HISTORIA DE LOS PAPAS SIGLO A SIGLO. EL SIGLO III.

INDICE:

1.-SAN CEFERINO.

2.-SAN CALIXTO I.

3.- SAN URBANO I.

4.- SAN  PONCIANO

5.-SAN ANTERO.

6.-SAN FABIÁN.

7.-SAN CORNELIO.

8.-SAN LUCIO I.

9.-SAN ESTEBAN I.

10.-SAN SIXTO II

11.-SAN DIONISIO.

12.-SAN FÉLIX I.

13.-SAN EUTIQUIANO.

14. SAN CAYO.

 SAN CEFERINO PAPA.

Los datos  del pontificado de s. Ceferino los historiamos de acuerdo con el siguiente INDICE:

1.- San Ceferino y san Calixto.

2.-Sobre la naturaleza del matrimonio cristiano.

3.-Sobre la celebración del bautismo.

4.-Los cálices de la celebración eucarística.

5.-San Ceferino y la conservación de la ortodoxia.

6.- Muerte y sepultura.

EUSEBIO DE CESAREA.

1.- SAN CEFERINO Y SAN CALIXTO.

 Ceferino nació en Roma. Su pontificado se sitúa entre los años 199-217..  Ceferino es uno de los Papas que han tenido un pontificado más largo: Según Eusebio de Cesarea, él fue Papa del 202 al 218-219, y según el Catálogo liberiano del 198 al 217. Se habla de su escasa formación teológica compensada por su bondad y santidad.

Uno de los primeros actos de su pontificado  fue llamar a Calixto a Roma y le encargó el cuidado  de la catacumba de la vía Appia, que posteriormente recibió el nombre de San Calixto. A partir del siglo II se comenzó a utilizar este espacio subterráneo para el enterramiento, que era una  propiedad  de una familia patricia de Roma: los Cecilios. Apenas un siglo después comenzará a ser un área administrada por la Iglesia de Roma y es entonces cuando el Papa San Ceferino confirma la custodia de la zona a Calixto a quien el Papa Ceferino lo asoció como diácono a su servicio.

A este respecto se puede destacar que, posiblemente, tal asociación esté insinuada  en el Nuevo Testamento,en la Carta a los filipenses (cf. 1, 1) y en la primera Carta a Timoteo (cf. 3, 1-13) en la que Pablo tiene asociado a él a Timoteo.

La estrecha  relación  entre el díacono y el obispo  la  reafirma Hipólito en  su Traditio Apostólicadonde la gracia conferida al diácono con el rito de la ordenación es definida como  “simple servicio del obispo”. A mediados del siglo III  en la iglesia de Siria, en la Didascalia de los Apóstoles  se presenta al diácono como “servidor del obispo y de los pobres”.

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 TERTULIANO DE CARTAGO.

2.-SOBRE LA NATURALEZA DEL MATRIMONIO CRISTIANO.

 Se habla de que el papa Ceferino dio algunas normas referidas al matrimonio destacando especialmente su indisolubilidad.

Tertuliano  coetáneo del papa Ceferino habla“ de aquel matrimonio realizado por la Iglesia, confirmado por el Santo Sacrificio (oblatio), sellado por la bendición, proclamado por los ángeles y ratificado por nuestro Padre en el cielo” (Ad uxor. II,9), y en otras partes habla de la corona, el velo y la unión de las manos (“De Corona”, XIII; De Virg.vel. II). Estos datos nos permiten afirmar con Duchesme que la Iglesia aceptó los rasgos principales de la  ceremonia matrimonial de la Roma pagana, es decir  la confarreatio, substituyendo las libaciones y sacrificios a los dioses, con los que se daba solemnidad a esas ceremonias, por la bendición del obispo y posiblemente por la celebración de la Eucaristía. 

PILA DE BAUTISMO DEL ROMÁNICO ARAGONÉS.

3.-SOBRE LA CELEBRACIÓN DEL BAUTISMO.

 Otra de las disposiciones que se atribuyen al papa S.Ceferino  tiene relación con la celebración del bautismo impidiendo que se desnaturalizase el ritual de la administración del mismo.

En tiempo de san Cipriano la confirmación y el bautismo se realizaban en una  única celebración es por lo que el santo llama al bautismo, un “sacramento doble.”

            El Oriente conservó esta práctica, de modo que la Confirmación es dada por el presbítero que bautiza. Este, sin embargo, sólo puede hacerlo con el “myroncrisma consagrado por un obispo (cf CCEO, can. 695,1; 696,1).

            La Iglesia Romana separó estos dos sacramentos, esto pudo tener como causa la difusión del cristianismo y la aparición de las parroquias rurales,  y la introducción del bautismo de los niños  atestiguada  por autores del siglo III como por ejemplo Orígenes al decirLa Iglesia ha recibido de los Apóstoles la costumbre de administrar el bautismo incluso a los niños. Pues aquellos a quienes fueron confiados los secretos de los misterios divinos sabían muy bien que todos llevan la mancha del pecado original, que debe ser lavado por el agua y el espíritu.”(Orìgenes In Rom. Com. 5,9: EH 249 ) esta costumbre imposibilitaba  que el obispo llevara a cabo todas las ceremonias bautismales por lo que la práctica romana realizaba dos crismaciones una realizada por el presbítero al salir del baño bautismal y así  la primera unción se conectó con el bautismo y la segunda reservada al obispo en el sacramento de la confirmación , la afirmación de que el papa san Ceferino trabajó porque no se desnaturalizase la ceremonia bautismal puede tener relación con lo anteriormente dicho.

CÁLIZ  EN UN MOSAICO DEL SIGLO III. OSTIA.

4.- LOS CÁLICES DE LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA.

De S. Ceferino se dice que introdujo el uso del cáliz y patena de cristal.

En los últimos tiempos de la antigüedad greco-romana se daba el nombre de cáliz a un vaso profundo, con o sin asa, y de pie alto y ancho.
La forma acabada de indicar es la característica de los cálices cristianos más antiguos que se conservan, tanto, que se les supone obras del arte antiguo. Y así debió ser el cáliz en que J. C. consagró el vino en la cena con sus discípulos.

El cáliz más antiguo de que se ocupan los arqueólogos es el de San Juan, que se conserva en la basílica de Letrán, en Roma. Consiste en una especie de taza de jaspe amarillo y es igual a uno de vidrio, agallonado, que hay en la iglesia de Maestricht, que se atribuye a un santo obispo de Tongres, muerto en 384. En un principio los cálices eran de madera o de vidrio adornados con pinturas, y, por excepción, de oro o de plata.

Conviene  advertir con respecto de los primeros tiempos de la época cristiana y de los cálices de vidrio, que, como dice muy bien Martigny, si se han de considerar como cálices la mayor parte de los vasos historiados que proceden de las catacumbas, hay que suponer con el padre Pechi que cada fiel tenía el suyo donde el diácono le vertía la preciosa sangre de Cristo, de un gran cáliz de los llamados ministeriales.

En cuanto a las denominaciones dadas a los cálices cristianos, parece que  se les daban las de vas dominicum, poculum mysticum o vas mysticum. Llamábanse cálices lignei o diatreti a los de madera, que se usaron hasta el pontificado de San Ceferino, época en que se empezaron a usar de vidrio.

Aparte de todas estas denominaciones, recibieron otras con respecto a su uso, en la antigüedad cristiana: ministeriales eran aquéllos en los  que el diácono repartía la sangre del Salvador a los fieles; offertorii eran, según Du Cange, aquéllos en que los fieles ofrecían el vino en la misa, después de leído el Evangelio; majores o ansati, eran los que contenían el vino consagrado  que se vertía en los ministeriales para  que el diácono repartiera el vino consagrado en los llamados cálices  minores, calicelli y caliculi,  que llevaban los fieles cuando éstos comulgaban bajo la especie del vino.

ICONO DE LA SMA. TRINIDAD.

5.- SAN CEFERINO  Y LA CONSERVACIÓN DE LA ORTODOXIA.

 Tuvo que afrontar los problemas dogmáticos de los adopcionistas y de los modalistas, que  negaban la filiación divina de Cristo  y en consecuencia el  misterio de la Sma. Trinidad, afirmando que Dios era una única persona, y que los nombres de Padre, Hijo y Espíritu  Santo no eran mas que distintos modos de llamar al único Dios según la acción que se le atribuyese, así se llama Padre, cuando se quiere resaltar su acción creadora, se llama Hijo cuando se habla de su acción redentora y Espíritu Santo cuando se subraya su acción santificadora. De ahí los diversos nombres dados a esta herejía: modalismo, adopcionismo,patripasianos .

6.-MUERTE Y SEPULTURA.

 Durante su pontificado estalló la persecución de Septimio Severo.

Este, que había llegado a ser emperador en el 193, durante los primeros años, aun sin abolir el régimen perseguidor, no pidió su aplicación, y así la comunidad cristiana gozó de algunos años de paz. Inclusive según el testimonio de Tertuliano, el mismo Septimio Severo, disolvió una manifestación popular contra los cristianos. Pero el mismo Tertuliano, sostiene que particularmente en África no se practicaba la misma tolerancia. Y en todo caso, esa tolerancia terminó en todo el imperio hacia el 200-202, y fue un explícito edicto de Septimio Severo el que prohibió “bajo pena grave, cualquier propaganda judía, y tomó la misma decisión respecto de los cristianos”, como afirma la Historia Augusta.

. Entre los mártires ilustres de esta persecución se encuentran Perpetua y Felicidad, martirizadas en Cartago junto con Saturnino, Secondulo, Revocato y Saturo; probablemente murió también mártir San Ireneo; y con seguridad y en presencia de Septimio Severo murió mártir San Andeolo. La paz volvió en el 211 con la llegada al trono de Caracalla y continuó prácticamente bajo los sucesores Macrino, Heliogábalo y Alejandro Severo.

Por esto, difícilmente se puede admitir , como dice el cardenal Baronio (y también el Martirologio Romano) que murió mártir “en contra de  toda la tradición que siempre veneró a San Ceferino como confesor”.

San Ceferino fue sepultado en las catacumbas de San Calixto, en un edificio “sub divo”, en donde después fue sepultado también San Tarsicio.

 

 EL PAPA SAN CALIXTO I.

            Damos a continuación el INDICE que nos guiará en el estudio del Pontificado de san CalixtoI.

1.- Sus orígenes

2.- Conversión al cristianismo.

3.- Diácono al servicio del papa S.Severino.

4.-Su pontificado.

6.-Lucha por la conservación de la ortodoxia: Herejías a las que se enfrentó.

7.-Muerte y sepultura.

cripta a Las Catacumbas de San Calixto

CRIPTA DE LOS PAPAS EN LA CATACUMBA DE SAN CALIXTO.

 .1.-SUS ORÍGENES.

El papa San Calixto es, indudablemente, uno de los Romanos Pontífices que más sobresalieron a fines del siglo II y principios del III La mayor parte de las noticias que sobre él poseemos nos han sido transmitidas por San Hipólito de quien no podemos confiarnos, más  combinando estas noticias con las que nos transmiten el Líber Pontificalis (o historia oficial de los Papas) y otras fuentes, podemos dar una información fundada de su vida y pontificado.

Según el Líber Pontificalis, Calixto nació en Roma, y su padre, llamado Domicio, residía en el barrio denominado Ravennatio. Era de condición esclavo.

.Según Hipólito, en efecto, era esclavo de un cristiano, llamado Carpóforo, y, habiendo dado pruebas de sus cualidades naturales, su amo puso toda su confianza en él y le encargó de algunos asuntos comerciales o financieros de particular importancia.

El resultado fue que, habiendo perdido él gran cantidad de dinero, se encontró en grande apuro frente a su amo Carpóforo. Naturalmente, Hipólito supone que esto sucedió por malversación o mala administración de Calixto; pero no existe ningún aval de esta información; su conducta posterior, nos lleva a pensar que el fracaso de la gestión encomendada a Calixto por su amo no se debió a ninguna culpa del mismo

Perseguido, por su amo, Calixto escapó de Roma; pero fue alcanzado en Porto cuando intentaba huir por mar, condenándole a mover la rueda de un molino, castigo propio de esclavos..

Pero entretanto, como insistieran los acreedores para que se le pusiera en libertad, con la esperanza de poder recobrar sus pérdidas, hizo Carpóforo que le levantaran el castigo, y así intentó Calixto realizar negocios en una sinagoga de judíos; pero, temiendo éstos ser envueltos en sus engaños, reales o supuestos, le llevaron ante el prefecto de Roma, el cual le hizo azotar y le sentenció luego a ser deportado a las minas de Cerdeña.

MOSAICO DE ESCLAVOS ROMANOS.

2.-CONVERSIÓN AL CRISTIANISMO.

Su deportación marcaría el comienzo de una nueva vida para san Calixto.

Como en Cerdeña se encontraban multitud de cristianos condenados a los trabajos forzados de las minas, Calixto fue considerado como uno de ellos. Por esto, cuando, por el año 190, Marcia, la favorita del emperador Cómmodo, que en entró en contacto con un cristiano, probablemente sacerdote, llamado  Jacinto pidiéndole a éste que le diera una lista de los cristianos condenados en Cerdeña.

El nombre de Calixto no iba en la lista pero por la gestión de Jacinto  alcanzó también su libertad. En este dato se fundan algunos autores para afirmar que Calixto se convirtió al cristianismo por el contacto y ejemplo de los cristianos condenados con él en  Cerdeña, un dato que sin embargo no puede ser confirmado por fuentes históricas.

Puesto en libertad y, al ser conducido a Roma, recibió la orden del papa Víctor (189-199) de permanecer en Ancio.. Durante diez años vive allí, alejado de los negocios y entregado exclusivamente a cultivar su espíritu en el estudio y en la meditación.

3.-DIÁCONO AL SERVICIO DEL PAPA SAN SEVERINO.

                El nombre de Calixto comenzó a sonar por su inteligencia y bondad de forma que el papa san Severino lo ordenó como diácono a su servicio. Entre las funciones que Severino encargó a Calixto, además de la administración de los bienes en servicio de los pobres, fue  la ampliación y construcción en la Vía Appia del Cementerio o Catacumbas que después y para siempre llevarían su nombre.

Más allá del Coliseo, siguiendo la vía Appia Antica y un poco más allá de la Puerta de San Sebastián, se entra en una parte de Roma donde se ubican varias catacumbas: las de San Sebastian y las de San Calixto, entre ellas. Un poco más allá, también la famosa tumba de Cecilia Metela. El complejo de las Catacumbas de San Calixto ocupa un amplio espacio de unas treinta hectáreas, la mitad de esa superficie ocupada por catacumbas.

Las galerías subterráneas albergan una cantidad aproximada de un millón de tumbas.

En el centro de esta área arqueológica, comprendida entre las vías Appia Antica, la Ardeatina y el Callejón de las Siete Iglesias se extiende el “Complejo Calixtiano”, una vasto predio de unas treinta hectáreas, de las cuales unas quince encierran catacumbas.

Las galerías, a veces en cuatro pisos sobrepuestos, alcanzan una longitud de casi veinte kilómetros. Numerosísimas son las tumbas, quizás medio millón.

El complejo está formado por diversos espacios mortuorios que fueron sumándose con el tiempo: el Cementerio de San Calixto y las Criptas de Lucina, los Cementerios de Santa Sotera, de los Santos Marcos, Marceliano y Dámaso, y el de Balbina.

Las catacumbas de San Calixto pueden ser consideradas como un archivo de los pasos de los primeros cristianos. Se muestran en ellas sus costumbres, su vida diaria, sus fe plasmados en las obras y en los ritos funerarios.

En estas catacumbas están enterrados todo los papas del siglo III, excepto  Urbano I, Cornelio y el mismo Calixto.

 

4.-SU PONTIFICADO.(217-222)

 A la  muerte de San Ceferino, el año 217, Calixto fue nombrado papa sucesor. Es aquél un momento interesante en la historia del cristianismo naciente. Seguía la lucha con el Imperio; los más valientes sacrificaban su vida con el martirio, pero el número de los cristianos aumentaba sin cesar y la levadura evangélica iba infiltrándose poco a poco en toda la masa social. El autor de la epístola a Diognetes decía por aquellos días: «Lo que el alma es para el cuerpo, eso son los cristianos para el mundo. La carne detesta el alma y le hace guerra, porque ella le impide entregarse a los placeres; el mundo, a su vez, y por idéntica razón, abomina de los cristianos. El alma vive enclaustrada en el cuerpo, y al mismo tiempo le contiene; los cristianos están en el mundo como encarcelados, y contienen al mundo.»

Dos fueron las cuestiones, a cuál más importante, en las que intervino el nuevo Papa, a las que va unido su nombre en la historia de la Iglesia, la primera de ellas la defensa del misterio de la Santísima Trinidad tal como se había venido enseñando desde el comienzo del cristianismo, verdad claramente enseñada en los escritos del Nuevo Testamento.

Ya indicamos al hablar de las herejías existentes en tiempos del papa san Severino, que Noeto, Práxeas y después Sabelio por querer defender la unidad de Dios negaban la existencia de las tres personas divinas, diciendo que estas no eran nada más que un modo de llamar a la única persona divina, a esta persona única se le daba el nombre de Padre por la creación, a esta misma persona se le daba el nombre de Hijo por su redención y finalmente a la única persona existente en Dios se le llamaba Espiritu Santo por su acción santificadora. Esta herejía recibió diversos nombres: Sabelianismo, modalismo, patripasianismo etc

A esta doctrina se opusieron vehementemente en África, Tertuliano y en Roma Hipólito, pero Hipólito resaltaba de tal forma la distinción entre el Hijo y el Padre que daba la impresión de que estaba enseñando la existencia de dos dioses. San Calixto se opuso tanto al Sabelianismo al que terminaría por condenar, como al dualismo de Hipólito.

Tal oposición hizo que Hipólito se levantase contra Calixto al que acusaba de ser un hereje interpretando el rechazo de su doctrina como una muestra de que estaba defendiendo el sabelianismo. Hipólito se levantó contra Calixto como antipapa y luchó tenazmente contra él: pero al fin, desterrado él mismo por la fe cristiana, reconoció su error, se reconcilió con el sucesor de San Calixto y murió mártir.

RECHAZANDO AL MONTANISMO.

La segunda de las cuestiones a las que tuvo que hacer frente el papa Calixto fue la del montanismo, que afirmaba que los homicidas, apóstatas y adúlteros no debían ser perdonados sino expulsados  de la Iglesia. San Calixto rehusó tal propósito entendiendo por un lado, que rehusar el perdón de estos pecados podría llevar a la idea de que el poder de la Iglesia de perdonar pecados fuera limitado, y por otro por contradecir la enseñanza de la Sagrada escritura más inclinada a la misericordia que al rigorismo.

Los montañistas e Hipólito protestaron indignados, así como la del sacerdote  cartaginés Tertuliano que escribía : «He sabido que acaba de publicarse un edicto; es un decreto perentorio. El Sumo Pontífice, esto es, el obispo de los obispos, ha hablado. Yo, dice, perdono los pecados de adulterio a todos los que hagan penitencia. ¿Dónde colocaremos el documento en que consta tamaña liberalidad? ¿En las puertas de los lugares de prostitución?»

Calixto en su decreto hablaba del perdón y de la penitencia a realizar por el pecador.  El mismo Tertuliano describe el acto público que se celebraba con este motivo con palabras en que es fácil adivinar el tono zumbón y caricaturesco: «El penitente llega a la iglesia implorando gracia de la asamblea. Hele aquí vestido de cilicio, cubierto de ceniza, en actitud miserable, propia para causar espanto. Prosternarse en medio de la concurrencia ante las viudas y los presbíteros, ase la orla de sus vestidos, besa la huellas de sus pies y se abraza a sus rodillas, mientras tú arengas al pueblo y excitas la piedad hacia él, suplicante, lloroso y compungido. Buen pastor, bondadoso Padre, refieres la parábola de la oveja perdida, vas en busca de la cabra extraviada y prometes que en lo sucesivo será fiel y no abandonará más el rebaño.»

Y en otro texto Tertuliano designa al papa con el mote de equilibrista: «Dime, funámbulo de la pureza, tú que avanzas con paso vacilante por una cuerda tan frágil, contrapesando el espíritu con la carne, moderando el alma con la fe, ¿qué necesidad tienes de mirar tanto los pasos que das? Si pierdes el equilibrio, Dios es bueno, y una segunda penitencia te reconciliará con Él.»

Son varias las obras en las que aparece el rigorismo de Tertuliano pero es en el  “De pudicitia” donde declara que no hay perdón para los pecados más graves, precisamente aquellos para los cuales se necesita la exomologesis.de la que había hablado y enseñado en su época católica, este fecundo apologista cristiano quien a pesar de sus errores publicó una gran cantidad de obras en las que defendió las principales verdades cristianas.

SANTA MARÍA IN TRASTEVERE. ROMA.

5.-MUERTE Y SEPULTURA.

 La  tradición, desde la más remota antigüedad, lo venera como mártir. Murió probablemente durante el reinado del emperador Alejandro Severo (222,235), el año 222; pues, aunque este emperador no persiguió a los cristianos, pudo originarse su martirio por algún arrebato popular promovido por los fanáticos paganos.

En torno a su muerte existen algunas tradiciones o leyendas antiguas que han dado ocasión a algunos monumentos, todavía existentes en nuestros días. Las actas de su martirio, compuestas en el siglo VII transmiten la leyenda de que, por efecto de la furia popular, fue arrojado por una ventana a un pozo en el Trastevere y su cuerpo sepultado con todo secreto en el vecino cementerio de Calepodio. Tal vez esto explique el hecho sorprendente de que el papa Calixto no fuera sepultado en el cementerio de su nombre, cuya “cripta de los Papas” él mismo había preparado y donde fueron enterrados los demás Romanos Pontífices del siglo III. Los cristianos, en medio de la revuelta producida con su martirio, lo enterraron en el lugar más próximo.

Muy pronto se levantó la preciosa Basílica de Santa María in Trastevere, iuxta Calixtum, atribuida al papa Julio I (337,352). Según De Rossi, es el primer ejemplo de una basílica construida junto al sepulcro de un mártir. La memoria de este Papa se conserva asimismo en aquel lugar por el Palacio de San Calixto.

SAN URBANO I PAPA.

  Nos ocupamos de este papa de acuerdo con el siguiente INDICE:

 1.- Orígenes.

2.-Su Pontificado: situación de la Iglesia durante el mismo.

3.-Infundadas atribuciones sobre su actividad pontifical.

4.-Muerte y Sepultura.

 BASÍLICA DE SAN PONCIANO.

1.-ORIGENES.

Afirmar que sobre sus orígenes hay poco que decir, su nombre URBANO es de origen latino y significa etimológicamente algo relacionado con la urbe, la ciudad, algo así como ciudadano que vive en una ciudad. Nació en Roma, siendo hijo de Ponciano. No deja de llamar la atención que en ninguno de los papas estudiados se nos haya dado el nombre de la madre. Algo que ver con el derecho romano sobre la situación de la mujer. El Liber Pontificalis es quien nos transmite estas parcas noticias.

2.-SU PONTIFICADO: SITUACIÓN DE LA IGLESIA DURANTE EL MISMO.

            Después de la muerte de Calixto I (14 de octubre del 222) Urbano le sucedió como Obispo de Roma, Iglesia que gobernó  durante ocho años según el historiador  Eusebio (Hist. eccl., VI, 23).  El Catálogo Liberiano de los Papas sitúa su pontificado entre el año 223 y el 230.

            El “cisma” causado por Hipólito en el Pontificado de Calixto I continuó durante el pontificado de Urbano. Por estas fechas Hipólito escribió sus “Philosophumena”, atacando a Calixto, por cierto que ni éste ni Urbano lo condenaron a pesar de mantener doctrinas contrarias al engreído de Hipólito, pues su postura más que una doctrina heterodoxa fue una actitud nacida del rencor y de la soberbia de verse corregido por un ignorante “esclavo”. Ya dijimos que Hipólito murió mártir y reconciliado con la Iglesia.

            El pontificado de Urbano se desarrolló en un periodo de paz para la Iglesia en general y la romana en particular.

En el año 222 Alejandro Severo comenzó su reinado como emperador. Éste tuvo una actitud favorable al eclecticismo religioso y en alguna medida protegió al cristianismo.  Su madre, Julia Mammaea, era amiga del maestro alejandrino Orígenes quien había alcanzado por estas fechas una notable fama, la fama de Orígenes se difundió por todo el Oriente, y empezaron a requerirlo de aquí y de allá, bien para rebatir a los herejes, bien para proponer su enseñanza o también para acercarse a los paganos de alto nivel, que tenían interés por la religión cristiana: en ese sentido, tuvo varios contactos, con el gobernador romano de Arabia, o en Antioquía con Julia Mamea, madre del emperador Alejandro Severo. Entre los muchos cristianos que fuera de Egipto se unieron a él con profunda amistad, recordemos a los obispos Alejandro de Jerusalén, Teoctisto de Cesarea de Palestina, Fermiliano de Cesarea de Capadocia.

Hipólito le dedicó también a la madre del emperador  su trabajo sobre la Resurrección.

El resultado de la opinión favorable que tanto el emperador como su madre tuvieron sobre el cristianismo, permitió que los cristianos gozaran de una paz completa, aunque su estado legal no fue cambiado.  El historiador Lampridius  hablando de Alejandro Severo (Alex. Sever., c. XXII) dice que:  “Christianos esse passus est.” Literalmente:” permitió que hubiese cristianos.”

Incluso, sigue diciendo Lampridius, que el emperador se puso de parte de los cristianos  romanos en una disputa legal sobre la propiedad de un terreno.  Cuando ellos quisieron construir una iglesia en un terreno que era también reclamado por unos taberneros, se llevó el asunto ante la corte imperial, y Severo decidió a favor de los cristianos, declarando que era mejor que en ese lugar se adorara a Dios y no al consumo del vino.  (Lampridius, “Alex. Sever.”, c. XIX)

            Nada se sabe a ciencia cierta sobre el pontificado  del Papa Urbano.  El aumento  de la extensión de varias catacumbas romanas durante la primera mitad del siglo tercero, es signo de que  los cristianos crecieron durante esa época.

SANTA CECILIA.

3.-INFUNDADAS ATRIBUCIONES SOBRE SU ACTIVIDAD PONTIFICAL  

            La afirmación anteriormente expresada de que nada se sabe sobre el pontificado del Papa Urbano, parece estar en contradicción acerca de las muchas acciones que se le atribuyen.

Una primera e importante atribución que he visto repetida en varios artículos, aunque dependiendo de una misma fuente es que Urbano escribió una epístola llena de admirable doctrina de la que se coligen algunos decretos. No existe ninguna base histórica que confirme tal atribución y menos aún cuando se leen algunos de los contenidos de la dicha carta, como la referente a la gran cantidad de donaciones que se hacía en la época a los cristianos, del uso de tales donaciones, de la prohibición de su venta, de la constitución de un fondo para que las mismas produjesen rentas etc. etc.

Con relación a su decreto de la reserva de la administración del sacramento de la Confirmación al Obispo ya dijimos que en la iglesia latina tal reserva viene del pontificado del Papa San Ceferino I.

La noticia de que Urbano convirtió a santa Cecilia, a su esposo y a su cuñado así como que con sus sermones a mucha gente proviene de una leyenda basada en el Acta de Santa Cecilia sin ningún valor histórico, la afirmación del Liber  Pontificalis sobre estos hechos, están tomados de la misma acta.

Su condición de mártir se funda en las “ Actas del martirio de Urbano”, escritas a principios del siglo VI, en las que su autor le atribuye sin ningún fundamento tal condición.

Otra de las atribuciones como el decreto por el que mandó hacer los vasos litúrgicos en plata, incluyendo las patenas para veinticinco  iglesias titulares de su tiempo, proviene de un editor de la  “Actas del Martirio de Urbano” posteriores a la publicación de las mismas. 

CATACUMBA DE SAN PRETEXTATO.

4.-MUERTE Y SEPULTURA.  

 Con relación a su muerte lo único que podemos decir  es que  su nombre no aparece en el “Depositio Episcoporum” del siglo IV ni en el “Kalendarium Philocalianum“, ni en la relación Vaticana del año 1970 de los papas que sufrieron el martirio, quien lo considera  confesor. Por otro lado fundados en la paz en la en que se desarrolló su pontificado lo más probable es que muriera de muerte natural.  El “Liber Pontificalis” afirma que fue confesor en el reinado de Diocleciano; la fecha fue agregada sin ninguna base histórica pues las tropas proclamaron a Diocleciano  emperador en el año 284 en Nicomedia, y hasta el año 303 no decretó la persecución de los cristianos.

Respecto a su sepultura hay dos fuentes diferentes:

1ª FUENTE : la integrada por el Acta de Santa Cecilia, El Liber Pontificalis  y los Itinerarios hacia las tumbas de los mártires. Esta primera FUENTE afirma  que el Papa Urbano está enterrado en la Catacumba de  san Praetextatus.

2.- FUENTE: El hallazgo llevado a cabo por el arqueólogo De Rossi quien excavando en la Catacumba de san Calixto encontró parte de una tapa de un sarcófago que tenía la inscripción OUPBANOCE [piskopos].( Urbano obispo), De Rossi comprobó también que en la lista elaborada por Sixto III en el siglo V sobre los mártires y confesores sepultados en la Catacumba de San Calixto aparecía el nombre de Urbano por lo tanto concluyó que el Urbano sepultado en la catacumba de san Calixto era el papa  y que el Urbano que la tradición afirmaba estar enterrado en la Catacumba de Praetextatus era un obispo extranjero del mismo nombre que murió en Roma.

 La mayor parte de los historiadores estuvieron de acuerdo con Rossi sobre todo teniendo en cuenta que la noticia sobre la sepultura del papa Urbano en la catacumba de Praetextatus provenía del Acta de santa Celia y del Liber Pontificalis en ella fundado.

Sin embargo un análisis posterior de las letras encontradas en la catacumba de san Calixto dio como resultado que tal tipo de letras era de un tiempo posterior al tipo utilizado en las de los epitafios papales y además en la lista del Papa Sixto III el nombre de Urbano no aparecía en la relación de los papas enterrados en san Calixto pero si aparece en la lista de los obispos extranjeros que murieron en Roma y fueron enterrados en la referida catacumba

Es pues obligado afirmar  que el Papa Urbano fue enterrado en la Catacumba de san Praetextatus, mientras que el Urbano que se encuentra en San Calixto es un Obispo de una fecha posterior, proveniente de alguna otra ciudad.

Esto reconciliaría las afirmaciones del “Martyrologium Hieronymianum”. Con fecha 25 de mayo (VIII kal. Jun.) en el que  encuentra la siguiente nota: “Via nomentana miliario VIII natale Urbani episcopi in cimiterio Praetextati” (“Martyr. Hieronym.”, ed. De Rossi-Duchesne, 66) y  la que hemos llamado  primera FUENTE integrada por el Acta de santa Cecilia, el Liber Pontificalis y los Itinerarios a las tumbas.

BASILICA DE SAN PONCIANO EN LA CIUDAD DE LA PLATA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES . ARGENTINA.

SAN  PONCIANO PAPA.

Nos atendremos como ya se ha hecho con otros papas anteriores, al siguiente INDICE referido al papa san Ponciano.

1.- Datos Biográficos.

2.- Su Pontificado: acciones que se le atribuyen.

3.-Deportación y renuncia.

4.-Muerte y sepultura.

 1.-DATOS BIOGRÁFICOS.

Se desconocen las fechas de nacimiento El “Liber Pontificalis” (ed. Duchesne, I, 145) afirma ser natural de Roma e hijo de Calpurnius.  

 ALEJANDRO SEVERO.

2.-SU PONTIFICADO:ACCIONES QUE SE LE ATRIBUYEN.( 230-235 )

 El  Catálogo  Liberiano informa de que Ponciano fue obispo de Roma desde el 230 al 325. En el comienzo de su pontificado gozó de la paz de la Iglesia  que le concedió Alejandro Severo

            Una de las primeras acciones de su pontificado fue la celebración de un Sínodo en Roma, según afirma san Jerónimo ( Epist. XXXII, IV.) y Rufino ( Apol. Contra Hieron, II, XX) sin duda este sínodo fue celebrado por Ponciano ( Cf.Hefele, Konziliengeschichte, 2nd ed., I, 106 sq.)

En este Sínodo, entre otras cosas, se confirmó la condena de Orígenes por Demetrio su obispo de Alejandría (231-232 ). La causa de tal condena tiene que ver con algunas de las enseñanzas de Orígenes especialmente las relacionadas con el misterio de la  Sma. Trinidad, no olvidemos que Orígenes visitó Roma en el año 212 y allí conoció a Hipólito a quien oyó la homilía “ sobre la alabanza de Nuestro Señor y Salvador” y por otra parte, no fue tampoco ajeno a una interpretación rigorista de la vida cristiana, él mismo se castró siguiendo al pie de la letra el texto de san Mateo, en el que se habla de los que se hacen asimismo eunucos por el Reino de los Cielos.( Cf. Mt. 19,12 )

A san Ponciano se atribuye la  organización, distribución y el Canto de los Salmos en la liturgia, además de la recitación del Confiteor Deo y el establecimiento oficial del saludo: Dominus Vobiscum entre los cristianos.

Tal atribución tiene un mayor alcance de lo que se piensa , pues supone la sustitución rápida y universal  en la iglesia latina del griego en la liturgia adoptando la lengua latina como oficial.

SALMODIANDO.

El canto de los SALMOS (o Salmodia, llamada de esta manera por consistir en cánticos acompañados por la cítara o la lira pulsada o Psallein) y de los HIMNOS (Himnodia), además de la entonación de CÁNTICOS,  fueron legados al cristianismo  por el mundo hebreo. San Pablo hace referencia a los Salmos, Himnos y Cánticos en conexión con la vida cotidiana de los cristianos (Ef. 5,19; Col. 3,16)

SALMODIA. El culto religioso de los  primeros cristianos giraba en torno a la Didaché, a la Homilía o comentarios de la palabra además de exhortaciones morales, y a la Salmodia o Canto de los Salmos. La recitación semicantada de los Salmos se originaen el antiguo culto judío, donde se hacía de manera Antifonal (entre dos coros) y luego, Responsorial (solista y coro).

Las letras de los SALMOS se toman directamente, de los textos del Libro N° 29 de la Biblia o Torá y en las primeras Órdenes o Reglas Monacales su entonación y canto fueron confiados a un SOLISTA( Chantre o Cantor)

También se entonan otros cantos al estilo de la Salmodia, cuyos textos se extraen de partes líricas de los Testamentos; estos eran:

HIMNODIA o canto de los Himnos; los himnógrafos más destacados pertenecían a la iglesia en Oriente,  son autores de Himnos San Clemente de Alejandría (¿150-216?) y San Efrén de Siria (c.306-373), llamado La Lira del Espíritu Santo, por la belleza y profundidad de sus poesías e himnos, entre los cuales destaca el Himno en contra las ideas de Bar Daisan (c.154-222) quien había tratado de difundir el gnosticismo y el ocultismo mezclados con el cristianismo y cuyos seguidores, en tiempo de Efrén, continuaban propagando.

CÁNTICA o práctica de entonación de los Cánticos, melodías de contenido religioso, populares y sencillas que se interpolan en las ceremonias y permiten la incorporación y participación de todos los fieles, en el ritual y la liturgia.

 El cisma de Hipólito continuó durante su pontificado.

ISLA DE CERDEÑA.

 3.-DEPORTACIÓN Y RENUNCIA. 

           En 235, en el reinado de Maximino el Tracio comenzó una persecución dirigida principalmente contra las cabezas de la Iglesia.

Una de sus primeras víctimas fue Ponciano, quien con Hipólito fue desterrado a la malsana isla de Cerdeña. Para hacer posible la elección de un nuevo papa, Ponciano renunció el 28 de Septiembre de 235, dice el Catálogo Liberiano “discinctus”est”.

Consecuentemente, Anteros fue elegido en su lugar. Poco antes de esto o poco después Hipólito, quien había sido desterrado con Ponciano, llegó a reconciliarse con la Iglesia Romana, y con esto terminó el cisma que él había ocasionado.

 CATACUMBA DE SAN CALIXTO.

4.-MUERTE Y SEPULTURA.

 Liber Pontificalis”  afirma que san Ponciano murió como consecuencia de las privaciones y el inhumano trato que había tenido que soportar.

El Papa Fabián (236-50) había llevado a Roma los restos de Ponciano e Hipólito en fecha posterior.

Ponciano fue sepultado el 13 de Agosto en la cripta papal de la Catacumba de Calixto.

En 1909 el epitafio original  de la tumba de san Ponciano fue encontrado en la cripta de Santa Cecilia, cerca de la cripta papal. El epitafio, concordando con los otros epitafios conocidos de la cripta papal, dice: PONTIANOS, EPISK. MARTUR (Ponciano, Obispo, Mártir). La palabra mártur fue agregada después y está escrita en letra pegada (cf. Wilpert, “Die Papstgräber und die Cäciliengruft in der Katakombe des hl. Kalixtus” (Freiburg, 1909), 1 sq., 17 sq. Plate III].

 Está colocado bajo el 13 de Agosto en la lista de las “Depositiones martyrum” en la cronografía del 354. El Martirologio Romano establece su fiesta el 19 de Noviembre.

 En el siglo IV el papa poeta San Dámaso en los cincuenta poemas que ilustran el testimonio de algunos papas mártires y de otros ilustres mártires impresionan por la belleza de sus caracteres filocalianos clásicos, por la sonoridad de los versos latinos, por la concisión de la expresión, celebrando a los mártires de la Iglesia de Roma.
El poema del papa Dámaso, colocado ante la tumba de Sixto II, en la cripta de los papas, recuerda precisamente a los papas que «han custodiado el altar de Cristo», es decir, la fe de la comunidad cristiana, papas latinos y griegos, juntamente con la multitud de fieles ancianos, jóvenes y niños, que «han preferido conservar su pureza virginal» antes que traicionar su fe.
Leemos con conmoción en las paredes los nombres de los papas Ponciano, Antero, Fabián, Lucio, Eutiquiano, mientras recordamos también al papa Sixto II que fue sepultado aquí. Las inscripciones despedazadas e incompletas, junto al nombre del pontífice, llevan el título de ep? (epíscopos) que los cualifica como pastores de la Iglesia de Roma.

Archivo:Pope Anterus.jpg

SAN ANTERO ( 235-236)

            Poco es lo que se puede decir de san Antero papa, sucesor del papa Ponciano deportado a las minas de Cerdeña quien renunció a su pontificado para que Roma no quedara sin obispo.

            Eusebio de Cesarea dice queEl pontificado de Antero había durado apenas un mes”, poco es pues lo que se puede decir de su pontificado y lo que se dice en su mayor parte no tiene un sólido fundamento histórico.

El Liber Pontificalis ( I,147) afirma que se encargó de que todas las actas recopiladas por los notarios acerca de los mártires cristianos fueran guardados en las iglesias, algo que se puede considerar como un evidente anacronismo, pues no hay noticia de la existencia de tales actas en este siglo y lo que hay no es desde luego aplicable a los mártires romanos.

El mismo Liber Pontificalis afirma que murió mártir el Catálogo Liberiano dice que murió de muerte natural.

Falta su nombre en la Depositio Martyrum, la fiesta del 3 de enero en la que se dice que murió no aparece en los Calendarios ni en los libros litúrgicos romanos

El antiguo retrato de san Antero en san Pablo Extramuros es todavía una serie de los retratos papales del siglo IV; dos Códices Barberini ( lat. 4407 y lat. 4733) conservados en la biblioteca Vaticana reproducen copias y noticias de esta y otras series de retratos papales ( en san Pedro del Vaticano y san Juan de Letrán,)  hoy desaparecidas

La imagen de san Antero se ve en el Palazzo Altieri del siglo XVI,, en Oriolo Romano, así como en la basílica de San Pedro in Grado de Pisa y en la Basílica de Superga en Turín.

La representación en la Capilla Sixtina se atribuye a fray Diamante del siglo XV.

Su muerte ocurrió antes de la muerte de su antecesor san Ponciano. Antero fue el primer papa depositado en la catacumba de san Calixto y su nombre figura en la lista de Sixto III  de los obispos de Roma sepultados allí.

Estos  son pues los datos fundados que se pueden aportar del breve pontificado del papa san Antero.

SAN FABIÁN.

El papa san Fabián, Fabianus en latín, a parece en la lista del Catálogo Liberiano como sucesor de Antero, las fuentes en las que nos podemos apoyar para describir su pontificado nos permiten ordenarlas del modo ya conocido en estos tres puntos:

 1.-Datos biográficos.

2.- Su Pontificado.

3.- Muerte y sepultura.

1.-DATOS BIOGRÁFICOS

El Liber Pontificalis lo hace natural de Roma, hijo de Fabio, aunque alguna leyenda le atribuye procedencia extranjera, procedía de una familia cristiana y parece que siendo seglar tenía a las afueras de Roma una especie de granja.

 2.-SU PONTIFICADO ( 236-250).

 Eusebio de Cesarea  ( Hist. Eccl. VI,29 ) narra la forma extraordinaria como llegó al pontificado. Fabián vino a Roma acompañado con algunos otros desde su granja estando presente cuando se procedió a la elección de un nuevo papa.

 Por las Cartas de san Cipriano conocemos como eran elegidos los obispos y el papa por estas fechas, en el Concilio de Cartago en el que se reunieron  37 obispos redactaron un documento que conocemos por la carta 67 de Cipriano. En este documento se dicen tres cosas:
1) el pueblo tiene poder, por derecho divino, para elegir a sus obispos;
2) el pueblo tiene también poder para quitar a los ministros de la Iglesia cuando son indignos;
3) ni el recurso al obispo de Roma debe cambiar la decisión comunitaria cuando tal recurso no se basa en la verdad (Epist. 67, 3, 4 y 5).

Este dato nos permite entender lo que afirma Eusebio acerca de la elección de Fabían la multitud de los cristianos se hallaba congregada para la elección de nuevo Papa, mientras se barajaban los nombres de varias personas ilustres y nobles,,  entre los cuales no contaba Fabián,  una paloma vino a posarse sobre la cabeza de éste la muchedumbre viendo tal hecho  empezó a gritar y repetir: «¡Fabián, pontífice!». Y él no tuvo más remedio que acceder. Siendo como era seglar previamente ordenado presbítero y obispo

La iglesia gozó durante su pontificado, de catorce años de duración, un periodo de paz, roto por el acceso de Decio (249) al poder imperial.

ORDENACIÓN DE DIÁCONOS.

El Liber Pontificalis resume así algunos de los hechos de su pontificadoRegiones Hic et fecit dividit diaconibus subdiacones VII  qui VII notariis imminerent, Ut integro martyrum colligerent fideliter gestas, multas y otros fabricas por cymiteria praecepit fieri:” Este dividió Roma en siete distritos supervisados por siete diáconos y siete subdiáconos que unidos a los notarios recopilasen fielmente  todos  los hechos de los mártires, y ordenó que se llevaran a cabo muchas reformas en los cementerios.( Cf. Eus. Hist. Eccl., VI,43)

Se sabe por las cartas de San Cipriano que, excepto en la época de persecución , los obispos africanos se reunían por lo menos una vez al año, en la primavera, y a veces de nuevo en el otoño. Seis o siete sínodos, por ejemplo, se celebraron bajo la presidencia de San Cipriano durante la década de su episcopado (249-258) En uno de estos sínodos fue condenado un tal Privato obispo africano por su mala conducta, tal condena fue confirmada por Fabián (  Cip Ep. 59)

            Mantuvo correspondencia con Orígenes quien intentó demostrar su ortodoxia ante el papa ( Eus. Hist. Eccl. VI,34)

            Narraciones posteriores, más o menos dignas de confianza, le atribuían la  consagración (245) de siete obispos que enviaría a las Galias  como misioneros entre ellos San Denis de París ( Cf. Greg. de viajes, Hist. Francor., I, 28, 31).

Los decretos atribuidos a san Fabián en  las Decretales del  Pseudo-Isidoro, colección de decretales atribuidas falsamente  a san Isidoro  de Sevilla,  supuestamente escritas por un tal Isidorus Mercatus, son apócrifos.

La efigie de San Fabián aparece en los plafones pictóricos de la Capilla Sixtina, y la antigua cristiandad le tributó una veneración saturada de simpatía.

3.-MUERTE Y SEPULTURA.

San Fabián murio mártir al comienzo de   la persecución de Decio, fue enterrado en la cripta de los papas en las Catacumbas de san Calixto. De Rossi descubrió su epitafio escrito en griego “Fabían obispo y mártir” ( Cf De Rossi Roma Sotterranea II, 59 )

SAN CIPRIANO Y SAN CORNELIO EN LAS CATACUMBAS.

SAN CORNELIO.

1.-INTRODUCCIÓN

            La vida y el pontificado de san Cornelio ha sido motivo de estudio de no pocos escritores, lo que da a entender que su historia comprende un suceso  importante en la vida e historia de la Iglesia, desde el historiador Eusebio de Cesarea todos quienes se han interesado de la vida de los cristianos en sus primeros siglos se han ocupado por un motivo u otro de san Cornelio, podemos a este respecto nombrar el Acta Sanctorum en 7 volúmenes, quien se ocupa de este papa en el IV. Vol., igualmente autores como Grisar, Duchesne,J., J. Capman, De Rossi y otros muchos más, aunque las noticias con un mayor calor vital son las derivadas de la cartas de san Cipriano quien mantuvo en la lejanía una gran admiración y amistad con san Cornelio.

 2.- UNA IGLESIA SIN PASTOR

Martirizado y muerto el papa san Fabíán en la persecución de Decio ( En.250) durante 14 meses la iglesia romana estuvo sin su pastor, siendo imposible proceder a la elección de un nuevo papa.

Al frente de la comunidad de Roma estaba el presbyterium, a la espera de poder nombrar a su obispo,  integrado por los presbíteros, diáconos  etc. a este propósito  es interesante  saber que la comunidad romana contaba a la sazón 46 sacerdotes,7 diáconos, siete subdiáconos, 52 ostiarios, 42 acólitos, y más de 1.500 viudas y personas necesitadas de ayuda, a partir de ahí Burnet  y Gibbons piensan que en Roma habría unos 50.000 cristianos aunque Harnack y Benson esta cantidad les parece muy grande.

Entre los presbíteros más influyentes se encontraban Cornelio y Novaciano

            Mientras la sede romana estuvo vacante se produjo en Cartago una disputa sobre la conducta a seguir con los lapsi, es decir los que habían apostatado en la persecución de Decio, el obispo de Cartago, san Cipriano se decanta por una actitud de perdón y misericordia por considerar que esa era la disciplina seguida anteriormente por la iglesia romana, entonces consulta a los “presbíteros y diáconos que viven en Roma” sobre la conducta a seguir con los lapsi, que piden ser admitidos de nuevo a la comunión con la Iglesia, la respuesta de la iglesia romana, tal como se conserva en algunas epístolas de san Cipriano ( Cf. Epist 4,5: PL, 4,235-40) escritas en un latín elegante y esmerado hacen suponer que tenían a Novaciano por autor, apoyan la actitud de Cipriano. ( Cf. Cip.Epist. 30,36; Pl,4,310-315; 335-36) aunque éste desea aplazar la decisión definitiva hasta la elección del nuevo obispo romano, excepto  en el caso de peligro de muerte, en el que los caídos serían absueltos. . ( Epist.,30-8)

 3.-SAN CORNELIO ELEGIDO NUEVO PAPA. (251-25

Cornelio, presbítero nacido en Roma, cuyo nombre latino podríamos traducirlo por fuerte como un cuerno, fue elegido Papa, y lo fue aun contra su deseo.(Cipriano, Ep. Lv, 24),  “por el juicio de Dios y de Jesucristo, por el testimonio de la mayoría del clero, por el voto del pueblo y con el consentimiento de los sacerdotes ancianos y los hombres de buena voluntad”, según nos dice San Ciprianoque sigue diciendo “Aceptó con valor el episcopado, ocupó con entereza la silla sacerdotal, fuerte de espíritu, firme en su fe, en momentos en que el tirano (Decio), movido por su odio a los obispos, profería terribles amenazas contra ellos y le preocupaba más exterminar al nuevo obispo de Dios en Roma que aniquilar al príncipe rival en el imperio.( Epit.LV,24, y 9)

El Catálogo Liberiano afirma que su pontificado duró dos años, tres meses y diez días, datos que pueden ser aceptados como fidedignos pues como dicen Lipsius y Harnack por esas fechas se cuidaban más escrupulosamente los datos cronológicos.

            Pocas semanas más tarde Novaciano vendría a conmocionar la iglesia con su actitud, nacida, según parece, del rencor por no haber sido elegido papa, promoviendo una cisma que se prolongaría en la iglesia durante varios siglos.

            Las noticias que de él nos trasmite Eusebio de Cesarea no pueden ser más negativas: Por largo tiempo, escribe Eusebio (Hist. eccl. 6,43,14-15), estuvo Novaciano poseído del diablo y, habiéndole ayudado un grupo de exorcistas a salir de su enfermedad, en la misma cama en que yacía recibió el bautismo

Recobrada la salud no cuidó de suplir las ceremonias prescritas por la Iglesia, ni tampoco fue confirmado por el obispo. Este tipo de bautismo de urgencia se consideraba impedimento para ascender a cualquier grado del estado clerical. Sin embargo, el papa Fabiano, contra la costumbre de la Iglesia y en abierta oposición a buena parte del clero y pueblo romano, le impone las manos para darle como dice Eusebio«un puesto entre los presbíteros» (Hist. eccl. 6,43,17).

 4.- LA CONDENACIÓN DE NOVACIANO Y SUS CONSECUENCIAS

El caso de Novaciano es similar al de Hipólito que vimos en el anterior pontificado, más o menos el problema que se planteaba es el que ya conocemos, un rigor por el que se negaba el perdón a los lapsi, apóstatas, posteriormente ampliarían esta actitud con otros pecados públicos, como el asesinato, el adulterio y la fornicación.

 Novaciano apoyado por un grupo de presbíteros romanos y por Novato de Cartago, consiguió ser consagrado obispo por dos obispos partidarios suyos, declarándose papa, y nombrando anti-papa a Cornelio acusado de laxista.

            S. Dionisio de Alejandría, conocedor de la postura rigorista de Novaciano., después de intervenir ante la autoridad eclesiástica suplicando la mayor benignidad posible para con los caídos en la persecución, en carta al antipapa le dice: «Que él con sus adeptos, los «novacianos», prescindiendo de los motivos personales – más o menos razonables – deberían estar dispuestos a sufrirlo todo, antes que desgarrar la unidad de la Iglesia de Dios» (Eusebio, Hist. eccl. 6,45).  

El Sínodo convocado por Cipriano en Cartago condenó a Novato y a sus partidarios.

En Roma, habiendo amainado la persecución de Decio, Cornelio consiguió reunir un grupo de sesenta obispos aprobando  la actitud de San Cipriano y condenando a Novaciano. Fabio, obispo de Antioquia se mostró vacilante ante la referida condena y excomunión. Eusebio ha conservado varios extractos de las Cartas que Cornelio escribió al obispo y patriarca de Antioquía ( Hist. Eccle, VI,XIII) en las que el papa detalla las faltas en la elección de Novaciano y la heterodoxia de las enseñanzas de Novaciano.

Cornelio, por su parte, contó con el apoyo de San Cipriano y los otros obispos africanos, y además con la simpatía de la mayor parte de los obispos de orientales.

La secta novaciana no termina con la expulsión de su fundador y correligionarios en el sínodo de Roma del 251.

Paulatinamente va matizándose su doctrina e ideología. Sabemos por S. Cipriano que a la muerte de Novaciano. (ca. 257) su contra-iglesia contaba ya con Jerarquía propia, buena organización y florecientes comunidades (cfr. Epist. 55,24: PL 2,358). Los historiadores antiguos: Eusebio, Sócrates y Teodoreto, hablan de su gran expansión y progreso por todo Oriente. En Antioquía y Asia Menor, las viejas comunidades montanistas y otras sectas rigoristas se refundieron con los novacianos. Algo parecido ocurre en África; frente a la iglesia católica de Cartago con su obispo S. Cipriano se levanta, por una parte, el partido laxista de Felicísimo y Fortunato y, por otra, la iglesia novaciana con Máximo a la cabeza.

Esta actitud aparecida como se ha dicho especialmente con Hipólito continuaría hasta bien entrado el siglo V en el que el Emperador Teodosio acabaría con ella, aunque, sin embargo rebrotaría en la mayor parte de las etapas de la Historia de la Iglesia con los diversos tipos de catarismo, los autodenominados puros.

 VIA APPIA ANTIQUA-

5.-MUERTE Y SEPULTURA DEL PAPA CORNELIO

La persecución contra los cristianos se intensificó de nuevo a principios del año 253, y el Papa fue desterrado a Centumcellae (Civita Vecchia). Cornelio fue acusado por el emperador de haber provocado, ofendiendo a los dioses paganos, una enfermedad contagiosa que había azotado Roma y parte del imperio. Por esto le ordenaron que ofreciera un sacrificio a los dioses; pero al negarse fue exiliado, Cipriano, que tenía una gran admiración por San Cornelio, le escribió una carta congratulatoria por haber podido gozar de la felicidad de sufrir por Cristo y, más todavía, por la gloria de su Iglesia, ya que ni uno solo de los cristianos romanos había renegado de la fe. “Con un solo corazón y a una voz, toda la Iglesia romana ha confesado. Así se ha manifestado, mi muy amado hermano, la fe que alababa el bendito Apóstol (Cf. San Pablo a los Romanos 1:8) y se ha manifestado en ti, porque, desde entonces, él preveía en espíritu tu gloriosa fortaleza y la seguridad de tu fe.

San Cipriano vaticina claramente a San Cornelio el conflicto en que iban a verse envueltos los dos y agrega en su carta: “Cualquiera de nosotros que sea el primero en emprender el viaje, que nuestra caridad persevere y nunca cesen las plegarias al Padre por nuestros hermanos y nuestras hermanas.

San Cornelio fue el primero en ser llamado en junio del mismo año de 253. Con frecuencia, San Cipriano se refiere a él como mártir aunque por relatos posteriores su muerte debió ser causada por los  sufrimientos de su destierro en Centumcellae. . El Catálogo Liberiano  dice “ibi cum gloriâ dormicionem accepit: allí le sobrevino su dormición con gloria. 

 Su cadáver fue llevado a Roma y enterrado ahí, no en el cementerio de los papas propiamente dicho, sino en una cripta cercana a Lucina que tal vez era el lugar de sepultura de la gens Cornelia, casa ésta a la que se dice que pertenecía el Papa.

El nombre de Lucina se debe a la noticia referida por el Líber Pontificalis en la biografía del papa San Cornelio: “La bienventurada Lucina con la ayuda de algunos eclesiásticos, recogió de noche los despojos mortales del papa Cornelio para sepultarlos en una cripta excavada en una finca suya en el Cementerio de Calixto sobre la Vía Appia, el 14 de setiembre.

En la pared situada a la izquierda del sepulcro están pintados los santos Sixto II y Optato. A la derecha del sepulcro hay una mesa de forma circular: servía para sostener los candiles con aceite que ardían en honor del papa mártir.

En la parte alta de la pared, vemos las figuras de los santos Cornelio papa y Cipriano, (mártir durante la persecución de Valeriano del año 258).

Las cuatro figuras están nimbadas, es decir, tienen la aureola alrededor de la cabeza; visten hábitos pontificales y con la mano izquierda sostienen un libro adornado con piedras preciosas (el evangelio).

Sobre el sepulcro del papa Cornelio, se halla una parte de la lápida en la que fueron grabados los versos del papa Dámaso, que él dictara para recordar la construcción de la escalera que conduce a la cripta.

SAN LUCIO I. ( 253-254)

1.- NOMBRAMIENTO Y EXILIO.

            El Liber Pontificalis informa del origen romano de Lucio I. Nombrado obispo de Roma tras la muerte en el exilio del papa S. Cornelio, apenas inició su pontificado cuando fue enviado al destierro, durante la persecución de Gallo. Tras la muerte de éste su sucesor el emperador Valeriano pudo Lucio volver a Roma. El Liber Pontificalis refiriéndose a la vuelta a Roma de Lucio dice: “Hic exul fuit et postea nutu Dei incolumis ad ecclesiam reversus est.” Este fue desterrado y después con la ayuda divina volvió sano y savo a la Iglesia.

San Cipriano, quien escribió una carta (perdida) a Lucio después de su nombramiento para la sede romana, envió una segunda carta de felicitación para él y sus compañeros de exilio, extensible a  toda la Iglesia Romana en ella le dice: Querido Hermano, hace muy poco tiempo te ofrecimos nuestras felicitaciones, cuando Dios te exaltó a gobernar Su Iglesia y te concedió la doble gloria de confesor y obispo. De nuevo te felicitamos a ti, a tus acompañantes y a toda la comunidad de hermanos,; con esto, debido a la bondadosa y poderosa protección de nuestro Dios, Él te ha guiado de regreso con alabanzas y gloria a Sí mismo, de manera que el rebaño pueda recibir de nuevo a su pastor, el barco a su piloto y la gente a un director que los gobierne y les muestre abiertamente que fue el designio de Dios que permitió tu destierro, no para que el obispo exiliado fuera privado de su Iglesia, sino más bien para que regresara a su Iglesia con mayor autoridad”. (Ep. LXI, ed. Hartel, II, 695 sqq.).

PAPAS Y OBISPOS MÁRTIRES.

2.- ACTUACIÓN DE SAN LUCIO TRAS EL DESTIERRO.

 El autor del “Liber Pontificalis” atribuye a  San Lucio un decreto, según el cual dos presbiteros y tres diáconos deberían acompañar a los obispos para poder atestiguar su vida virtuosa “Hic praecepit, ut duo presbyteri et tres diaconi in omni loco episcopum non desererent propter testimonium ecclesiasticum.” Tal medida en tiempos de Lucio es increíble por innecesaria, lo mismo que la atribución a Lucio del nombramiento del archidiácono Esteban para el gobierno de la Iglesia  cuando aquél iba llevado a la muerte, entre otras cosas porque san Lucio murió de muerte natural como después veremos.

            El cisma sobre el problema de los lapsi ocurrido durante el anterior pontificado continuó en el presente, Lucio ratificó las decisiones de  San Cornelio y de San Cipriano. De acuerdo con el testimonio del último, contenido en una carta al Papa San Esteban I (Eps. LXVIII, 5 ) Lucio, así como Cornelio, habían expuesto su opinión por escrito: “Illi enim pleni spiritu Domini et in glorioso martyrio constituti dandam esse lapsis pacem censuerunt et poenitentia acta fructum communicationis et pacis negandum non esse litteris suis signaverunt.” Ellos  llenos del Espíritu Santo de Dios y ratificados por su glorioso martirio  juzgaron que a los caídos debía concedérseles la paz y consignaron en sus cartas que a éstos hecha la debida penitencia , no se les debía  negar el gozo de la comunión y de la reconciliación.”

CATACUMBA DE SAN CALIXTO

.3.-MUERTE Y SEPULTURA.

Eusebio afirma que  Lucio sólo ocupó la cátedra pontifical ocho meses. Durante muchos siglos se lo tuvo como «martirizado en la persecución de Valeriano», pero es positivamente cierto que murió antes de que empezara dicha persecución y es muy poco probable que muriera martirizado.

Es el  “Liber Pontificalis” quien afirma que  fue decapitado en tiempos de Valeriano, pero este testimonio no puede ser comprobado. Es verdad que Cipriano en la antedicha carta a Esteban (Ep. LXVIII, 5) le da a él, como también Cornelio, el título honorario de mártir: “servandus est enim antecessorum nostrorum beatorum martyrum Cornelii et Lucii honor gloriosus” “pues debe ser preservada la memoria gloriosa de nuestros predecesores los santos mártires Cornelio y Lucio “pero probablemente esto no es más que una alusión a los sufrimientos del destierro

            En el calendario romano de fiestas del “Coronista de 354″ Lucio es  mencionado en la  “Depositio episcoporum“, pero no en la “Depositio martyrum“, en tanto que los restos de la inscripción, descubierta por De Rossi en las catacumbas, no mencionan su martirio.

 Sin embargo, su memoria fue particularmente honrada, como aclara la aparición de su nombre en el “Martyrologium Hieronymianum”.

Se dice que en Bolonia se conservan algunas reliquias de san Lucio. En la catedral de Roeskilde, cerca de Copenhague, se veneró durante largo tiempo la cabeza de este Papa, que era el patrono de la ciudad. Pero muy probablemente, tanto las reliquias de Dinamarca como las de Bolonia, pertenecen a otros dos santos del mismo nombre.

San Lucio fue sepultado en la catacumba de San Calixto. En la excavación de la bóveda, De Rossi encontró un fragmento grande del epitafio original, el cual sólo da el nombre del Papa en griego: LOUKIS. La losa está quebrada justo detrás del nombre, así que con toda probabilidad no había nada más escrito excepto el titulo EPISKOPOS (obispo).

Las reliquias del santo fueron trasladadas por el Papa San Paulo I (757-767) a la Iglesia de San Silvestre in capite, o por el Papa San Pascual I (817-824) a la Basílica de Santa  Práxedes ( Cf.Marucchi, “Basiliques et eglises de Rome“, Roma, 1902,  año 399 (inscripción en San Silvestre), 325 (inscripción en Santa Práxedes).  Mientras que otros  afirman que  fueron trasladados más tarde a la iglesia de Santa Cecilia, por orden de Clemente VIII.

  SAN ESTEBAN I ( 254-257)

            Nos encontramos de nuevo con un corto pontificado, 254-257. La mayor parte del pontificado de Esteban trascurrió en paz con relación a las persecuciones decretadas por los emperadores romanos,  Valeriano mantuvo una actitud de tolerancia con los cristianos  la mayor parte de su reinado.

Fue en el seno de la Iglesia donde el papa Esteban tuvo que participar en varias polémicas,  además del problema de los lapsi sobrevenido de anteriores pontificados afrontó uno nuevo referido al problema de la repetición del bautismo. Hablamos sobre estos dos problemas.

1.- SOBRE LA READMISIÓN EN LA IGLESIA DE LOS LAPSI.

            Vimos como en el pontificado anterior tanto el papa como la mayor parte de los obispos, tanto africanos como orientales , aprobaron una actitud de misericordia con los que habían de alguna forma apostatado de su fe para librarse de la muerte en tiempo de las persecuciones. La solución dada  fue  que tras una penitencia apropiada a la culpa fuesen admitidos de nuevo a la comunión con la Iglesia. Por su parte los partidarios de la postura rigorista continuaron con ella, postura que  continuaría hasta el Concilio de Nicea.

            Según algunos autores el papa san Esteban adoptó una postura de rigor, que en el fondo venía a coincidir con la defendida por Novaciano y sus seguidores, actuando en de forma contraria a como lo hiciera san Cornelio, san Cipriano y la mayor parte de los obispos de la iglesia.

            Con relación a este asunto no hay bases históricas que apoyen tal aserto.

            Se sabe que Esteban fue urgido por Faustino obispo de Lyón a que actuará contra el obispo de Arlés seguidor de la actitud rigorista de los novacianos. Por razones que se desconocen Esteban no hizo nada con respecto a este caso, los obispos galos pidieron a san Cipriano que escribiera al papa sobre este asunto. Cipriano dirigió una carta a Esteban en la que le suplica que siga la doctrina de sus predecesores,( Cf. Epp.XIX,XVIII), a la vez dice a los obispos galos que condenen a Marciano, este era el nombre del obispo de Arlés, y pongan otro en su lugar.

            Nada más sabemos sobre este asunto, san Cipriano nada dice con respecto a él, lo que hace suponer que el papa actuó de acuerdo con los deseos de Cipriano y que Marciano fue destituido. Por otra parte en ningún otro lugar se habla de esta actitud rigorista del papa san Esteban.

 2.- EL CASO DE MARCIAL Y BASÍLIDES. OBISPOS.

  Otro de los motivos de fricción entre san Cipriano y el papa san Esteban fue el de los obispos españoles Marcial y Basílides quienes fueron condenados como herejes ellos reconocieron su culpa , siendo destituidos de sus sedes aunque no se les negó la comunión con la iglesia, pero después apelaron a Roma y lograron con engaño que el papa los reintegrara a sus sedes, san Cipriano en un sínodo celebrado en Cartago renovó la condena de Basilides y Marcial y rogaron al papa que actuara con ellos como lo hicieron sus predecesores reconociendo que Esteban “ se encontraba lejos e ignorante de los verdaderos hechos del caso y había sido engañado por Basílides”

 PATRIMONIO DE LA IGLESIA DE CARTAGO.

 3.-SOBRE EL PROBLEMA DE LA REITERACIÓN DEL BAUTISMO, LA REAFIRMACIÓN DEL PRIMADO ROMANO.

  Tertuliano partiendo de la idea  de que los herejes no tienen el mismo Dios, ni el mismo Cristo de los  fieles cristianos, defendió que la herejía anulaba el bautismo de forma que el hereje posteriormente se arrepentía confesando la verdadera fe cristiana debería ser bautizado de nuevo

. La Iglesia Africana adoptó este punto de vista en el concilio celebrado bajo un  por Agripino, en Cartago. En Oriente también existía la costumbre de Cilicia, Capadocia y Galacia de rebautizar a los Montanistas que regresaron a la iglesia.

La opinión de Cipriano sobre el bautismo administrado por heréticos fue expresada firmemente: “Non abluuntur illic homines, sed potius sordidantur, nec purgantur delicta sed immo cumulantur. Non Deo nativitas illa sed diabolo filios generat” (“De Unit.”, XI). “Los bautizados por herejes no quedan limpios, sino mas bien son ensuciados, ni se les perdonan los pecados sino que se les aumentan. Tal bautismo no hace hijos de Dios, sino del diablo.”

El obispo  Magno, escribió a Cipriano  para preguntar si el bautismo dado por los novacianos tenía validez. (Ep. LXIX). La respuesta de Cipriano quepuede datarse en el 255, afirma que los novacianos son como cualquier otro hereje, por lo tanto el bautismo administrado por ellos es nulo y deben ser bautizados de nuevo.

CIUDAD DE CONSTANTINA EN ARGEL. NUMIDIA.

Sobre el 255 tuvo lugar un sínodo al que asistieron 31 obispos presididos por Cipriano ( Ep. LXX )  La noticia de tal decisión llegó a Roma a través de una carta que los obispos de Numidia escribieron a Esteban diciendo que ellos no repetían el bautismo a los herejes el Papa Esteban les envió una carta aprobando su  decisión y recordando que esa era la disciplina de la iglesia  romana.

Un nuevo sínodo celebrado el 256 al que asistieron 71 obispos reafirmaron su disciplina de rebautizar enviaron una carta a Esteban explicando sus razones y afirmando que esto era una cuestión sobre la cual cada uno de los obispos era libre de actuar según quisiera.
Este no era el punto de vista de Esteban, quien  publicó un decreto, expresando en términos aparentemente bastante perentorios, que no debía hacerse ninguna innovación con respecto a este tema  y que tal disciplina debía seguirse en todas partes bajo pena de excomunión. Tal decreto fue enviado a los obispos africanos y al mismo Cipriano, quien  en el mismo era reprendido por el papa.

            San Esteban decía entre otras cosas en su decreto: «cuando alguien te viene procedente de cualquier herejía, no se renueve nada que no haya sido recibido por la tradición (nihil innovetum nisi quod traditum estén este caso,  hágase sobre él la imposición de manos tras su penitencia; pues los mismos herejes, como es de suponer, no bautizan a los que se adhieren a su enseñanza , sino que se los admite a la comunión”

Refiriéndose a la carta y el decreto de Esteban dice san Cipriano en carta a un amigo en la que  le envía el decreto papal  “A medida que la leas, notarás su error más y más claramente; al aprobar el bautismo de todas las herejías, él ha acumulado dentro de su propio seno los pecados de todas ellas; ¡una magnífica tradición, en efecto! ¡Qué ceguera de mente, qué depravación!

 En Septiembre del 256, se convocó un nuevo sínodo todavía mayor en Cartago. Todos estuvieron de acuerdo con Cipriano; Esteban no fue mencionado, y algunos escritores han supuesto que el concilio se reunió antes de que se recibiera la carta de Esteban (Ritschl, Grisar, Ernst, Bardenhewer).

Cipriano no quería que toda la responsabilidad fuera suya. Declaró que nadie puede erigirse a sí mismo como obispo de obispos, y que todos deben dar su propia opinión. Por lo tanto, el voto de cada uno era dado en un pequeño discurso, y el acta ha llegado hasta nosotros en la correspondencia de Cipriano  bajo el título de “Sententiae Episcoporum”.

RUINAS DE UNA PARROQUIA  DE CARTAGO.

El resultado de la opinión de los obispos fueron llevados  a Roma por unos mensajeros El papa no los recibió.

Entonces regresaron prontamente a Cartago, y Cipriano buscó obtener apoyo de Oriente. Escribió al famoso obispo de Cesarea en Capadocia, Firmiliano, enviándole el tratado “De Unitate” y la correspondencia sobre la cuestión bautismal. A mediados de Noviembre se recibió la respuesta de Firmiliano, y que ha llegado hasta nosotros en una traducción hecha por la época en Africa. Su tono es, posiblemente, más violento que el de Cipriano Después de esto no sabemos más de la controversia.

La enseñanza del papa san Esteban estaba fundada sobre la idea de que el bautismo como cualquier otro sacramento no dependía de la santidad del ministro, sino de quien es en realidad la gracia y eficacia del mismo, es decir de Jesucristo.Así sería admitido por toda la Iglesia. San Agustín seráquien de forma más expresa defenderá la postura del papa san Esteban.

Toda esta polémica pondría de manifiesto otro tema de mayor importancia en la Iglesia. Es la primera vez en la que un obispo de Roma expresa su primacía sobre todas las Iglesias fundándose en las palabras que Jesús dijo a Pedro:

“Y yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta roca, Yo edificaré mi Iglesia y el poder del infierno no prevalecerá contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra será también desatado en los cielos”( Mateo 16, 17-20 )

            Al papa san Esteban atribuye el Liber Pontificalis, la orden de que los presbíteros no utilizasen la misma vestidura en la celebraciones litúrgicas que fuera de ellas.

 4.- MUERTE Y SEPULTURA.

 En el año 257 Valeriano desató una gran persecución contra los cristianos acusándoles de querer robar bienes al estado. En el punto de mira estuvieron obispos, sacerdotes y diáconos. A muchos de ellos les mataron. Probablemente también Esteban fue sometido a martirio y fue enterrado en la cripta de los papas en S. Calixto.

SAN SIXTO II ORDENA DIÁCONO A SAN LORENZO. POR FRA ANGÉLICO.

SAN SIXTO II.

 1.- PERFIL BIOGRÁFICO.

            De origen griego, posiblemente de Atenas.

Fue diácono de la iglesia romana y sucedió al papa san Esteban en el pontificado

Es el primer papa que lleva un nombre similar a un antecesor suyo.

Se dice de él que era de carácter apacible y bondadoso.

Sixto II, papa, y compañeros, mártires. El papa san Sixto, mientras celebraba los divinos misterios y enseñaba a los fieles los mandatos del Señor, al irrumpir los soldados para aplicar el edicto del emperador Valeriano fue detenido e, inmediatamente, decapitado el día seis de agosto. Con él sufrieron el martirio cuatro diáconos, que fueron enterrados con el papa en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, y en ese mismo día, también sus diáconos santos Agapito y Felicísimo murieron en el cementerio de Pretextato, en donde fueron sepultados (258).

2.- SU PONTIFICADO. (257- 258.)

Nos encontramos de nuevo con un papa con un pontificado muy corto siendo éste el motivo por el que pocas son las acciones que pudo realizar durante el mismo.

Fue importante la reconciliación que llevó a cabo entre la iglesia de Cartago regida por san Cipriano y la iglesia romana, durante el pontificado de san Esteban.( ver pontificado anterior)

Asoció al diácono san Lorenzo de origen español a su pontificado, encargándole la administración  de los bienes de la iglesia y la atención a los pobres.

Entre los bienes que san Lorenzo debía cuidar, se afirma que estaba el cáliz que Jesús utilizó en la última cena cuando instituyó la Eucaristía

La investigadora estadounidense Janice Bennett publicó en 2002 «St. Lawrence and the Holy Grail», el primer libro en inglés sobre el Santo Cáliz. En él sostiene la tesis de que la reliquia es verdadera y se apoya en un texto escrito por san Donato, en que cuenta la historia de san Lorenzo y como éste consiguió salvar el cáliz en el siglo III.
       La tradición cuenta que en el siglo I la copa llegó desde Jerusalén a Roma en manos de Pedro. Era una reliquia fácil de ocultar y transportar, y Pedro, en cumplimiento del mandato de Jesús: «Haced esto en memoria mía», tenía motivos para conservarla. La fórmula para la consagración del canon romano, utilizado por los Papas durante siglos, parece corroborar la certeza de que el cáliz con el que celebraban la Eucaristía era el mismo que había utilizado Jesús. «Y tomando en sus manos éste venerable  cáliz…», dice la liturgia. Éste y no otro, parece sugerirnos.
Los sucesores de Pedro utilizaron aquel cáliz hasta la violenta persecución de Valeriano en el año 258. El Papa Sixto II, poco antes de su martirio, lo entregó a su diácono Lorenzo. Éste, que también sería martirizado, consiguió salvar el Grial de la destrucción, al enviarlo hasta su ciudad natal, Huesca, por mediación de un legionario paisano suyo.

3.- MUERTE Y SEPULTURA.

 Si hay algo  digno de recordar con relación a san Sixto es su muerte y sepultura pues a través de ella podemos vislumbrar la grandeza heróica de muchos cristianos ante la muerte causada por su martirio. Nos hallamos ante la página más gloriosa de la historia de la Iglesia romana durante las persecuciones. Cipriano podía apoyarse en este testimonio para invitar a los cristianos de África «a la lucha espiritual: de tal suerte -dice – que cada uno de nosotros no piense tanto en la muerte cuanto en la inmortalidad y que, consagrados a Dios con todas las energías de su fe y de su entusiasmo, sientan antes la alegría que el miedo a la hora de una confesión, en la que saben que los soldados de Dios no reciben la muerte, sino antes bien, la corona» (Carta 80).

Poco antes del pontificado de san Sixto el emperador Valerio publicó  un edicto que obligaba a los cristianos a participar en el culto nacional a los dioses paganos y les prohibía reunirse en los cementerios, amenazándolos con exilio o muerte.

En agosto del 258 se recrudeció la persecución. Los obispos, sacerdotes y diáconos eran perseguidos a muerte. Sixto II fue uno de los primeros en ser víctima del edicto (“Xistum in cimiterio animadversum sciatis VIII. id. Augusti et cum eo diacones quattuor”—Cipriano, Ep. XXX.” Sabed que Sixto haa sido ejecutado en el cementerio elVIII de los idus de Agosto.”

SAN CIPRIANO.

A fines del mes de agosto del 258, San Cipriano,  que es quien nos ha aportado estas noticias sería decapitado el 14 de septiembre en Cartago. 

 Para escapar la vigilancia de las fuerzas imperiales Sixto reunió a su pueblo el 6 de agosto en uno de los cementerios menos conocidos  el de Praetextatus,en el lado izquierdo de la Vía Appia. Mientras celebraba los oficios   fue arrestado por un grupo  de soldados y decapitado junto con cuatro de sus diáconos: Januarius, Vincentius, Magnus y Stephanus. Otros dos  diáconos, Felicissimus y Agapitus fueron ejecutados el mismo día.

El martirologio romano dice: Santos Sixto II, papa, y compañeros, mártires. El papa san Sixto, mientras celebraba los divinos misterios y enseñaba a los fieles los mandatos del Señor, al irrumpir los soldados para aplicar el edicto del emperador Valeriano fue detenido e, inmediatamente, decapitado el día seis de agosto. Con él sufrieron el martirio cuatro diáconos, que fueron enterrados con el papa en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, y en ese mismo día, también sus diáconos santos Agapito y Felicísimo murieron en el cementerio de Praetextatus, en donde fueron sepultados (258).

En la pared derecha de la Cripta de los Papas en las catacumbas de san Calixto  donde posteriormente serían trasladados los restos de san Sixto  se conservan, dos fragmentos originales de un primer poema de San Dámaso, dedicado al Papa Sixto II

“Cuando la espada (persecución)
las pías entrañas de la Madre (Iglesia)
traspasaba, aquí el obispo sepultado (Sixto II)
la doctrina (las divinas Escrituras) enseñaba.
Llegan de improviso soldados y arrestan
allí al sentado en cátedra (la cátedra episcopal),
mientras los fieles ofrecen sus cuellos a la guardia enviada (es decir, intentan salvar al Papa a costa de su vida).
Apenas el anciano (obispo)
supo que uno quiso arrebatarle la palma (del martirio),
él mismo fue el primero en ofrecerse y dar su cabeza a la espada, para que así a ninguno pudiera herir una tan impaciente rabia (pagana).
Cristo que distribuye los premios de la vida, reconoció el mérito del pastor, defendiendo El mismo el resto de su grey”.

SAN DIONISIO. (259-268)

 De origen desconocido. Fue elegido tras un año de sede vacante a causa de la persecución de Valeriano. Era un presbítero romano, al ser elegido papa, el año 259.

No hay más datos referidos a su vida anterior a su elección.

 1.-SITUACIÓN DE LA IGLESIA DURANTE SU PONTIFICADO.

  La Iglesia cristiana por estas fechas ya había alcanzado una extensión  e influjo que no podía ser ignorado poe el imperio, esta situación se hizo patente en la intervención de Dionisio papa ante el sucesor de Valerio, el emperador romano Galieno, de quien logró la libertad de los cristianos, hijo de Valeriano, nada más ser constituido único emperador en el 260, derogó los edictos de persecución.

Comenzó entonces, sobre la base de una tolerancia de hecho una época de paz de  que duró cuarenta años que fue de gran importancia para la vida de la iglesia.

EUSEBIO DE CESAREA.

La organización interna de la Iglesia pudo avanzar sin impedimentos, así como su crecimiento por todo el imperio y en todas las capas sociales.

A la Iglesia de Roma  se le reconocieron  sus derechos sobre los edificios de culto, sus cementerios y otras propiedades, y Dionisio pudo una vez más poner en orden la administración de la iglesia romana. (Eusebius, Hist. eccl., VII, XXX

Con ello, la Iglesia se fortaleció de tal manera que cuando llegara la que sería la última persecución de los cristianos, con Diocleciano,  a pesar de ser la más intensa y organizada, tuvo unas consecuencias bastante más limitadas que las anteriores de forma que fueron pocos los cristianos que renegaron de su fe.

Durante el papado de san Dionisio la  Iglesia logró sobre todo superar plenamente el prejuicio público contra los cristianos. En la última persecución apenas participó el pueblo. San Atanasio obispo de Alejandría que vivió la última de estas persecuciones cuenta que los paganos muchas veces protegían y ocultaban a los  cristianos perseguidos de sus perseguidores.

En este contexto Dionisio reorganizó la Iglesia de Roma devolviéndole la posición de supremacía, anterior a las polémicas con S. Cipriano.

Según venía ya siendo propio de la iglesia romana el papa san Dionisio se preocupó y ayudo a las iglesias de Oriente, cuando los cristianos de Capadocia estaban sufriendo la angustia y el pillaje de los godos, el papa envió una carta de consuelo a la Iglesia de Cesaréa  juntamente con una gran suma de dinero, mediante mensajeros, con el fin de rescatar  a los  cristianos que habían sido tomados como esclavos (Basilius, Epist. XX, ed. Garnier).

FAMOSO ICONO DE LA SMA. TRINIDAD. PINTADO SOBRE MADERA.

 2.-  DEFENSA DEL DOGMA TRINITARIO ANTE EL SABENIALISMO.

 Esta defensa aparece en los fragmentos de de la Carta a contra los triteistas y los sabelianos, hacia el año 260. Trasmitimos estos fragmentos literalmente, aunque los subrayados y división de los párrafos son nuestros

 Éste es el momento oportuno de hablar contra los que dividen, cortan y destruyen la más venerada predicación de la iglesia, la unidad de principio en Dios, repartiéndola en tres potencias e hipóstasis separadas y en tres divinidades; porque he sabido que hay entre vosotros algunos de los que predican y enseñan la palabra divina, maestros de semejante opinión, los cuales se oponen diametralmente, digámoslo así, a la sentencia de Sabelio.

Porque éste blasfema diciendo que el mismo Hijo es el Padre y viceversa; aquéllos, por lo contrario, predican, en cierto modo, tres dioses, pues dividen la santa Unidad en tres hipóstasis absolutamente separadas entre sí. Porque es necesario que el Verbo divino esté unido con el Dios del universo y que el Espíritu Santo habite y permanezca en Dios; y, consiguientemente, es de toda necesidad que la divina Trinidad se recapitule y reúna, como en un vértice, en uno solo, es decir, en el Dios omnipotente del universo.

Porque la doctrina de Marción, hombre de mente vana, que corta y divide en tres la unidad de principio, es enseñanza diabólica y no de los verdaderos discípulos de Cristo y de quienes se complacen en las enseñanzas del Salvador. Éstos, en efecto, saben muy bien que la Trinidad es predicada por la divina Escritura, pero ni el Antiguo ni el Nuevo Testamento predican tres dioses.

EL MISTERIO TRINITARIO.

Pero no son menos de reprender quienes opinan que el Hijo es una criatura, y creen que el Señor fue hecho, como otra cosa cualquiera de las que verdaderamente fueron hechas, como quiera que los oráculos divinos atestiguan un nacimiento que con Él dice y conviene, pero no plasmación o creación alguna. Es, por ende, blasfemia y no como quiera, sino la mayor blasfemia, decir que el Señor es de algún modo hechura de manos. Porque si el Hijo fue hecho, hubo un tiempo en que no fue. Ahora bien, Él fue siempre, si es que está en el Padre, como Él dice (Ioh. 14, 10 s). Y si Cristo es el Verbo y la sabiduría y la potencia —todo esto, en efecto, como sabéis, dicen las divinas Escrituras que es Cristo [cf. Ioh. 1, 14 1 Cor. 1, 24]—, todo esto son potencias de Dios. Luego si el Hijo fue hecho, hubo un tiempo en que no fue todo esto; luego hubo un momento en que Dios estaba sin ello, lo cual es la cosa más absurda.

¿A qué hablar más largamente sobre este asunto a vosotros, hombres llenos de Espíritu y que sabéis perfectamente los absurdos que se siguen de decir que el Hijo es una criatura? A estos absurdos paréceme a mí no haber atendido los cabecillas de esta opinión y por eso ciertamente se han extraviado de la verdad, al interpretar de modo distinto de lo que significa la divina y profética Escritura: El Señor me creó principio de sus caminos [Prov. 8, 22: LXX]. Porque, como sabéis, no es una sola la significación de “creó”. Porque en este lugar “creó” es lo mismo que lo antepuso a las obras hechas por Él mismo, hechas, por cierto, por el mismo Hijo. Porque “creó” no hay que entenderlo aquí por “hizo”; pues “crear” es diferente de “hacer” ¿No es este mismo tu Padre que te poseyó y te hizo y te creó?, dice Moisés en el gran canto del Deuteronomio [Deut. 32, 6; LXX].

Muy bien se les podrá decir: “Oh hombres temerarios, ¿conque es hechura el primogénito de toda la creación [Col. 1, 15], el que fue engendrado del vientre, antes del lucero de la mañana [Ps. 109, 3; LXX], el que dice como Sabiduría: Antes de todos los collados me engendró? [Prov. 8, 25: LXX]. Y es fácil hallar en muchas partes de los divinos oráculos que el Hijo es dicho haber sido engendrado, pero no que fue hecho. Por donde patentemente se argüye que opinan falsamente sobre la generación del Señor los que se atreven a llamar creación a su divina e inefable generación. 

Luego ni se debe dividir en tres divinidades la admirable y divina unidad, ni disminuir con la idea de creación la dignidad y suprema grandeza del Señor; sino que hay que creer en Dios Padre omnipotente y en Jesucristo su Hijo y en el Espíritu Santo, y que en el Dios del universo está unido el Verbo. Porque: Yo —dice— y el Padre somos una sola cosa [Ioh. 10, 30]; y: Yo estoy en e¿ Padre y el Padre en mí [Ioh. 14, 10]. Porque de este modo es posible mantener íntegra tanto la divina Trinidad como la santa predicación de la unidad de principio.

DIONISIO DE ALEJANDRÍA.

 3.-LA POLÉMICA DE DIONISIO PAPA, CON DIONISIO DE ALEJANDRÍA.

  El obispo Dionisio de Alejandría acusado, ante el Papa Dionisio, de que separaba al Hijo del Padre, negaba la eternidad del Hijo, no mencionaba al Hijo como consustancial del Padre y consideraba al Hijo como criatura (Atanasio, ib.: PG 25,485),  esto movió al   Papa  a convocar  el año 262 un sínodo en Roma (Atanasio, De synodis, 43: PG 26,769) y  a dirigir una carta a Alejandría sobre el sabelianismo en la que reprocha a Dionisio  aunque sin nombrarlo, el admitir tres divinidades al afirmar  tres hipóstasis en Dios.

En una segunda carta, esta vez dirigida personalmente al obispo Dionisio  le pide que se justifique.

Éste responde rápidamente con una carta, diciendo que él  no separa las tres divinas Personas, ya que quien nombra al Padre, nombra también al Hijo. Éste es eterno como el Padre, de igual forma que el rayo de sol es tan eterno como el sol mismo. Si bien es verdad que no ha utilizado el término consustancial, porque considera que este término no está en la sagrada Escritura, y que su doctrina no se opone  al uso de ese término.

Dionisio de Alejandría escribió su “Apología y Refutación”, defendiendo la ortodoxia de sus ideas al reducir el problema a una simple cuestión semántica entre los cristianos orientales que usaban como lengua litúrgica el griego y los cristianos occidentales que usaban el latín.

S. Basilio que conoce estos sucesos y los juzga como teólogo, señala las imprecisiones de Dionisio y participa de la postura comprensiva del Papa Dionisio.

También relacionado con el tema trinitario actuaría san Dionisio en el caso de Pablo de Samosata  quien afirmaba que  Cristo se habría transformado en Dios “progresivamente y por adopción“. Un tema que tendría grandes repercusiones posteriores en la aparición del arrianismo.

Tras varias vicisitudes y tres sínodos antioquenos  la teoría fue condenada y Pablo excomulgado, depuesto y exiliado, El sínodo de Antioquía que depuso a Pablo de Samosata envió una carta al papa Dionisio y al Obispo Máximo de Alejandría informándoles sobre la actuación del sínodo (Eusebius, Hist. eccl., VII, xxx).

 4.-MUERTE Y SEPULTURA.

 Dionisio murió en el año 268 y fue enterrado en la cripta de los papas de las Catacumbas de S. Calixto. Su pontificado reafirmó el primado romano en todas as iglesias.

 

IGLESIA DE SAN FÉLIX EN PUEBLA. MÉXICO.

SAN FELIX I.

Félix I fue natural de Roma e hijo de Constancio. Sucedió en el Sumo Pontificado a San Dionisio. Pocas son las noticias que sobre él tenemos  las recogemos en el punto siguiente:

 1.-SU PONTIFICADO ( 269-274 )

 El problema de Pablo de Samosata que terminó a finales del pontificado  de  san Dionisio  con la condena y excomunión del mismo  por su doctrina sobre la Trinidad tuvo resonancia en los comienzos del pontificado de san Félix. Este, conocida la condena y el contenido de la doctrina del de Samosata, escribió una carta como respuesta a las decisiones del Sínodo de Antioquía, parte del   contenido de esta carta ha llegado a nosotros a través de las Actas del Concilio de Éfeso del 431 en el que se trató la doctrina de la maternidad divina de María contra Nestorio.

EL PAPA SAN FELIX I.

El contenido recogido por las actas del referido concilio decía lo siguiente: «Nuestra fe en la Encarnación es la que nos llega de los Apóstoles. Creemos que el Señor Jesucristo, nacido de la Virgen María, es el Verbo, el hijo eterno de Dios, y no un hombre distinto de Dios que Dios mismo ha elevado a este honor. El hijo de Dios no ha elegido un hombre para asociarle a Él; en Cristo no existen dos personas. El Verbo, perfecto Dios, se ha encarnado en el seno de la Virgen y se ha hecho hombre perfecto” ( Cf. (Mansi, “Coll. conc.“, IV, 1188; cf. Harnack, “Geschichte der altchristlichen Literatur“, I, 659 sqq.; Bardenhewer, “Geschichte der altchristlichen Literatur“, II, 582 sq.). Parece que la carta del Papa Félix fue aportada al Concilio por san Cirilo de Alejandría defensor de la maternidad divina de María

Mas la carta  llegada al Concilio fue tomada de los escritos de un discípulo de Apolinar que la interpoló en sus escritos  como suya, considerando que en ella se defendía la doctrina apolinarista  que afirmaba la existencia en Cristo de un solo entendimiento y este  divino  negando de esta forma la humanidad de Cristo.

El “Liber Pontificalis afirma que el papa san Félix  dio  un decreto por el cual las misas de aniversarios de los mártires   debían celebrarse en las tumbas de los mismos (“Hic constituit supra memorias martyrum missas celebrare“).

La interpretación del texto  puede tener varias lecturas: Es posible que el decreto al que alude el Liber Pontificalis tuviera como finalidad la celebración de los   aniversarios de los mártires  sobre sus tumbas en privado, pues en la época de san Félix I los aniversarios solemnes de los mártires se celebraban en las grandes basílicas romanas, tal costumbre estaba todavía en uso durante el siglo IV ((Prudentius, “Peristephanon“, XI, vv. 171 sqq)

Otra de las interpretaciones del hipotético decreto es que el Papa Felix I determinó se volviera a la costumbre que estaba en vigor desde comienzos del siglo III de que los aniversarios de los mártires se celebrasen sobre sus sepulcros en las catacumbas, lo cual, sin embargo parece contradecir los hechos anteriormente reflejados.

De acuerdo con el “Liber Pontificalis”, Félix construyó una basílica en la Vía Aurelia; la misma fuente también añade que él fue enterrado allí (“Hic fecit basilicam in Via Aurelia, ubi et sepultus est” Éste hizo en la Vía Aurelia una basílica donde fue sepultado” Estos datos no son exactos como veremos a continuación.

CATACUMBAS DE SAN CALIXTO.

 2.- MUERTE Y SEPULTURA.

            La muerte del papa Félix ocurrió dentro de la persecución decretada por el emperador Aureliano  quien al comienzo de su reinado se mostró benigno con los cristianos, posiblemente por estar ocupado en las guerras para reafirmar su mandato.

El Liber Pontificalis afirma que san FélixI papa murió mártir en esta persecución pero este dato no está históricamente fundado, los datos históricos afirman lo contrario.

 En el “Feriale” romano o calendario de fiestas, el nombre de Félix aparece en la lista de obispos romanos (Depositio episcoporum), y no en la de los mártires; el calendario romano de fiestas del siglo IV dice que el papa Félix fue enterrado en las catacumbas de san Calixto en la Vía Appia (“III Kal. Januarii, Felicis in Callisti“, tal como  se lee en el “Depositio episcoporum” antes mencionado.

            La afirmación del Liber Pontificalis tiene como origen la  confusión con el mártir romano del mismo nombre enterrado en la Vía Aurelia, y sobre cuya tumba se construyó una iglesia

Este error se perpetuó en el Calendario General Romano hasta el año 1969 en el que por decisión del papa Pio XII el nombre de Félix I se redujo a una conmemoración ferial; a partir de entonces la festividad de este papa no se menciona en el Calendario General, celebrándose el día de su verdadera muerte, el 30 de diciembre y sin la consideración de mártir.

SAN EUTIQUIANO.( 275-283)

            Muy escasas son las noticias acerca del pontificado de Eutiquiano y algunas de las que han llegado a nosotros tienen poca base histórica.

            Pasamos sin más a dar cuenta de lo que de él se sabe.

            Se habla de que su pontificado tuvo lugar del 275 al 283, este dato lo aporta el Liber Pontificalis y el Catálogo Liberiano que depende de él.

            Las mismas fuentes hablan de numerosas reformas litúrgicas llevadas a cabo por él, muchas de las cuales son bastante anacrónicas por resultar improbables en su tiempo. Posiblemente algunas de estas reformas podían referirse a las vestiduras de los eclesiásticos, en particular se le atribuye la orden de que los mártires no fuesen enterrados con una sábana, sino con la dálmatica, vestidura litúrgica utilizada posteriormente  por los diáconos .

Este tema debió ser abordado tempranamente en la Iglesia, los Cánones de Hipólito, can. 201,203 hablan de que los ministros deben usar vestiduras apropiadas.

Orígenes , In Ley,hom. 4,4; san Jerónimo Adversus pela. I refieren que había ya en su tiempo prescripciones acerca del lugar que los ministros debían ocupar en los actos litúrgicos. San Clemente Romano , Epist. Cor.,4,5; hace alusiones al porte exterior de los  ministros del altar.

            Diversas representaciones y testimonios de los s. IV-VI muestran (un fresco del cementerio de Calixto, del s. VI, representa a los papas Sixto II y Cornelio con dalmática, planeta y manto, esta última era prenda sólo eclesiástica; ( Líber Pontificalís, ed. Duchesne, 1,154, señala algunas vestiduras especiales para la liturgia a principios del s. VI).

            El Martirologio Romano lo incluye entre los mártires, hoy se tiene la certeza de que no murió martirizado pues  su pontificado se desarrolló todo él dentro de un periodo libre de persecuciones,  suspendidas el 275 a la muerte del emperador Aureliano el dato del Liber Pontificalis que afirma que él enterró personalmente a 323 mártires no tiene base histórica.

Inocencio X donó las reliquias de Eutiquiano al noble Sarzana Filippo Casoni cuando fue ordenado  obispo de Fidenza y éste en 1659 las donó al cabildo catedralicio de Saerzana. .(  Cf. Diccionario de los Santos I Claudio Leonardi y Andrea Ricardi y Ana)

 

ICONO QUE MUESTRA A SAN CAYO RECIBIENDO DE MARIA SU MANO PARA LLEGAR A DONDE SE ENCUENTRA CRISTO.

SAN CAYO ( 283-296)

 Hablamos de este papa de acuerdo con el siguiente INDICE:

 1.- Tradiciones y leyendas sobre sus orígenes

2.- Un pontificado fecundo en frutos para la iglesia.

3.-Su refugio en la Catacumba de san Calixto.

4.-La persecución de Caro.

5.-Muerte y sepultura

 1.-TRADICIONES Y LEYENDAS SOBRE SUS ORIGENES

 La memoria del papa San Cayo (283-296) va unida generalmente en la tradición a la de San Sotero, y por lo mismo se celebra el mismo día. Sin embargo, sus vidas no tienen de común más que el hecho de ser ambos obispos de Roma. La tumba de San Cayo es, ciertamente, una de las más veneradas en la catacumba de San Calixto de Roma. Mas, por otra parte, su recuerdo está rodeado de multitud de tradiciones y leyendas que impiden tener una idea clara y segura sobre su vida y su verdadera actuación durante su pontificado

Algunos documentos antiguos atestiguan que Cayo era originario de Dalmacia. Por otra parte, se le supone pariente de Diocleciano y de los Santos Gabino y Susana. Por esto esa misma tradición afirma que vivía en Roma en una casa contigua a la de Gabino y Susana. De esta misma tradición o leyenda se hace eco el llamado Titulus Suzannae, en Roma, que ha llevado siempre el subtítulo de ad duas domos (junto a las dos casas).

 Algunas de estas leyendas o tradiciones fueron transmitidas por las Actas de Santa Susana, y sobre estas Actas, según parece, están fundadas las noticias que nos transmite el Liber Pontificalis. Así, pues, no podemos tener ninguna seguridad sobre el origen de San Cayo y demás circunstancias indicadas.

 2.-UN PONTICADO FECUNDO EN FRUTOS PARA LA IGLESIA.

 En terreno seguro entramos con la noticia de la elección de Cayo en 283 para suceder en la Sede Romana al papa San Eutiquiano. Además consta que, transcurrida la persecución de Valeriano, la Iglesia atravesaba entonces un período bonancible. Gracias a esta paz, de que gozó el cristianismo durante casi todo el siglo III, sólo interrumpida por los breves chispazos de algunas persecuciones, se había ido robusteciendo extraordinariamente, y a fines del siglo III constituía ya una fuerza arrolladora, imposible de dominar.

De esta paz se aprovechó el Romano Pontífice San Cayo para fomentar todas las instituciones de la Iglesia. Bajo su protección se desarrollaron las dos escuelas de Oriente, la de Alejandría y la de Antioquía, que por este tiempo habían llegado a un notable esplendor. Asimismo las Iglesias del Africa, después de San Cipriano († 258), de las Galias y de España, que presenta figuras de primer orden y celebra poco después el concilio de Elvira.

 MONEDA DEL EMPERADOR CARO.

3.- SU REFUGIO EN LA CATACUMBA DE SAN CALIXTO.

 En realidad, aunque tenemos pocas noticias concretas, podemos afirmar que los trece años de pontificado de San Cayo fueron tranquilos y prósperos para la Iglesia. Una noticia, sin embargo, se nos comunica, que da a entender que, no obstante esta paz general, debió haber algún chispazo o conato de persecución.

Porque, de hecho, sabemos que Cayo pasó algún tiempo escondido en la catacumba de San Calixto. Precisamente entonces se encontraba esta catacumba en su mayor esplendor. Después de los trabajos realizados en ella por el papa San Calixto, quedó ésta convertida en uno de los lugares más venerados de los cristianos.

La cripta de los papas y la contigua de Santa Cecilia, los cubículos de los sacramentos y las antiguas criptas de Lucina, Liberio y Eusebio ofrecían a los cristianos los más vivos y palpitantes recuerdos. Por eso, ante los sepulcros de los papas y de los mártires, se reunían para celebrar los aniversarios de sus martirios y tal vez alguna de sus solemnidades litúrgicas.

De este modo, con la lectura de las Actas o Pasiones de los mártires, que era la manera más corriente de celebrar sus aniversarios, se alentaban sus espíritus, para las batallas que ellos mismos tenían que sostener. Allí, pues, en el interior de la catacumba de San Calixto, atestiguan antiguos documentos, pasó escondido algún tiempo el papa Cayo, sea porque amenazara alguna persecución, sea porque sintiera especial devoción en permanecer al lado de los mártires.

Esto último pudo tener lugar, o bien al principio de su pontificado, en que el emperador Caro (282-283) inició una especie de persecución, o bien al principio del gobierno de Diocleciano, en que se siguió todavía algún tiempo en este estado de inseguridad.

EMPERADOR DIOCLECIANO.

4.- LA PERSECUCIÓN EN TIEMPO DE CARO.

  Sobre esta base también de la persecución, iniciada por Caro en 283 y continuada algún tiempo con más o menos intensidad durante los años siguientes, adquieren especial consistencia los testimonios de la tradición, que nos presentan a San Cayo como el sostén más firme y el alentador de los cristianos, amenazados constantemente por la espada de la persecución.

Según estos mismos documentos, tuvo que sufrir mucho en su constante trabajo de confirmar a los fieles en la defensa de su fe. En particular ponderan cómo aconsejó e indujo al patricio Cromacio para que acogiera a todos los cristianos en su casa de campo con el fin de protegerlos contra la persecución. Se refiere que un domingo entró él en la casa de Cromacio y dijo a los fieles allí reunidos: “Dios Nuestro Señor, conociendo la debilidad humana, ha establecido dos grados entre los que creen en Él: la confesión y el martirio, para que los que no se crean con fuerzas para poder sufrir los rigores de los tormentos al menos conserven la gracia para su confesión. Así, pues —continuó—, los que prefieran permanecer en la casa de Cromacio queden aquí con Tiburcio, y los que quieran venir conmigo a la ciudad síganme.

 Con esta ocasión, según se refiere, ordenó diáconos a Marco y Marcelino, y presbítero a su padre Tranquilino; entonces nombró a Sebastián defensor de la Iglesia y de los fieles y dio pruebas de la mayor ternura hacia todos ellos.

El Liber Pontificalis, por su parte, atribuye a San Cayo el decreto por el que establecía los diversos grados de la jerarquía anteriores al episcopado, es decir, de ostiario, lector, acólito, exorcista, subdiácono, diácono y presbítero, y asimismo la división de Roma en distritos. Sin embargo, no pueden admitirse estas noticias, pues ya en 250, según atestigua Eusebio en su Historia Eclesiástica (VI, c. 43), son enumerados todos estos grados de la jerarquía. Tal vez no hizo él otra cosa que conmemorarlos de nuevo expresamente.

5.-MUERTE Y SEPULTURA.

Respecto de su muerte, no se sabe con certeza si fue mártir. Consta con toda evidencia que, después de su muerte, su memoria fue rodeada de gran veneración. Pero la primera redacción del Liber Pontificalis le designa expresamente como confesor. Posteriormente, en una nueva redacción, se añadió la expresión fue coronado con el martirio; pero esto no está conforme con los hechos. Además, el nombre del papa San Cayo está en la Deposición de los obispos, o Catálogo de los obispos, y no en la Deposición de los mártires. Para explicar estas divergencias el cardenal Orsi escribió: “El título de mártir no parece que se le pueda aplicar a Cayo, sino a causa de los malos tratos sufridos por él en los primeros años de Diocleciano, cuando este emperador permitió continuara en Roma la persecución iniciada por Caro”.

 De hecho, a partir del siglo IV, todos los calendarios romanos señalan el 22 de abril como el día de su muerte y de su fiesta. Lo mismo repiten los calendarios medievales y Beda el Venerable.

NOTA .

 EL PRESENTE TEMA ESTÁ LITERALMENTE TRANSCRITO DEL ARTICULO SOBRE EL PAPA SAN CAYO ESCRITO POR EL PADRE BERNARDINO LLORCA. S.J. EL

FUE PROFESOR DE HISTORIA DE LA IGLESIA DE QUIJOTEDISCIPULO EN SALAMANCA, POR ELLO SU CONFIANZA EN EL VALOR CIENTÍFICO DE SUS DATOS.

QUIJOTE DISCIPULO ES QUIEN QUIEN HA PUESTO TÍTULOS, IMÁGENES  Y SUBRAYADOS AL ARTICULO.

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