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¿ CÓDIGO GENÉTICO E INTELIGENCIA ORDENADORA?

¿ SE PUEDE A PARTIR DEL ADN LLEGAR  A LA EXISTENCIA DE UNA INTELIGENCIA  QUE DIRIGE EL DESARROLLO DE LOS ORGANISMOS DEL UNIVERSO ?

 El sentido del tema, al que damos comienzo, queda expresado en su título. Como se ve, el título está en interrogación dado que lo que en el mismo  se expone es una hipótesis y no una tesis, y  que se  podría redactar de otras formas, por ejemplo, ¿ podemos concluir de la existencia en los organismos vivos del ADN, denominado también Código Genético, la existencia en el universo de una inteligencia que dirige su  desarrollo?

            Este es el sentido del tema  que desarrollaremos en los siguientes puntos. :

 1.- Que se entiende por ADN.

2.- La relación posible entre el ADN  o Código genético y una Inteligencia que  lo ha diseñado.

3.-Sobre la  naturaleza de la actuación de los organismos dirigidos por su Código Genético. 

4.- La explicación de la naturaleza del Código Genético según Monod.

5.-El Código Genético como técnica intencional desde una visión holista.

6.-Código Genético y presencia de una inteligencia ordenadora.

 1.-QUÉ SE ENTIENDE POR ADN.

 El ADN  es la abreviatura con la  que se  denomina  el  ácido desoxirribonucleico, núcleo principal de la célula donde se almacenan las instrucciones que dirigen el desarrollo de un huevo hasta formar un organismo  adulto, que mantienen su funcionamiento y que permite la herencia.

            Es una molécula de longitud gigantesca, que está formada por agregación de tres tipos de sustancias: azúcares, llamados desoxirribosas, el ácido fosfórico, y bases nitrogenadas de cuatro tipos, la adenina, la guanina, la timina y la citosina.

            En palabras coloquiales, se llama tambíén  Código genético que  es la clave que  le da la forma al cuerpo de un individuo humano , es decir, éste es el que determina el  color de la  piel, cabello, ojos y todos los  rasgos físicos y a la vez intelectuales, aunque pueden haber ciertos tipos en un  código genético que no se desarrollan en este individuo, pero si en las siguientes generaciones, de ahí que se diga que permite la herencia. En adelante utilizaremos la denominación del ADN como Código Genético.

 2.-LA RELACIÓN POSIBLE ENTRE EL CODIGO GENÉTICO Y UNA INTELIGENCIA QUE LO HA DISEÑADO.

 Lo primero que se ocurre preguntar es el motivo por el cual se habla de una relación posible entre el Código Genético y una Inteligencia que lo ha diseñado.

            El primer motivo es porque el Código Genético es como un proyecto  por el que se va a regular el desarrollo de un individuo, de forma que tal desarrollo irá siguiendo paso a paso lo que previamente está marcado en el proyecto.

            El segundo motivo es porque la persona humana sabe por propia experiencia que todos sus actos específicamente  humanos son el desarrollo de un proyecto que  previamente ha creado y que van dirigidos a la consecución de un fin. Por ejemplo si la  persona  humana se propone como meta, o como fin,  la consecución de la felicidad, previamente planifica los actos concretos para alcanzar tal meta o fin.

            Pues bien, toda actuación humana  dirigida a la consecución de  un fin presupone la existencia de una inteligencia que crea el proyecto  y dirige su desarrollo hasta alcanzar el fin, de esta forma se cumple el adagio latino: ” finis est primus in intentione et ultimus in executione. El fin es el primero en la intención y el último en la ejecución. El fin es lo primero intentado y lo último alcanzado. A este tipo de actuación humana se llama actuación teleológica. La teleología (del griego τέλος, fin, y –logía Ciencia de los fines ) se podría definir  simplemente como la atribución de una finalidad u objetivo a procesos concretos.

 3.- SOBRE LA NATURALEZA DE LA ACTUACIÓN DE LOS ORGANISMOS DIRIGIDOS POR SU CÓDIGO GENÉTICO.

  El primer punto a dilucidar es si se puede considerar como teleológica la actuación de los organismos dirigidos por su Código Genético y  en segundo lugar, si esta actuación requiere necesariamente la presencia  de una inteligencia.

            Es la filosofía quien sobre la base de la ciencia entra a dar   respuesta a estos problemas.

             En cuanto al primer punto, es decir sobre el carácter teleológico del Código Genético,  el hoy de la filosofía  puede aventurar tres respuestas : la 1ª admitir una orientación finalística simplemente fáctica que podemos denominar técnica natural como ya lo hiciera Kant o mejor con el término teleonomía que emplea Monod, 2ª una orientación finalistica en la que el fin no es sólo resultado sino también principio y que podemos llamar , técnica intencional  pero entendiendo que aún no hay por qué considerarla como correlativa de una inteligencia ordenadora y 3ª  y respondiendo al segundo punto ,una orientación finalistica que no se puede explicar sino por la presencia de una inteligencia ordenadora.

            Analicemos estos tres puntos por separado.

File:Jacques Monod nobel.jpg

 4.-LA NATURALEZA DEL CÓDIGO GENÉTICO SEGÚN MONOD

 Jacques Monod en su obra El azar y la necesidad. Ensayo sobre la filosofía natural de la biología moderna Barral Editores, Barcelona 1970,.Orig.: Le hasard et la nécessité, Ed. du Seuil, Paris 1970) propone una explicación del origen del Código Genético. A ella nos referimos a continuación.

                El autor es especialista en bioquímica y obtuvo el Premio Nobel en 1965. La mayor parte de su libro está dedicada a una exposición sucinta, y que quiere ser divulgadora, de los contenidos capitales de la bioquímica en el momento actual de su desarrollo. Dice el propio autor: “la parte estrictamente biológica de este ensayo no es en absoluto original. No he hecho más que resumir nociones consideradas como establecidas por la ciencia contemporánea” (p. 11).

            Pero el autor no se queda en esto, sino que nos ofrece, sobre todo, al final de la obra, una filosofía, que él considera extraída de la ciencia, pero que la excede en mucho, con la que quiere dar una explicación global del universo y del hombre.

            Este sería el primer aspecto a corregir en su obra, dado que no es aceptable que quiera denominar   su teoría como científica cuando es una reflexión netamente filosófica. 

            Comienza el autor por examinar las diferencias existentes entre los seres artificiales y los naturales. Llega a la conclusión de que los dos son el resultado de  un proyecto, especialmente cuando los seres naturales de que se trata son seres vivos, pues éstos tienen como propiedad inseparable la que Monod llama teleonomia.

            De todos modos se puede establecer la diferencia entre lo natural y lo artificial, pues la finalidad de lo producido por el hombre, o sea los productos artificiales, le viene impuesta desde fuera y no viene reflejada en su estructura íntima o microscópica, mientras que la finalidad de los seres vivos les viene desde dentro y afecta a su constitución microscópica.

             Además, los seres vivos (a diferencia de los artefactos o máquinas) se construyen a sí mismos y se reproducen de manera invariable. De esta suerte, según Monod, lo que caracteriza a los seres vivos son estas tres notas: la teleonomía, la morfogénesis autónoma y la invariancia reproductiva. Además “es absolutamente verdadero que estas tres propiedades están estrechamente asociadas en todos los seres vivientes. La invariancia genética no se expresa y no se revela más que a través y gracias a la morfogénesis autónoma de la estructura que constituye el aparato teleonómico” (p. 27).

            Sin embargo, esto choca con el primer postulado del método científico: la objetividad de la Naturaleza: “Es decir, la negativa sistemática de considerar capaz de conducir a un conocimiento ‘verdadero’ toda interpretación de los fenómenos dada en términos de causas finales, es decir, de ‘proyectos’” (p. 31). En este caso, equivale a decir que las hipótesis biológicas en cuanto científicas no pueden recurrir a un principio extraño de índole propiamente teleológica.

              Monod considera que la única manera de salvar la teleonomía, como propiedad de los seres vivos, sin contradecir el postulado de la objetividad es establecer que “la invariancia precede necesariamente a la teleonomía”, o sea “que la evolución, el refinamiento progresivo de estructuras cada vez más intensamente teleonómicas, es debido a perturbaciones sobrevenidas a una estructura poseyendo la propiedad de invariancia” (p. 35). Es decir,  como veremos  posteriormente el telos es un resultado, no un principio.

            Ahora bien, después de haber insistido una y otra vez en la teleonomía que manifiestan los seres vivos, llega  Monod a preguntarse por la ratio ultima de ella; y la respuesta ultima ratio es el azar. “Se conocen hoy en día centenares de secuencias, correspondientes a distintas proteínas, extraídas de los organismos más diversos. De estas secuencias y de su comparación sistemática ayudada por los modernos medios de análisis y de cálculo, se puede hoy deducir la ley general: la del azar” (p. 109).

Pero aunque el origen esté en el azar inmediatamente se establece la necesidad. “Es preciso admitir, que la secuencia ‘al azar’ de cada proteína está de hecho reproducida, millares o millones de veces, en cada organismo, en cada célula, en cada generación, por un mecanismo de alta fidelidad que asegura la invariancia de las estructuras” (p. 110). “Azar captado, conservado, reproducido por la maquinaria de la invariancia y así convertido en orden, regla, necesidad. De un juego totalmente ciego, todo, por definición, puede salir, incluida la misma visión” (p. 110).

            Hay más, no solamente la teleonomía que se observa en la conservación o invariancia reproductiva de los seres vivos, tiene como ultima ratio explicativa el azar, sino que la misma evolución ascendente desde las especies inferiores hasta las más elevadas, también se basa en el azar.

             Escribe Monod: “Decimos que estas alteraciones son accidentales, que tienen lugar al azar. Y ya que constituyen la única fuente posible de modificaciones del texto genético, único depositario, a su vez de las estructuras hereditarias del organismo, se deduce necesariamente que sólo el azar está en el origen de toda novedad, de toda creación en la biosfera. E1 puro azar, el único azar, libertad absoluta, pero ciega, en la raíz misma del prodigioso edificio de la evolución: esta noción central de la biología moderna no es ya hoy en día una hipótesis, entre otras posibles o al menos concebibles. Es la sola concebible, como única compatible con los hechos de observación y de experiencia” (pp. 125-126).

            Pero veamos qué es lo que Monod entiende por azar. No entiende por azar o casualidad como decimos en español,   la simple conjunción casual de  unas causas,  algo que en sí está bien determinado pero que es desconocido por nosotros, como ocurriría, por ejemplo,  en el caso de que tirásemos   hacia arriba un conjunto de letras y al caer formaran nombres de personas, sino que  para Monod  la casualidad o el azar sería algo casi contrario, pues se trataría de algo bien conocido por la ciencia pero algo intrínsecamente indeterminado en si, a saber : la estructura tautómera de las cuatro bases nitrogenadas del ADN  y el carácter estadístico de los principios de la Termodinámica.

            La consecuencia de esto es el error inevitable en la transcripción cifrada del mensaje genètico de ahí la urgencia de recurrir a la necesidad que dé consistencia invariable al proceso.

            Queda por último solucionar una última cuestión en la teoría de Monod que aparentemente puede resultar algo sin importancia y es el motivo por el cual Monod ha acuñado el nombre de “teleonomía”  evitando la clásica de ” teleología”. Aunque es dificil hacer una explicación exacta de lo que Monod entiende por ” teleonomía” si se  puede destacar que el término ” teleonomía” se contrapone a” teleología” en que el ” telos ” “” el fin ” en Monod, no es más que un resultado, mientras que en la    “teleología ” el ” telos” ” el fin” es un principio que determina y especifica la actuación de los elementos.

            Por eso se ha podido decir que : La confusión en que han permanecido los biólogos durante largo tiempo se eliminaría más completamente si todos los sistemas dirigidos a un fin fueran descritos mediante algún otro término, como ‘teleonómico’, con el fin de poner de relieve que el reconocimiento y descripción de una dirección hacia un fin, no conlleva una aceptación de la teleología como un principio causal eficiente”.

            Para terminar este primer punto repetir lo que anteriormente se ha apuntado:  esta explicación que Monod propone como tesis  científica no  está confirmada por la ciencia en la mayor parte de sus afirmaciones,  , la ciencia todavía no ha dado una respuesta de carácter científico, la ciencia hasta hoy lo único que ha demostrado es el hecho de la existencia del Código Genético y sus importantes consecuencias para  la mejoría  de la vida humana pero todavía quedan muchos enigmas por aclarar:  todavía no se  ha demostrado científicamente que el Código Genético sea el resultado de una evolución de los elementos inorgánicos a los orgánicos,  como afirma Monod, ni tampoco lo contrario, que los organismos no puedan proceder de elementos inorgánicos, como todavía no puede explicar, por ejemplo, el mismo surgir del ácido desoxirribonucleico, su relación con el carácter” cibernéticamente” enzimático, el surgir posterior de la estructura celular con su membrana individualizadora, el surgir  posterior de la bisexuación etc. etc..la mayor parte de su teoria es   de carácter filosófico y  en este caso lo primero que debe hacerse es justificar filosóficamente esa opción, y ha de concederse el mismo derecho a cualquier otra opción semejante que  se justifique racionalmente   Veamos cuales serían esas opciones que podrían contraponerse a la de Monod haciendo a la misma racionalmente improbable.

 5.-EL CÓDIGO  GENÉTICO  COMO  TÉCNICA INTENCIONAL  DESDE  UNA VISIÒN HOLISTA.

            En este apartado nos ocupamos de la segunda respuesta que desde la filosofía se puede dar al tema de la naturaleza del código genético, y es ésta que en el código genético existe  orientación finalistica en la que el fin no es sólo resultado sino también principio y que podemos llamar , técnica intencional,  pero entendiendo que aún no hay por qué considerarla como correlativa de una inteligencia ordenadora.

            Con solo lo dicho aparece ya la diferencia entre el punto de vista de Monod y esta segunda explicación: en el Código Genético no sólo hay teleonomía sino también teleología.

            La respuesta dada por la filosofía a esta segunda opción  se puede sintetizar de la forma siguiente:

            Dado que se ha admitido en el Código,  Genético  el telos finalidad, como un dato, aunque sea como resultado, difícilmente se podrá conocer su naturaleza si no se considera desde una metodología holísta: ¿ No es una exigencia intelectual humana la de la consideración holista ?

            EL  holismo  etimológicamente proviene del griego ὅλος [hólos]: “todo”,”total” es una posición metodológica y epistemológica que postula que los sistemas, entre ellos los biológicos, y sus propiedades, deben ser analizados en su conjunto y no a través de las partes que los componen, consideradas éstas separadamente.

            Es el sistema como un todo integrado y global el que en definitiva determina cómo se comportan las partes; mientras que un mero análisis de estas no puede explicar por completo el funcionamiento del todo. Esto es así porque el holismo considera que el “todo” es un sistema más complejo que una mera suma de sus elementos constituyentes o, en otras palabras, que su naturaleza como ente no es derivable de sus elementos constituyentes.

             Pues bien, en el caso del Código Genético de  su análisis como un todo,  la teleología viene a ser la primera exigencia desde una metódica holista, pues el telos , que es ya un dato innegable para la misma consideración científica, al menos como resultado, tiene todas las ventajas a su favor en cuanto  se busque  una inteligibilidad de todos los procesos,  el fin, la finalidad no sólo estará presente en un determinado momento del proceso,  sino como el más obvio principio, determinante y especificante de lo  que en ellos desborda la singularidad dispersa de cada uno.

            Por otra parte ¿ cómo explicar el  surgir de algo más perfecto como es el fin, de la dispersión y contingencia de los elementos ?

             ¿ No construye , Monod, un nuevo animismo, que tanto critica, el del juego de los dioses Azar y Necesidad ?  Ya lo hemos escuchado Azar y Necesidad son el principio y la regla que rige en todo el universo.

             Un  telos como resultado se proclama así, como algo   innecesario en el desarrollo del universo, ¿ por qué recurrir a él si se considera que el Azar y La Necesidad son el principio y regla que rige en todo el universo ?  da la impresión que se admite el mismo en los organismos  de forma obligada, por la evidencia con que se presenta en los mismos.

File:Hegel portrait by Schlesinger 1831.jpg

GEORG WILHELM FRIEDRICH HEGEL. 

6.-  CÓDIGO GENÉTICO  Y PRESENCIA DE UNA INTELIGENCIA ORDENADORA.

            Con este punto entramos en la tercera de las opciones que desde la filosofía se  da sobre la naturaleza del Código Genético.

            El titulo el punto se puede responder  así de forma sintética: El Código Genético  muestra una orientación finalística que no se puede explicar sino por la presencia de una inteligencia ordenadora.

            Veamos porqué :

            1.-El proceso de la vida en el universo a través de la evolución ha llevado  a producir un ser dotado de inteligencia y de conciencia: el hombre. El hombre está dotado de conciencia, de inteligencia, la inteligencia pues está presente en el Universo  por lo menos por la inteligencia humana.

Su código genético contiene  el  proyecto  por el que se va a regular el desarrollo de un individuo, de forma que tal desarrollo irá siguiendo paso a paso lo que previamente está marcado en el proyecto, es decir, éste es el que determina el  color de la  piel, cabello, ojos y todos los  rasgos físicos y a la vez intelectuales y entre ellos la capacidad de obrar por un fin que previamente se ha marcado por su inteligencia.

¿Cómo puede el azar ser el principio y origen de la conciencia e inteligencia que tiene el primado en toda la naturaleza ?  Aquí viene bien el dicho escolástico que nadie da lo que no tiene

             ¿ No es el hecho de la conciencia y la inteligencia  en el conjunto cósmico algo tan absolutamente singular que impide considerarlo como el resultado de la casualidad ?        

¿Cómo puede el azar ser el principio y origen de la conciencia e inteligencia que tiene el primado en toda la naturaleza ?  Aquí viene bien el dicho escolástico que nadie da lo que no tiene

            Resulta racionalmente muy duro admitir que esa futura conciencia no haya estado presente de algún modo, en todo el recorrido.

            2.- En la misma línea hay que decir que la relación de medio a fin resultan mayores y más perfectas en la morfogénesis vital que lo son en las obras de la técnica y arte humanos. Pero  estas son inexplicables , como sabemos, sin la preconcepción inteligente. Luego no cabe dar por explicada la morfogénesis vital  por un principio inconsciente, inferior a la inteligencia humana. No se puede explicar lo que es cualitativamente superior, por lo que es cualitativamente inferior.

 COMPRENSIÓN CIENTÍFICA DE LA REALIDAD.

3.- Una tercera vía  en orden a la aceptación de una inteligencia ordenadora del universo es su inteligibilidad, el universo se muestra como algo inteligible para un entendimiento,  en  este  caso al entendimiento humano, toda la ciencia tiene su base en esta apertura del universo a la comprensión intelectual, si el universo se muestra opaco a nuestro conocimiento, no es porque  él  lo sea   en si mismo, sino por la limitación del entendimiento humano que avanza en sus conocimientos pasando de lo más conocido a lo menos conocido, algo que se muestra de forma evidente en el progreso de las ciencias. Resulta racional afirmar que si  una realidad esta abierta a la comprensión es porque la misma ha sido fruto de una inteligencia, y no del ciego azar.

Por mucho que todos los idealismos se esfuercen en afirmar que es la mente humana la que pone la inteligibilidad en las cosas, el hecho es que   la realidad,   responde a las leyes que el hombre descubre en  ella.

Para terminar únicamente decir que la inteligencia de que estamos hablando como correlato de la teleología , podría ser un Logos, inmanente al mundo, según la concepción estóica; o bien el  carácter ideal de la realidad misma como en Hegel, sin pensar en el Demiurgo ordenador de Platón por su carácter mítico.

            Y como final decir que la consideración del mundo desde el ángulo de la presencia de la teleología  reconocible en el Código genético y en la morfogénesis de los vivientes , resulta muy coherente con la afirmación de Dios , a la que además se puede haber llegado por otros caminos, como por ejemplo el de la religión cristiana.

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