pablo y san  Juan, y en algunos epitafios .

          San Ireneo de Lyón, muerto el año 202, nos da la lista de  los obispos de Roma con estas palabras. Luego de haber fundado y edificado la Iglesia los beatos Apóstoles, entregaron el servicio del episcopado a Lino: a este Lino lo recuerda Pablo en sus cartas a Timoteo, Anacleto  lo sucedió. Después de él, en tercer lugar desde los Apóstoles, Clemente heredó el episcopado, el cual vio a los beatos Apóstoles y con ellos confirió, y tuvo ante los ojos la predicación y Tradición de los Apóstoles que todavía resonaba […].

A Clemente sucedió Evaristo a Evaristo Alejandro, y luego, sexto a partir de los Apóstoles, fue constituido Sixto. En seguida Telesforo, el cual también sufrió gloriosamente el martirio; siguió Higinio, después Pío después Aniceto. Habiendo Sotero sucedido a Aniceto, en este momento Eleuterio tiene el duodécimo lugar desde los Apóstoles. ( Ireneo de Lyón .Adversus HaeresesIII, 3.3)

 3.- EL CATECUMENADO COMO MEDIO DE INTEGRACIÓN EN LA IGLESIA.

            Gracias a Hipólito, conocemos la importancia que se daba a la iniciación cristiana, integrada por la recepción del bautismo de la confirmación y primera comunión. En el siglo III la  iniciación o catecumenado solía tener la duración de tres años.

LA IGLESIA EMPEZÓ PRONTO A BAUTIZAR A LOS HIJOS DE PADRES CRISTIANOS, PORQUE AUNQUE UN NIÑO SEA INCAPAZ DE RESPONDE CON LA FE , SON  CAPACES DE RECIBIR LOS   DONES DE DIOS.

Esta que podemos de calificar como larga preparación del bautismo, surgió como consecuencia de las persecuciones las cuales originaron no pocas deserciones entre los cristianos, lo que llevó a la exigencia de darles una mayor preparación antes del bautismo. Es significativo que la persecución de Diocleciano, la más cruel de las persecuciones, fue en las que menos apostasías hubo.

 PILA BAUTISMAL EN LA IGLESIA PRIMITIVA.

BAUTISMO POR INMERSIÓN.       

El candidato debía ser presentado por otros cristianos como garantía de su sinceridad exigiendo al mismo antes de iniciarlo la renuncia a ciertos oficios. Si seguimos los pasos de quien quiere  hacerse cristiano,  el primer paso era un  examen sobre su familia profesión etc. Algunas situaciones familiares, como la poligamia y el concubinato, o de tipo profesional, como ser actor teatral, mago, guardián de ídolos, gladiador y algunos otros oficios, impedían que esa persona se inscribiera entre los catecúmenos.

            Una vez admitido, éste recibe el nombre de catecúmeno. La palabra catecumenado procede del verbo griego katejéin, que significa resonar, hacer sonar en los oídos y, por extensión, instruir, catequizar. Así catecúmeno es el que está siendo instruido,

            Durante los tres años de catecumenado los cristianos eran instruidos en los contenidos de la fe y de  la moral evangélica, al final de los mismos en una ceremonia que incluía varios pasos, los candidatos  comenzaban por  recibir el bautismo, ciertas ceremonias de la administración del bautismo perduran en la actualidad: signación de la cruz en la frente, los oídos y  la nariz., imposición de manos del que presidía etc.

Los catecúmenos que se bautizaban por pascua pasaban la noche del sábado de gloria en vigilia, escuchando lecturas y orando juntos, al final de la noche eran bautizados por inmersión. El obispo terminaba con la imposición de manos, que dio, posteriormente lugar a la confirmación. Inmediatamente después los bautizados participaban en la Eucaristía quedando así terminada su iniciación cristiana, siendo considerados como fieles.

 4.- PRESENCIA DE LA MUJER EN LAS COMUNIDADES CRISTIANAS.

                Si la persona bautizada era una mujer, según la Didascalia, o Doctrina de los doce apóstoles, “es necesario el oficio de una mujer diácono. En primer  lugar,  cuando las mujeres bajan al agua, tienen que ser ungidas con el óleo de la unción por una diaconisa…Pero que sea un hombre el que pronuncie sobre ellas los nombres de invocación de la divinidad en el agua. Y cuando salga del agua, que la acoja la diaconisa y que ella le  enseñe cómo deber ser conservado el sello del bautismo  totalmente intacto en la pureza de la santidad.

             La existencia de diaconisas en la Iglesia primitiva está más que suficientemente probada, este ministerio femenino fue declinando por dos causas principales: el miedo a la impureza ritual debido al periodo menstrual femenino y el descenso de bautismos de adultos.

            La mujer en la Iglesia primitiva tuvo una presencia destacada. Las cartas de san Pablo nos proporcionan el nombre de algunas de ellas , por ejemplo: Ninfa de Laodicea (Col 4,15) Apia que junto con Filemón dirige la Iglesia en Colosas ( Fil. 1,2) Lidia en Filipos( He. 16,15) Pablo nombra a Febe, a quien llama “ patrona” o “ presidente”. Entre las que ayudaban a las mujeres a desvestirse y atender a los enfermos se nombran a María, Trifena, etc.

De acuerdo con la historia se puede afirmar algún tipo  de participación de la mujer en el ministerio ordenado en la iglesia primitiva, algo que por diversas razones  debió desaparecer muy pronto, lo que si aparece en las iglesias paulinas es la participación de la mujer en el ministerio que podríamos llamar carismático.

EL OBISPO Y SUS PRESBÍTEROS.

5.- ESTRUCTURACIÓN DE LAS IGLESIAS LOCALES.

            En el siglo III, la Iglesia  alcanzó  una sólida estructura: En cada una de las Iglesias locales  había un obispo, al que ayudaban los presbíteros y los diáconos. También aparecieron nuevos ministerios, como el de los lectores, acólitos, exorcistas,  y ostiarios.

            Un ejemplo de esta estructuración la encontramos en la Iglesia de Roma quien según Eusebio en su obra  Historia eclesiástica VI, 43,11, afirmaba que hacia el 250 el obispo de Roma presenta su Iglesia diciendo “ Hay  en ella 46 sacerdotes,7 diáconos, 7 subdiáconos, 42 acólitos, 52 exorcistas, lectores y ostiarios, porteros, más de 1.500 viudas  y pobres a los que alimenta la gracia y el amor del Señor”

            El crecimiento del número de los cristianos llevó a la creación de Iglesias rurales, cambiando así la costumbre de que sólo las ciudades y especialmente las grandes urbes tuvieran varias iglesias.

            También en este siglo, al  final del mismo, se comenzaron a construir templos que vinieron a sustituir a las basílicas ( casas grandes, reales) de los comienzos del cristianismo en donde los cristianos celebraban los actos de culto.

MARTIRES DE LA PERSECUCIÓN DE DIOCLECIANO.

6. PERSECUCIONES ROMANAS EN EL SIGLO.

            Como en los siglos anteriores los cristianos fueron objeto de persecuciones por parte de las autoridades  romanas haciendo que el siglo III fuera el más cruel en este aspecto, dando lugar a  la aparición de muchos mártires.

             Las persecuciones  iban principalmente dirigidas a las cabezas de la Iglesias, mártires de este siglo son el Papa Sixto II y el diácono san Lorenzo, en Roma; en África, el gran obispo de Cartago san Cipriano;  en España, el obispo san Fructoso de Tarragona  con sus diáconos, y así infinidad de cristianos en todas las regiones del  imperio.

            La última de las persecuciones, la desencadena por el Emperador Diocleciano, fue la más terrible de todas, entre los mártires de la misma se cuentan a santa Inés, los santos médicos Cosme y Damián, san Sebastián. En España el diácono san  Vicente y los dieciocho mártires de  Zaragoza, y Santa Eulalia de Mérida, esta persecución no cesó con la abdicación del Emperador Diocleciano manteniéndola su sucesor Maximiano, esta fue la última prueba sufrida por los cristianos acercándose tras ella su libertad, estas persecuciones  obligaron a los cristianos a esconder su calidad de cristianos dando pie a deserciones , por temor a la muerte, así como a vivir su fe escondidos y celebrando sus ritos en lugares ocultos.

            Aunque las persecuciones  duraron prácticamente hasta el edicto de Milán del año 313, entre ellas hubo periodos de paz en las que las exigencias imperiales no se cumplían en las provincias romanas con la misma intensidad que en la metrópoli.

MANIQUEISMO.

7.- HEREJÍAS DE ESTE SIGLO.

              También en este siglo  debió sufrir la iglesia dificultades internas, entre ellas las de las herejías. La herejía adopcionista que afirmaba que Jesús era únicamente hijo adoptivo de Dios fue condenada en el Concilio de Antioquia el año 268.

Politeísmo: No faltó quien sostuviera que el Padre y el  Hijo eran tan diferentes, que en realidad eran dos dioses  distintos.

El modalismo de Sabelio negó la Trinidad. Afirmaba que  al Padre se le llamaba Hijo en cuanto se había  encarnado, y que el Espíritu Santo no es más que  una modalidad de Dios.

El monarquianismo: propone la existencia  de un solo principio y de un único gobierno y  no acepta las tres personas en Dios. Reduce al Hijo  y al Espíritu Santo a fuerzas divinas o a modos  en que Dios se presenta a los hombres en la  historia.

El patripasianismo que decía que el Padre se  encarnó y padeció.

El maniqueísmo: insistía, como los gnósticos, en  la existencia de dos principios supremos, ambos creadores: la luz  y las tinieblas. La luz había creado el alma y  todos los seres buenos. Las tinieblas crearon, por su parte,  el cuerpo y las cosas materiales que, por tanto, eran  consideradas malas.

Celso fue hostil a los libros inspirados,  a Cristo y a la Iglesia.

Otras herejías fueron condenadas el siglo siguiente una vez que la reflexión teológica estuvo más desarrollada.

  SAN CIPRIANO DE CARTAGO.     

San Cipriano,  obispo de Cartago, muerto en el 258, trabajó para que los cristianos que habían apostado en las persecuciones, los llamados  lapsi, caídos fuesen de nuevo recibidos y perdonados sin necesidad de ser de nuevo bautizados, asentándose así la doctrina de que el bautismo en cualquier caso era irrepetible. Publicó también un libro sobre la unidad de la Iglesia fundamentada en la comunión de los obispos  entre sí. San Clemente de Alejandría, escribió comentarios a la Biblia, y mostró cómo la filosofía griega había preparado el camino al pensamiento cristiano. 

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO.

 1.- ¿ Hay algún aspecto en este Tema que te haya resultado novedoso?

2.- ¿ Como podríamos justificar hoy el bautismo de los niños ?

3.- ¿ Porqué piensas que la presencia ministerial de la mujer en la Iglesia comenzó a declinar hasta llegar  a desaparecer?

NOTA. ESTE TEMA SE COMPLETA CON LA HISTORIA DEL PAPADO EN EL SIGLO III. EN EL BLOG. CATEGORIA:  HISTORIA DEL PAPADO SIGLO A SIGLO.

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