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SÍNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA EN URUGUAY.

SITUACIÓN DE URUGUAY EN AMÉRICA DEL SUR.

Estos son los puntos que desarrollaremos en el tema:

1.- Introducción.

2.-Descubrimiento, conquista y  cristianización´.

3.-La presencia franciscana.

4.- Los jesuitas y las Reducciones de Uruguay.

5.-Institucionalización de la Iglesia en Uruguay.

6.- Fundaciones Marianas.

7.- La Iglesia ante la independencia de Uruguay.

8.- La Iglesia tras los primeros pasos de la República Independiente.

9.- La Iglesia Uruguaya desde la independencia hasta la Ley de Separación Iglesia Estado.

10.- La Iglesia a partir de la La Ley de separación del Estado.

11.- La Iglesia Uruguaya en los finales del siglo XX.

12.-La Iglesia católica en Uruguay en nuestros días.

13.-Siervos y Siervas de Dios en Uruguay.

 

 BANDERA DE LA REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY.

1.-INTRODUCCIÓN.

            Uruguay, oficialmente República Oriental del Uruguay, es un país de   América del Sur, situado en la parte oriental del cono sur americano. Limita al noreste con Brasil, al oeste con Argentina, y tiene costas en el océano Atlántico al sureste y sobre el  Río de la Plata  hacia el sur.

            Tiene  176 000 k.2 de extensión  siendo el segundo país más pequeño de Sudamérica en cuanto a territorio, detrás de Surinám De acuerdo a los datos del INE, según el censo de 2011, la población de Uruguay es de 3,29 millones de habitantes,[colocándose en  la décima mayor población entre los países de América del Sur. Siendo conocida anterior mente como Banda Oriental por su situación , siendo la tierra más oriental del  Virreinato del Río de la Plata.

 MAPA DE URUGUAY.

 2.-DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y CRISTIANIZACIÓN.

 El territorio en el cual se asienta la República Oriental del Uruguay estaba habitado, cuando lo descubre España (1516), por grupos indígenas de primitiva condición, pero que demostraron poseer un innato e indomable apego a su libertad e independencia defendiéndolas con bravura y tenacidad ante el paso del conquistador, siendo famosos, entre ellos, los indios charrúas por su intrepidez y agresividad en el combate, de donde provino la corriente expresión de “garra charrúa” entre uruguayos cuando de coraje y hazañas se trata.

            Por otra parte, se conservan en el Museo Histórico Nacional de Montevideo algunos utensilios y piezas guerreras de la época indígena, que ilustran sobre la misma.

En época de las grandes conquistas y siempre en busca del anhelado pasaje oceánico a “Las Indias”, Fernando V de España envía al Nuevo Mundo una expedición al mando de su Piloto Mayor Juan Díaz de Solís quien dirigiéndose con sus naves al sur del continente, arriba al Río de la Plata descubriendo su cuenca y el territorio del Uruguay (febrero de 1516), tomando posesión en nombre de la Corona Española.

  

RÍO URUGUAY.

Pero, apenas desembarcados en el territorio descubierto, Solís y la mayoría de sus hombres encuentran la muerte bajo las certeras flechas de los indígenas habitantes de las riberas platenses.

            Los supervivientes de la expedición, de regreso a España, bautizan el anchuroso río que Solís llamo ” Mar Dulce”, y los indígenas “Paraná-Guazú”(río grande como mar), nombrándolo ” Río de Solís”, en honor a su descubridor, nombre que a su vez no tardaría en ser reemplazado por el definitivo de Río de la Plata, motivado el mismo, por la falsa creencia de que allí se encontraba, la inexistente Sierra de Plata“, imaginación de los exploradores por los fabulosos tesoros hallados en México y Perú.

            Después  de Solís el  navegante Fernando de Magallanes antes de consumar su proeza a través de los mares, llega al Río de la Plata (1520) fondeando en una bahía, y dice la crónica que a la vista de su cerro el vigía exclamó: ” Monte vide eu” (un monte vi yo), de donde se originaría el nombre de la futura capital del Uruguay, fundada muchos años más tarde).

             La etapa de la conquista en la Banda Oriental -como se llamaba entonces al territorio del Uruguay por su ubicación al este del río Uruguay- fue sumamente lenta; atareados y atraídos los conquistadores por otras promisoras comarcas como el Perú.

            En 1617  Hernando Arias de Saavedra, conocido por Hernandarias, primer gobernador del Río de la Plata, descubre la riqueza existente en las praderas del territorio uruguayo introduciendo en el mismo los primeros ganados vacuno y caballar que bajo los beneficios del fértil suelo y templado clima se multiplican prodigiosamente, siendo el origen de la gran riqueza ganadera del Uruguay.

LOS GAUCHOS.

            Entre las consecuencias del hecho -nuevos colonos, fuente de alimentación, transporte- es de subrayar la aparición en medio de la “Banda Oriental” de un nuevo arquetipo humano: “el gaucho”.

            Libre sobre su caballo, cazador ecuestre del vacuno, el gaucho se enseñoreará del campo uruguayo, el cual recorrerá a lo largo y a lo ancho, conllevando hábitos y costumbres que todavía se cultivan, algunos de ellos, en el país.

            Otro hecho benefactor, aunque de índole diferente, bajo Hernandarias, fue la conquista pacífica de los indígenas emprendida por parte de los misioneros franciscanos y jesuitas quienes a través de sus famosas misiones asumieron la evangelización, defensa y promoción humana de los indios con quienes fundaron varios pueblos en territorio uruguayo.( Cf.http://www.guiadelmundo.org.uy/cd/countries/ury/History.html).

 IGLESIA DE SAN FRANCISCO EN MONTEVIDEO.

3.-LA PRESENCIA FRANCISCANA.

  En1538 los franciscanos Armenta y Lebrón dejan la expedición del veedor Alonso de Cabrera en la que venían embarcados, se quedan en esta región con tres laicos, siendo amparados por los nativos en su peregrinación hacia el Alto Paraná y el río Paraguay.

            Tras la predicación, administraron el Bautismo, siendo los viejos quienes con más ardor esparcieron entre los demás la fe que acababan de recibir, la cual se llegó a extender en un radio de unos 480 Km. Se había implantado una organización de la vida cristiana donde los frailes y sus ayudantes españoles llevan una vida con características indígenas. Este primitivo cristianismo, así establecido, no provocó choques culturales, pero tampoco pudo evitar la rapacidad de los esclavistas, que acabaron con él en un cuarto de siglo.

 También los franciscanos fundaron su misión en San Francisco de los Olivares de los Charrúas y San Antonio de los Chanás (1625) que junto a Santo Domingo de Soriano (1624), la estancia de Yapeyú, en el norte del país y la Calera de los Huérfanos, representan la primera evangelización del litoral del Río de la Plata entre ellos Santo Domingo de Soriano (1624), el más antiguo del país, en el litoral oeste; y en el norte los siete pueblos de las Misiones orientales del río Uruguay.

RUINAS DE LA REDUCCIONES  JESUITICAS DE URUGUAY..

4.-LOS JESUITAS Y LAS REDUCCIONES DEL URUGUAY.

 En el s. XVII penetraron por la región septentrional los jesuitas, fundando las “Reducciones del Uruguay”

            Este conocido sistema elevó culturalmente a los indios, les hizo abandonar su vida nómada y adquirir una digna organización socio-económica, pero tales cambios provocaron fuertes tensiones internas y externas que lograron contrarrestar creando la milicia guaraní, que en repetidas ocasiones llegó a tomar la Colonia del Sacramento.

            Los jesuitas además de las Misiones, tenían Estancias para abastecer las residencias y los colegios de las ciudades, entre ellas la estancia del Arroyo de las Vacas o de Belén, fundada en 1742.

            Dentro de esa zona existían parte de las Estancias de los pueblos de Yapeyu y de San Borja, situados el primero en la margen occidental del Uruguay vale aclarar que esas estancias no eran jesuíticas , sino de los pueblos catequizados y dirigidos por ellos aun asi parte del interés que tenia la corona en el desarrollo e incremento de la Reducciones guaraníes.

             Las fuentes históricas califican a la estancia del Río de las Vacas como la “mayor avanzada civilizadora de su tiempo en nuestro medio rural”. Hasta la segunda mitad del siglo XVII la Banda Oriental había quedado al margen de los intereses coloniales por su falta de metales preciosos.

            El  principal interés de los conquistadores a lo largo del siglo XVI era la búsqueda de metales preciosos. La cuenca del Río de la Plata constituyó una gran zona marginal de la empresa de conquista realizada en las primeras tres décadas del siglo XVI.

            En tanto el litoral Atlántico, hacia el sur, había motivado el primer interés hispano cuando se estaba buscando el canal de comunicación interoceánico. Pero a partir de la introducción del ganado, estas tierras atraen la atención económica dando lugar a las “vaquerías”, fuente limitada de corambre, grasa o cebo.

CAPILLA REAL CALERA DE LAS VACAS.

En este contexto es que aparecen las primeras Estancias de abastecimiento a las Misiones. En el Departamento de Colonia, Real Calera de las Vacas, mas tarde Calera de las Huérfanas existía la Capilla de Nuestra Señora de Belén.

            Esta si, era de origen jesuítico, aunque alguien haya querido negarlo. Una hermosa Capilla donde la escultura y la pintura de la época habían puesto en el rango de una preciada joya artística como no se encontraría otra en la region, se encontraria en lo que hoy es territorio de nuestro país, estando situada en la Estancia de las Vacas.

            A mediados del siglo XVIII en el actual departamento de Colonia (en la ruta 21, Km.241), a unos diez kilómetros de Carmelo , existía una prospera calera y estancia jesuitica. Ubicada entre los arroyos de las Vacas y de San Juan, teniendo una extensión de más de mil kilómetros.

File:Uruguay Estancia SanPedro.jpg

ESTANCIA DE SAN PEDRO EN ESTANCIA DE LAS VACAS. URUGUAY.

            En Buenos Aires había dos colegios de Padres de la Compañías de Jesús: el de San Ignacio y el de Nuestra Señora de Belén. A este se le había adjudicado por la autoridad española como garantía para su subsistencia y prosperidad, la mencionada Estancia de la Vacas. Y en ella se edificó la Capilla de Nuestra Señora de Belén, poniendo así bajo la advocación de la virgen del Colegio de gran belleza. Los jesuitas solicitaron esos terrenos para explotar la cal, debido a los cercanos yacimientos de caliza con que contaba la zona.

            En la mencionada estancia los jesuitas no perdieron de vista la importancia del ganado. De hecho fueron los primeros en introducir un híbrido de ganado sin cuernos. Como en otros poblados la Calera se estructuró en base a la capilla, que inicialmente fue construcción primitiva a partir de la cual se continuó construyendo.

            En la calera vivieron cerca de 300 personas en su periodo de apogeo. La población estaba constituida por un padre jesuita y la mayoría estaba compuesto por negros esclavos e indígenas.

             La expulsión de los jesuitas fue el comienzo del fin para la estancia de Belén, menos de veinte años después de su establecimiento. En el año 1767, expulsados los Jesuitas, la estancia pasa a depender de la Junta Municipal de Temporalidades de Buenos Aires, la que encarga su dirección a Don Juan de San Martín.

      PUERTA  EN LA PLAZA DE LA INDEPENDENCIA.     

En cuanto a Montevideo, la ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo, fundada bajo órdenes del rey Felipe V, por el gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala, se levanta (1724-30) con el fin de contener la expansión portuguesa hacia el Río de la Plata, tal como había sucedido años antes con la fundación de la Colonia del Sacramento frente a Buenos Aires; de ahí su carácter de plaza fuerte de España, ciudad fortificada y amurallada con su ciudadela cuya puerta, aún en pie, puede verse emplazada en la actual Plaza Independencia.

 CATEDRAL DE MONTEVIDEO.

5.- LA INSTUCIONALIZACIÓN  DE LA IGLESIA URUGUAYA.

 Durante el s. XVIII Montevideo fue casi la única parroquia y fueron las circunstancias que atravesó este territorio durante la guerra de la Independencia las que motivaron la creación de una circunscripción eclesiástica en él.

            Don Antoine Joseph Pernetty, capellán de la expedición francesa de Luis-Antoine de Bougainville, es uno de los primeros testigos de la vida montevideana, a los pocos años de su fundación.

            En su visita a la primitiva Iglesia Matriz de Montevideo, en 1763, nos relata: “El rosario todavía está muy en boga y casi es la única plegaria que se acostumbra en Montevideo… blancos, negros y mulatos hacen todos gala de tenerlo.

También tienen devoción al escapulario del Monte Carmelo; hombres y mujeres lo llevan”.

            El primer gobernador eclesiástico fue Pedro Antoniode Portegueda y el primer obispo que visitó la BandaOriental, comenzando por Soriano fue don Manuel Antonio de la Torre (1772).

   COLONIA DEL SACRAMENTO. URUGUAY. 

 Su sucesor, fray Sebastián Malbar y Pinto, empieza su mandato con unavisita a Colonia del Sacramento, Soriano y Montevideo en 1779.

            El obispo que más influyó en el desarrollo parroquial de la vida católica fue el último obispo español de Buenos Aires, fray Benito de Lué y Riega, que

visita detenidamente el Uruguay creando las parroquias de Santísima Trinidad de los Porongos, San José, Florida, Minas, Paysandú y Melo. El Cabildo de Montevideo en dos oportunidades, 1808 y 1809, elevó sendas  solicitudes a la Corona, pidiendo la erección de una diócesis en la Banda Oriental, cuya sede sería Montevideo.

            La Banda Oriental del Uruguay dependió entonces hasta 1620 del obispado de Asunción y en ese año recién creada la diócesis de Buenos Aires, empezó a depender de ella. La situación variará el 4 de agosto de 1832, cuando se crea el Vicariato Apostólico del Uruguay y sólo en 1878 se creará la diócesis de Montevideo.

PLAZA DE PANDO  ORIGINARIAMENTE NTR. SRA DE LA CONCEPCIÓN.

6.-FUNDACIONES MARIANAS.

 En 1775 se funda la actual ciudad de Rosario, justamente a partir de la erección de la capilla dedicada a nuestra Señora del Rosario.

             En 1781 el cura Manuel Castro Careaga llega a la villa de Soriano ypone la primera piedra del templo a la Virgen de la Merced (el templo más antiguo del país). Pero no contento con el lugar, se traslada con algunos vecinos para fundar otro pueblo a la orilla del Río Negro. Una nueva capilla, también dedicada a la Virgen de la Merced, dio el nombre a la nueva población: Mercedes, que quedó definitivamente fundada el 24 de Noviembre de 1789.

             En esos mismos años, Doña Teresa Gaytán donaba algunos terrenos cerca del arroyo Pando y allí nacía, alrededor de la capillade Nuestra Señora de la Concepción (1780) la actual ciudad de Pando, en 1788.

            El fundador oficial de Minas fue Pérez del Puerto,pero fray José Agustín Ramos estaba en “la Guardia de la Inmaculada y Pura de las Minas” como fundador de dicha capilla, mucho antes de 1783.

             En 1793 el mismo Pérez del Puerto con 27 familias de asturianos y gallegos, funda la actual ciudad de Rocha, bajo el título de Nuestra Señora de los Remedios.

            Aún la “Guardia de Melo”, que había nacido como campamento militaren 1795, construye enseguida su rancho-capilla dedicado a la Virgendel Pilar.

  FRENTE ACTUAL DE LA IGLESIA DE DOLORES.  

Otras veces la imagen de la Virgen María presidió solemnemente la fundaciónde una nueva población. Es el caso de los vecinos de Espinillo, que guiados por su cura, don Bonifacio Redruello, con una grandiosa procesión llevando la estatua de su patrona la Virgen de los Dolores, se trasladaron para fundar un nuevo poblado llamado Dolores.

Otro caso más famoso todavía es el del cura Santiago Figueredo, que organizó el traslado de la población del Pintado, para fundar la ciudad de Florida, en 1809 . Figueredo pidió fundar una población en un lugar más próspero, a los márgenes del Santa Lucía Chico, a unos 20 kms. de Pintado. Allí se creó la villa de Florida, la última población fundada por españoles en estas tierras. Se marcó el centro urbano: plaza, calles y solares, se delimitó el ejido y se repartieron 23 “tierras de labor” (chacras) entre 134 vecinos con tres cuadras de frente por doce de fondo. Su nombre oficial fue San Fernando de la Florida en honor a Fernando VII.

Allí se trasladó, en una procesión solemne, la pequeña imagen de la Virgen de Antonio Días, que era venerada en el Pintado.

La humildad y la generosidad del indio Antonio Días puede considerarse como el origen remoto de la futura devoción de la Virgen de los Treinta y Tres.

File:Juan Manuel Blanes - Artigas en la Ciudadela.jpg

 JOSÉ GERVASIO ARTIGAS.

7.-LA IGLESIA ANTE LA INDEPENDENCIA DE URUGUAY.

 La Iglesia, elemento de cohesión colonial, fue también elemento de cohesión revolucionaria y criolla.

            En los primeros meses de 1811, la Banda Oriental se vio sacudida con la “Admirable Alarma”, que anunciaba el inicio de un largo proceso revolucionario que culminaría casi veinte años después con la constitución de un estado independiente.

Cuando Buenos Airesera ya un baluarte revolucionario y Montevideo mantenía aún firme su fidelidad a España, José Artigas se pone a la cabeza de la insurrección oriental de la cual será indiscutido caudillo, y por eso, Prócer de la Patria.

JUNTA GUBERNATIVA DE BUENOS AIRES.

            Estando en la guarnición de la Colonia del Sacramento, y aconsejado por el cura José María Enríquez Peña, decide plegarse a las filas revolucionarias, escapando de Colonia y poniéndose a las órdenes de la Junta Gubernativa de Buenos Aires.

            Desde varios años antes se percibían signos de disconformidad en relaciónal sistema colonial. Entre los más activos promotores de la revolución oriental, figuraron los Curas del interior, junto con laicos de reconocida adhesión a la Iglesia. Se destacan los párrocos de Florida, de San José, de Colonia, de Canelones, de Paysandú.

            El pbro.Gomensoro, párroco de Santo Domingo de Soriano, el día en que en Buenos Aires se constituye la Junta deMayo, desconociendo la autoridad del Virrey, asentabaen el Libro de Defunciones de su parroquia la siguienteacta: “El día 25 de este mes de mayo (de 1810) expiró en esta Provincia del Río de la Plata, la tiránica jurisdicción de los virreyes, la dominación déspota de la Península Española…”

            Desde el estallido revolucionario de 1811 el clero oriental se sumó a éste adhiriendo mayoritariamente al “partido criollo”. Muchos de aquellos sacerdotes serán activos protagonistas en las asambleas, congresos y gobiernos del período, así como también demostrarán ser buenos agitadores desde el púlpito.

            Su entrega a la causa revolucionaria fue demostrada oficiando de capellanes de las huestes patrióticas, de enfermeros en los campos de batalla y, muchas veces, llegando a empuñar ellos mismos la lanza o el sable.

            Muchos de ellos dejaron sus casas parroquiales y se unieron a sus feligreses para marchar tras el caudillo Artigas en la “Redota”, el éxodo de octubre de 1811.

            La actitud del clero provocó el malestar de las autoridades españolas residentes en Montevideo, que no dudaron en perseguir a los “curas revoltosos”. El gobernador de Montevideo Gaspar de Vigodet escribió al obispo Lúe quejándose de los curas y pidiendo sanciones.

Dentro de los muros de Montevideo existían gérmenes de insurrección. Un importante centro de irradiación del pensamiento revolucionario, lo constituía el convento y colegio San Bernardino, de la Orden Franciscana, donde se habían educado muchos de quienes serían los principales exponentes de la revolución, entre ellos el mismo Artigas.

             El Virrey Elío percibió el peligro que constituía esta comunidad, y optó por expulsarlos, el 21 de mayo de 1811, junto con cuarenta familias simpatizantes de las fuerzas artiguistas: “¡Váyanse con sus amigos los matreros!”. Entre ellos estaba el futuro Vicario Apostólico del Uruguay, Fray José Benito Lamas.

            Artigas tuvo siempre sacerdotes como íntimos colaboradores y consejeros, en especial Lamas, director de la “Escuela de la Patria” en el campamento de Purificación; Larrañaga, fundador y director de la Biblioteca Nacional con mobiliario y libros donados por el pbro. Pérez Castellano;  y su Secretario fray José Benito Monterroso.

            La revolución oriental encontró en los hombres de Iglesia a patriotas dispuestos a comprometerse con los intereses de la nación.

File:Mons. Jacinto Vera, Primer Obispo de Montevideo, 1878.jpg

 JACINTO VERA. PRIMER OBISPO DE URUGUAY.

8.- LA IGLESIA TRAS LOS PRIMEROS PASOS DE LA REPÚBLICA INDEPENDIENTE.

 En los primeros años de jerarquía eclesial, hasta el primer obispo Jacinto Vera, la preocupación pastoral se orientó en tres direcciones fundamentales:

            – El llamado “problema del clero nacional”, que planteaba a su vez varios aspectos a atender, como la provisión de vacantes en muchas parroquias del país.

            Se optó por la práctica de nombrar Curas Vicarios en lugar de Curas Párrocos, ya que de este modo no se daba intervención al Gobierno que reivindicaba para sí el Patronato, y se preveía además situaciones que exigieran la remoción de los Vicarios de sus puestos, sea para destinarlos a otros lugares, sea porque siendo la mayoría extranjeros a menudo residían por poco tiempo en el nuevo Estado, sea por problemas de disciplina, etc..

            – El apoyo a las vocaciones autóctonas y la formación de los seminaristas. El problema de la escasez de vocaciones nació con el Uruguay… y los esfuerzos que se han hecho desde siempre nunca dieron los resultados anhelados.

    COLEGIO PIO LATINO AMERICANO EN ROMA. 

En cuanto a la formación, el Vicario Apostólico Jacinto Vera optó por la que brindaban los Jesuitas, primero en Santa Fe, Argentina, y luego encargándoles la dirección del Seminario uruguayo, así como enviando a algunos estudiantes al Colegio Pío Latino Americano en Roma.

            – La reactivación de la vida y la práctica cristianas del pueblo. Se trataba de retomar la continuidad de las celebraciones y la “dignidad del culto”, y de fomentar

la enseñanza por medio de la predicación. Los mismos Vicarios Apostólicos dieron ejemplo, por medio de extensas misiones en  el campo cada vez que las condiciones político-militares lo permitían.

            En este sentido, sobresale entre todos Jacinto Vera, que fue verdaderamente un Obispo misionero. Se llamó a numerosas congregaciones religiosas, especialmente educativas y también “hermanas de caridad”, quienes cubrieron el país de escuelas primarias y tomaron a su cargo los centros hospitalarios más importantes.

             El objetivo consistía en poner una escuelita junto a cada Parroquia. El esfuerzo por traer e instalar congregaciones religiosas en el Uruguay fue continuado por los sucesores de Jacinto Vera.

File:Bernardo Berro.jpg

 BERNARDO BERRO. PRESIDENTE DE URUGUAY.

En cuanto a las  relaciones con el poder estatal Los Vicarios Apostólicos y el primer Obispo tuvieron que hacer frente a dos problemas:- La reivindicación del Patronato por parte del gobierno. Este punto fue llevado en general pacíficamente en tiempos de Larrañaga (aunque hubo de superarse algún malentendido durante el período artiguista), pero los sucesivos gobiernos uruguayos fueron haciendo cada vez más una cuestión de honor el asunto del Patronato, hasta llegar a los graves conflictos bajo los gobiernos de Berro y de Santos.

La autoridad eclesiástica mantuvo siempre un razonable equilibrio entre la defensa de la libertad de la Iglesia y el buen tono en sus relaciones con el Estado.

            – La difusión del racionalismo deísta en los ambientes universitario, político, periodístico. Este proceso se vertebró a través de la Universidad, se difundió ampliamente por la prensa, y se transformó en fuerza social y política por la presencia cada vez más influyente de las logias masónicas, y de inmigrantes europeos con fuertes sentimientos anticlericales.

             La Iglesia en general no encontró los medios adecuados para responder a este proceso: hubo recursos a la autoridad en forma de prohibiciones y condenaciones, que cada vez hacían menos mella en los “espíritus librepensadores” y que ponían en evidencia una actitud meramente defensiva que absorbió los esfuerzos eclesiales en mantener posiciones propias de otro contexto social; podríamos decir que recién con Mariano Soler se cambió de actitud y se pasó a la acción propositiva.

            Cuando en 1830 entra en vigencia la primera Constitución de la novel República Oriental del Uruguay, Larrañaga es nombrado por Roma como Vicario Apostólico. Jacinto Vera, primer obispo oriental.

 PRESIDENTES DE URUGUAY.

9.- LA IGLESIA URUGUAYA DESDE  LA INDEPENDENCIA HASTA LA LEY DE SEPARACIÓN IGLESIA ESTADO..

 Éste es el período en que el Estado uruguayo se termina de consolidar (la última guerra civil es en 1904), en que su economía se moderniza, convirtiéndose netamente en agroexportadora hacia Europa y principalmente Inglaterra, y en que su sociedad se integra por la alfabetización, el sistema de partidos políticos y un conjunto de leyes sociales que redistribuyen la riqueza, todo lo cual genera una clase media muy fuerte.

            Atrás quedó la debilidad endémica de un Estado zarandeado por guerras semi-internas como la Guerra Grande, la Cruzada Libertadora, la Guerra del Paraguay, la Revolución de las Lanzas, etc.; atrás quedaron también la década de dictadura militar (1875-1886) de Latorre y Santos, y la rudimentaria economía colonial.

            Hasta entonces, la Iglesia había sido una dimensión inseparable de la sociedad criolla. Pero tempranos conflictos con un Estado que quería afirmarse también a través del control eclesiástico, habían desencadenado un proceso de secularización que, cuestionando las formas de la inserción social eclesiástica, llevaría a modificar las mismas bases espirituales de la sociedad.

            El proceso de secularización de nuestra sociedad podría ser ubicado muy temprano, pero preferimos como fecha convencional de su punto de partida el decreto de secularización de los cementerios durante el gobierno del Presidente Berro, en 1860. A partir de allí, se suceden otros hechos significativos:

            1878 Ley de reforma escolar. Ley de creación del Registro de Estado Civil. 1885 Ley de Matrimonio Civil Obligatorio. Ley de Conventos. 1901 Prohibición de entrada al Uruguay de religiosos expulsados de Francia. 1906 Supresión de fondos para el Seminario. Supresión de los crucifijos de los hospitales. 1907 Supresión de la mención a Dios y a los Evangelios en el juramento de los parlamentarios. Ley de Divorcio Absoluto.

File:Mariano Soler.jpg

  EL ARZOBISPO DE MONTEVIDEO MARIANO SOLER.         

Después de la muerte de Mariano Soler (1908), viene la supresión de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas (1909), la supresión de la enseñanza del latín en Secundaria (1910) y la supresión de la mención a Dios y a los Evangelios en el juramento de los ediles, en 1911. Finalmente se llega, en 1919 a la separación de la Iglesia del Estado y a la Ley de secularización

            . Ley de Conventos. 1901 Prohibición de entrada al Uruguay de religiosos expulsados de Francia. 1906 Supresión de fondos para el Seminario. Supresión de los crucifijos de los 1878 Ley de reforma escolar. Ley de creación del Registro de Estado Civil. 1885 Ley de Matrimonio Civil Obligatorio hospitales. 1907 Supresión de la mención a Dios y a los Evangelios en el juramento de los parlamentarios. Ley de Divorcio Absoluto.

            Todo esto se inscribe dentro del espíritu común de la época: se vivía por un lado el optimismo de fin de siglo, con su fe a ultranza en el progreso; y por otro, existía como una convicción generalizada de que el Uruguay estaba por hacerse, y de que se podía lograr un “país modelo”, según la expresión usada por Batlle y Ordóñez.

             Se confrontaban distintos proyectos nacionales que pugnaban entre sí, mezclados con las rivalidades caudillistas y las violencias de divisas y revoluciones.

 PARTIDO DE LA UNIÓN CÍVICA DE URUGUAY.        

En este clima, se realizan los Congresos Católicos, momentos de participación en vista que la Iglesia pudiera “pasar a la ofensiva”, en la sociedad uruguaya, generando propuestas para la vida social.

            En el 1er. Congreso (1889), se crea la Unión Católica del Uruguay, con un gran protagonismo laical al servicio de un proyecto que hoy llamaríamos de pastoral de conjunto.

            En el 2do. Congreso (1893), se profundizan temas del primero, y se da nuevo impulso a la prensa católica.

            En el 3er. Congreso (1900), se prestó atención a la organización de la juventud, con la Federación de la Juventud Católica del Uruguay; Zorrilla planteó la posibilidad

de crear un partido político católico.

            En el 4º Congreso (1911), a más de tres años de fallecido Soler, se reorganizó la Unión Católica, creándose las “Tres Uniones”: la Social, la Económica y la Cívica; esta última sería  por fin, un partido político.

 EL PAPA LEÓN XIII.

10.-LA IGLESIA A PARTIR DE LA LEY DE SEPARACIÓN DEL ESTADO.

 Entre 1917 y 1919 se consagra la separación constitucional entre la Iglesia y el Estado, hecho que podría significar la “derrota” de la Iglesia en su lucha contra la laicización del país.

            En ese bienio se discute, se aprueba y entra en vigencia la segunda Constitución de la República, que declara que “el Estado no sostiene Religión alguna”, y reconoce a la Iglesia la propiedad de sus templos, salvo de los que forman parte de edificios estatales (como los hospitales). Con esto cesó toda relación oficial y orgánica entre el Estado y la Iglesia.

            El primer síntoma (positivo para la Iglesia) de esta nueva situación, fue el nombramiento de Obispos para las sedes vacantes, la metropolitana desde 1908 con la muerte de Soler, y las de Salto y Melo desde su creación, cuando fue erigida la Provincia eclesiástica del Uruguay en 1897 por falta de acuerdo con el gobierno.

            Los Obispos así designados fueron respectivamente Francisco Argone, Tomás Gregorio Camacho y José Marcos Semería.

            La aprobación de la reforma de la constitución en 1917, marcó simbólicamente el fin del período de los Congresos Católicos y el comienzo de una nueva etapa de la Iglesia nacional.

            Era necesario reubicarse y prepararse para nuevos desafíos. Provistas, por primera vez desde su fundación en 1897, las tres sedes episcopales, las comunidades se reagrupan en torno de sus respectivos pastores y la mirada de los católicos parecería que se vuelve hacia adentro. Siguen funcionando todas las instituciones de los Congresos pero, en vez de ser trincheras para incidir en el proyecto depaís, parecen transformarse en refugios para los católicos.

            Esto no significa que la Iglesia hubiera perdido completamente el dinamismo apostólico, sino que debía buscar otros objetivos, otros programas, otros instrumentos.

            Era necesario también, disponerse a convivir con una sociedad profundamente transformada y secularizada, y en ella reformular los modos en que realizará su misión evangelizadora.

            Como un hito de esta transición, nos encontramos con el documento“Estatutos de la Arquidiócesis de Montevideo y Diócesis Sufragáneas de Salto y Melo”, promulgado en 1918 por José Johannemann, redentorista alemán que había sido designado por Roma como Visitador Apostólico, en el que se plantea “una norma común de acción parroquial”, antecesora de la Pastoral de Conjunto.

            León XIII creó la provincia eclesiástica uruguaya, elevando a Montevideo a sede arquidiocesana y creando las diócesis sufragáneas de Salto y de Melo, por bula del 14 de abril de 1897.

            El entonces obispo montevideano, Mariano Soler, fue designado primer arzobispo; pero la designación de los otros dos obispos quedó frustrada en aquel momento por el asesinato del Presidente (ferviente católico) Idiarte Borda y el subsiguiente período de predominio anticlerical en el gobierno.

 JUAN JOSÉ ZORRILLA SAN MARTÍN.  

Los laicos católicos se lanzan también a la aventura de fundar un partido político. Juan Zorrilla de San Martín tuvo fundamental participación en la creación de la Unión Cívica del Uruguay. El primer diputado del partido, electo por Montevideo en 1920, fue Joaquín Secco Illa, arduo defensor de una legislación laboral más progresista.

            Otras figuras que se destacaron: Eduardo Cayota, principal dirigente de la activa Unión Demócrata Cristiana (fundada en 1904 y con amplia influencia en la lucha sindical); Tomás Brena, otro gran legislador social; Dardo Regules, uno de los hombres intelectualmente más influyentes de su época; Juan Pablo Terra, diputado y senador que desde el Movimiento Social Cristiano, intentó modernizar la Unión Cívica en materia ideológica y programática, lo que lo conduce finalmente a la fundar en febrero de 1962, el Partido Demócrata Cristiano.

 

11.- LA IGLESIA  URUGUAYA EN LOS FINALES DEL SIGLO XX.

 En el último tercio aproximadamente acontecieron en la Iglesia Católica Universal un conjunto de acontecimientos que repercutieron en todas las iglesias locales, entre ellas a la iglesia en Uruguay, el acontecimiento primordial fue la celebración del Concilio Vaticano II.

            El desarrollo del Concilio Vaticano II fue seguido con muchísimo interés por la Iglesia uruguaya. Los obispos participaron con atención no sólo en las sesiones, sino en todas las oportunidades de tomar contacto con los teólogos que más aportaron al Concilio.

            Es en Roma, en ese tejido de contactos, donde empieza a tomar forma el proyecto de la Pastoral de Conjunto.

            El inquieto obispo de Tacuarembó, Carlos Parteli, una de cuyas propuestas sobre la problemática agraria se transformó luego en texto de la Gaudium et Spes, junto con otros obispos del interior del país, invitó al canónigo Boulard a presentar, en sucesivos encuentros en el Uruguay, la propuesta de la Pastoral de Conjunto, que arraigó con rapidez, mostrando que respondía a inquietudes y anhelos muy presentes.

            En 1965 se aprueba el primer estatuto de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU). Al año siguiente, se funda el Instituto Teológico del Uruguay (ITU), con el padre Alfredo Requena como primer Rector.

 En la cuaresma de 1967 aparece la memorable Carta Pastoral Colectiva del episcopado, con el título “Sobre algunos problemas sociales actuales”.

            En 1968 son ofrecidas las primeras orientaciones pastorales, en que se realiza la opción por la Pastoral Popular y Comunidades Eclesiales de Base.

            En Montevideo, el esfuerzo por asumir conscientemente la letra y el espíritu del Concilio motivó la realización del Encuentro Socio-Pastoral en 1968 y el de la Revisión de la Iglesia en 1969, cuyos documentos finales formularon los lineamientos básicos por donde esta Iglesia local quería caminar.

            Las instancias para ello van desde encuentros zonales, seminarios pastoraleshasta esquemas de homilías que se ofrecen a los sacerdotes y charlas radiales del Arzobispo y del Vicario General p. Haroldo Ponce de León.

            En 1967 Parteli publica la Carta Pastoral de Adviento, que tiene gran repercusión en la Iglesia y en la sociedad toda.

            En el año 1971 se realiza el primer Encuentro Obispos- Presbíteros.

            En 1975, ya en plena dictadura, y dentro del marco del Plan Quinquenal Nacional de Pastoral de Conjunto, se crea también la figura de Coordinadores Nacionales de Pastoral, designándose para esta tarea a los pbros. Bosco Salvia y Jorge Techera.

            En todo Uruguay, hubo resistencias  ante la novedad conciliar. Resistencias que, dada la idiosincracia uruguaya y el momento socio-político en que se expresó el post-concilio, fueron fácilmente mediatizadas por grupos e intereses políticos extremistas.

             Por otra parte, la crisis sacerdotal en torno a los años ’70 golpeó tanto al clero secular como a las congregaciones religiosas.

   VÍCTIMAS DE LA DICTADURA.       

Sin embargo, la prueba de fuego para nuestra Iglesia la constituyó el período de la dictadura cívico-militar.

            Desde la segunda mitad de la década del ’60 existía en el país una guerrilla urbana, emparentada ideológicamente con otras similares en todo el continente. En 1972, después  de un atentado guerrillero que costó la vida a varias personas, las fuerzas armadas asumen decididamente y con nuevas tácticas -entre ellas, la tortura- la lucha contra la guerrilla.

             Hacia fines de año, el movimiento guerrillero está vencido y sus principales líderes o bien fueron muertos, o bien hechos prisioneros.

            En 1973, por un golpe de estado, los militares toman el poder, acompañados por algunas personalidades civiles, e instauran en el país un régimen de Seguridad Nacional. En poco tiempo se desmantelan los partidos políticos y los sindicatos.

            La Iglesia permanece como única institución no gubernamental que sigue funcionando más o menos normalmente.

File:Mons Mendiharat.jpg

El obispo de Salto, Marcelo Mendiharat se ve forzado a exiliarse.

            Acusada desde algunos ambientes extremistas de complicidad con la “subversión”, es cercada y vigilada estrechamente. El obispo de Salto, Marcelo Mendiharat se ve forzado a exiliarse. En una visita al Vaticano (1973), el papa Pablo VI aconseja al obispo no volver al Uruguay hasta que estén dadas las condiciones adecuadas, y lo alienta a continuar conduciendo su Diócesis desde el exterior,

            En todo el país, se va profundizando la creación de las Comunidades Eclesiales de Base.

            Se organiza a partir del 1 de noviembre de 1973, la Pastoral Juvenil Nacional, se celebra con entusiasmo el centenario de la creación de la primera diócesis uruguaya en 1978, se coordinan múltiples servicios dentro de la Pastoral Social, se fortalece el funcionamiento de los organismos de comunión y participación.

            Durante el período de la dictadura, la Iglesia prestó un invalorable servicio a la sociedad, manteniendo la práctica del diálogo y el debate libre, entrenando a una entera generación juvenil en la costumbre de participar y crear su propia organización.

Los años posteriores fueron signados por planes pastorales que pretendían ir impulsando la revisión y el compromiso evangelizador de los cristianos en un Uruguay cada vez más conflictivo y tenso, así como aplicar con mayor profundidad las propuestas de las conferencias generales del episcopado latinoamericano de Medellín y Puebla.

            Hacia fines de 1985, ya instalado el nuevo gobierno democrático desde el 1 de marzo, mons. Parteli renuncia al alcanzar la edad de 75 años, y es sustituido por mons. José Gottardi, quinto Arzobispo de Montevideo.

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE URUGUAY.

            En 1987 es creada la Universidad Católica del Uruguay Dámaso Antonio Larrañaga.

            La Iglesia recibió la visita de Juan Pablo II por dos veces, en 1987 y 1988, quien supo remover sentimientos muy profundos del pueblo uruguayo, y fue un hito importante en la presencia de la Iglesia en la vida social.

            La adopción del método de Planificación Pastoral con el apoyo del CELAM en los años 80, significó en el país un avance en la elaboración de los sucesivos planes pastorales, ya que hizo habitual un estilo de trabajo basado en la intensa participación de todo el Pueblo de Dios, abierto a la realidad en actitud de escucha para discernir los signos de los tiempos.

            En 1999, mons. Gottardi deja el cargo de arzobispo y asume como 6to. arzobispo elentonces obispo de Melo, Nicolás Cotugno.

            Estos y otros acontecimientos prepararon a la Iglesia Católica en Uruguay  para afrontar el comienzo del nuevo milenio.

 CONFERENCIA EPISCOPAL URUGUAYA.

12.-LA IGLESIA CATÓLICA EN URUGUAY  EN NUESTROS DIAS.

  El último comunicado de la Conferencia Episcopal Uruguaya presenta de forma sintética algunos aspectos de la situación de la Iglesia en Uruguay, transcribimos este comunicado como respuesta a este punto 12  de nuestro tema.

  La Conferencia Episcopal del Uruguay se reunió en su primera asamblea plenaria ordinaria de este año en la ciudad de Florida, del 10 al 16 de abril.

 Nuevos responsables de los diferentes servicios de la CEU.

 En esta reunión los Obispos asumieron los cargos resultantes de las elecciones que celebraron en su pasada asamblea general ordinaria, en noviembre de 2012.

El nuevo Consejo Permanente de la CEU está integrado por

– Mons. Rodolfo Wirz, Obispo de Maldonado-Punta del Este, Presidente;

– Mons. Arturo Fajardo, Obispo de San José de Mayo, Vicepresidente y

– Mons. Heriberto Bodeant, Obispo de Melo, Secretario General.

 La renuncia de Benedicto XVI, el nuevo Papa Francisco.

 La asamblea comenzó en la mañana del miércoles con un retiro orientado por Mons. Fajardo.

            En la tarde los Obispos tuvieron un tiempo prolongado para un encuentro más personal, en el que compartieron, entre otros temas, sus reflexiones y sentimientos ante los dos acontecimientos eclesiales que han marcado el comienzo de este año: la renuncia del Papa Benedicto XVI y la elección del Papa Francisco.

            La renuncia de Benedicto XVI despertó en los Obispos un profundo respeto, al tiempo que una honda gratitud por su rico magisterio, sus valientes decisiones e intervenciones para sanar a la Iglesia y su cercanía pastoral a América Latina, expresada en significativas visitas.

            Con respecto al Papa Francisco, los Obispos expresaron su alegría porque el nuevo Obispo de Roma provenga de la orilla argentina del Río de la Plata que nos hermana; alientan la esperanza de que el nuevo Sucesor de Pedro dé testimonio del camino de la Iglesia en América Latina y continúe animando la Nueva Evangelización, que ya ha recibido un fuerte impulso en estas primeras semanas de pontificado. Estos pensamientos fueron vertidos en una carta que la CEU dirigió al Santo Padre, manifestándole su adhesión, en la que también se expresa el anhelo de que en un futuro no muy lejano nuestro pueblo pueda alegrarse con su visita.

 VISITA del Nuncio Apostólico.

 En la mañana del jueves, la asamblea recibió la visita del Sr. Nuncio Apostólico en el Uruguay, Mons. Anselmo Pecorari, con quien los Obispos dialogaron acerca de los ya mencionados acontecimientos de la Iglesia universal y de la vida de la Iglesia en el Uruguay.

 Caminos para la Iglesia en el Uruguay en el próximo quinquenio.

 Un espacio importante de la asamblea estuvo dedicado a avanzar en la elaboración de las nuevas Orientaciones Pastorales de la CEU, que marcarán las prioridades de la Iglesia en el Uruguay en el quinquenio 2014-2019.

 Una mirada a la realidad del Uruguay.

 Los Obispos dedicaron una intensa mañana a una mirada sobre la realidad del país. Un sociólogo vinculado a la Universidad Católica presentó datos y análisis sobre población, economía, empleo, indigencia y pobreza, educación, salud, iglesia y religiosidad en Uruguay.

            De esos datos surgen algunos aspectos sensibles:

– La confirmación del lento crecimiento de la población uruguaya, pero con una migración interna que hace que algunos departamentos crezcan rápidamente mientras otros pierdan población.

– En un marco económico de crecimiento, hay también desigualdades en el desarrollo de los diferentes departamentos.

– Ese crecimiento económico tiene también incertidumbres en el horizonte: la amenaza de la inflación y del crecimiento de la tasa de desempleo, en especial en los jóvenes.

– Son notables los resultados en la disminución de la pobreza e indigencia, pero preocupa especialmente que los niños sigan siendo los más afectados por la indigencia y la pobreza extrema en todo el territorio nacional.

– En el plano educativo preocupa sobre todo la Educación Secundaria, donde Uruguay está quedando atrás en número de egresados en la comparación internacional.

– En la relación Iglesia sociedad, se constató la valoración positiva de la obra de la Iglesia en el campo educativo, al tiempo que el desconocimiento de la acción social de la Iglesia.

La misión de la Iglesia.

 Continuando su reflexión hacia las nuevas Orientaciones Pastorales, los Obispos dirigieron su mirada a la Iglesia, constatando algunas de sus necesidades actuales:

– Fortalecer el papel de los fieles laicos, inmensa mayoría de los católicos, para que participan aún más activamente de la misión que Jesucristo confió a toda la Iglesia: el anuncio del Evangelio, ser levadura en la masa y sal de la tierra, ser luz del mundo.

– La formación de los fieles en todos los aspectos de la fe católica, incluida la formación de la conciencia moral.

– La reafirmación de la vocación e identidad de los diferentes miembros del Pueblo de Dios: fieles laicos, religiosas y religiosos, sacerdotes.

– Fortalecer la Pastoral de conjunto, es decir, el esfuerzo mancomunado de todos los fieles en la misión.

– Reafirmar la promoción humana como parte integral de la evangelización, desde la opción preferencial por los pobres.

La elaboración de las Orientaciones Pastorales seguirá un proceso de participación a diferentes niveles en las Diócesis y en los organismos de la CEU, para llegar a su aprobación en noviembre o, a más tardar, en abril de 2014.

 Autosostenimiento de la Iglesia.

 La realización de la misión de la Iglesia necesita también de un sostén económico. Desde el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) se promueve desde hace tiempo la creación de programas de autosostenimiento, que parte de la base del compromiso de todos los miembros de la Iglesia, poniendo algo de su tiempo, de sus talentos y de sus recursos al servicio de la comunidad. Los Obispos recibieron un informe del Taller de Autosostenimiento realizado en febrero en Buenos Aires, en el que se presentaron algunas experiencias exitosas realizadas en Chile y Ecuador, y estudiaron la posibilidad de realizar aquí algo similar.

 Referéndum sobre la ley del aborto.

 Con respecto a las iniciativas que se han dado para lograr la convocatoria a un referéndum sobre la ley que despenalizó el aborto, los Obispos recuerdan su declaración del 13 de noviembre próximo pasado: “Los derechos humanos y este primordial derecho a la vida no pueden quedar sujetos a mayorías circunstanciales de un cuerpo legislativo o electoral. Sin embargo, ante la situación que se ha creado, sigue siendo el deber de los laicos católicos y de los hombres y mujeres de buena voluntad aportar sus esfuerzos para procurar que nuestra legislación respete el derecho a la vida humana desde su concepción. Quedando en manos de los ciudadanos la elección de los medios que estimen oportunos, alentamos las iniciativas legítimas que busquen la derogación de esta ley.”

            En caso de que, efectivamente, se convoque a una votación, la CEU hará conocer su posición en ese momento.

 La ley del llamado “matrimonio igualitario”

 Con respecto a la ley recientemente aprobada por el Parlamento que habilita el matrimonio civil entre personas del mismo sexo, se recuerda la reciente declaración del Consejo Permanente de la CEU (lunes 8 de abril), que pone en cuestión dos aspectos sustanciales:

– La utilización del nombre “matrimonio” para este tipo de uniones, que contradice la naturaleza del matrimonio, en cuanto unión de hombre y mujer, base natural de la familia: “Llamar de manera igual a realidades desiguales, so pretexto de igualdad, no es justicia sino asimilaciones inconsistentes que sólo harán que se debilite todavía más el matrimonio. Constatar una diferencia real no es discriminar.”

– La puesta en riesgo de los derechos del niño, “que corre el riesgo de convertirse en un objeto, especialmente cuando se plantea la adopción plena como un derecho de todos los matrimonios, sin tener en cuenta que debe primar el interés del propio niño de crecer, en lo posible, con una clara referencia materna y paterna.”

 Bicentenario del nacimiento de Jacinto Vera.

 El 3 de julio de este año se cumplen 200 años del nacimiento del Siervo de Dios Jacinto Vera, primer Obispo del Uruguay, en proceso de canonización.

Con ese motivo, los Obispos del Uruguay concelebrarán la Eucaristía en la Catedral de Montevideo el 2 de julio. Al otro día será inaugurado un monumento al Siervo de Dios frente a la Catedral de Canelones, de la que fue párroco.

            Los Obispos exhortan a los fieles católicos a la oración para que pueda darse la beatificación de Jacinto Vera (primer paso hacia la canonización) y a confiar a su intercesión ante Dios sus necesidades.

File:Virgen Verdun 2.jpg

SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL VERDÚN.

Peregrinación al Santuario Nacional de la Virgen del Verdún

Con el lema “Vivamos nuestra fe imitando el amor de María”, la Diócesis de Minas convoca a la peregrinación al Santuario Nacional de Nuestra Señora del Verdún.          La Diócesis ha preparado un detallado programa para los peregrinos que se acerquen desde la tarde del jueves 18 hasta el mediodía del domingo 21, con la Misa central de la festividad, presidida por el Sr. Nuncio Apostólico, el viernes19 a las 15 horas.

            Montevideo, 17 de abril de 2013.

 

13.- SIERVOS Y SIERVAS DE DIOS DE URUGUAY.

 Lo mejor de la Iglesia de Cristo son sus santos. Santos y santas de todas las edades que han fecundado a la Iglesia a través de su historia. También la Iglesia católica en Uruguay se ha visto fecundada con esta realidad, en la  mayoria de los casos sólo por Dios conocida, de esta realidad son testigos conocidos  de la que son testigos los que nombramos a continuación.

 

1.- Monseñor Jacinto Vera (1813 – 1881)

 El primer obispo y padre de la Iglesia del Uruguay nació el 3 de julio de 1813 en el viaje en el que sus padres, provenientes de las islas Canarias, venían como inmigrantes al Uruguay. A los 19 años, después de una tanda de Ejercicios espirituales, sintió el llamado al sacerdocio. Luego de los estudios de Teología en el seminario de los jesuitas en Buenos Aires, en 1841 es ordenado sacerdote. De regreso a su patria, es nombrado teniente cura y después párroco de Canelones. En 1859 es designado Vicario Apostólico de Montevideo y empieza una difícil tarea de organización de la Iglesia uruguaya.

En 1865 es consagrado obispo pero recién en 1878 se crea la diócesis de Montevideo y mons. Vera es nombrado su primer obispo.

En 1870 participa en el Concilio Vaticano I; diez años después inaugura el primer Seminario de Montevideo. Recorrió varias veces el país con sus viajes misioneros y murió en Pan de Azúcar, el 6 de mayo de 1881.

 2.- Beata Maria   Francisca Rubato.

 DE LA HOMILÍA DE JUAN PABLO II EN LA MISA DE BEATIFICACIÓN ( 10-10-1993)

  “La Iglesia te saluda, sor María Francisca de Jesús, fundadora de las religiosas Terciarias Capuchinas de Loano, que hiciste de tu existencia un servicio continuo a los últimos, testimoniando el amor especial que Dios siente hacia los pequeños y los humildes.

            Siguiendo fielmente las huellas de Francisco, el enamorado de la pobreza evangélica, aprendiste a servir a los pobres y a hacerte pobre tú misma, y marcaste a tus hijas espirituales este camino particular de evangelización. Con el crecimiento del instituto, esta intuición inicial se convirtió en profundo impulso misionero que te llevó a ti y a tu Obra a América Latina, donde algunas de tus hijas espirituales sellaron con el sacrificio de su vida ese servicio a los pobres que constituye el carisma confiado a tu congregación, para el bien de la Iglesia. Hoy te saludamos como primera beata de Uruguay.

            Prosigue tu profético testimonio de caridad también hoy en los numerosos campos de apostolado donde trabaja la congregación, contribuyendo a hacer que llegue a todo hombre, y en especial a los que sufren y a los que están abandonados, la invitación universal al banquete de las bodas celestiales (cf. Mt 22, 9). ”

 3.-Walter Chango Walter Elías Chango.  

 “Walter Chango nos ha dejado, a no dudarlo, un alto ejemplo de carácter y fortaleza, que han sido compañeros inseparables de su vida”. Mons. Antonio Ardoino 1943.

            “Walter Chango, en la limpia trayectoria de su corta existencia, ha demostrado para la juventud principalmente, que la santidad no es sólo un ideal, sino también una realidad tangible, que puede hermanarse perfectamente con todas y cada unas de las menudencias que componen la trama de la vida estudiantil”.. Hermano Tarsicio Superior General de los hermanos de la Sagrada Familia.

            “La juventud necesita modelos de fortaleza de piedad y de fuerza. Eso es Walter Chango, tal como se nos presenta en los episodios de su vida radiante de alegría y de bondad, ya en las aulas del colegio ya en la oficina de su empleo”. M. R. P. Bernardo de Buenos Aires ofm. Cap. Custodio Provincial. 1943.

            “La influencia de la familia cristiana,… la floración de la pureza juvenil en la Acción Católica, hicieron que en la mañana de la santidad apareciera un lirio de pureza para ejemplo de nuestra juventud católica”  R. P. José Raúl Porto.

 

IMAGEN DE LA VIRGEN DE LOS TREINTA Y TRES. URUGUAY.

NOTA: Para la redacción del tema se han utilizado diversas fuentes, algunas de las cuales están indicadas en el mismo, pero por cima de todas estas fuentes, el tema depende en su mayor parte de la siguiente fuente :  Número 211 – Umbrales  http://www.umbrales.edu.uy/umbrales/rev211/211.pdf‎ . Mi agradecimiento  a todos y en especial al autor o autores de ésta última.

QUIZÁS TAMBIÉN LE INTERESE: SÍNTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CATÓLICA EN PARAGUAY.

quijotediscipulo.

 

 

 

 

 

 

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