.LA TEMÁTICA EXISTENCIAL Y RELIGIOSA EN LA OBRA  DE VICENTE GAOS

1.-Reseña biográfica y obra poética.

2.-Valoración y estilo.

3.-La temática existencial y religiosa de Vicente Gaos

4.-Algunos poemas religiosos de Vicente Gaos.

MUSEO OCEANOGRÁFICO DE VALENCIA.

1.-RESEÑA BIOGRÁFICA Y OBRA POÉTICA.

Poeta español nacido en Valencia en 1919.Perteneció a una familia de artistas e intelectuales hermano del filósofo José Gaos y del poeta Alejandro Gaos y de la actriz Lola Gaos cuya influencia se tradujo siempre en sus actividades literarias  como poeta,  crítico, y ensayista.

Vicente Gaos, poeta de la primera generación de la posguerra.

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid, y Doctorado por la Universidad Nacional de México, a raíz de la guerra civil vivió un breve exilio. Fue profesor de Literatura Española en diversas universidades norteamericanas, en donde  residió durante doce años, y europeas.

Falleció en Valencia , a consecuencia de un infarto de miocardio a los  61 años, en octubre de 1980.

Recibió los premios Adonais 1943,  Ágora en 1963 y en forma póstuma, el Nacional de Poesía 1980.

OBRAS DE VICENTE GAOS.

 POESÍA.

Arcángel de mi noche (Premio Adonais, 1944)

Sobre la tierra (1945)

Luz desde el sueño (1947).

Profecía del recuerdo (1956).

Poesías completas (1959).

Concierto en mí y en vosotros (1965).

Mitos para un tiempo de incrédulos (1964)

Un montón de sombra (1972)

Última Thule (1980).

Sobre la tierra (1945).

 Luz desde el sueño (1947).

Poesías completas (1959).

Mitos para tiempo de incrédulos

 ENSAYOS 

 La poética de Campoamor (1955)

Temas y problemas de la literatura española (1960)

Claves de la literatura española (1971)

 2.-VALORACIÓN Y ESTILO.

Carlos Bousoño escribió de las poesías reunidas de Gaos: «No creo que pasen de tres o cuatro los nombres de poetas de su generación que puedan dignamente colocarse a su lado…. uno de los pocos poetas primerísimos de nuestra poesía de posguerra». Fue un poeta precursor de la humanización de la poesía española -«uno de los pioneros de lo que habría de ser la poesía neorromántica», según José Hierro.

3.-LA TEMÁTICA EXISTENCIAL Y RELIGIOSA EN  LA OBRA  DE VICENTE GAOS.

Centra su poesía en el hombre, en la angustia de vivir, en la presencia de la muerte y sobre todo en el diálogo con Dios, lo que le convierte en un poeta existencial de gran hondura y le emparenta con la obsesión por el tema religioso de los autores de la primera generación de posguerra -tema que sólo compartirá en su obra en cantidad y énfasis con el asunto amoroso primero, antes de ceder espacio a una poesía social irónica y existencial.

Sin embargo, Gaos ironizó, bromeó, se burló incluso de su fe, y llegó a afirmar que no quería luz sino sombras.

Así pues  en los poemas de contenido existencial y religioso, se aprecia una primera etapa de fe arraigada y de optimismo a la que sucede otra de fe conflictiva, con sus tensiones, dudas y angustias, que se expresa a veces con sarcasmo casi irreverente, como en los poemas sobre el Padrenuestro y sobre las Bienaventuranzas

Influyen, entre otros, Fray Luis, Quevedo, Unamuno, y también los románticos alemanes e ingleses.

Según lo expuesto, parecería que la trayectoria de Vicente Gaos termina en el desengaño, pero no es así, porque al morir, entre sus papeles, se encontró el poema “Abjuración“, publicado póstumamente en sus Obras Completas, que comentaremos  final, porque en este poema de estilo prosaico, duro, como un estallido de conciencia, estremecedor, el poeta arroja su dolor y su arrepentimiento, en una vuelta a lo orígenes, a la fe enraizada. Así termina: Dame lo que quieras en esta vida / (no sé si vida mortal o muerte vital, es lo mismo), / y otórgame al fin la otra, dánosla a todos, / justos y pecadores, píos e impíos. / Danos la vida que no acaba / sino en ti, / en la abierta, en la misericordiosa eternidad de tus brazos.( Cf. Vicente Gaos, Antología poética, Castalia, Madrid, 2006. – PoesíaDigital http://www.poesiadigital.es/index.php?cmd=critica&id=76)

 4.-ALGUNOS POEMAS  RELIGIOSOS DE VICENTE GAOS.

 1-ATARDECER.

 ¡Oh bienestar en el poniente!

¡Qué cerca estamos del secreto

velar de Dios, vivo y despierto!

¡Qué cerca estamos de la muerte!

¡Qué abandono dulce, qué triste

júbilo ver cómo las cosas

en el trasluz se hacen más hondas,

y la benigna noche aflige

el corazón. Sazón de siglos

que se dispersan en lo oscuro,

porque la noche es su fin último

y en ella encuentran su destino!

¡Paz infinita! ¿Nos dormimos

en Dios, despierto? Sí, atardece.

¡Oh Dios inmenso, gran Dios íntimo,

tan hondamente transparente!

¡Qué cerca estamos de la muerte!

 COMENTARIO.

 El atardecer, que da título al poema, nos sitúa en la actitud del poeta: ¡Qué cerca estamos de la muerte! Pues el atadecer es el anticipo de la noche, símbolo de la muerte, noche en la que según el poeta el tiempo alcanza su sazón y su destino, pensamiento que causa paz, no exenta de tristeza pues  la benigna noche aflige el corazón, ¿ porqué?, la respuesta: un interrogante signo de duda: ¿Nos dormimos en Dios, despierto?

2.-DIOS MÍO

 No te pido luego,

no , no quiero luego,

para verte aún más,

una luz sin sombras,

una lu z total.

Me basta con esta

dulce claridad

con que te revelas

en el mundo ya.

Entre luz y sombra

te evidencias más.

Amo tu sombría

y humana mitad. 

Te quiero en lo oscuro.

Así, tu verdad

es más honda y buena

 que de par en par.

 Más íntima .Te amo

 en la soledad

 de mi pecho vivo,

en mi sangre estás,

por mis venas corres

ciego de ebriedad.

Dios en mis entrañas,

qué interioridad

 plena de luz sorda.

Canta , canta ya,

corazón , que eres

vagamente igual

a un pájaro , ebrio

 por la luz solar.

No sé si en el cielo

que nos has de dar

no habrá ya misterio,

si al fin te verán

los ojos mortales

todo luz y paz.

Mas yo t e prefiero

 así , así sin más,

 razón de mi entraña,

 raíz de mi mal,

todo sombra y sueño,

nocturna verdad.

¡Ciégame del todo

en la eternidad!

 COMENTARIO.

 El poeta que hace una confesión clara de la existencia de Dios, de amor y ansia de Dios, pues te revelas en el mundo ya, a la vez que proclama que prefiere la revelación de Dios: Entre luz y sombra/te evidencias más./ Amo tu sombría/y humana mitad. Palabras que, por un lado, traen a la mente aquellas de san Pablo en el cap. 12 de la 2ª a los Corintios:… la fuerza se realiza en la debilidad» (v. 9). En efecto, exclama: «Así que muy a gusto me glorío de mis debilidades, para que resida en mí la fuerza de Cristo.

Y por otro , esas otras : “amo tu sombría y humana mitad”  que recuerdan un hermoso poema del oficio de las horas:

Hombre quisiste hacerme, no desnuda
inmaterialidad de pensamiento.
¡Y el que puso esta ley en nuestra nada
hizo carne su verbo!
Así: tangible, humano,
fraterno…
Carne soy, y de carne te quiero.
¡Caridad que viniste a mi indigencia,
qué bien sabes hablar en mi dialecto!
Así, sufriente, corporal, amigo,
¡cómo te entiendo!
¡Dulce locura de misericordia:
los dos de carne y hueso!

3.-ÓMNIBU S VITAE.

                              Heureux péle-méle. pécheurs et                                                                             saints. (CHARLE S PÉGUY)

 Ómnibus: Para todos.

Mejor que aquella arca

que sólo salvó al justo

del castigo del agua

universal . Mejor

que  la fúnebre barca

de Caronte, quasi-omnibus,

 en que casi naufragan

los mortales . Mejor.

Para todos.Ven, vayan

 todos en él, vayamos.

Un viento nos arrastra…

Viento , corceles , manos,

 gran primavera blanca

 del huracán .El látigo

 de Dios sobre la espalda

nuestra, junta, sumisa.

¡Oh carro inmenso!, cada

 hombre en él , en su puesto,

en fraternal octava

el mundo .Todos juntos.

Rueda siempre rodada

la existencia .Y sin ver,

hasta el fin, la distancia

que queda todavía

por recorrer. Es larga

la vida. Vita longa,

ars brevis. No nos basta

detener un instante

la vida que se escapa

—brioso corcel— hermosamente,

un día, apresarla

entre las manos crueles,

mágicamente sabias

del poeta, entre todas

vanas y solitarias.

…,. _ Ars brevis, vita longa.

Optimus quisque, calla.

‘ Ómnibus cum eundum

est, sin preguntar nada.

Eundum est qua itur.

Por donde todos vayan

ve también tú, poeta.

Las noches, las mañanas

claras, luego el poniente

absoluto, las claras

mañanas otra vez,

las noches… ¿Dónde pararemos

al fin? ¿En dónde

detendremos la marcha?

Árida es la llanura

y hemos de galoparla

sin preguntarle a Dios

a dónde nos arrastra

en el inmenso carro.

Hemos de galoparla

omnes, ómnibus. Todos,

y con todos. ¡Qué larga

es la carrera, ómnibus,

para todos, qué larga!

Después de haber, unidos,

atravesado tantas

noches con tantos días,

tantas mañanas, tantas

tardes -—así la vida—.

¡Oh tantas, tantas, tantas

tierras tristes, desnudas,

el cielo en la mirada…!

omnes, ómnibus, omnia,

todos, con todos, cada

cosa; omnium, de todos,

al final de la marcha,

dinos, ¡oh Dios!, que a todos

acogerás, que nada

se perderá, Dios mío,

al llegar la llegada.

 COMENTARIO.

 El poema tiene como centro  una  oración en la que el poeta suplica a Dios por la humanidad, una humanidad que considera que vive una vida solidaria, a pesar de los particulares matices de cada existencia, todos uncidos en el mismo carro,  ocupando la misma barca, una vida larga, cambia la frase de Hipócrates : Ars longa vita brevis  en Vita longa ars brevis. Vida larga y salidas cortas con inumerables incidencias amargas y tristes; todos en camino sintiendo sobre las espaldas el látigo de Dios, un  cruel retrato de Dios, que contradice la súplica final dirigida al mismo Dios: dinos, ¡oh Dios!, que a todos/acogerás, lo mismo a justos que a pecadores, que nada/se perderá,  Dios mío,¿ será un bien que nada se pierda?/al llegar la llegada.

 4.-MÁS QUE ETERNO

 ¡Ansia de eternidad! Señor, ¿acaso . .

no es suficiente ya con esta vida,

con esta hermosa noche concedida,

límite entre tu aurora y nuestro ocaso?

 

¿Si la luz de esta noche en que me abraso,

si el fuego en que mi sangre está encendida

no colman mi ambición en su medida,

dime qué tierra medirá mi paso ?

 

¿Qué cielo exigiré para mi frente,

qué luz para mis ojos y qué fuego

para este corazón tan vehemente ?

 

Será inmortal. ¿Y alcanzaré el sosiego?

¿La eternidad será, al fin, suficiente?

No, siempre, siempre pediré más, luego.

 COMENTARIO.

 Algo más que eternidad  es lo que pide el poeta, en realidad no es la duración de la vida lo que el hombre anhela, sino la felicidad y plenitud plena y eso es lo que el Dios cristiano ofrece al hombre y lo que éste de Él espera.

5.-MI CREACIÓN.

 ¡Ay, ambiciosa lengua que quisiste

dar luz, con tu palabra creadora

a la entraña del mundo abrasadora!

¡Ay, qué poco, qué poco conseguiste!

 

Quisiste darle luz, sólo le diste

leve penumbra que tu luz ignora.

¡Oh mundo no alcanzado y pobre aurora,

y empeño en que, tenaz, te destruiste!

 

Cosa imposible fue, rebelión mía,

intento de negar a Dios y al mundo,

relámpago infeliz, ángel caído.

 

Yo no sabía, no, yo no sabía

que sólo Tú, con tu callar profundo,

dabas al universo su sentido.

 COMENTARIO.

 El poeta confiesa su fracaso en su intento de darle al mundo un sentido sin Dios  terminando por confesar que sólo Dios con su silencio, -el silencio de Dios- encuentra el universo tal sentido.

EL HIJO PRÓDIGO. BARTOLOMÉ MURILLO.

6.-ABJURACIÓN

No sé, Señor, si mi obra, engendrada en el orgullo, escrita a ciegas,
ha sido motivo de confusión y piedra de escándalo.
No sé si ha sido interpretada rectamente, o abominada con justo motivo.
Ni yo mismo sabía lo que me escribía.
Tal vez creí que iba por el buen camino cuando sólo daba traspiés y trazaba surcos torcidos,
renglones ripiosos, chapuzas temerarias de mal obrero
que en lo alto del andamio, ebrio y vacilante, al borde del abismo,
se mofaba de la profundidad, despreciaba el vértigo.
Si fue así,
si escribí sólo por amor propio, por engreimiento, por mera vanidad mundana,
para perecedera satisfacción de la carne, tentado por el demonio,
si fue así, Dios mío,
sé mi censor a fortiori, tú que todo lo puedes;
borra todas mis palabras, todas mis letras,
del alfa al omega, de la fecha a a la cruz.
Bórralas, perdónamelas, vuélvelas papel en blanco,
dalas por no escritas por mí ni leídas por nadie.
Anonada mi presunción,
ilumina a los que por mi causa quedaron acaso confusos o escandalizados.
Acepta esta abjuración, haz que crean en esta pública confesión mía,
en la que, lleno de pesar, me retracto de todos mis desvios y errores.
Si, por mi culpa, me creyeron ateo y blasfemo,
que ahora me crean también vocado, no a la poesía, a la obra mal hecha,
sino llamado por ti, Supremo Hacedor, poeta por antonomasia,
único creador verdadero.
Tú, Señor, sabes que en el fondo de todas mis paradojas, heterodoxias y negaciones,
estabas siempre presente, aunque acaso distante;
justamente ofendido, pesaroso y llamándome de continuo a tu gracia,
crucificado por cada palabra temeraria mía,
anhelante de verme al fin rectificar y dar buenos frutos.
Pues, aunque mi intención fuese buena,
la intención es estéril si no va acompañada de buenas obras.Tú sabes
que cuando escribía nada, quería escribir creación,
cuando te pedía que no me amenazases con otra vida,
estaba sediento de ti, de más vida (eterna).
Que cuando -insensato de mí, temerario más allá de la raya, pobre criatura
te exigía oscuridad, te estaba pidiendo luz;
cuando osaba llevarte la contraria,
volver del revés las Bienaventuranzas o el Padre Nuestro,
con ignorantes y baldías contradicciones, presumiendo de ingenio, como jugador de ventaja.
Era un desdichado, un miserable, un nuevo hijo pródigo,
un necio.
Pequé contra ti y tal vez conturbé a mis semejantes, a mis hermanos.
Padre, Señor, ahora que, lento a la ira y rico en clemencia,
me has recibido de nuevo en tu casa, me has perdonado y te has regocijado, era evidente,
quitándome la venda de los ojos, y el orgullo del corazón;
ahora que me has recordado lo que no debí olvidar nunca,
que tú eres el camino, la verdad y la vida,
recuérdamelo otra vez, cada día, incesantemente,
pues la carne es flaca, la memoria olvidadiza.
Déjame ir en adelante siempre por tu camino, sin entretenerme ni desviarme.
Déjame vivir en tu verdad y no apartarme mendazmente de ella.
Dame lo que quieras, enmiéndame y mándame,
como tú solo sabes hacerlo, sin palo ni piedra,
con mandatos que son súplicas,
con castigos que resultan a la postre inefables consuelos,
en este valle de lágrimas
pues si lloro de veras, seré consolado.
Dame lo que quieras en esta vida
(no sé si vida mortal o muerte vital, es lo mismo),
y otórgame al fin la otra, dánosla a todos,
justos y pecadores, píos e impíos.
Danos la vida que no acaba
sino en ti,
en la abierta, en la misericordiosa eternidad de tus brazos. 

 COMENTARIO.

 El poema no necesita comentario alguno, es una adjuración  expresa de esa segunda etapa  de fe conflictiva, con sus tensiones, dudas y angustias, que se expresa a veces con sarcasmo casi irreverente, como en los poemas sobre el Padrenuestro y sobre las Bienaventuranzas.

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  1.-quijotediscipulo, ó ¿ Don Quijote predicador y teólogo ?es también el autor  de los siguientes blogs, todo ellos en wordpres.com

 2.-sanchoamigo ó Sancho Gobernador de una Ínsula.

 3.-elcuradellugar ó La Religión en el Quijote

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