ROSTRO DEL HOMBRE DE LA SÁBANA SANTA DE TURÍN.

EL MODO COMO SE UNIERON LA HUMANIDAD Y LA DIVINIDAD EN CRISTO.

 Para nosotros los cristianos Dios se encuentra presente y unido a todos y cada uno de los seres  que integran la naturaleza, es la unidad  que se deriva de haberlas creado, dándoles a cada uno de los seres el modo de ser que tienen, de seguir manteniéndolos en ese ser,  por su acción conservadora y finalmente acompañándolos en las acciones que realiza.

            Esta unión que Dios tiene con la naturaleza toda, incluida la humana, es una especie de encarnación divina, que permitió a San Pablo decir: “en Dios vivimos, nos movemos y existimos” y a San Agustín, “Dios está más cerca de mí que yo mismo”.

Sin embargo, esta presencia de Dios no llega a tanto que permita decir que Dios y los seres son una misma cosa, Dios tiene su propia identidad y cada ser la suya; Dios es distinto de todos y cada uno de los seres, como cada ser es diverso y distinto de Dios y del resto de los seres, por lo mismo nunca podremos decir, por ejemplo, que un león es Dios, ni que un león es un tigre.

            La unión, sin embargo, que hay entre la humanidad y la divinidad en Jesús es de un orden distinto, que permite, según los textos del Nuevo Testamento afirmar que este hombre Jesús de Nazaret es Dios.

En otro tema del blog nos hemos ocupado de presentar los textos del Nuevo Testamento en los que se afirma categóricamente que Jesús es Dios.( Ver en esta misma categoría el Tema la divinidad de Jesús en el Nuevo Testamento )

En este tema queremos ocuparnos de explicar, hasta donde podamos, el modo como la humanidad y la divinidad se unieron en Jesús para permitir que digamos que Jesús es Dios y Hombre verdadero.

   JESÚS ES VERDADERO HOMBRE. 

 Lo primero que hay que admitir es que en el Nuevo Testamento claramente se afirma  la unidad de Jesús: Jesús es un único sujeto, tiene un único Yo,  que pertenece a dos ámbitos o esferas de existencia, la humana y la divina, pero en ninguno de esos escritos se nos habla del modo como se realizó tal unidad.

            La Iglesia de la época posterior a los apóstoles, tardó un periodo de tiempo relativamente largo para ocuparse de este tema y cuando lo hizo, fue dentro de un contexto cultural helenístico-romano, utilizando para explicar el modo de la unión, conceptos y palabras tomados de este contexto, unas  veces, y otras, creando conceptos y palabras nuevas. Entre los conceptos tomados de esa cultura están las nociones  de sustancia, esencia, existencia, naturaleza, hipóstasis,  persona etc.

            En la utilización de estos conceptos hubo no pocas fluctuaciones y explicaciones que no salvaban el dato fundamental contenido en el Nuevo Testamento,  es decir que Jesús era Dios y hombre verdadero, hasta que se logró una formulación respetuosa con este dato. Esto ocurrió el año 451 en el concilio de Calcedonia cuya enseñanza fue definitivamente precisada el año 553 en el concilio Constantinopolitano II.

  IMÁGENES DEL II CONCILIO DE CONSTANTINOPLA.

La formulación a la que nos referimos manejó básicamente dos  o tres conceptos, el concepto de, esencianaturaleza y el de hipóstasis o persona.

            Entendían por  esencia aquello que hace que un ser   sea lo que es,  y por naturaleza  la misma esencia en cuanto que es principio de operaciones , es decir la naturaleza determina la clase de ser que se es desde el punto de vista de sus posibilidades de acción,  así la naturaleza humana  es el  conjunto de capacidades  que hacen que un hombre sea hombre: en cuanto ser que puede pensar, ser que puede amar, ser que puede querer, ser que puede decidir libremente etc.

            Y por hipóstasis o persona entendían  aquella cualidad que permite que una naturaleza realice y actualice todas sus capacidades naturales.

            Según esto al hombre para ser tal, no le basta con tener una naturaleza humana, sino que esta naturaleza debe estar dotada de una hipóstasis o persona:  pues ello es lo que actualiza las posibilidades que tiene la naturaleza humana, permitiendo por ejemplo que la posibilidad de pensar que tiene el hombre por  tener naturaleza humana, se convierta de posible  en real, haciendo que el hombre piense, y así la persona es lo que permite que todas las posibilidades que tiene el hombre sea actualicen y se conviertan en reales.

            Estos conceptos los aplicaron a Jesucristo  diciendo que en Jesucristo había dos naturalezas, una naturaleza humana que le permitía ser un hombre completo y una  naturaleza divina que le permitía ser Dios, pero la naturaleza humana de Jesús no quedó terminada por una hipóstasis o persona humana , sino que a esta naturaleza humana la terminó o completó la hipóstasis o persona del Hijo de Dios el Verbo divino, por eso a la unión de las dos naturalezas en Cristo se denominó UNION HIPOSTÁTICA , porque ambas se unieron en la  hipóstasis o persona del Verbo divino.

                        En consecuencia Jesucristo era una persona divina, con dos naturalezas: una humana y otra divina, por ello Jesús tenía dos entendimientos, dos voluntades, todas las posibilidades y facultades propias de la naturaleza humana, pensar, amar, gozar, sufrir, llorar, morir etc. y todas las posibilidades y facultades propias de la naturaleza divina, pero una única persona y ésta divina. Esta idea de la unión de la divinidad y de la humanidad en Cristo, es la que se ha ido transmitiendo en la Iglesia hasta nuestros días, en los documentos del Magisterio.

CRISTO A PESAR DE SU NATURALEZA DIVINA

Pero Jesús vivió su divinidad, durante su vida terrena, en la humillación, algo que nos recuerda claramente San Pablo :”Cristo a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió un Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo y en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.”( Fil.2,6-11)      

El pensamiento cristiano contemporáneo, aún admitiendo esta formulación, se ha preocupado de explicar su verdadero significado, ante las dificultades que han surgido debido al concepto de persona que corre hoy en el pensamiento moderno, distinto del que tenían los que hicieron dicha formulación.

            El pensamiento moderno define a la persona como un sujeto que tiene autoconciencia de si mismo, individual, libre, responsable, capaz de realizar variadas acciones y mantener múltiples relaciones; decir hoy que debido a la unión hipostática Jesucristo no es una persona humana sería afirmar que le falta lo que es constitutivo esencial de lo humano, no sería por lo tanto verdadero hombre.

            El pensamiento cristiano actual repite con Calcedonia y con el Concilio Constantinopolitano II que Jesús de Nazaret,  a pesar de que su naturaleza humana está unida a la persona del Hijo de Dios, es hombre perfecto: no le falta nada de cuanto constituye lo humano: está dotado de un centro psicológico de los actos humanos que constituye  “ la personalidad “sicológica” de un sujeto, tiene su propia personalidad moral; sin embargo, toda esa realidad humana, que utilizando el  concepto moderno permitiría hablar de la persona humana de Jesús, a nivel ontológico y existencial pertenece y hace referencia al Verbo/Hijo de Dios, que se ha  expresado a sí mismo y se ha dado un rostro en forma humana, humanizándose, pues el término último al que hay que atribuir todas las actividades humanas de Jesús,  es la persona divina del Hijo de Dios. En consecuencia si Jesús pensaba, amaba, lloraba, moría, quien, en última instancia pensaba, amaba, lloraba y moría… era Dios, el Hijo de Dios.

ESTE ES EL HOMBRE .ANÓNIMO. PARROQUIA DE MIGUELTURRA. C. REAL. ESPAÑA.  

La verdad dogmática de la unión hipostática tiene una gran importancia para la humanidad. Hace del hombre Jesús de Nazaret, Hijo de Dios, el hombre verdadero, el hombre ideal, el hombre que es modelo de la humanidad auténtica, puesto que en él la realidad humana no ha quedado ni mucho menos disminuida, sino que permaneciendo y conservando lo que era, llegó en Cristo hasta el límite de sus capacidades: la de ser asumida por Dios.

 

EL PROCESO DE LA COMUNIDAD DE  DISCÍPULOS DE JESÚS  HASTA LLEGAR A LA FE EN SU DIVINIDAD .

En el tema 7 analizamos  la divinidad de Jesús en los textos del Nuevo Testamento, subrayando  aquellos en los que de forma directa se expresaba la divinidad de Cristo, a través de un juicio más o menos explícito en el que al sujeto Jesús se aplicaba el predicado Dios, prescindiendo de aquellos que posiblemente podrían incluir la fe en la divinidad del Señor, pero que podían ser objeto de ser interpretados de otra forma.

En el Tema 9 hablamos de la divinidad de Jesús en los escritores de finales del siglo I y del siglo II , citando  testimonios explícitos de varios Padres de la Iglesia discípulos inmediatos de los apóstoles y de varios apologistas como prueba de la fe de las comunidades cristianas en la divinidad del Señor, dejando constancia de que  la fe en la divinidad de Jesús pasó sin ruptura de la fe de las comunidades apostólicas a las inmediatamente posteriores a ellas y de allí a las siguientes hasta que la divinidad de Cristo quedó fijada en fórmulas precisas en el primer concilio de Nicea.

Dando por válido lo dicho en ambos temas, emprendemos ahora lo que el título expresa directamente  así como ciertos aspectos que se hallan en él  implícitos . El principal de ellos es que la fe en  la   divinidad de Jesús no fue algo que surgió en los discípulo de Jesús de un modo instantáneo sino que fue el término de un proceso que tuvo su tiempo y su espacio.

Esta afirmación no tiene el sentido de que la fe en la divinidad de Jesús fuese el término de un proceso creativo, tal como la mitificación de su persona, sino que, en primer lugar,  unos datos ya existentes, fueron reinterpretados en unos casos y en otros comprendidos por vez primera, de modo  que se puede afirmar que la divinidad de Jesús  que estaba ya presente en la vida, obra, y  predicación del Jesús histórico,   fueron  interpretados, y comprendidos en su verdad plena por la acción de un acontecimiento con el que terminó y se cerró la vida e historia terrena del Señor. Tal hecho fue el de su resurrección y glorificación a la derecha del Padre, este  hecho no supuso una ruptura del acontecer histórico de la vida de Jesús sino que fue  la culminación de esa vida. La historia terrena de Jesús no acabó con su muerte y sepultura sino con su resurrección gloriosa  y su ascensión a la derecha del Padre

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IMAGEN DE JESÚS RESUCITADO.

No pocos de los hechos y dichos de Jesús  fueron comprendidos, no modificados, sino interpretados a la luz de su resurrección y glorificación, como el primer paso para la fe en la divinidad de Cristo. Los podemos incluir en estos tres apartados.  1.-El modo como Jesús presentó su mensaje. 2.- La conciencia de ser portador de una misión recibida de Dios. 3.-La conciencia de mantener con Dios una relación única y exclusiva.

1.- Jesús presenta su mensaje con autoridad: ¿ Qué hay entre tú y nosotros? ¿ Has venido a perdernos? Te conozco tú eres el Santo de Dios. Jesús le mandó: Cállate y sal de él. El espíritu impuro, agitándole violentamente, dio un fuerte grito y salió de él. Quedáronse todos estupefactos diciéndose unos a otros: ¿ Que es esto? Una doctrina nueva y revestida de autoridad, que manda a los espíritus impuros y le obedecen.( Mc.24-28)

Llegaron a Cafarnaum , y luego el día del sábado, entrando en la sinagoga enseñaba. Se maravillaban de su doctrina, pues la enseñaba como el que tiene autoridad y no como los escribas” ( Mc. 1,22)

“ Viendo Jesús que se reunía mucha gente, mandó al espíritu impuro, diciendo: Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando, sal de él y no vuelvas a entrar más en él”( Mc.9,25)

Todo el capítulo 5 y 6 de san Mateo en el llamado Sermón de la Montaña Jesús emplea un lenguaje en el que muestra su conciencia de estar dotado de una autoridad que le permite una nueva interpretación de la Ley, “ Oísteis que se dijo a los antiguos…pero yo os digo” en todo el sermón de la montaña emplea ese yo enfático que denota la conciencia de ser representante de Dios.

JESÚS ES EL HIJO DE DIOS.

2.-La conciencia de ser portador de una misión recibida de Dios. El comportamiento de Jesús con los pecadores , comiendo con ellos, acogiéndolos y admitiéndolos a la comunión con Dios, anunciando el perdón de los pecados” vete en paz y no quieras pecar más” llegando a decir a alguna persona como el paralítico: “ Tus pecados son perdonados” y la consiguiente reacción de los presentes”¿ Pero qué habla éste? Esta blasfemando. ¿Quien puede perdonar pecados sino Dios?( Mc 2,6)

Los milagros de Jesús ponen de manifiesto tal como lo escribe Lucas “ Si yo expulso los demonios por el poder de Dios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios” Lc. 11,20

Jesús que se consideró a sí mismo como profeta no deja de situarse por cima de todos los profetas: “ Muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron” Mt.13,17)

“ Los escribas y fariseos viendo que comía con pecadores y publicanos, decían a sus discípulos: ¿ Por que es que come y bebe con publicanos y pecadores? Y Jesús les dijo. No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos: ni he venido yo a llamar a los justos, sino a los pecadores. Los discípulos de Juan y de los fariseos ayunaban. Vienen pues y le dicen: ¿ Por qué ayunando los discípulos de Juan y los fariseos, tus discípulos no ayunan?

Y Jesús les dijo ¿ Acaso pueden los compañeros del esposo ayunar mientras está con ellos el esposo? ( Mc. 2,16 s.s.)

Los discípulos no sólo no ayunan sino que no guardan el sábado, algo que es también causa de rechazo de Jesús, él justifica su proceder afirmando: “ que el hombre no se hizo para el sábado, sino el sábado a favor del hombre. Porque el Hijo del Hombre es también Señor del sábado”( Mc. 2,28)

JESÚS HIJO DE DIOS.

3.-La conciencia de mantener con Dios una relación única y exclusiva, Jesús tuvo con Dios una relación tan propia y exclusiva de él que le llevó a llamarle su “abba”, su papá, es este un dato que parece estar bien fundado desde el punto de vista histórico, tal denominación expresa que Jesús tenía conciencia de mantener con Dios una relación propia y exclusiva de él.

Estos y otros datos que podríamos aportar posiblemente fueron el resultado de una reinterpretación llevada a cabo por los discípulos tras el hecho de su resurrección, tal interpretación y comprensión llevaron a la comunidad apostólica al que sería el primer contenido de confesión cristiana sobre Jesús: JESUS ES EL HIJO DE DIOS.

Así nos lo recuerdan, por ejemplo los textos de san Pablo:

Jesús es llamado por Pablo,  unas veces, Hijo de Dios: “Dios me es fiel testigo de que nuestra palabra con vosotros no es Sí y No. Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús que os hemos predicado yo, Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No, antes ha sido Sí en Él. Cuantas promesas hay de Dios son en Él Sí; y por Él decimos Amen para gloria de Dios.”( Cf. 2ª Cor. 1,19; Gal. 2,20; Efe. 4,13) Otras simplemente “ el Hijo” ( 1ª Cor. 15,28) otras “ Dios ha mandado a su propio Hijo” Rom. 8,3) “ Dios no perdonó ni a su propio Hijo”(8,32)

BAUTISMO DEL EUNUCO POR FELIPE.

Pero también el Credo de las comunidades comenzó con la profesión de fe en Jesucristo como Hijo de Dios,  así lo indica el pasaje del apóstol Felipe quien tras instruir al eunuco  de la reina de Candaces , llegaron a un lugar donde había agua, diciendo el eunuco: “ aquí hay agua ¿ qué impide que sea bautizado? Felipe dijo: si crees de todo corazón bien puedes. Y respondiendo dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.”

La resurrección y glorificación de Cristo no sólo actuó como una luz proyectada sobre su vida y muerte, pasadas, sino que iluminó a los apóstoles y discípulos, apoyados por la acción del Espíritu Santo, el principio e inicio de su historia. Los apóstoles pasan desde el final de la historia de Jesús : vida, muerte y resurrección al comienzo de esa historia. Al llegar a la consumación de esa historia Jesús llega como hombre al lugar donde estaba como Hijo. Jesús elevado en cruz, sube hasta el cielo y manifiesta así su condición de enviado del Padre y el lugar desde donde viene.” Porque nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo”.

EL HIJO PREEXISTE JUNTO AL PADRE.

Este salto del final al comienzo tiene lugar no sólo en san Juan y en san Pablo, sino en el resto de los evangelios, una vez que la luz de la resurrección ha revelado el misterio de la filiación  divina de Jesús y su condición de enviado del Padre, es necesario poner en claro que tal filiación es eterna, que el Hijo preexiste junto al Padre.

Las narraciones sobre el origen de Jesús en Lucas y Mateo son el correlato de las afirmación de Juan: “ En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios”( Jh. 1,1) En estos relatos los evangelistas ponen de relieve que el nacimiento humano de Jesús no es su comienzo absoluto. La condición divina de Jesús no es su concepción virginal , esta sólo dice relación al inicio de su existencia humana, que presupone su preexistencia eterna y su filiación divina.

La concepción de Jesucristo fue así: Estando desposada María, su madre, con José, antes de que conviviesen , se halló haber concebido María del Espíritu Santo…Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que el Señor, había anunciado por el profeta que dice: He aquí que una virgen concebirá y parirá un hijo y se le pondrá por nombre Emmanuel que quiere decir Dios con nosotros” ( Mt. 18-23)

ESTE ES MI HIJO MUY AMADO: ESCUCHAZLE.

“ El angel le dijo no temas María, porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien podrás por nombre Jesús, el será grande y llamado Hijo del AltísimoEl Espíritu Santo vendrá sobre ti y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra por esto el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios” ( Lc.1,31-38)

También Zacarías lleno del Espíritu Santo profetizó diciendo:

“ Bendito el Señor Dios de Isarael porque ha visitado y redimido a su pueblo…Y tú niño serás llamado profeta del Altísimo pues tú iras delante del Señor para preparar sus caminos, para dar a conocer la salvación a su pueblo con la remisión de sus pecados…”( Lc. 1,68-78)

La preexistencia y envío son reiteradas en san Pablo: “ Al llegar la plenitud de los tiempos Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley,para redimir para redimir a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos el ser hijos ( Gal 4,4-5)

Dios enviando a su propio Hijo en carne semejante a la del pecado condenó al pecado en la carne, para que la santidad de Dios se cumpliese en nosotros”( Rom 8,3-4)

“ Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en él no pereza sino que tenga vida eterna”( Jn 4,9)

TODO FUE CREADO POR ÉL.

La preexistencia del Hijo en Dios no es una situación inactiva del Hijo, sino que preexiste desde toda la eternidad siendo principio y fin de todas las cosas.

La fe en la divinidad de Jesús en las comunidades apostólicas ha ido avanzando 1.- desde la nueva concepción del Jesús terrestre a la filiación divina, 2.-desde  la filiación divina a su preexistencia eterna 3.- desde su preexistencia eterna a su actividad    creadora,  4.- desde su actividad creadora a su misión de enviado del Padre como Señor y como Salvador y Redentor del hombre, como  autor  de una filiación universal, que hace de los hombres una nueva criatura, hijos de Dios por el Hijo 5.-desde el cumplimiento de su misión  a la confesión expresa de su divinidad como persona divina en el misterio trinitario.

EL VERBO FUE ENVIADO POR EL PADRE.

En el tema sobre la divinidad de Jesús en el Nuevo Testamento  citamos aquellos textos en los que de forma clara se afirma la divinidad de Jesús, los recordamos como final del presente tema.

Estos son los más explícitos: “En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios…y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.(Juan. 1, 1-18).

También del mismo evangelio podemos destacar todos aquellos textos en los que Jesús se declara identificado con su Padre: “Si me conocieseis, también conoceríais a mi Padre: y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Dícele  Felipe: Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le dice ¿tanto tiempo ha que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre…Creedme yo soy en el Padre, y el Padre en mí” (Juan 14,7-12) «Todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre.”Quien confiesa al Hijo posee también al Padre» 1º Joh)

En la misma línea de San Juan nos dice San Pablo:…”todo fue creado por El y para El; y existe con anterioridad a todo…pues en El reside la plenitud de la divinidad corporalmente (Col, 1-15-18)

 “SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO”

El Apóstol Santo Tomás llamó a Jesús : «Señor mío y Dios mío»

Y en el libro del Apocalipsis se pone en la misma dimensión al Cordero y a Dios, identificando sus atributos:” Digno es el Cordero inmolado de tomar el poder y riquezas y sabiduría y fortaleza y honra y gloria y alabanza…Al que está sentado en el trono y al Cordero, sea la bendición y la honra, y la gloria y el poder para siempre jamás” Apo-5,12-13)

San Pablo nos habla de forma expresa de la divinidad de Jesús en Filipenses, cuando nos dice: “Cristo a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterrse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobretodo y le concedió elNombre-sobre todo-Nombre, de modo que al Nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra, en el abismo y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre” (Flp. 2, 6-11).

DIGNO ES EL CORDERO DE RECIBIR EL HONOR Y LA GLORIA…

El mismo san Pablo nos asegura que Jesús es la imagen visible, del Dios invisible: “Damos gracias al Padre que nos hizo capaces de  participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha librado del poder de las tinieblas y trasladado al reino de su amado Hijo; en el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de los pecados: El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. Porque por él fueron creadas todas las cosas en los cielos, en la tierra, visibles e invisibles; tronos, dominaciones, principados; todo fue creado por él y para él” (Col. 1,12-16).

También san Pablo nos presenta a Cristo como la sabiduría y fuerza de Dios, que “fuerza y sabiduría de Dios”; puede decir “que Cristo se ha convertido para nosotros en “sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención” (1 Co 1, 24.30). De la misma forma, san Pablo aclara que Cristo, al igual que la Sabiduría, puede ser rechazado sobre todo por los dominadores de este mundo (cf. 1 Co 2, 6-9),

La naturaleza divina de Jesús es afirmada llamándole directamente Dios:

“ Porque la gracia de Dios que trae la salvación a todos los hombres, se manifestó, enseñándonos a renunciar a la impiedad y deseos mundanos…esperando la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo ( Tit. 2,11-13)

Esta misma denominación se repite en la carta a los Romanos: “ Porque desearìa yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos los que son mis parientes según la carne; que son los israelitas, de quienes son los padres y de los cuales es Cristo, según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amen. ( Rom. 9,5).

BAPTISTERIO  EN SAN JUAN DE LETRÁN PARA EL BAUTISMO POR INMERSIÓN.

Finalmente la fórmula bautismal que recoge S. Mateo” Por tanto, id y predicad a toda criatura, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Enseñándoles a guardar todas las cosas que os he mandado: y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días,, hasta el fin del mundo.(Mt. 17,19-20) consagra el misterio de la trinidad proclamando la existencia de un solo Dios y tres personas distintas.

Este proceso se llevó a cabo en las dos primeras décadas tras la muerte y resurrección del Señor.

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 quijote discípulo.

 

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