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SIGLO IV. PAPAS.

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INDICE GENERAL DEL SIGLO.

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1.- SAN MARCELINO.

2.-SAN MARCELO I.

3.-SAN EUSEBIO.

4.-SAN MELQUIADES.

5.-SAN SILVESTRE I.

6.- SAN MARCOS

. 7.-SAN JULIO I

8.-LIBERIO.

9. SAN DÁMASO I

10.- SAN SIRICIO.

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SAN MARCELINO

Presentamos a este Papa siguiendo este  INDICE:

1.- Datos biográficos.

2.- Duración acontecimientos  y fechas de su pontificado

3.-Marcelino durante la persecución de Diocleciano

4.-Muerte y sepultura.

1.-DATOS BIOFRÁFICOS.

Según el Liber Pontificalis era natural de Roma, hijo de Proyecto. Prácticamente esto es sólo lo que se puede decir de su biografía como dato seguro.

SAN JORGE EN LA PERSECUCIÓN DE DIOCLECIANO.

2.-DURACIÓN Y ACONTECIMIENTOS DE SU PONTIFICADO.( 296-304)

El Catálogo Liberiano, que tiene buen cuidado de la cronología, afirma que fue elevado al solio de Pedro el 30 de junio y que su pontificado se desarrolló entre los años 296 y 304. Sucedería pues, al papa Cayo. El Liber Pontificalis da por buenas esta fechas del Católogo. ( Cf.  Duchesne, “ Lib. Pont. I, 6-7) Estaría ocho años como pontífice.

Con relación a las actividades de Marcelino pocas son las noticias que tenemos. Se sabe por el  epitafio del diácono romano Severo “ jussu papae sui Marcellini” “por mandato de su papa Marcelino” que en la catacumba de Calixto se estaban haciendo obras, en concreto la división de una cámara sepulcral doble,  con luz y arcosolio propios. ( Cf. De Rossi. “ Roma Sotterranea, III,46 tav. V. )

File:Palazzo di Diocleziano - Spalato.png

PALACIO DEL EMPERADOR DIOCLECIANO.

Pero el acontecimiento principal ocurrido durante el pontificado del papa Marcelino fue la persecución decretada por el emperador Diocleciano.

En los años 303 al 305, cediendo a las instigaciones de Valerio, Diocleciano  firmó sucesivos edictos persecutorios, y en todas las regiones del Imperio; las iglesias orientales fueron las más perseguidas, en las Galias y Gran Bretaña, la persecución tuvo poca repercusión.

Esta  persecución debió sorprender a los cristianos, especialmente a los romanos, pues el cristianismo había logrado alcanzar una posición social de gran influjo hasta el punto de que los mismos paganos comprendieron la injustica de tales persecuciones. Se calcula que por estas fechas los cristianos sumaría unos 6 millones, lo que supondría el 10% de la población total del imperio.( Cf. Hopkins, 191.)

El primer decreto, de los tres dictados por el triunvirato imperial, ordenó la destrucción de los lugares de culto, de los libros litúrgicos, de las escrituras cristianas, los bienes pertenecientes a las iglesias, se les impidió y negó el derecho a recurrir a los tribunales, los senadores, soldados cristianos y los ciudadanos cristianos fueron privados de su categoría y los ciudadanos romanos fueron sometidos de nuevo a la esclavitud.( Cf. Clarke, 650–51; Potter, 337; de Ste Croix, “Aspects“, 75–76.y Lactantius, De Mortibus Persecutorum 13.2 y Eusebius, Historia Ecclesiastica 8.5.1;)

3.- MARCELINO DURANTE LA PERSECUCIÓN DE DIOCLECIANO.

Desde el punto de vista histórico lo más significativo del pontificado del papa Marcelino  es la determinación de si el mismo claudicó en la persecución de Diocleciano, entregando los libros exigidos por el emperador y ofreciendo incienso a los dioses romanos, dado que hay fuentes que afirman la verdad de esta claudicación, mientras que otras la niegan. Para una mayor claridad dividiremos este párrafo en dos partes, en la primera presentamos las fuentes que afirman la claudicación del papa y en la segunda las que la niegan.

a) Fuentes a favor de la claudicación del papa Marcelino.

1.- El Liber Pontificalis al hablar de Marcelino afirma que éste fue llevado al sacrificio invitándole a que ofreciera incienso ante el altar de los dioses, si quería verse libre, Marcelino accedió a ello pero a los pocos días se arrepintió y Diocleciano lo condenó a muerte, siendo decapitado junto con otros tres cristianos más.( Cf. Liber Pontificalis, ed. DUCHESNE, I, 6, 7, 162-163)

2.- Se aduce la prueba de unas actas de un Sínodo celebrado en el año 303 en Sinuesa, ciudad entre Roma y Capua en el que estuvo presente Marcelino con 300 obispos en orden a saber si las acusaciones que se hacían contra él eran ciertas. Marcelino durante los dos primeros días estuvo negando tales acusaciones pero al tercer día admitió su caída y se arrepintió públicamente. Sin embargo el Sínodo no tomó ninguna medida contra él “ quia prima sedes non judicatur a quoquam” es decir “ porque la sede primada no puede ser juzgada por nadie”

Enterado Diocleciano determinó que el papa y muchos de los obispos del Sínodo fuesen ejecutados. ( Cf. Hefele “ Konziliengeschichete, I,2 Affl.143-45)

3.- Petiliano de Constanino obispo de Cartago en una de sus cartas escritas entre el 400 y 410 afirma que Marcelino Papa y los sacerdotes Melquiades, Marcelo y Silvestre habían entregado los libros sagrados y ofrecido incienso a los

dioses.

4.- El nombre de Marcelino papa falta en la “Depositio episcoporum,” en el “Kalendarium Romanum”, del 354 en el “ Martyrologium Hieronymianum” y en todas las listas de los Papas de los siglo V y VI.

LIBER PONTIFICALIS.

b) Fuentes contrarias a la claudicación del papa Marcelino.

1.- La afirmación del Liber Pontificalis de la caída de Marcelino posiblemente se funda en una “ Passio Marcelini” que no ha llegado a nosotros, de la cual ha sacado su caída de la que había ciertos rumores en Roma, intentando conciliarla con el hecho de que, en otros ámbitos el Papa Marcelino era considerado como mártir siendo su tumba muy venerada. Como veremos ni la caída del papa está probada ni tampoco su martirio, lo único que se desprende de la afirmación del Liber Pontificalis es que hubo rumores en ambos sentidos.

2.- A principios del siglo VI aparecieron una colección de escritos procedentes de la disputa entre  el papa San Símaco y Laurencio que se le opuso como anti-papa, entre estos escritos aparecen las actas del Sínodo celebrado en Sinuesa, tales actas son evidentemente apócrifas, ya la misma afirmación de la presencia de Marcelino es sospechosa, mucho más la decisión de no condenar a Marcelino “ porque la sede romana no puede ser juzgada por nadie” el dato del martirio de Marcelino ya lo hemos visto en el Liber Pontificalis.

Por otro lado si la caída de Marcelino y su martirio  se hubieran conocido de forma tan clara como afirman las actas, tales datos habrían adquirido un mayor eco en los contemporáneos del papa. El mismo Eusebio de Cesarea desconoce o no  hace eco de tales hechos, más bien lo contrario al decir: “la persecución también lo afectó” (‘òn kaì a’utòn kateílephon ‘o diogmòs, Historia de la Iglesia, VII.32).Si el papa hubiera muerto mártir lo habría dicho directamente. Después de él Teodoreto en su Historia, afirma que Marcelino había brillado durante la persecución ocupando un lugar de preeminencia ’en tô diogmô diaprépsanta (Historia de la Iglesia I.2).

3.-La afirmación de Petiliano resulta ya sospechosa por el hecho de provenir de un obispo donatista, se hace aún más sospechosa cuando asegura que los sacerdotes romanos Melquiades, Marcelo y Silvestre participaron igualmente en la caída, los tres presbiteros que serían los papas sucesores de Marcelino por este orden: Marcelo, Silvestre y Melquiades.

En  las Actas en las que constan la confiscación de los bienes eclesiásticos en Roma, presentadas en el Sínodo de Cartago celebrado entre católicos y amigos de Donato, los donatistas presentaron tales Actas en las que aparecen como, lapsi, caídos sólo dos diáconos romanos: Stratón y Casio.

San Agustín en su obra Contra Petilianum”, 2.202 dice textualmente, refiriéndose a la caída de Marcelino y los tres presbíteros:“De quibus et nos solum respondemus: aut non probatis et ad neminem pertinet, aut probatis et ad nos non pertinet”” De estos hechos nosotros decimos sólo esto: o no los probáis  y entonces a nadie le afecta o los  demostráis y entonces a nosotros no nos afecta” y en su obra “ De Único baptismo contra Petilianum” Cap. XVI afirma:” Ipse scelestos et sacrílegos dicit; ego inocentes fuisse respondeo” “Este dice que fueron criminales y sacrílegos, yo respondo que fueron inocentes”

4.- Del   hecho de queel nombre de Marcelino no aparezca en determinadas listas no se deduce nada acerca de su caída , pero si muestra que su omisión fue intencionada, el motivo de esta omisión nos inclina a pensar que en Roma no se aprobó la conducta de Marcelino y el alto clero romano durante la persecución de Diocleciano, en ella sólo el sacerdote Marcelino y el exorcista Petro murieron mártires. ¿ Cómo eludieron Marcelino y el resto de presbíteros la persecución ? Nada se sabe.Es posible que pudieran esconderse a tiempo. El“Catálogo Liberiano”, que era casi contemporáneo si lo menciona, no entre los mártires pero sí en la lista de los papas.

Esta es la conclusión que se puede dar como la más verosímil de los rumores de la caída de Marcelino, éste ni entregó los libros ni ofreció incienso ante los dioses pero eludió la persecución.

BEDA EL VENERABLE.

4.-MUERTE Y SEPULTURA.

El papa Marcelino murió en el año 304, de muerte natural. El día de su muerte no se sabe ciertamente, el Liber Pontificalis afirma que la misma ocurrió el día 26 de abril y esta fecha se mantiene en los martirologios de san Beda el Venerable en el siglo VIII, otros  del siglo IX, y siglos posteriores, así como su martirio, pero estos datos son inexactos porque si calculamos la duración de su pontificado dada por el Catálogo Liberiano el día de su muerte andaría por el 24 ó 25 de octubre del 304. El Marcelino cuya fiesta se celebra el dia 25 de abril del 304 es un mártir que nada tiene que ver con el papa. ( Cf. Quentin, “Les martyrologes historiques“, 103, sq.) Los Martirologios dependientes del Liber Pontificalis que hablan del martirio de san Marcelino fuero modificados el siglo XIX corrigiendo la fecha del 26 de abril como el día de la muerte de Marcelino así como su categoría de mártir.

Con relación a su sepultura el Liber Pontificalis está en lo cierto cuando dice que su cuerpo fue sepultado en la Catacumba de Priscila en la vía Salaria cerca del mártir Crescencio, la Catacumba de San Calixto el cementerio oficial de los papas fue confiscada durante la persecución de Diocleciano, mientras que la de Priscila que pertenecía a los nobles Acilli Glabriones quedó a disposición de los cristianos.

En uno de los itinerarios de las tumbas de los mártires romanos hay uno del siglo VII que habla de que en la catacumba de Priscila había enterrados mártires romanos. De Rossi pudo identificar la tumba de san Marcelino en la catacumba de Priscila. ( Cf. Roma sotterranea” I, 176.) En esa catacumba era muy venerado el papa Marcelino.

[16+Marcelo.jpg]

  SAN MARCELO I. ( 308-309 ) 1.- TIEMPO DE SU PONTIFICADO.

El pontificado de Marcelo, presbítero romano durante el pontificado de Marcelino, es uno de los más breves de la historia, pues a pesar de que la muerte de Marcelino ocurrió el 304, y que en el 305 Diocleciano abdicó como emperador, dando a la iglesia unos años de paz, Marcelo no dio comienzo su pontificado hasta el 308 según el Catálogo Liberiano. Por lo que la sede romana estuvo vacante unos 3 años.

El Liber Pontificalis incluye esta nota con relación al comienzo del pontificado de Marcelo: “ Fuit temporibus Maxentí a cons. et Maximiano post consulantum et septimium” “ Fue en tiempos de Majencio hasta después del consulado de Maximiano” ( f. Duchesne I, 6-7) De Rossi completa el dato anterior de la forma siguiente:  “A cons. Maximiano Herculio et Maximiano Galerio VII ( a. 308) usque post cons. Maxim. Her. El Maxim Galer VII ( a. 309)” Desde el principio del  consulado de Maximiano Herculio y de Maximiano Galerio VII ( a. 308) hasta después del consulado de Maximaino Herculio y de Maximiano Galerio ( a. 309) ( Cf. De Rossi Inscriptiones Christ urbis Romae I,30) Es decir que el pontificado de Marcelo se inició el año 308 sobre el mes de mayo o junio y terminó el 309.

IGLESIA DE SAN MARCELO IN CORSO. ROMA.

2.-SITUACIÓN DE LA IGLESIA CUANDO LLEGÓ A LA SEDE ROMANA.

Como dijimos al hablar del papa Marcelino la Iglesia sufrió bajo el mandato de Diocleciano sucesivas persecuciones y en lo que se refiere a la iglesia romana quedó devastada, con las propiedades confiscadas, las catacumbas, como la de san Calixto cerradas, los lugares de culto destruidos…siendo ésta la situación en la que Marcelo se encontró cuando subió a la sede romana. La vida de la iglesia quedó desde el punto de vista social paralizada

Marcelo debió comprender que la primera acción a llevar a cabo era organizar de nuevo la iglesia, el Liber Pontificales habla de que dividió la administración territorias de la Iglesia en 25 distrítos los títuli, nombrando para cada uno de ellos un presbítero que debía ocuparse de lo que hoy llamaríamos de un modo un tanto anacrónico el trabajo de un párroco, en este caso de la preparación de los catecúmenos para la recepción del bautismo, presidiera los actos de culto, se encargase de las celebraciones de los aniversarios de los mártires.

El Liber Pontificalis señala con estas palabras las actuaciones de Marcelo: “Hic fecit cymiterium Novellae via Salaria et XXV titulos in urbe Roma constituit quasi diœcesis propter baptismum et pœnitentiam multorum qui convertebantur ex paganis et propter sepulturas martyrum”.” Este hizo un cementerio en la Via Salaria y dividió en 25 distritso, como si fueran diócesis in la ciudad de Roma, con el fin de la preparación del bautismo y la admisión de los muchos que se convertían entre los paganos y pora el cuidado de las sepulturas de los mártires ( Cf. Duchesne I, 164).

JULIANO EL APÓSTATA.

3.-DE NUEVO EL PROBLEMA DE LOS LAPSI.

Después de cada persecución se presentaba de nuevo la actitud a tomar frente a los que habían sucumbido en la persecución, haciendo notar que a pesar de la duración, extensión y dureza de la persecución de Diocleciano con su triunvirato, el número de apostasías fue mucho menor que en  anteriores persecuciones, y como hemos visto en el texto anterior del Liber Pontificales la actitud de los cristianos motivó la admiración de los paganos favoreciendo la conversión de los mismos.

Por el poema de san Dámaso sabemos cual fue la actitud de Marcelo ante el problema de los lapsi, según el mismo, fue una actitud de rigor, exigiendo se cumpliera la penitencia mandada para la reconciliación con la Iglesia.

Esto fue motivo de algunos disturbios públicos alguno de los cuales con derramamiento de sangre. Majencio asociado al trono imperial  aprovechó estos disturbios desterrando a Marcelo a finales del 308 ( Cf De Rossi. L.c. II,62,103 y II, 204-5)

El Catálogo Liberiano como se indicó anteriormente afirma que el pontificado de Marcelo duró algo menos de un año. De acuerdo con esta cronología Marcelo moriría al poco de abandonar Roma. Su fiesta se celebraba el 16  de enero según la “ Depositio Episcoporum y el Calendario Romano. Sin embargo no se sabe si esta es la fecha de su muerte o la del traslado de sus restos mortales desde el exilio a la catacumba de Santa Priscila. En los itinerarios de las tumbas de los mártires romanos sus restos se localizan en la basílica de san Silvestre ( Cff. De Rossi. l. c. I,176 )

ALTAR DE LA LA IGLESIA DE SAN MARCELO IN CORSO. ROMA.

4.- OTRA VERSIÓN DEL FINAL DEL PAPA MARCELO.

Hay una llamada “ Passio Marcelli” del siglo V incluÍda en el Acta del Martirio de San Ciriaco( Cf. Act. Sanct., Jan, II,396) a quien sigue el Liber Pontificalis que habla de que Majencio enfurecido por la reorganización que estaba llevando el papa de la iglesia romana, y bajo el pretexto de los disturbios con motivo de los lapsi, exigió a Marcelo a que renunciara a su pontificado y ofreciera incienso a los dioses. A la vista del rechazo del papa fue condenado a trabajar en un catabulum un lugar de entierro de los animales. Después de nueve meses fue librado por el clero romano refugiándose en la casa de Lucina que fue consagrada por el papa como bajo el “titulus Marcelli, lo que dio motivo a Majencio para que lo mandase de nuevo al establo a cuidar y limpiar caballos, muriendo en tan humilde trabajo.

Esta nueva versión carece fundamentación histórica, tanto por la fuente de la que procede como por el análisis de su contenido.

SAN EUSEBIO.( 309-310)

Nació en Casano de origen griego, El Catálogo Liberiano señala que  la duración del pontificado de Eusebio  fue sólo de cuatro meses, del 18 de abril al 17 de agosto, del año 309 o 310. El Liber Pontificalis habla de que su Pontificado duró de dos a seis años.

Este dato no tiene ni ninguna fiabilidad histórica.

1.- EL EPITAFIO DEL PAPA SAN DÁMASO.

Las vicisitudes del pontificado de Eusebio las podemos deducir  de un epitafio que el papa san Dámaso puso en su tumba. Este epitafio de cuyo original sólo quedan algunos fragmentos, ha llegado a nosotros a través de trascripciones antiguas y de una copia en mármol  del siglo VI hallada por De Rossi en la capilla de los papas en la catacumba de san Calixto, el epitafio en cuestión es el siguiente:

Dámaso episcopus FECI.

Heraclius vetuit lapsos peccata dolere

Eusebius miseros docuit sua crimina flere

Scinditur in partes populus gliscente furore

Seditio caedes bellum discordia lites

Extemplo pariter pulsi feritate tyranni pulsi

Integra cum rector servaret foedera pacis

Pertulit exilium domino sub judice laetus

Litore Trinacrio mundum vitamque reliquit.

Eusebio Episcopo et martyri.”

El obispo Dámaso lo hizo

Heraclio se opuso a tener misericordia de los pecados de los caídos,

Eusebio mandó apiadarse de los pecados de estos pobres

El pueblo se dividió manifestando su furor  con venganzas, muertes, luchas y discordias,

El furor impío llegó a su vez al templo cuando el rector de la paz conservó integra la doctrina.

Alegre fue conducido al destierro al  litoral  de los tres  promontorios( Sicilia) por mandato judicial

Donde dejó la vida .

A Eusebio obispo y mártir.

CRIPTA DEL PAPA SAN EUSEBIO EN LAS CATACUMBAS DE SAN CALIXTO.

El cuerpo de Eusebio fue traido a Roma probablemente en el 311 y el 26 de septiembre , de acuerdo con la Depositio Episcoporum y el Calendario Romano, siendo enterrado en la Catacumba de san Calixto , en  un cubículo las tumbas de los papas y considerado como mártir.

2.- EL PROBLEMA DE LOS  APÓSTATAS HASTA CONSTANTINO

Cercanos al edicto de libertad de los cristianos por el edicto de Milán vamos a resumir la historia de los apóstatas cristianos en la época de las persecuciones romanas, dado que este tema fue objeto de graves disensiones dentro de la Iglesia. Ya en los pontificados anteriores en los que se produjo este problema hablamos de su desarrollo, ahora los hacemos de una forma global.

La obligación  de confesar la fe cristiana bajo todas las circunstancias y evitar cualquier acto de apostasía fue firmemente establecido en la Iglesia desde tiempos apostólicos.

La Primera Carta  de San Pedro exhorta a los cristianos  a permanecer firmes al ser visitados por la aflicción : “ Por lo cual exultáis aunque ahora tengáis que entristeceros un poco, en las diversas tentaciones, para que vuestra fe probada, más preciosa que el oro, que se corrompe aunque acrisolado por el fuego, aparezca digna de alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo…” (1,6-7; )Y en otro texto dice:  “Que ninguno padezca por homicida, o por ladrón, o por malhechor, o por entrometido, mas si por cristiano padece, no se avergüence, antes glorifique a Dios en este nombre” ( 1.Pe. 4,15-17. )

En el siglo II la apostasía  e idolatría llevaba consigo la exclusión de la participación en la Eucaristía aun en el caso de hacer penitencia. La primera vez que el caso de los apóstatas supuso un verdadero problema para la iglesia fue en la persecución de Decio ( 150-1)

Estamos informados sobre los sucesos  tanto de África como de Roma por la correspondencia de san Cipriano obispo de Cartago, y por sus tratados, “De catholicae ecclesiae unitate” y “De lapsis” ( CF.”Caecilii Cypriani opera omnia”, ed. Hartel I, II, Viena 1868-71) acerca de los lapsi en la persecuición de Decio.

Había varias clases de lapsi, según el acto por el cual caían: 1.- sacrificati, los que ya habían ofrecido sacrificio a los ídolos, 2.- thuruficati, los que habían ofrecido incienso en el altar  de los dioses; 3.- libellaciti, los que habían redactado un certificado(libellus), o, sobornando a las autoridades, lo habían conseguido , haciendo ver que habían ofrecido sacrificio, sin haberlo realizado.

A algunos cristianos se les permitía presentar una petición  escrita a las autoridades que certificara que habían  ofrecido a los dioses los sacrificios prescritos, y las autoridades la extendían y de esta forma se veían libres de ser molestados por ser haber sido cristianos.

San Cipriano el obispo de Cartago fue partidario de la readmisión a la Iglesia de los apóstatas después de haber realizado la penitencia oportuna, la misma actitud tuvo la mayor parte del clero romano durante la sede vacante después del martirio del papa Fabian, lo mismo haría el papa Cornelio sucesor de Fabián.

RUINAS DE CARTAGO

Contra esta decisión se opusieron en Cartago los partidarios de la exclusión enemigos de san Cipriano y en Roma Novaciano hizo lo mismo pero declarándose papa frente a san Cornelio, en los sínodos de Cartago y Roma se llegó a una solución del conflicto en la línea de la reconciliación de los lapsi tras el cumplimiento de la penitencia impuesta, a no ser que estuvieran en peligro de muerte.

En el tiempo de la gran persecución de Diocleciano, el problema se renovó como en la de Decio

. Algunos, con la confabulación de los oficiales, enviaban a sus esclavos a los sacrificios paganos en vez de ir ellos mismos, otros sobornaban a los paganos para que los suplantaran e hicieran los sacrificios pedidos.  ( Cf. Petrus Alexandrinus, “Liber de poenitentia” en Routh, “Reliquiae Sacr.”, IV, 2nd ed., 22 sqq).

En esta persecución surgió una nueva clase de lapsi llamados los traditores: estos fueron los cristianos generalmente clérigos ya que ellos eran quienes tenían los libros litúrgicos y las Escrituras que, obedeciendo a un edicto, le daban los libros sagrados a las autoridades.

Como hemos visto por el  poema funerario del papa san Dámaso un cierto Heraclio, trataron por la fuerza de obtener readmisión a la comunión con la Iglesia sin hacer penitencia, pero los Papas Marcelo y Eusebio se adhirieron estrictamente a la disciplina penitencial tradicional.

La confusión y disputas causadas por esta diferencia entre los cristianos romanos hizo que Majencio desterrara a Marcelo, luego a Eusebio y a Heraclio tal como  hemos relatado anteriormente.(cf. Inscripciones del Papa Dámaso sobre los Papas Marcelo y Eusebio en Ihm, “Damasi epigrammata”, Leipzig, 1895, p. 51, n. 48; p. 25, n. 18).

Varios sínodos del siglo IV redactaron cánones sobre el tratamiento de los lapsi, por ejemplo el Sínodo de Elvira en 306 (can. I-IV, XLVI), o Arles en 314 (can. XIII), de Ancira en 314 (can. I-IX), y el  de Niza (can. XIII). Muchas de las decisiones de estos sínodos afectaban sólo a clérigos que habían apostado en tiempos de persecución.

SAN MELQUIADES

Melquiades o Milciades se dice originario de África se desconoce la fecha de su nacimiento así como datos relativos a su biografía antes de su elevación a la sede romana.

1.-DETERMINACIÓN DEL COMIENZO DE SU PONTIFICADO.( 311-314)

Según el Catálogo Liberiano Melquiades el pontificado de Melquiades comenzó el día 2 de julio del año 311, otros dan como fecha el 310 lo más probable es que fuera el 311 como afirma el Catálogo entre otras cosas porque debido al destierro del papa Eusebio la elección debió retrasarse algún tiempo por lo que la sede romana estuvo vacante y como hemos dicho en otro lugar el Catálogo Liberiano por estas fechas era muy escrupuloso con la cronología. ( Duchesne Liber Pontificalis, I,9 )

EL EMPERADOR GALERIO.

2.-PASOS HACIA LA  TOTAL LIBERTAD CRISTIANA.

Fue  posiblemente en los comienzos del pontificado de Melquiades cuando el triunvirato de los emperadores Galerio, Licinio y Constantino publicaron un edicto reconociendo la libertad a los cristianos, en algunas de sus partes decía:

«…y atendiendo a nuestra clemencia y a la costumbre que tenemos permanente de otorgar perdón a todos los hombres, nos hemos creído en el deber de extender a ellos [los cristianos] nuestra generosa indulgencia y conceder que existan cristianos y restablezcan sus reuniones, con tal que no haya nada contra el orden. En otra carta significamos a los magistrados la conducta que deben seguir. A tono con nuestra indulgencia, ellos deberán orar a su Dios por nuestra salud, por la del Estado y por la suya, para que en todas partes la República goce de prosperidad y ellos puedan vivir con seguridad en sus hogares».( Cf. Eusebio His.Eccl, VIII, 17, y LactancioDe mortibus persecutorum.,34) Sólo en aquellos lugares  de Oriente que estaban bajo el dominio de Maximino Daia continuó la persecución de los cristianos.

A partir de este decreto los cristianos pudieron recobrar los bienes de la iglesia que habían sido confiscados durante la anterior persecución, Constantino ordenó al prefecto de Roma llevara a cabo tal devolución, Melquiades encargó a los diáconos romanos, Strato y Casiano que organizarán este asunto con el prefecto.( Cf. Agustín, Brevículus collationis coun Donatistis. III,34)

3.-EL FAMOSO EDICTO DE MILÁN DEL AÑO 313.

El Edicto de Milán se dice que fue el resultado de la victoria de Constantino en la lucha por el poder contra Majencio en la batalla del Puente Milvio. El historiador cristiano Eusebio de Cesarea, da dos versiones de lo ocurrido antes de la batalla del Puente Milvio en el Tiber

La primera es un breve relato  en el que  afirma que Constantino recibió ayuda divina durante la batalla, aunque no hace mención de la visión. ( Historia de la Iglesia IX 9.)

En cambio en su Vida de Constantino I28 – 31 y 38.  ofrece una descripción detallada acerca de esta visión, y hace hincapié en que la había escuchado de boca del propio emperador. Conforme a este relato, Constantino y sus hombres caminaban hacia Roma  cuando el  emperador levantó la vista y observó que, por encima del sol se alzaba una cruz luminosa con estas palabras: «Εν Τούτ Νίκα», “hoc signo vices” «con este signo, vencerás».

En ese momento Constantino no supo descifrar  el mensaje de su visión, pero esa noche soñó con Cristo, que le decía que debía poner en su estandarte el signo de Chi-rho) iniciales del nombre de Cristo en griego. Eusebio describe, el estandarte militar que usó Constantino durante el conflicto que le enfrentó a Majencio.

Lactancio en cambio  afirma que Constantino tuvo una visión en la que se le decía que pusiera una cruz latina en forma P en los escudos de los soldados, el llamado staurogram( Lactancio De mortibus Persecutorum 34)

El año 313 Constantino  en Occidente y Licinio en Oriente a través del llamado Edicto de Milán dieron libertad a los cristianos reconociendo la religión cristiana como una más dentro del imperio. Después, el emperador obsequió a la Iglesia Romana con el Palacio de Letrán, el cual entonces se convirtió en la residencia del Papa y, consecuentemente, también de la administración central de la Iglesia Romana. La basílica contigua al palacio, o que fue construida allí después, se convirtió en la iglesia principal de Roma.

CATACUMBA DE SAN CALIXTO.

A partir de esta fecha la presencia de Constantino en la vida de la Iglesia se hizo sentir. Ya en el tiempo de Melquiades, el año 313, en Cartago, Donato y Ceciliano reivindicaron simultáneamente la sede episcopal cartaginesa. Se dirigieron al emperador solicitando su decisión, pero Constantino escribió al papa para que fuera él quien decidiera.. El 2 de octubre del 313, se celebró un Sínodo en Roma  bajo la presidencia de Melquíades, varios  obispos de las Galias y de Italia, que optaron a favor de Ceciliano confirmándolo como obispo de Cartago y a su vez condenaron a Donato y al donatismo el donatismo está relacionado con alguna de las formas del catarismo que continuaría vivo durante siglos en la Iglesia bajo diversos nombres y aplicándolo a diversas situaciones, el fondo del mismo es un rigorismo que tendía a convertir el cristianismo en una secta sólo asequible a los puros (Cf. Mansi, Coll. Conc., II, 463,)

El Liber Pontificalis atribuye a Melquiades un decreto prohibiendo ayunar a los cristianos los domingos y los jueves, es sorprendente tal atribución al papa pues esa era una costumbre pagana, así como la afirmación de la misma fuente de que Melquiades ordenó que el pan Eucarístico consagrado por el papa fuera llevado a las diferentes iglesias romanas, algo que es cierto, pero no existe ninguna base para atribuir este uso a Melquiades como dice el Liber Pontificalis. ( Cf. Duches. Culto Cristiano Londres 1905,185)

4.-MUERTE Y SEPULTURA.

El Catálogo Liberiano señala que la muerte de Melquiaes ocurrió el 10  de Enero (III id. de jan.) La Depositio Episcoporum el 11 de enero ( IV id.jan ) del año 314. Fue sepultado en la catacumba de San Calixto, siendo venerado como mártir por los sufrimientos ocurridos durante la persecución de Diocleciano.( Cf. De Rossi Roma Soterranea II,188 s.) El Martirologium Hieronymianum celebra su fiesta el 10 de Enero, pero el Martirologio Romano actual lo celebra el 10 de Diciembre.

 

SAN SILVESTRE I.

1.- ALGUNOS DATOS BIOGRÁFICOS.

Silvestre nació en Roma, sin que se sepa el día de su nacimiento. Se dice que era hijo de Rufino y Justa. Fue ordenado por el papa san Marcelino como presbítero romano. Tuvo relación estrecha con el papa Melquiades, siendo conocido y apreciado en Roma por lo que fue elegido como obispo de Roma tras la muerte de Melquiades el 31 de Enero de 314.

2.- LA IGLESIA A SU LLEGADA AL PONTIFICADO. ( 314-335 ).

A Silvestre le tocó vivir la etapa de libertad de la Iglesia que siguió al  Edicto de Milán del año 313, dado por el emperador Constantino con alcance para toda la Iglesia de occidente y por Licinio para la Iglesia de Oriente, aunque parece probado que en Oriente Licinio revocó el decreto y recortó las libertades de la Iglesia hacia el año 320. La eliminación y derrota de Licinio por Constantino acabaría con esta situación haciendo realidad la libertad de la Iglesia en todos los territorios del imperio. Una nueva etapa comenzó para iglesia después de la era de los mártires, ésta en lo que se refiere al pontificado de Silvestre, que duró hasta el año 335, se realizó bajo la sombra del emperador Constantino.

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EL PAPA SAN SILVESTRE Y EL EMPERADOR CONSTANTINO.

3.-DESARROLLO DEL PONTIFICADO DE SAN SILVESTRE I.

De San Silvestre nos hablan, muy de pasada los primeros historiadores cristianos: Eusebio de Cesarea, Sócrates y Sozomeno. Más noticias encontramos en la relación de los papas que trae el Catalogo Liberiano y, sobre todo, en la multitud de detalles con que adorna su vida el Liber Pontificalis que en lo que toca a San Silvestre, recoge de lleno unas  Actas de san Silvestre del  siglo v, que fueron consideradas por muchos como históricas así Baronio, en sus  Anales eclesiásticos, las reconoce como auténticas fundándose en el testimonio del papa Adriano I, en el siglo VIII quien las utiliza  en una carta escrita al emperador y a su esposa Irene con relación al tema de la lucha iconoclasta Son citadas a su vez en la primera decretal del concilio II de Nicea, y autores no muy lejanos de la época, como San Gregorio de Tours y el obispo Hincmaro, hablan de algunos de los contenidos de las mismas como verdaderos.

Las referidas Actas son en su mayor parte espúreas habiendo sido una de las causas unidas a otras fuentes  por las que el pontificado de san Silvestre se ha visto envuelto en un conjunto de hechos en los que se entremezcla la historia con la leyenda. Nosotros vamos a proceder a deslindar estos campos, comenzando por hablar de los hechos legendarios para terminar con los que consideramos históricos.

a) HECHOS LEGENDARIOS  ATRIBUIDOS A SAN SILVESTRE.

1.- Sobre el bautismo del emperador Constantino.

La  noticia del bautismo de Constantino proviene de las referidas Actas envuelto en una narración que incluye la curación milagrosa del emperador de la enfermedad de la lepra que le sobrevino por haber dado muerte a su hijo al enterarse que el mismo había convivido con Fausta la esposa del emperador. En sueños recibe la orden de san Pedro y San Pablo de que se presente ante Silvestre con quien acuerda el día de su bautismo tras el cual se siente curado, desde entonces Constantino se entregará al servicio de la Iglesia dejándole al papa la ciudad de Roma y retirándose el emperador a Costantinopla.

La leyenda del bautismo parece estar tomada de una vida romanceada de San Silvestre, cuya fecha y patria se desconocen, pero que bien pudieran ser de la segunda mitad del siglo V. Duchesne la hace venir de Oriente, por el camino que trajeron todas las que se referían a la invención de la santa cruz, a Santa Elena y al mismo Constantino.

La realidad es que según Eusebio de Cesarea, amigo de ensalzar la vida y hechos de Constantino afirma que el emperador pospuso su bautismo hasta el fin de sus días, en Helenópolis de Bitinia, por un obispo arriano, Eusebio de Nicomedia. Por otra parte está históricamente probado que Constantino a pesar de ser favorecedor de los cristianos, siguió durante toda su vida  viviendo como un pagano, entregado a toda clase de desordenes morales y crímenes.

2.- La   Donatio Constantini.

Con este nombre, La donación de Constantino, se conoce un documento del emperador Constantino por el que concede a la Iglesia grandes privilegios y grandes posesiones. El documento está dirigido por Constantino al papa Silvestre. El manuscrito más antiguo conocido, es del siglo IX y está en la Bibliotheque Nationale, París, y en otros manuscritos en los que lleva el título “ Constitutum domni Constantini Imperatorís..

El documento consta de dos partes, la primera titulada “ Confesio” en la que se relata la curación de la lepra y el bautismo del emperador, y la fervorosa profesión de fe de Constantino. La segunda con el nombre de Donatio recoge los privilegios y posesiones  que el emperador concede al papa Silvestre y sus sucesores:

1.-El Papa como sucesor de san Pedro tiene la primacía sobre los cuatro patriarcas de Antioquia, Alejandría, Constantinopla y Jerusalén, y a su vez sobre todos los obispos del mundo.

2.-La basílica de Letrán en Roma es la cabeza de todas las iglesias a la par con la de san Pedro y san Pablo construidas por Constantino.

3.- Los cardenales romanos ( clerichi cardinales) tendrán los mismos honores y privilegios de los senadores romanos.

4.-El Papa gozará de los títulos honoríficos propios del emperador, podrá llevar corona imperial, un manto de púrpura y túnica así como todas las insignias imperiales.

5.- Constantino cede al papa su caballlo y al noble ( strator) encargado de sostener la brida del mismo.

6.- Constantino dona en posesión perpetua al papa y sus sucesores (tam palatium nostrum, est ut prelatum, quamque Romae urbis et omnes Italiae occidentalium seu Provincias regionum loco, et civitates” el palacio de Letrán, la ciudad de Roma y todas las ciudades italianas  del imperio occidental.

7.-El emperador trasladará su gobierno a la ciudad de Oriente que lleva su nombre, pues Dios ha establecido a la  ciudad de Roma como cabeza de la religión cristiana.

Esta «donación de Constantino» fue después recogida como la pieza principal en la llamada «Recopilación de Decretales» del Pseudo-Isidoro (cf. § 41, II, 3).

Este documento es sin duda un documento falsificado probablemente entre los años 750 y  850. A partir del siglo XV la falsificación del documento está demostrada y es reconocida por Nicolás de Cusa, por Lorenzo Valla, por Reginald Pecocke, por Baronio etc. Sin embargo con anterioridad y a partir del siglo XI fue utilizado desde la curia romana para fundamentar derechos tales como el poder temporal de los papas, el derecho a los estados pontificios, la supremacía del poder papal sobre los poderes civiles. Más adelante, la leyenda sirvió como argumento para sostener las tesis papales frente a los emperadores germánicos. ( Cf. (Hugo de Fleury, De potestate regia et eclesiásticos, dignitate, II, Plácido de Nonantula, Ecclesiae de honore, cc LVII, XCI, clima. ; Disputatio v el Defensio papel Paschalis; Honorio Augustodunensis, gloriae De Summa, c. xvii;….y lun germinales Hist, libelli lite de, II, 456, 591, 614, 635, III, 71).

SAN GREGORIO EL ILUMINADO.

3.- Cartas entre el papa san Silvestre y san Gregorio el Iluminado.

Otra de las leyendas atribuidas a san Silvestre son las cartas que el mismo intercambió  con San Gregorio el Iluminado, obispo de Armenia quien como san Silvestre convirtió y bautizó al emperador Constantino, también Gregorio lo haría con el rey Trdat, haciendo que la conversión del rey supusiera la introducción del cristianismo en Armenia. La realidad es que la presencia del cristianismo  en Armenia es anterior a Gregorio y en cualquier caso las cartas aparecidas en el siglo XIX son falsas sin que exista ningún documento que confirme ningún influjo del papa san Silvestre en esa zona  de la iglesia oriental.

4.- La Constitución de san Silvestre

En la referida Constitución se atribuyen a san Silvestre un conjunto de normas  referentes a los clérigos, a la liturgia, al uso de las vestes sagradas, a los intersticios que habían de guardarse en la colación de las órdenes clericales etc. Algunas de estas normas estaban en vigor en la iglesia romana y otras tienen escaso fundamento aunque es posible que entre ellas existan algunas atribuibles este papa.

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RUINAS DEL TEATRO DE ARLÉS.

b).-HECHOS CON BASE HISTÓRICA DEL PONTIFICADO DE SILVESTRE.

1.- Celebración del Concilio de Arlés.

Unode los primeros asuntos con los que se encontró Silvestre al subir al solio de san Pedro fue  el de la herejía donatista. El Sínodo de Roma celebrado el 313 por el obispo Melquiades, ( cf.su pontificado en el Blog) reconoció a Ceciliano como obispo de Cartago, a la vez que condenó y excomulgó a Donato. Los Donatistas no reconocieron el fallo del Sínodo y recurrieron a Constantino quien viendo que el grupo donatista era fuerte en Cartago  pensó en la celebración de un Concilio que tratara el asunto, Constantino con el asentimiento de san Silvestre   lo convocó  dando comienzo el 1 de Agosto del 314 en Arlés.. Silvestre apenas hacía unos meses que había asumido su cargo de pontífice en Roma.

A  Silvestre le pareció inapropiado dejar Roma, sentando un precedente  que repitió en el caso de Nicea y que sus sucesores siguieron en los casos de Sárdica, Rímini, y los concilios ecuménicos orientales.

Entre cuarenta y cincuenta sedes estaban representadas por obispos o delegados: los obispos de Londres, York y Lincoln estuvieron presentes. S. Silvestre envió legados. El concilio renovó la condena del Sínodo de Roma del 313 a los donatistas y redactó varios cánones de orden disciplinar.

Uno  de los cánones prohíbe rebautizar ( lo que aún se practicaba en África); otro declara que los que acusan falsamente a sus hermanos solo tendrán la comunión a la hora de la muerte.

Por otra parte, había que negar la comunión a los traidores, pero sólo si su falta ha sido probada por actos públicos oficiales. El concilio tuvo algunos efectos en África, pero el cuerpo principal de donatistas no se movió de sus posturas.

Aunque las Actas del Concilio no se conservan  se  informó en varias cartas al papa, que aún existen, siendo éste  el que ha de dar su última palabra sobre los donatistas, quien ha de comunicar a las iglesias lo establecido en el concilio, y el que, en fin, ha de hacer poner en práctica sus acuerdos, sobre todo el que se refiere a la celebración de la Pascua.

En una segunda carta le dicen: “Al amadisimo papa Silvestre, Marino, Agnecio… Unidos en el común vínculo de caridad y de unidad de la madre Iglesia católica y reunidos en la ciudad de Arlés por la voluntad del piísimo emperador, te saludamos a ti, gloriosísimo Papa, con toda nuestra reverencia”, Y añaden: “Ojalá, hermano dilectísimo, hubierais estado presente a este gran espectáculo, pues creemos que contra ellos (los donatistas ) se hubiera dado una sentencia más severa, y de ese modo, uniéndote tú mismo a nuestro juicio, nuestra asamblea hubiera exultado con mayor alegría. Pero, como no pudiste separarte de aquellas tierras en las cuales se asientan también los apóstoles, y cuya sangre testifica sin intermisión la gloria de Dios, por eso te mandamos…”

Los donatistas apelaron del concilio al Emperador, quien afirmó: “¡O insolente locura”, “Apelan del cielo a la tierra, de Jesucristo al hombre!”

El problema donatista siguió vivo en África donde donatistas y católicos llegaron a enfrentamientos sangrientos sin que el problema de fondo quedara sin resolver todavía más de un siglo, aunque  como hemos dicho en otro lugar ( Cf. Pontificado anterior) el donatismo, en cuanto doctrina rigorista y sectaría ni fue la primera herejía que se dio en la iglesia ni la última pues lo que podemos llamar catarísmo o iglesia de los “puros” reaparecería con diversos nombre en la iglesia.

2.- Acciones de carácter litúrgico llevadas a cabo por Silvestre.

Entre ellas señalar lo que dice de él Breviario Romano: “ El presidió el día 17 de diciembre las ordenaciones de 42 sacerdotes,25 diáconos y 65 obispos de diversas diócesis”

Otra de las acciones llevadas acabo por san Silvestre fue el denominar los días de la semana como feriales, es decir días semejantes a los que dice el Génesis acerca de la creación del mundo por Dios el primer día, el segundo día…ordenando a los presbíteros dejasen de llamar a los días semanales con los nombres de los dioses: el día del Sol, el de la Luna, el  de Marte, el de Mercurio, el de Júpiter, el de Venus y el de Saturno, ordenando a su vez que el día del Sol pagano se llamase domingo es decir díes domínica el día del Señor que comenzaría con la vigilia del día anterior, es decir del sábado por ser cuando resucitó el Señor.

Atestiguan este dato por ejemplo el abad de Fulda y obispo de Maguncia en el 776-856; Rábano Mauro y el mismo Eusebio de Cesarea, quien añade que Constantino ordenó el descanso dominical en todo el imperio.

En cuanto se refiere al culto divino, la libertad trajo consigo la solemnidad de las celebraciones así como la construcción de basílicas como lugares de reunión, basílicae ecclesíae , cuidando  que las construcciones se diferenciasen de los templos paganos

TERMAS DE TRAJANO. ROMA.

El  Liber Pontificalis nombra en primer lugar una iglesia del título de Equitio, que mandó construir San Silvestre junto a las termas de Trajano, hoy llamada de los Santos Silvestre y Martín, y que fue como su primera sede y el sitio donde hacía las ordenaciones.

Posteriormente  empiezan las famosas fundaciones constantinianas de San Juan de Letrán, en el monte Cello in aedibus Laterani; de San Pedro, en el Vaticano, San Pablo, en la vía Ostiense, y Santa Cruz de Jerusalén, situada en el atrio Sessoriano, De esta misma época son la basílica de Santa Inés, a instancias de la hija de Constantino: la de San Lorenzo, en el campo Verano; la de San Pedro y Marcelino, en la vía Labicana, y otras más en otras ciudades de Italia, como Ostia, Capua y Nápoles.

El papa San Dámaso, coloca en su epitafio la frase  Qui catholicus et confessor quievit. El cual descansó como católico y confesor.

EL CONCILIO DE NICEA

3.-Celebración del Concilio Ecuménico de Nicea.

Con Relación al Concilio de Nicea vamos a referirnos brevemente a los puntos siguientes:

3-1.- Antecedentes y convocatoria

3.-2. El Símbolo Niceno.

3.-3.-El decreto sobre la celebración de la Pascua.

3.-4.-Decretos disciplinares.

3.-5.-El Papa Silvestre y el concilio.

3.-1.ANTECEDENTES Y CONVOCATORIA.

El  Concilio de Nicea fue el mayor acontecimiento ocurrido bajo el pontificado de san Silvestre. El problema que daría origen y al  desenvolvimiento del concilio, fue la oposición de Arrio  sobre el año 318 a su obispo el patriarca de Alejandría Alejandro, quien  excomulgó a Arrio  en un Sínodo celebrado en Egipto. Arrio se refugió en Nicomedia con el obispo de esta ciudad Eusebio.

Durante este tiempo y hasta la derrota de Licinio por parte de Constantino el año 324 los enfrentamientos se fueron haciendo mayores llegando a extenderse por la mayor parte de las provincias orientales. Constantino una vez señor único de todo el imperio romano vino a Nicomedia donde comprobó la desunión existente entre las diversas regiones orientales. Constantino encargó al español Ossio, y probablemente obispo de Córdoba, al que Constantinio tenía como consejero y maestro que le instruyó en las verdades cristianas , interviniera en las disputas en orden a la reconciliación entre los partidarios de Arrio y los del patriarca Alejandro, siendo portador de una carta del emperador  para Alejandro y otra para Arrio  y en la que les venía a decir  que se dejasen de discusiones inútiles que tanto daño  hacían a la Iglesia.

Ossio en el transcurso de las conversaciones mantenidas entre las dos facciones se da cuenta que la división está provocada por una grave herejía analizando la terminología utilizada para hablar de la generación del Verbo, en concreto los términos de Ousía e Hypóstasis, sustancia y persona, dándose cuenta de que se trataba nada menos que de la negación de la divinidad del Verbo por parte de Arrio ( Cf. Sozomeno.Hist. Eccl,1,16: PG.67,33)

De vuelta a Nicomedia donde se encontraba la corte con Constantino le informa del fracaso de las negociaciones y de la gravedad del problema, y posiblemente termina aconsejándole la convocatoria de un Concilio.

Sea por lo que fuere el caso es que Constantino convoca en su palacio de Nicea a la mayor parte de los obispos de Oriente y algunos de occidente. Parece que fueron 300 o 318 los obispos presentes en el Concilio que se inauguró solemnemente el 20 de Mayo de 325.

Entre estos padres sobresalían Ossio acompañado por el diácono Atanasio, Ossio era el representante de la sede de Roma junto con los presbíteros Vito y Vicente delegados enviados por el papa Silvestre, Alejandro de Alejandría, Leoncio de Capadocia, Marcelo de Ancira, Arrio y sus amigos, Eusebio de Cesarea, Eusebio de Capadocia y algunos miembros de la Escuela Antioquena y Ceciliano el obispo de Cartago conocido por el problema donatista.

El concilio estaba bajo la presidencia del emperador que no fue pasiva sino que tuvo una intervención mayor de la que de él se podía esperar, aunque Ossio era el presidente de la Asamblea en todos los asuntos referidos a los temas dogmáticos y disciplinares.

3.-2. EL SIMBOLO NICENO.

Tras la inauguración del Concilio con un saludo al emperador y un discurso de éste invitando a la concordia  se pasó al análisis del símbolo bautismal de su iglesia de Eusebio de Cesarea que fue aceptado pero los padres conciliares pidieron se añadieran algunos puntos contra la doctrina arriana de forma directa naciendo así el llamado símbolo niceno cuya parte dogmática dice así: «Creemos en un Dios, Padre todopoderoso, hacedor de todas las cosas visibles e invisibles; y en un Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, Unigénito engendrado del Padre, es decir, de la sustancia del Padre, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, que no hecho, consustancial (homousios) al Padre, por quien todo fue hecho, lo que está en el cielo y lo que está en la tierra; quien por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó y se encarnó, se hizo hombre, padeció y resucitó al tercer día, subió a los cielos, vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos: y en el Espíritu Santo. Y a los que dicen: “Alguna vez no existía” y “no existía antes de ser engendrado” y “fue hecho de la nada” o dicen que el Hijo de Dios es de diversa hipóstasis o esencia, o creado o mudable o alterable, los anatematiza la Iglesia católica y apostólica» (Denz.Sch. 125-126)

Como se ve la mayor parte del Símbolo tiene una base bíblica a la que se añaden algunos términos propios de la filosofía greco.romana, como vehículos culturales de los enunciados bíblicos. A Ossio corresponde probablemente la inclusión del término Homousion, es decir consustancial al Padre.

El Símbolo Niceno  fue reafirmado por los papas Liberio y Dámaso en el s. IV Ya desde el Concilio . de Éfeso (431) se tomaba como base  para juzgar de la ortodoxia de una doctrina. Se puede decir que el Símbolo Niceno condenó el arrianismo y definió la divinidad del Verbo. Sin embargo, en la práctica el arrianismo no quedó erradicado  sino que se prolongó hasta el Concilio  I de Constantinopla (381) desde el punto de vista oficial y durante bastante más tiempo desde el punto de vista de la práctica eclesial

3.-3.El  DECRETO SOBRE LA CELEBRACIÓN DE LA PASCUA

El Concilio se ocupó y determinó la fecha de la celebración de la Pascua Desde el comienzo del siglo IV seguía habiendo diferencias en la forma de determinar la fecha de la celebración. Algunos seguían el cómputo judío al cómputo judío mientras otros partían de la base del equinoccio de primavera.  El decreto de Nicea . estableció que todos los cristianos sigan el uso común observado ya por los romanos y alejandrinos. los cálculos debía hacerlos cada año el patriarca  de Alejandría.

3.-4.DECRETOS  DISCIPLINARES.

Los cánones auténticos del Concilio de Nicea son 20 en total.

1.-El obispo local con sus sacerdotes y diáconos deben residir en su territorio.

2.-La autoridad del obispo metropolitano está sobre la del obispo

3.- Como mínimo los obispos deben ser consagrados por tres obispos y el metropolita debe confirmar la elección de los obispos de su provincia eclesiástica.

4.- Sobre las prerrogativas del metropolita están las que la tradición concede a las sedes de Roma, Alejandría, Antioquía y Jerusalén

5.- Se prohíbe que los obispos, presbíteros y diáconos cohabiten con otras mujeres que no sean de su familia. Parece que es Ossio quien propone una ley sobre el celibato, semejante a la promulgada por el Concilio. de Elvira (cfr. HefeleLeclerq, Histoire des Conciles, I, París 1907, 621) El Concilio de Elvira  determinó que quienes no guardaran la ley de la continencia con su esposa fuesen excluidos del estado clerical.

6.- Se prohíbe que los lapsi sean admitidos al estado clerical.

7.- Si un clérigo comete una falta grave de orden público quedará suspendido de sus funciones, considerándose como pública la falta cometida como mínimo ante tres testigos.

8.- Se prescribe una reglamentación de la penitencia pública.

9.- Todos los pecadores deben ser perdonados al menos a la hora de la muerte.

10.-Los años de penitencia se determinan por la gravedad de la apostasía

11.- Los novacianos pueden ser incorporados a la iglesia sin ser rebautizados.

12.-Los paulinistas o los que no bautizan usando el misterio trinitario sino sólo en nombre de Jesús deben ser rebautizados.

Otros cánones reprenden a los diáconos que se atribuyen el poder de distribuir la comunión a los sacerdotes y a los fieles que prescribiendo el modo y posición de la participación de la Eucaristía dominical y el tiempo de pascua.

OSIO OBISPO DE CÓRDOBA.

3.-5.- EL CONCILIO Y EL PAPA SILVESTRE.

Se ha hablado de la escasa presencia del papa Silvestre en el Concilio de Nicea, por lo que se habla que el mismo no es de carácter eclesial por haber sido convocado y presidido por un pagano como el emperador Constantino.

La realidad es que el Papa Silvestre estuvo representado en el Concilio como se ha indicado, por el Obispo de Córdoba, Ossio, así consta por el testimonio de san Atanasio( (cfr. Atanasio, Ap. de fuga, 5; Hist. arian. 42), ostentando la presidencia en nombre del Papa. Según S. Atanasio (ib.) a”

Puede confirmar este dato el hecho de que los dos legados enviados por el papa firmaron los textos conciliares en conjunto con Ossio. el Papa, sin embargo no tomó ninguna medida en los últimos años cuando Constantino se manifestó a favor de los arrianos.

4.-MUERTE Y SEPULTURA.

San Silvestre murió el año 335, siendo enterrado en la catacumba de Priscila. El calendario romano celebra su fiesta el 31 de diciembre aunque no se sabe si esta fecha fue la de su entierro o la de su muerte.

SAN MARCOS

Seguimos el siguiente INDICE:

1.-Datos biográficos.

2.-Su  pontificado

3.-Relación entre el Papa y el Emperador Constantino, sobre el arrianismo.

4.-Otras acciones del pontificado de san Marcos.

5.-Muerte y sepultura.

1.-DATOS BIOGRÁFICOS.

Como suele ocurrir en la mayoría de los casos son pocos los datos que se nos trasmiten de la vida de los papas antes de su ascenso al pontificado. En este caso el Liber Pontificalis afirma que fue un romano hijo de Prisco. La carta que,según Eusebio de Cesarea, escribió el emperador Constantino con relación al tema de de los  Donatistas  iba dirigida a Melquiades y a un Marcos, este Marcos era un miembro del clero Romano y posiblemente un díácono asociado al Papa Melquiades ( Cf. Eus. Hist. Eccle. X,5) Lo que induce a pensar que este Marcos sería elegido Papa después del pontificado de Silvestre I.

2.-SU PONTIFICADO.

El Catálogo Liberiano afirma que Marcos fue consagrado obispo el 18 de Enero del 336, el Liber Pontificalis corrobora este dato ( Cf. Duchesne: Liber Pontificalis,I,9.) así como su muerte ocurrida el 7 de octubre del 336, lo que quiere  decir que su pontificado duró algo menos de 10 meses, tanto la Depositio Episcoporum como el Calendarium Filocanianum que apareció el 336 atestiguan este dato.

IGLESIA DE SAN MARCOS EN ROMA. SIGLO IV.

3.-LA RELACIÓN ENTRE EL PAPA Y EL EMPERADOR CONSTANTINO, SOBRE EL ARRIANISMO.

A pesar de lo corto de su pontificado al papa Marcos le tocó vivir el cambio de actitud respecto al arrianismo por parte de  Constantino  quien  pasó  de una etapa de general aceptación de las resoluciones del Concilio de Nicea, a un olvido de las mismas.

Tal cambio queda reflejado en el desuso  del Símbolo Niceno y sobre todo  en la persecución de los más celosos defensores del Concilio entre ellos san Atanasio, y el mismo Ossio quien perdió gran parte de la estima e influencia sobre el emperador.

Es muy difícil establecer con exactitud cómo se creó esa oposición tenaz contra el concilio de Nicea y cuál fue la causa de tal cambio en el ánimo de Constantino. Examinando las diversas explicaciones que se han propuesto, y donde se hacen intervenir influencias cortesanas, relaciones íntimas o familiares u otros fenómenos, acaso quepa detenerse en la hipótesis de que Constantino, cuando fue condenado el arrianismo  ignoraba los sentimientos religiosos del Oriente, que en su mayoría simpatizaba con esta doctrina.

El hecho es que en los últimos años de su gobierno, el arrianismo penetró en la corte. Y de día en día se afirmaba con más solidez en la mitad oriental del Imperio. Varios de los propugnadores del Símbolo de Nicea perdieron sus sedes episcopales y pasaron al destierro.

Como hemos indicado en otro lugar (Cf. Pontificado anterior) Constantino se hizo bautizar en su lecho de muerte y precisamente por Eusebio de Nicomedia un arriano bien activo, aunque según varios historiadores, por ejemplo Spasski, su “ última voluntad fue llamar del destierro a san Atanasio el ilustre rival de Arrio”

Con relación a la actitud del papa Marcos ante este cambio nada se sabe en concreto pues una supuesta carta de san Atanasio al papa san Marcos sobre este tema se ha demostrado ser posterior, y por lo mismo una falsificación.

MAQUETA DEL PUERTO DE LA CIUDAD DE OSTIA.

4.- OTRAS ACCIONES DEL  PONTIFICADO DE SAN MARCOS.

El Liber Pontificalis atribuye a Marcos dos Constituciones, en la primera se ordenaba que el Obispo de Ostia, fuese quien invistiera y en su caso consagrara al obispo de Roma; San Agustín ( Breviarium Collationis,III,16 ) testifica que a finales del siglo IV el obispo de Ostia confería la investidura y collación del cargo al obispo de Roma.

En otra Constitución se afirma que el papa Marcos instituyó la recepción del palio por parte del papa El palio es una banda estrecha de lana blanca cosida en forma circular y adornada con cruces, de la cual caen dos tiras cortas en sentido vertical, sobre el pecho y espalda.

Unos lo consideran insignia de origen imperial concedida al Papa; otros lo creen de origen puramente eclesiástico, nacido ya con la intención de que fuera insignia propia del Sumo Pontífice; también se ha considerado al palio como imitación  del pallium de los filósofos, que a impulsos de una moda tardía se habría usado plegado, y en forma de bufanda alrededor del cuello.

Esta última teoría -de Wilpert– puede resultar chocante en un principio, sin embargo, aunque no goza de pruebas documentales a su favor, es cierto que las primeras formas de palio concedidas recuerdan la manera de llevar el pallium antiguo, así se observa en un mosaico del siglo VI.

PALIO PAPAL.

Posteriormente se introdujo la costumbre de  la imposición del palio por el Papa a los arzobispos, tal costumbre data del siglo V y VI ( Cf. . (cf. Grisar, “Das römische Pallium und die altesten liturgischen Schärpen“, en “Festschrift des deutschen Campo Santo in Rom”, Freiburg im Br., 1897, 83-114).

El palio está confeccionado con lana de oveja. Todos los años, en la fiesta de la virgen y mártir de la cristiandad primera Santa Inés (21 de enero), el Papa bendice unos corderos de los que se extrae luego la lana, Dicha lana, una vez tratada se guarda en una urna de plata en la capilla de la tumba de San Pedro, en el Vaticano.

El palio en la actualidad es símbolo de la unidad que vincula a los pastores de las Iglesias particulares con el Sucesor de Pedro, Obispo de Roma.

El Liber Pontificalis habla también de la organización de toda la Iglesia: “Et constitutum de omni ecclesia ordinavit”. Se ignora cual es el sentido de esta frase.

El mismo Liber habla de la construcción de dos basílicas durante su pontificado, una en Roma “ juxta Pallacinis”, es la iglesia de san Marcos que ha sufrido a través del tiempo diversas restauraciones. Es mencionada en el siglo V como una basílica de titulo Romano.

La otra quedaba fuera de la  ciudad en realidad era una iglesia destinada a cementerio  y  que el Papa construyó sobre las catacumbas de Balbina, entre la Vía Apia y la Vía Ardeatina (cf. de Rossi, “Roma sotterranea”, III, 8-13; “Bullettino di arch. crist.”, 1867, 1 sqq.; Wilpert, “Topographische Studien uber die christlichen Monumente der Appia und der Ardeatina”, en “Rom. Quartalschrift“, 1901, 32-49).

4.-MUERTE Y SEPULTURA.

La muerte de Marcos ocurrió el 7 de octubre del 336, fecha en que se celebra su fiesta según el Martyrologium Hieronymianum. Fue sepultado en las catacumbas de Balbina . El Papa san Dámaso lo incluye en su poema del que sólo se conserva un texto incompleto. De Rossi y Duchesne discrepan en torno a este asunto. ( Cf. De Rossi “ Inscriptiones Christ.urbis Romae II,108; Duchesne  Pont.204)

EL PAPA  SAN JULIO I

Conforme vamos avanzando en el tiempo las fuentes relativas a la Historia de Papas van siendo más abundantes y explícitas, sin se pueda decir que en el momento en que nos encontramos éstas fueran  ya suficientes. Por ejemplo, en el caso del Papa Julio I seguimos sin saber prácticamente nada acerca de su nacimiento, actividad anterior a su eleción etc. . Sólo sabemos por el Liber Pontificalis que era romano de origen, y que su padre se llamaba Rústico.

Con relación a su pontificado podemos atenernos a un esquema que pienso nos puede  dar  un perfil casi completo del mismo, lo dividiremos en los siguientes apartados:

1.- Su elección como obispo de Roma.

2.- Defensa del Patriarca de Alejandría, san Atanasio.

3.- Afirmación del pontificado romano.

4.-Otras acciones atribuidas al mismo.

1.- SU ELECCIÓN COMO OBISPO DE ROMA.

Después de cuatro meses de sede vacante a la muerte del papa San Marcos, tuvo lugar su elevación el 6 de febrero del año 337.  No se sabe por qué motivo se retrasó su elección.No mucho después, en mayo del mismo año, murió el emperador Constantino el Grande, a quien siguieron sus tres hijos Constantino II, Constante y Constancio.

2.- DEFENSA DEL PATRIARCA DE ALEJANDRÍA . SAN ATANASIO.

Como indicamos en el estudio del pontificado de san Silvestre Constantino  se había inclinado a favor de los arrianos de forma que recibió el bautismo de manos de Eusebio de Nicomedia, a pesar de esto pidiò en su lecho de muerte que san Atanasio fuera repuesto en su sede

Con esa situación se encontró Julio no más llegar al pontificado, dando la orden de que todos los obispos desterrados fuesen reintegrados en sus sedes. De este modo San Atanasio pudo volver a Alejandría, donde fue acogido con gran satisfacción por el episcopado y el pueblo en masa. Pero el partido arriano protestó alegando que san Atanasio que había sido depuesto por el sínodo de Tiro el año 335.

Como indicamos al hablar del Concilio de Nicea Constantino  desterró a Arrio a Iliria, pero volvió a llamarlo el año 328. Los obispos reunidos en el sínodo de Tiro y Jerusalén, el año 335, decidieron admitirle de nuevo en la Iglesia y rehabilitarlo en su rango dentro del clero. Constantino ordenó que el obispo de Constantinopla lo reconciliara solemnemente. Pero Arrio murió repentinamente la víspera del día señalado (336)

Por eso mismo habían nombrado para sucederle a un partidario suyo, llamado Pisto. Sin embargo, a pesar del apoyo que les otorgaba Constancio, emperador de Oriente, no pudieron impedir que Atanasio volviera a su  sede Alejandría.

SAN ATANASIO.

Entonces, el Papa Julio I se sintió presionado por los dos partidos, el de Eusebio de Nicomedia y el de san Atanasio  pero Julio se puso decididamente de parte de Atanasio. Había en estas apelaciones un reconocimiento de la singularidad de la Sede Apostólica.

Por este motivo, los arrianos, cuyo jefe a la sazón era Eusebio de Nicomedia, que había logrado apoderarse de la Sede de Constantinopla, enviaron una embajada ante el Papa, a cuya cabeza iba el presbítero Macario. Por su parte Atanasio, consciente de la gravedad del momento y que se trataba, no de su persona, sino de la defensa de la fe ortodoxa, había celebrado un gran sínodo, después del cual envió las actas a Roma, en las que se contenía la más decidida condenación del arrianismo y la más explícita profesión de fe.

Así, pues, informado ampliamente por ambas partes, Julio I, decidió inmediatamente celebrar en Roma un gran sínodo, según habían pedido los mismos arrianos. Así lo comunicó en sendas cartas dirigidas a Atanasio y a sus acusadores, en las que convocaba a ambas partes para que presentaran sus respectivas razones, aunque el papa Julio  reprochò a Eusebio por haber tomado medidas contra san Atanasio, ignorando la estrecha comunión existente desde antiguo entre Roma y Alejandría. ( Cf Julii ep. Ad Antiochenos, c. xxii).

FARO DE ALEJANDRÍA.

Pero no era esto lo que deseaban los arrianos, a pesar de que anteriormente habían declarado al obispo de Roma, juez y árbitro de la contienda. Sin esperar ninguna solución continuaron practicando toda clase de violencias. A la muerte de Eusebio de Cesarea colocaron al frente de esta importante diócesis a uno de sus partidarios, llamado Acacio. Celebraron en 340 un sínodo en Antioquía, y en él renovaron la deposición de San Atanasio, en cuyo lugar nombraron al arriano Gregorio de Capadocia.

A viva fuerza fue éste introducido en Alejandría, que hubo de ser tomada con la ayuda de las fuerzas del emperador Constancio. Atanasio fue arrojado de su propio palacio y anduvo errante algún tiempo por los alrededores de la ciudad; pero finalmente se dirigió a Roma. Poco antes habían sido desterrados igualmente Marcelo de Ancira y otros obispos, fieles a la fe de Nicea.

Julio I, acogió a los perseguidos con muestras de verdadera compasión como héroes en defensa de la verdad católica; y como los arrianos no sólo no enviaban sus representantes para la celebración del anunciado concilio, sino que, por el contrario, acababan de celebrar su falso sínodo de Antioquía, y continuaban cometiendo violencias y atropellos, envióles de nuevo una carta por medio de los presbíteros Elpidio y Filoxeno, en la que les exhortaba a comparecer en Roma.

Pero ellos, en vez de obedecer al Papa, le remitieron una respuesta en la que se excusaban de no acudir a Roma, a causa de la situación de inferioridad en que los colocaba en su convocatoria. “Por lo demás —decían—, el Papa había prejuzgado ya todo el litigio, acogiendo en la comunión a Atanasio y Marcelo de Ancira, que ellos habían condenado. La Iglesia romana —concluían— poseía la primacía; pero debía considerar que la predicación del Evangelio había comenzado en Oriente; el poder de los obispos era igual, y no debía medirse por la magnitud de las poblaciones.”

Ante esta posición rebelde y retadora de los arrianos decidióse el papa Julio I a celebrar el anunciado sínodo el año 341, rodeándolo de la mayor solemnidad. Tomaban parte en él más de cincuenta obispos. Hallábanse presentes San Atanasio y Marcelo, objeto de las acusaciones de los adversarios.

Lejos de asistir a este sínodo, los arrianos dieron orden de ausentarse de Roma a su representante Macario. Así, pues, Julio I hizo examinar con toda calma la causa de los perseguidos, y, bien estudiados los informes de ambas partes, declaró solemnemente la inocencia de San Atanasio y Marcelo de Ancira, previa para éste una clara profesión de fe.

En nombre del sínodo dirigió entonces Julio I una encíclica a los obispos de Oriente, en la que les comunicaba la decisión tomada. Con verdadera dignidad, y sin expresión ninguna mortificadora, pondera el Papa el tono desconsiderado del escrito enviado por ellos a Roma, donde rechazaban su participación en un concilio que ellos mismos habían reclamado. Finalmente, con plena conciencia de su autoridad y de la primacía de la Sede romana, declara que, aunque Atanasio y los demás hubieran sido culpables, antes de dar ellos ningún fallo debían, conforme a la tradición, haber escrito a Roma y esperar su decisión.

Mas, no obstante una actitud tan digna y serena del Romano Pontífice, los arrianos. continuaron sus violencias y arbitrariedades. Así, con el objeto de contrarrestar el efecto moral de las decisiones de Roma, celebraron ellos el mismo año 341, en Antioquía, un sínodo, al que asistieron un centenar de obispos, en el que confirmaron la sentencia contra San Atanasio y su posición antinicena.

Por todo esto Julio I, que no deseaba otra cosa que el triunfo de la verdad, en inteligencia con otros obispos de Occidente decidióse a celebrar un concilio de carácter más universal. Esto le era facilitado entonces por la situación política, pues, desde que quedaron dueños respectivamente del Oriente y Occidente Constancio y Constante, como éste favorecía positivamente al Romano Pontífice y la ortodoxia de Nicea, se observó durante un decenio (341-351 ) cierto predominio de la ortodoxia, defendida por Julio I y San Atanasio.

RECORDANDO EL CONCILIO DE SÁRDICA

Así, pues, con el favor del emperador Constante, con quien se había puesto de acuerdo su hermano Constancio, celebróse el gran concilio de Sárdica en el otoño del 343. El Papa envió como representantes suyos a dos presbíteros. Presidíalo el célebre Ossio, obispo de Córdoba, consejero religioso del emperador y verdadera columna de la fe. Sin embargo, aunque este concilio sirvió para afianzar la ortodoxia y poner más en claro los derechos del primado de Roma, sin embargo, en vez de traer la unión, más bien contribuyó a ahondar más la división existente.

Los orientales, que habían comparecido en el concilio antes que los occidentales, exigieron que Atanasio, Marcelo y los demás obispos depuestos por ellos fueran excluidos del concilio. Desde luego, eso significaba negar el derecho de apelación al Romano Pontífice y a un concilio universal, y entregar a Atanasio y demás obispos a merced de sus más encarnizados enemigos.

A tan injustas exigencias opusiéronse con toda decisión los obispos occidentales, por lo cual los orientales se negaron a tomar parte en ninguna deliberación, y, después de inútiles esfuerzos realizados para reducirlos, se separaron del legítimo concilio. Reuniéndose, pues, entonces en Philippópolis, redactaron una nueva fórmula de fe, renovaron la condenación de San Atanasio y lanzaron una circular, en la que apelaban de las decisiones de Sárdica.

A pesar de la partida de los orientales, permanecieron firmes en Sárdica unos cien obispos occidentales, presididos por Ossio y los legados pontificios, celebrando entonces el verdadero concilio. Después de un nuevo examen de la causa de Atanasio y Marcelo fueron éstos declarados inocentes y restituidos a sus cargos, y juntamente se lanzó excomunión contra los intrusos en sus sedes y los dirigentes eusebianos o arrianos.

COLISEO ROMANO.

3.-AFIRMACIÓN DEL PONTIFICADO ROMANO.

Todo  el proceso relatado en el párrafo anterior pone de manifiesto la conciencia existente en la Iglesia de la primacía del pontificado romano, no sólo por parte de Julio I, que según se afirma fue el primero que utilizó el nombre de Papa para referirse a la autoridad universal del obispo de Roma, sino por parte de toda la iglesia, aún por los mismos arrianos deseosos de lograr por todos los medios la legitimación de su postura por el papa Julio.

Esta vertiente de la actividad de Julio donde más claramente se puso de manifiesto fue en la celebración del Concilio de Sárdica, en el cual la mayor trascendencia  la  tuvieron una serie de cánones que promulgó el concilio,que, aunque representado exclusivamente por obispos occidentales, se consideraba como concilio ecuménico y ciertamente tuvo siempre gran significación. Los más importantes son, indudablemente, los que se refieren al obispo de Roma, de cuya autenticidad, conforme a la más moderna crítica, no puede dudarse.

En ellos se proclama de un modo claro y terminante el derecho de apelación al Romano Pontífice, con lo que implícitamente se proclama también el primado de Roma. Así se determina que un obispo, depuesto por su concilio provincial, puede apelar a Roma.

En este concilio se establecieron unos cánones para la reforma de la disciplina eclesiástica en línea con el concilio de Nicea, y se afirmó un concepto que sentaría las bases de la consolidación de la posición preeminente de la sede de Roma en materia disciplinaria, jurídica y de fe: se estableció que toda decisión tomada por concilios o por individuales sedes episcopales, fuera ratificada por Roma: «Cuando surjan cuestiones, según la costumbre, en primer lugar hay que escribir a nosotros para que, con justicia, resolvamos el problema». En este caso el obispo de Roma debe ordenar una nueva investigación por medio de un sínodo en las diócesis vecinas, y, en caso de nueva apelación, decidir por sí mismo.

El Papa Julio I tuvo de nuevo el consuelo de ver en Roma al héroe de la ortodoxia, San Atanasio, quien quiso despedirse y dar gracias al Papa antes de volver triunfalmente a Alejandría. El Papa Julio aprovechó la ocasión para escribir una carta, la cual todavía existe, a los sacerdotes, diáconos y a todos los creyentes de Alejandría para felicitarles por el regreso de su gran pastor. Los dos obispos Ursacio de Singidunum y Valens de Mursia, quienes como consecuencia de su Arianismo habían sido depuestos por el Concilio de Sárdica, hicieron una retractación pública de su error ante Julio, quien, habiéndoles convocado en audiencia y después de recibir una confesión de fe firmada, les restauró en sus respectivas sedes episcopales.

4.-OTRAS ACCIONES ATRIBUIDAS AL MISMO.

a) Sobre la celebración de la Natividad del Señor.

La celebración de la Navidad no fue una fiesta celebrada en la Iglesia primitiva, en las relaciones de las fiestas cristianas de san Ireneo y Tertuliano, que son las relaciones más antiguas que se conocen, el día del Nacimiento del Señor no aparecía entre ellas.

El dato más antiguo que conocemos relativo a la preocupación por el conocimiento del día del Nacimiento de Jesús se encuentra cuando Clemente de Alejandría señala, cerca del año 200, que ciertos teólogos egipcios “ muy curiosos” afirmaban que el día del nacimiento de Cristo fue el 25 de pashons: en copto, el 20 de mayo.

Desde el año 221 en la obra de Sexto Julio Africano Chronographiai, comenzó a popularizarse la idea de que el nacimiento de Jesús ocurrió el 25 de diciembre. La Iglesia Alejandrina en el 325 ya había fijado el Dies nativitatis et epifaniae.

El papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuese celebrado el día 25 de Diciembre, el papa Liberio en 354 lo mandó mediante un decreto. Aunque lanoticia de la celebración de la Navidad en Constantinopla data del año 379. En Antioquía sería introducida hacia el 380; en Jerusalén, Egeria por aquellas fecha, se celebraba el 15 de febrero a finales del siglo IV y en Egipto el siglo V.

SANTA MARIA IN TRASTEVERE.

b) OTRAS ACCIONES.

Una tradición que recoge el Liber Pontificalis’ atribuye a Julio,   el haber mandado

construir dos nuevas basílicas: la iglesia titular de Julio (actualmente S. María en el Trastevere) y la Basílica Julia ( actualmente la Iglesia de los Doce Apóstoles).

Junto a estas construyó tres iglesias sobre cementerios fuera de las murallas de Roma: una en la carretera a Porto, una segunda en la Vía Aurelia y una tercera en la Vía Flaminia en la tumba del mártir San Valentín. Las ruinas de esta última han sido descubiertas. La veneración de los creyentes por las tumbas de los mártires continuó extendiéndose rápidamente. Bajo el pontificado de Julio, posiblemente antes, se pusieron en uso catálogos de las festividades de los santos El Santoral Romana Filocaliano data del año 336.

Al papa Julio I se atribuye la puesta en marcha, “ de una cancillería” que imitaba la de los emperadores. Roma iniciaba, de este modo, la erección de una burocracia (es decir: era indispensable una organización regulada por normas para establecer un orden racional y poder distribuir y gestionar los asuntos que le son propios): el principal de los funcionarios, en esta primera etapa, llevaba título de ‘primicerius notariorum,.

De ello no ha quedado ninguna documentación.. En relación con esta acción  se encuentra el canon establecido ya entonces, que prohibía a los clérigos acudir con sus causas ante tribunales civiles.

5.-MUERTE Y SEPULTURA.

Julio I murió el 12 de Abril del 352 y fue enterrado en las catacumbas de Calepodius en la Vía Aurelia y muy poco después de su muerte fue venerado como santo. Su cuerpo fue mas tarde trasladado a Santa María en el Trastevere, la iglesia que él había construido. Su festividad se celebra el 12 de Abril.

LIBERIO.

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En el tratamiento de su pontificado seguiremos el siguiente INDICE :

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1.-Introducción.

2.- El problema central de su pontificado.( 352-366 )

3.-Actitud de Liberio a su llegada al pontificado.

4.-Liberio vuelve a Roma.

5.-Causas de su vuelta .

6.-La zona liberiana en las catacumbas. 7.-Construcción de la basílica de Santa María la Mayor

8.-.-Muerte y sepultura

. 1.-INTRODUCIÓN.

Poco se sabe de sus orígenes y de su vida anterior a su elección para la sede romana, únicamente que era un díácono romano, según el Catálogo Liberiano, fue consagrado obispo al poco de la muerte de Julio I, que como dijimos en el tema anterior murió el dia 12 de abril del año 352, Liberio debió ser consagrado el 22 de mayo o más bien el 17 por ser domingo.

Su pontificado va del  352 al 366. De Rossi , y otros como Duchesne hablan de que su epitafio se ha conservado en un pergamino del siglo VII. Funk afirma que el epitafio se refiere al Papa san Matín I, de Rossi insiste en que los versos son típicos del siglo IV y que ningún epigrafista podrían haber escrito unos versos como esos en el siglo VII. ( Cf. De Rossi Inscr. Christ. Urbis Romae, II,83,85. Duchesne  Lib. Pont. I, 209. Von Funk en Kirchengesch Abahan I, Paderbom 1897)

2.- EL PROBLEMA CENTRAL DE SU PONTIFICADO. ( 352-356.)

Al analizar el pontificado de Liberio nos encontramos que todo él se encuentra jirando en torno al debate del arrianismo con la fe que en el Concilio de Nicea quedó fijada en el Símbolo Niceno en el que se definió la divinidad de Jesucristo, expresada con el término griego  homousios, es decir consustancial al Padre, de la misma naturaleza del Padre

El emperador Constantino I el Grande a su muerte dejó el problema abierto dada su inclinación al arrianismo en los últimos años de su vida, problema que se agravó con su sucesor el emperador Constancio quien trabajó por imponer una forma mitigada del arrianismo llamada Homeismo, doctrina que defendía que el Hijo de Dios era homoios, es decir semejante y no homousios, consustancial al Padre.

Relacionados con este tema central estaban otros ligados con él, entre ellos la conservación de san Atanasio en su sede, así como el de la excomunión y privación de sus sedes de los obispos arrianos.

Liberio pues se encontró al llegar a su pontificado con el problema que implicaba : 1.- Conservar la fe de Nicea o acceder a las demandas de Constancio admitiendo el llamado semiarrianismo. 2.- Defender a san Atanasio conservándolo en su sede de Alejandría y  con él a varios obispos católicos defensores de la fe de Nicea, o por el contrario ponerse al lado de los obispos semiarrianos desalojando a san Atanasio de su sede .3.-Asumir las consecuencias que de su postura ante los dos hechos anteriores .

EL PAPA LIBERIO BAUTIZANDO A UN CATECÚMENO.

3.- ACTITUD DE LIBERIO A SU LLEGADA AL PONTIFICADO.

a)      Carta de Liberio “ obsecro tranquillisime imperator” al emperador .

Una vez que el emperador Constancio se quedó como único señor de todo el imperio envió a Montano en mayo del 353 a ver   al patriarca de Alejandría san Atanasio  diciéndole  que el emperador deseaba de mantener con él una entrevista personal. San Atanasio sospechando una  trampa no sólo no hizo caso al emperador sino que ,  celebró un Sínodo en su sede de Alejandría, después del Sínodo , los 75 obispos presentes en el mismo  enviaron a Roma una carta firmada por todos  ellos a favor de san Atanasio   a finales de mayo del 353.

Mientras tanto el emperador  nombró a  Jorge un arriano  como obispo de Alejandría deponiendo a san Atanasio en medio de escenas de violencia, y acusó públicamente  al Papa de que no querer la paz pues no tenía en cuenta a los obispos que estaban en contra de Atanasio.

El Papa  escribió al emperador la carta “ obsecro tranquillisime imperator“os pido emperador pacífico” en la que le  decía que conocía la opinión adversa de algunos obispos contra Atanasio, pero que él no podía condenar a un obispo al que tantos obispos habían defendido en el Sínodo , y que no podía hacer la paz  con los orientales porque muchos de ellos rehusaban condenar a Arrio y estaban en comunión con Jorge de Alejandría quien aceptaba a los obispos arrianos que san Atanasio había excomulgado hacía tiempo.

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EMPERADOR CONSTANCIO.

b) El Sínodo de Arlés condena a san Atanasio.

El emperador presionó a los obispos de las Galias donde se encontraba veraneando a que se reuniesen  en un Sínodo  en Arlés, informando al  Papa de la convocatoria del mismo.  Liberio envió al mismo legados entre los que se encontraba Vicente de Capua, quien había sido igualmente legado en el Concilio de Nicea. Los legados papales propusieron a los obispos favorables a Constancio condenar a san Atanasio con la condición de que todos ellos condenaran el arrianismo. El partido de la corte aceptó el convenio, pero llegada la hora de su cumplimiento se condenó a Atanasio sin que los obispos arrianos condenaran el arrianismo.

Enterado el papa Liberio escribió una carta a  Ossio el obispo de Córdoba deplorando la cobardía de Vicente y de los legados, en ella le decía que él mismo deseaba  morir, no fuera que le imputaran haber consentido la injusticia y la herejía. Lo mismo dijo en otra carta dirigida a  Eusebio obispo de Verceli.

c) El concilio de Milán. Se endurece la postura del emperador.

El Papa protestó al emperador por el resultado del Concilio de Arlés y  le escribió una carta pidiéndole que se convocara otro Concilio en el que se buscase reforzar la doctrina y la fe profesada en el símbolo Niceno. La carta fue llevada al emperador que a la sazón se encontraba en Milán, por medio del obispo Lucifer de Cagliari, el presbítero romano Pancracio y el diácono Hipólito. Buscó también el apoyo de san Eusebio de Verceli.

Por fin el concilio tuvo lugar en Milán en la primavera del 355, asistieron los legados pontificios y se persuadió a que san Eusebio estuviera presente , los obispos que acompañaban al emperador se negaron a su participación impidiéndole su entrada por medio de los militares.

Al final los obispos cedieron a las presiones imperiales se condenó a san Atanasio , san Eusebio fue desterrado junto con Lucifer de Cagliari y Dionisio de Milán.

Liberio le envió otra carta al emperador por medio del presbítero Eutropio y el diácono Hilario ambos fueron exiliados y el diácono torturado. El arriano Auxencio fue nombrado obispo de Milán.

El papa Liberio escribió la carta conocida con el nombre “qumuis sub imagine” a los obispos exiliados dirigiéndose a ellos como mártires y expresando su pesar por no ser él el primero en sufrir y dar ejemplo a los demás; les pide oraciones para que pueda ser digno de sufrir el exilio como ellos.

d) Presiones imperiales directas sobre el Papa Liberio.

El emperador Constancio no quedó satisfecho con la condena de Atanasio por los obispos italianos, según  Amiano , “el emperador  deseaba ardientemente   que la sentencia fuera confirmada por la alta autoridad del obispo de la Ciudad Eterna

San Atanasio asegura que desde el principio los arrianos sabían que  sólo contando con la aprobación del Papa Liberio podrían lograr el dominio sobre el resto de los obispos y de  la iglesia.

Por este motivo el emperador Constancio envió a su eunuco principal  llamado Eusebio, con el fin de lograr sus pretensiones; es san Atanasio quien nos informa acerca de la actitud de los eunucos imperiales en el tema que nos ocupa, dice san Atanasio:

Fueron los eunucos quienes instigaron  a estos procederes contra todos (i.e. tácticas de presión contra los Cristianos Niceanos en varias ciudades). Y la más brillante circunstancia en este asunto, es que la herejía Arriana, la cual niega al Hijo de Dios, recibe su apoyo de  eunucos, cuyos cuerpos y almas son improductivos y estériles de las semillas de la virtud y quienes no pueden incluso oír el nombre del hijo… Los eunucos de Constancio no pueden soportar la confesión de Pedro [Mateo 16:16], sino que se alejan cuando el Padre manifiesta al Hijo, y  locamente despotrican contra aquellos que dicen que el Hijo de Dios es Su genuino Hijo, afirmando así como una herejía de eunucos que no hay genuina y verdadera descendencia del Padre” ( Atanasio, Historia de los Arrianos, 5.38.)

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SAN ATANASIO OBISPO DE ALEJANDRÍA

San Atanasio continúa informando sobre  la entrevista entre Eusebio y el papa Liberio, el eunuco le entregó el mensaje del emperador, “ obedece al emperador y toma esto” le dijo ofreciéndole los regalos que Constancio le mandaba por su medio, todo lo rechazó el papa diciéndole que él ni podía traicionar a quien habían defendido varios concilios, ni negar la divinidad del Hijo de Dios, ni consentir a quienes habían exiliado a los defensores de la fe, y los habían maltratado…si el emperador deseaba lograr la paz, los seguidores de Arrio debían ser expulsados y convocar un concilio en el que no estuvieran presentes ni el emperador, ni jueces ni nobles, ni ningún otro hereje, hasta que se restableciera la fe nicena, después de eso podrían ser tratados otros asuntos.

El Eunuco irritado se marchó dejando los regalos sobre el altar de la confesión en la basílica de san Pedro; informado el emperador de la actitud del papa , terminó  por llevarlo violentamente a Milán donde se encontraba él.

Teodoreto ha conservado los minutos de una entrevista entre “el glorioso Liberio” y Constancio, que, según dice él, fueron anotados por gente buena de ese tiempo.  Liberio se negó abandonar a Atanasio; se trajeron contra él falsos testigos, y  Ursacio  y Valente apoyaron al emperador  y pidieron perdón por el Concilio de Sárdica.  Epícteto, el intruso joven obispo de Centumcellæ, se interpuso, diciendo que Liberio sólo deseaba poder jactarse ante los senadores romanos que había derrotado al emperador con sus argumentos.  “Quién eres tú”, añade Constancio, “para defender a Atanasio contra el mundo?” Liberio contesta:  “Desde antiguo sólo se encontraron tres que resistieran al mandato del rey”. El eunuco Eusebio gritó:  “Estás comparando al emperador con Nabucodonosor”. Liberio:  “No, pero ustedes condenan a un inocente.” Él demandó que todos se debían suscribir a la fórmula de Nicea, que se llamara a los exiliados y que todos los obispos se reunieran en Alejandría para darle a Atanasio un juicio justo en el acto.

TEODORETO DE CIRO.

Teodoreto continúa transcribiendo literalmente la entrevista: Epícteto:Pero los medios de transporte público no serán suficientes para cargar a tantos.” Liberio:No serán necesarios, los clérigos  tienen suficiente dinero para enviar a sus obispos tan lejos como el mar.” Constancio“ Los sínodos generales no deben ser muy numerosos; tú sólo sostienes el juicio del mundo entero.  Él nos ha injuriado a todos, y a mí sobre todo; no contento con el asesinato de mi hermano mayor, él pone a Constante también contra mí.  Yo apreciaría una victoria contra él más que una contra Silvano o Magencio.” Liberio: “No emplees los obispos, cuyas manos son para bendecir para tomar venganza de tus propios enemigos.  Manda a reinstalar a los obispos y, si ellos concuerdan con la fe nicena, deja que consulten conforme a la paz del mundo, que un hombre inocente no sea condenado.” Constancio: “Yo estoy deseoso por enviarte de vuelta a Roma, si te unes a la comunión de la Iglesia.  Haz la paz y firma la condenación.” Liberio: “Yo ya le dije adiós a los hermanos de Roma.  Las leyes de la Iglesia son más importantes que la residencia en Roma.” El emperador le dio al Papa tres días para considerar el asunto, el Papa se mantuvo firme  y  el emperador lo desterró a Beroea en Tracia.

Posteriormente  le envió quinientas piezas de oro para sus gastos, las que  Liberio rechazó diciendo que Constancio las necesitaba para pagarle a sus soldados.  La emperatriz le envió la misma cantidad, pero él  se las devolvió diciendo:  “Si él no las necesita, que se las dé a Auxentio o Epícteto, que le gustan tales cosas.” Eusebio el eunuco le trajo aún más dinero.  “Ustedes han arruinado las Iglesias del mundo”, exclamó el Papa, “y ¿vienes a traerme limosnas como si fuera un hombre condenado?  Vete y primero conviértete en un cristiano.” ( Cf Teodoreto Historia de la Iglesia en la “Epistolæ Rom. Pont.” P.L. VIII) de Pierre Coustant.)

e) El destierro del Papa y los sucesos en Roma.

Cuando Liberio salió al destierro todo el clero y el pueblo romano juró que no recibirían a ningún obispo que pudiera sustituir al verdadero obispo romano, el Papa Liberio.

Los hechos posteriores demostraron que no todos fueron consecuentes con su juramento. El obispo Epicteto de Centumcellae al que conocemos por su participación en el encuentro entre Liberio y el emperador, anteriormente transcrita, arregló las cosas por orden del emperador para que el Archidiacono romano Felix fuera consagrado obispo por el obispo arriano Acacio de Cesarea, colocándolo en la sede romana como papa. Algunos clérigos lo aceptaron pero el pueblo romano ignoró al antipapa

Constancio hizo su primera visita a Roma el 1 de abril de 357, y pudo ver por sí mismo el fracaso del nombramiento de Felix;  el sabía   de que no había justificación canónica para el exilio de Liberio y la intrusión de Félix.

.  También se sintió conmovido por la grandeza de la Ciudad Eterna—así lo afirma Amiano.  Pudo comprobar  como el pueblo y las más nobles damas romanas oraban por la vuelta del Papa

Félix no fue  reconocido por ningún obispo fuera de Roma, excepto por el partido de la corte y unos pocos arrianos extremos, y la inflexible actitud de Liberio en el destierro causó más daño a la causa arriana y al designio del emperador que si el papa hubiera permanecido en su sede romana.

ARRIO Y LAS CONSECUENCIAS DE SU DOCTRINA.

4.- EL PAPA LIBERIO   VUELVE A ROMA. CAUSAS DE SU VUELTA.

Según san Atanasio el Papa estuvo en el destierro durante dos años y el “ Gesta inter Liberium et Felicem episcopos” “Hechos acaecidos entre los obispos Liberio y Felix”  que es como el prólogo del “ Liber Precum” Libro de oraciones” de Faustino y Marcelino, afirma  que regresó “al tercer año”. Por lo mismo se puede dar como buena la fecha de finales del 357 como la de la vuelta del destierro del Papa y su restauración en la sede Romana.

Con relación a esta vuelta los historiadores preguntan por las causas que motivaron esta vuelta y su restauración como obispo de Roma. Dos son las respuestas dadas como causas de las mismas, a ellas nos referimos a continuación.

a)    El  Papa y el Emperador llegaron a un acuerdo de compromiso.

La primera de las opiniones la podemos expresar de forma sintética diciendo: El Papa Liberio cansado y triste viéndose en el destierro y lejos de su sede Romana, accedió a condenar a san Atanasio y aceptó una fórmula semiarriana negando el término  griego  homousios, es decir que el Hijo era  consustancial al Padre,  de la misma naturaleza del Padre, según la fórmula nicenay aceptó que el Verbo era era homoios, es decir semejante y no homousios, consustancial al Padre. Fórmula que según Sozomeno el papa reforzaría diciendo  que «Quien no acepte que el Hijo es semejante al Padre según la esencia y en todo, sea anatema».( Cf.Sozomeno Historia Ecclesíastica, 4,25)

Tal fórmula en realidad era una fórmula ambigua puesto que la semejanza no indicaba igualdad de naturaleza, también el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, por otro lado el Papa había negado siempre esta fórmula insistiendo en el término niceno del homousios consustancial. Estos hechos fueron considerados como una claudicación por parte del Papa, siendo este el motivo de su vuelta a Roma.

La historia sobre la caída del Papa es apoyada por tres cartas atribuidas a él en los llamados “Fragmentos Históricos” (“Fragmenta ex Opere Historico” in P.L., X, 678 sqq.) de San Hilario.. San Jerónimo parece haberla creído, pues en su “Crónica de viriis  illustribus” dice que Liberio “conquistado por el tedio del exilio y subscribiéndose a la iniquidad de la herejía volvió triunfante a Roma”.  El prefacio al “Liber Precum” también habla de que cedió ante la herejía.  San Atanasio, escribiendo aparentemente a fines de 357, dice:  “Liberio, al ser exiliado, se rindió a los dos años, y por miedo a las amenazas de  muerte, firmó”, es decir, la condenación de Atanasio mismo (Hist. Ar., XLI); y de nuevo: “Si él no resistió la tribulación hasta el fin, aún así permaneció en el exilio durante dos años conociendo la conspiración contra mí.” San Hilario, escribiendo a Constantinopla en 360, se dirige a Constancio así:  “No sé si fue mayor la impiedad con que lo desterraste que con la que lo reinstalaste”. (Contra Const., II).

b) La vuelta y liberación de Liberio se debió a la oposición del pueblo romano y a su rechazo del antipapa Felix.

Esta es la segunda respuesta a la pregunta planteada acerca de las causas de la vuelta del destierro y reposición del Papa Liberio.

Teodoreto dice a este respecto que las matronas romanas movieron a Constancio a restaurarlo, pero cuando fue leída su carta públicamente  en el circo romano, diciendo que Liberio y Félix iban a ser los obispos que gobernarían conjuntamente,  los romanos se burlaron y llenaron el aire con gritos de “Un Dios, un Cristo, un obispo”.( Cf. Teodoreto Hist. Eccl. P.L.VIII)

El historiador arriano Filostorgio, y también Rufino, dicen que los romanos demandaban ardientemente el regreso del Papa.   Por otro lado, Sulpicio Severo da como causa las sediciones y tumultos  en Roma, reclamando violentamente la vuelta de Liberio y Sozomeno está de acuerdo.  Sócrates es más preciso y declara que los romanos se levantaron contra Félix y lo expulsaron, y que el emperador fue obligado a consentir. Aun más, Sozomeno dice que Eudoxio el ariano que acababa de ocupar la sede de Antioquia  diseminó el rumor de que Liberio había firmado la formula semiarriana.

Con relación a los testimonios anteriormente citados que hablan de la caída de Liberio, decir en primer lugar que los  Fragmentos de San Hilario de Poitier, hay incluidas varias cartas de Liberio, entre ellas la carta Obsecro” , la Quamuis y una carta a Ossio, estas cartas son autenticas, y están contenidas en el fragmento V y VI, en el fragmento VI y a continuación de las cartas anteriores hay un párrafo que afirma que cuando Liberio estaba en el destierro revocó estas cartas escribiendo otras tres en las que rechaza las anteriormente escritas, así la carta “ Pro deífico timore “ bes una parodia de la carta auténtica “ Obsecro”; la segunda es la carta “ Quia scio Vos” que es una revocación de lo que había dicho en  la carta Quamuis, y por último la carta “ Non doceo “ que es una burla vergonzosa de leer de la carta escrita a Ossio.

Estas tres cartas fueron interpoladas en los Fragmentos de san Hilario y están evidentemente falsificadas.( Cf. WILMART, L’Ad Contstantium liber I de S. Hilaire in Revue Bénéd. (abril y julio de 1907); IDEM, Les Fragments historiques et le synode de Béziers, ibid. (April, 1908); IDEM, La question du pape Libère, ibid. (July, 1908);

Si San Atanasio creía en la caída de Liberio  fue cuando estaba  escondido y  creyendo los rumores extendidos por los arrianos. Tal caída  era inexplicable pues a pesar de ella san Atanasio afirma que el Papa siguió dos años desterrado.

.  El autor del prefacio del “Liber Precum” de Faustino y Marcelino posiblemente estaban siguiendo la opinión de la  “Crónicade viriis ilustribus ” de San Jerónimo que estaba dando crédito a las cartas falsificadas.

No faltan testimonios   a favor de Liberio.  Cerca de 432 San Próspero reeditó y continuó la “Crónica” de San Jerónimo, pero omitió  las palabras tædio victus exilii, vencido por la tristeza del exilio” al referirse al regreso de Liberio. San Sulpicio Severo (403) dice que Liberio fue reinstalado ob seditiones Romanas.por las revueltas romanas Una carta del Papa San Anastasio I (401) lo menciona con Dionisio, Hilario y Eusebio, como uno de los que prefería morir antes que blasfemar a Cristo con los arrianos.San Ambrosio lo recordaba como un hombre extremadamente santo. . Para TeodoretoLiberio es un glorioso atleta de la fe; nadie como Teodoreto en su Historia de la Iglesia nos dice tantas cosas de él y con el entusiasmo con que las proclama.

Pero los argumentos más fuertes para la inocencia de Liberio son a priori.  Si él se hubiera doblegado al emperador en su destierro , el emperador hubiera publicado su victoria a lo largo y a lo ancho

Pero si fue liberado porque los romanos lo reclamaban de vuelta, porque su deposición no había sido canónica, porque su resistencia había sido heroica, y porque Félix no fue  reconocido  como Papa bien podemos afirmar  que Liberio no sucumbió en el exilio, algo que  los arrianos igualmente, y los luciferinos no hubiesen tenido dificultad .

Por último  el decreto del Papa después de Rimini, de  que los obispos caídos no podían ser reinstalados a menos que mostraran su sinceridad a través de la fortaleza contra los arrianos, hubiese sido risible, si él mismo hubiese caído anteriormente, y no hubiese dado satisfacción pública por su pecado. Así, podemos estar muy ciertos de que él no hizo ninguna confesión pública de haber caído, ninguna retractación, ninguna reparación.

SAN CALIXTO EN LA CATACUMBA DE SU NOMBRE.

5.- LA ZONA LIBERIANA EN LAS CATACUMBAS.

Fue excavada durante la segunda mitad del IV siglo en la parte septentrional del Cementerio de San Calixto. La zona fue así llamada por de Rossi a raíz del hallazgo de tres inscripciones sepulcrales que se remontan al tiempo del papa San

En una de estas inscripciones, actualmente en el Museo Pío Cristiano del Vaticano, se habla de cierta Euplia, niña de cinco años, “depósita in pace sub Liberio papa” (sepultada en paz en tiempos del papa Liberio). Característica principal de esta zona es la presencia de grandes cubículos con bóveda de crucería o semicircular, que en los cuatro ángulos tienen columnas entalladas en la toba. A veces en lugar de las columnas hay pilastritas.

La zona contiene también un gran número de lucernarios, bien visibles también en la superficie exterior. Las pinturas, no muy numerosas y esparcidas en diversos lugares, evocan los temas conocidos de las representaciones propias de las catacumbas: Cristo “pantocrátor”, un monograma de Cristo, Adán y Eva con la serpiente, Susana entre los ancianos que la acusan, etc.

En esta área algunos cubículos habían sido adquiridos por miembros del clero, como Deusdédit “quien doblegó el corazón de los obstinados con la bondad. Fue cultor de la justicia y llevó una vida honesta. Rico con los pobres y pobre consigo mismo”. El diácono Tigridas se distinguió “por la seriedad de la vida. Fue además un hombre chapado a la antigua, diligente, solícito y observante de la ley divina”, y el diácono Roberto “pasó una juventud digna de alabanza y vivió inocente”.

LIBERIO RECIBE A LOS ESPOSOS QUE LE NARRAN SU SUEÑO. Obra del español Murillo)

6.- ORIGEN DE LA BASILICA DE SANTA MARIA LA MAYOR.

A  mediados del siglo IV, durante el Papado del Pontífice San Liberio cuenta la leyenda que vivía en Roma un matrimonio formado por el patriarca Juan  y su esposa, cuyo nombre se desconoce, que se destacaban por llevar una vida muy cristiana y devota.

Estos esposos no tuvieron hijos, aunque habían pedido fervorosamente al Señor  les concediera descendencia. El matrimonio, poseedores de una gran fortuna, era muy querido por todos, especialmente por los pobres a los que socorría con abundantes limosnas.

Ya mayores, sin hijos, ni parientes cercanos, tomaron la decisión  de declarar heredera universal a la Virgen María. El piadoso matrimonio no sabía como cumplir con la decisión tomada y solicitaron a la Santísima Virgen les indicara con un milagro como cumplir con la promesa.

En la noche del 4 de agosto del año 352, ambos esposos tuvieron un sueño, así como el Sumo Pontífice Liberio, en el que la Virgen se manifestaba a todos por separado con estas palabras: «Mañana, 5 de agosto, vayan al Monte Esquilino, una de las siete colinas de Roma, y en el sitio donde haya nieve, allí deben edificar un templo en mi honor». El milagro era patente, máxime teniendo en cuenta que en mes de agosto el clima romano es asfixiante y nunca nieva por esas fechas. A la mañana siguiente, Juan Patricio y su esposa  fueron a visitar al Papa Liberio para comunicarle el mensaje de la Santísima Virgen, quedando gratamente sorprendidos al saber que el Papa había tenido el mismo sueño.

6.- MUERTE Y SEPULTURA. Su muerte acaeció el 24 de septiembre del 366, sus nrestos reposan en la catacumba de Priscila. En la historia eclesiástica es el primer papa que no aparece como santo. Las iglesias ortodoxas lo consideran confesor de la fe y santo

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SAN DÁMASO.I

Las fuentes de que disponemos para historiar el pontificado de este papa, posiblemente español, son varias y fiables.

De acuerdo con las mismas seguiremos el siguiente INDICE en la exposición de su pontificado.

1.- Perfil biográfico.

2.-Accidentada elección como obispo de Roma.((366-384)

3.-Defensa de la ortodoxia .

4.- Afianzamiento del primado romano.

5.-El latín lengua oficial de la iglesia católica.

6.-Las catacumbas romanas y el papa san Dámaso.

7.- Otras obras del Papa san Dámaso.

8.-Conclusión

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AYUNTAMIENTO DE LA CORUÑA. GALICIA. ESPAÑA.

1.- PERFIL BIOGRÁFICO.

Aunque no se puede afirmar de forma fehaciente el origen y nacimiento de Dámaso, hay suficientes confluencias para afirmar que era de origen español, posiblemente de la provincia romana Gallaecia ( Galicia) en la Península Ibérica, donde nació el año 304.Hijo de Antonio y Lorenza.

Es casi seguro que se educó y creció  en Roma, donde conoció a san Atanasio el patriarca de Alejandría que por el 341 se encontraba en la urbe , participando de sus ideas contrarias al arrianismo y fiel a la doctrina nicena.

Ya diácono acompañó al Papa Liberio en su exilio por el año 355.

Dámaso era una persona culta, poeta, escritor, autor de los célebres epitafios en las tumbas de los mártires ( Cf. De Rossi Roma Soterranea). Autor de varias obras entre ellas un tratado sobre la Virginidad, e impulsor del desarrollo de la cultura, como se apreciaría posteriormente en el trato con san Jerónimo.

2.- ACCIDENTADA ELECCIÓN COMO OBISPO DE ROMA.(366-384)

A la muerte del papa Liberio, fue elegido papa el año 366, 1 de octubre, en la basílica de san Lorenzo, en Lucina, por la mayoría de fieles y del clero romano, sin embargo  su elección estuvo acompañada de sucesos violentos debido a que un número de seguidores del difunto Papa Liberio lo rechazaron y escogieron al diácono Ursino que se alzó contra él como antipapa.

Dos años tardó Dámaso en afianzarse en la sede romana,  en los cuales se produjeron sucesos sangrientos entre los partidarios de uno y otro bando llegando incluso a la muerte de unas 137 personas en un solo día. Muchos de los detalles de estos sucesos están relatados en el Libello Precum ( Cf. P.L., XIII,83-107 )

Faustino y Marcelino dos presbíteros contrarios a Dámaso lo demandaron ante la autoridad civil acusándolo de asesinato.. ( Cf. Ammianus Marcellinus, Rer. Gest, XXVII, c.3).

El emperador Valentiniano reconoció la inocencia de San Dámaso y desterró a Ursino a Colonia, permitiéndole luego venir a Milán, ya en Milán aliado con los arrianos no dejaron de perseguir al papa a quien acusaron el 378 de adulterio . El emperador Graciano lo exhoneró de tal acusación ( Cf. Mansi, Coll.Con. III ,628) y poco después el Sínodo Romano de cuarenta y cuatro obispos. ( Mansi o.c. III, 419 y Liber Pontificalis ed. Duchesne,s.v.)

Estos procesos los aprovecharía san Dámaso para precisar las relaciones entre la justicia civil y la jurisdicción eclesiástica. El Estado reconocía oficialmente a la Iglesia su competencia en los asuntos religiosos reservando su jurisdicción para los asuntos civiles.

EL APOLINARISMO

3.-DEFENSA DE LA ORTODOXIA .

Los acontecimientos anteriores nos hablan ya de la capacidad y valía de Dámaso, algo que se puso de manifiesto de forma especial en su defensa de la fe católica, amenazada por varias herejías.

1.-Comenzó por seguir condenando al arrianismo afirmando la fe de Nicea, en dos Sínodos Romanos año 368 y 369 condenó el Apolinarismo y Macedonianismo.

El Apolinarismo, surgió como una reacción contra el arrianismo, pues mutilaba la naturaleza humana de Cristo al negarle que estuviera dotado de entendimiento humano, al carecer de alma humana, siendo ésta sustituida por la persona del Verbo Divino, así llamado por ser una doctrina defendida por  Apolinar de Laodicea. Esta herejía pervivió en Constantinopla y Siria después de la muerte de Apolinar en el año 392, en la que la mayor parte de los apolinaristas se habían pasado a la fe de Nicea y a la del  1er concilio de Constantinopla.

2.-El Macedonianismo de su fundador Macedonio patriarca de Constantinopla, afirmaba que el Hijo de Dios era inferior al Padre y el Espíritu Santo inferior al Padre y al Hijo, destruyendo así el misterio trinitario.

Ambas doctrinas fueron posteriormente condenadas por el  Primer  Concilio Ecuménico de  Constantinopla celebrado el año 381, en el que se definió explícitamente la Divinidad del Espíritu Santo, en este concilio estuvieron presentes los legados enviados por el Papa san Dámaso quien se negaría a ratificar sus decretos mientras no se explicitara en él que la Sede de Constantinopla nunca tendría en la Iglesia igual rango que la sede Primada de Roma.

3.-En el Concilio de Zaragoza celebrado el año 380,  se condenó a Prisciliano, san Dámaso procuró atraérselo, pues era español y según algunos de su propia  familia, aunque sus esfuerzos fueron en vano   pues éste siguió enseñando su doctrina denominada Priscilianismo, una doctrina que inicialmente se presentó como un movimiento ascético, de austeridad y pobreza frente a la relajación que tras la paz y fortaleza de la Iglesia en el Imperio comenzó a dar señales de corrupción, en los fieles, y parte del clero. El Priscilianismo se extendió rápidamente por la Penísula Ibérica atrayendo a obispos, monjes y mujeres

Con anterioridad,  ya el papa San Dámaso  reprobó las costumbres de muchos miembros del clero romano cuya vida mundana merecerían la condena de San Jerónimo  dando lugar a que el Emperador Valentiniano dirigiera al Papa un decreto  en 370 con el fin de que se prohibiera a obispos, eclesiásticos y monjes dirigirse a viudas y huérfanos para apoderarse de sus herencias. El Papa hizo que la ley se cumpliera de forma explicita.( Cf. Dámaso “Cánones Romanorum ad Gallos“; Babut, “Las decretales más antiguas“, París, 1904)

Posteriormente el Priscilianismo se contaminaría con doctrinas cátaras y maniqueas dando lugar al primer caso en que un hereje fue condenado a muerte por la autoridad civil,, pues Prisciliano murió decapitado en el año 385 condenado por el delito del maleficium, brujería y pactos con el diablo, lo que en lugar de apagar  el fuego lo encendió más, haciendo que el priscilianismo se prolongase en el tiempo. San Ambrosio de Milán protestó de  esta condena afirmando que ningún hereje debía ser condenado con castigos civiles.

4.-San Dámaso junto con san Atanasio,  y Pedro de Alejandría se opuso a Melecio quien dio origen al llamado cisma Meleciano por el que dos obispos Melecio y Paulino estaban en pugna por la sede Antioquena, san Dámaso se puso a favor de Paulino pues  Melecio defendía la doctrina semiarriana diciendo que el Hijo era semejante al Padre mientras que Paulino era defensor de la doctrina Nicena que afirmaba que el Hijo era consustancial al Padre. A la muerte de Melecio Paulino ocupó la sede de Antioquía con el favor de san Dásmaso excluyendo al semiarriano Flaviano. ( Cf. Sócrates Historia Ecclesiástica, V,15)

SEÑOR SALVAME …”

4.-AFIANZAMIENTO DEL PRIMADO ROMANO.

Otra de las acciones de destacar dentro de este pontificado fue la del afianzamiento del primado de la sede romana.

Hemos aludido anteriormente a la actitud de san Dámaso con relación a la aprobación de las conclusiones del primer Concilio de Constantinopla, por la que el papa se negaba a su reconocimiento si no se incluían entre ellas el reconocimiento de la primacía de la sede romana.

Cuando en el año 379, Iliria, antigua región de Europa que ocupaba lo que hoy son Croacia, Serbia, Montenegro y Albania, fue separada del imperio de Occidente para unirla al de Oriente, Dámaso creó una vicaría apostólica nombrando para ella a Ascolio obispo de Tesalónica salvaguardando así la autoridad de la Iglesia romana en esa región, siendo este el origen del importante Vicariato Papal ligado a la santa sede.

Dámaso  fue el primero que fundamentó el primado romano no en datos de origen histórico y de actuaciones concretas de los obispos romanos,  o en decretos conciliares, sino en las propias palabra de Jesucristo: “Y yo te digo a ti tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” ( Mt. 16,18), siendo a su vez quien por primera vez usaría el nombre de Papa para aplicársela al obispo de Roma. ( Cf. Mansi. Coll.Conc.VIII,158 )

El creciente influjo y prestigio de los primeros decretales atribuidos al pontificado de Siricio ( a. 384-99) muy probablemente hay que atribuirlos al pontificado de san Dámaso. ( Cf. “Cánones Romanorum ad Gallos”; Babut, “Las decretales más antiguas”, París, 1904). Durante el papado de san Dámaso la administración papal alcanzó un gran desarrollo, que trajo con él un aumento de la grandeza exterior, no siempre beneficiosa, pues con ella comenzaría la corrupción y deseos de poder y grandeza de clérigos y monjes.

SAN JERÓNIMO. EL GRECO.

5.-EL LATIN LENGUA OFICIAL DE LA IGLESIA CATÓLICA.

San Dámaso fue quien introdujo el latín en la liturgia en sustitución del koiné griego que hasta entonces había venido siendo la lengua litúrgica en la mayor parte de las iglesias. El tema de la lengua adquirió una mayor importancia cuando la misma se puso en relación con las Sagradas Escrituras.

El Papa hizo venir a Roma a san Jerónimo, nombrándolo secretario suyo. Posteriormente le dio instrucciones para que iniciase la traducción de las Sagradas Escrituras al latín. San Jerónimo se puso manos a la obra terminado su traducción el año 282, esta traducción lleva el nombre de Vulgata editio, edición para el vulgo, pues se hizo en el latín que hablaba el pueblo, en contraposición con el latín clásico de los autores latinos como Cicerón. Anteriormente había una traducción latina que lleva el nombre de Vetus Latina con estilo no uniforme pues se llevó a cabo por distintas personas y en distintos tiempos. Además durante  el pontificado de san Dámaso se fijó el número de los libros de la Sagrada Escritura, determinando cuáles debían considerarse como inspirados. Vemos a continuación el Decreto del Papa San Dámaso fijando el número y nombre de estos libros:

Decreto del Papa San Dámaso I CONCILIO ROMANO, 382 Del canon de la sagrada Escritura [Del mismo decreto y de las actas del mismo Concilio de Roma]

“Asimismo se dijo: Ahora hay que tratar de las Escrituras divinas, qué es lo que ha de recibir la universal Iglesia Católica y qué debe evitar.

Empieza la relación del Antiguo Testamento: un libro del Génesis, un libro del Éxodo, un libro del Levítico, un libro de los Números, un libro del Deuteronomio, un libro de Jesús Navé, un libro de los Jueces, un libro de Rut, cuatro libros de los Reyes, dos libros de los Paralipóntenos, un libro de ciento cincuenta Salmos, tres libros de Salomón: un libro de Proverbios, un libro de Eclesiastés, un libro del Cantar de los Cantares; igualmente un libro de la Sabiduría, un libro del Eclesiástico.

Sigue la relación de los profetas: un libro de Isaías, un libro de Jeremías, con Cinoth, es decir, sus lamentaciones, un libro de Ezequiel, un libro de Daniel, un libro de Oseas, un libro de Amós, un libro de Miqueas, un libro de Joel, un libro de Abdías, un libro de Jonás, un libro de Naún, un libro de Abacuc, un libro de Sofonías, un libro de Agéo, un libro de Zacarías, un libro de Malaquías.

Sigue la relación de las historias: un libro de Job, un libro de Tobías, dos libros de Esdras, un libro de Ester, un libro de Judit, dos libros de los Macabeos.

Sigue la relación de las Escrituras del Nuevo Testamento que recibe la Santa Iglesia Católica: un libro de los Evangelios según Mateo, un libro según Marcos, un libro según Lucas, un libro según Juan. Epístolas de Pablo Apóstol, en número de catorce: una a los Romanos, dos a los Corintios, una a los Efesios, dos a los Tesalonicenses, una a los Gálatas, una a los Filipenses, una a los Colosenses, dos a Timoteo, una a Tito, una a Filemón, una a los Hebreos. Asimismo un libro del Apocalipsis de Juan y un libro de Hechos de los Apóstoles.

Asimismo las Epístolas canónicas, en número de siete: dos Epístolas de Pedro Apóstol, una Epístola de Santiago Apóstol, una Epístola de Juan Apóstol, dos Epístolas de otro Juan, presbítero, y una Epístola de Judas Zelotes Apóstol [v. 162] . Acaba el canon del Nuevo Testamento.

De igual manera se ha estipulado: Después del anuncio de todas estas escrituras proféticas y evangélicas o también apostólicas las cuales hemos enlistado anteriormente como Escrituras, sobre las mismas, por la gracia de Dios, la Iglesia Católica es cimentada, hemos considerado que debe ser anunciado que aunque todas las Iglesias Católicas propagadas en el mundo entero abarcan solo una cámara nupcial de Cristo, no obstante, la santa Iglesia Romana ha sido colocada  al frente no por las decisiones conciliares de otras iglesias, sino porque ha recibido la primacía por la voz evangélica de nuestro Señor y Salvador, quien dijo” Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia, y las puertas del abismo no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del reino de los cielos: lo que atares sobre la tierra, estará atado en los cielos, lo que desatares sobre la tierra, estará desatado en los cielos“.

 CATACUMBA DE SAN CALIXTO

6.-LABOR DE SAN DÁMASO EN LA CATACUMBRAS ROMANAS.

El amor a los mártires del Papa san Dámaso nos ha llegado desde antes de su pontificado por las obras de restauración llevadas a cabo en las catacumbas romanas.

Para darse  cuenta de la gran restauración arquitectónica de las catacumbas y de sus características artísticas únicamente disponemos de  las Cartas a Dámaso de su  amigo Furius Dionisius Filocalus  donde plasmó los epitafios compuestos por Dámaso, (Cf. Northcote y Brownlow, “Roma Subterránea” 2 ed., Londres, 1878-79).

Los  (tituli) epitafios son también importantes por su  contenido desde el punto de vista de las creencias cristianas de la época. ( Cf.Northcote, Epitafios de las Catacumbas, Londres, 1878).

También compuso varios resúmenes epigramas de diversos mártires y santos y algunos himnos, o Carmina, de los que san Jerónimo comenta que Dámaso los escribió en virginidad (Ep. 22, 22), pero ninguna  de estas obras se han conservado. Para las pocas cartas de Dámaso que han sobrevivido, ( Cf.P.L., XIII, 347-76, y Jaffé, “Reg. Rom.Pontif.” (Leipzig, 1885), nn. 232-254.

BASÍLICA DE SAN SEBASTIÁN. IMAGEN. CATACUMBA

7.-OTRAS OBRAS DEL PONTIFICADO DE SAN DÁMASO.

Dámaso restauró su propia iglesia, ahora iglesia de San Lorenzo en Dámaso y la dotó con instalaciones para los archivos de la Iglesia Romana

Construyó la basílica de San  Sebastián en la Vía Apia edificio de mármol conocido como la “Platonia” piso hecho en mármol, para el traslado temporal en honor al traslado temporal a ese lugar (año 258) de los cuerpos de los Santos Pedro y Pablo, y la decoró con una inscripción histórica importante (Cf. Northcote y Brownlow, Roma Subterránea).

En la Vía Argentina, también construyó, entre los cementerios de Calixto y Domitilla, una basilicula, o pequeña iglesia, cuyas ruinas fueron descubiertas en 1902 y 1903, y donde, según el “Liber Pontificalis”, el papa fue enterrado junto con su madre y su hermana.

En esta ocasión el descubridor, Monseñor Wilpert, encontró también el epitafio de la madre del papa de la que ni se sabía que su nombre era Lorenza, ni tampoco que había vivido los sesenta años de su viudez al servicio de Dios, y que murió a los ochenta y nueve  años, después de haber visto a la cuarta generación de sus descendientes.

Dámaso construyó en el Vaticano un baptisterio en honor de San  Pedro y gravó en él  uno de sus poemas (Carmen 36), todavía conservado  en las criptas Vaticanas.

Desecó esta zona subterránea para que los cuerpos que se enterraran allí (beati sepulcrum juxta Petri) no se vieran  afectados por  agua estancada o por inundaciones. ( Cf. De Rossi Roma soterranea” y Enciplopedia Católica en la red, art.San Dámaso Papa.)

8.-CONCLUSIÓN .

El recorrido que acabamos de hacer del pontificado de san Dámaso habla por sí solo de la importancia de su pontificado en la historia de la sede Romana. En lo que toca a su persona todavía pudo ser testigo del acontecimiento histórico por el que el emperador español Teodosio elevó la religión cristiana a la categoría de Religión Oficial del Imperio. ( Cf .Cod. Theod., XVI, 1, 2). San Dámaso murió 11 de diciembre del 384.

SAN SIRICIO .

Con el papa Siricio terminaremos el siglo IV. Historiamos su pontificado de acuerdo con este INDICE:

1.- Perfil biográfico.

2.-Su elección como papa. (384-399)

3.- El pontificado de san Ciricio según su carta a Himerio.

4.- Otras acciones de su pontificado.

5.- Muerte y sepultura.

1.-PERFIL BIOGRÁFICO.

Natural de Roma,  nace el año 334. Vive las singulares circunstancias por las que pasaron los pontificados de Liberio y Dámaso I, pues fue diácono de los mismos, su pontificado está especialmente marcado por el  de san Dámaso, cuyos pasos siguió en sus decisiones. Estaba casado.

2.-SU ELECCIÓN COMO PAPA.( 384-399)

Parece que a la muerte de san Dámaso se barajaron para sucederle los nombres de san Jerónimo y el suyo, siendo elegido san Siricio quien gozaba de la simpatía del emperador  Valentiniano II. San Jerónimo dejó Roma tras la elección de Siricio marchando  a  oriente desde donde fue llamado por  Dámaso.( Cf. Su Pont.) Durante su pontificado la sede romana siguió reafirmando la supremacía en toda la Iglesia. Los títulos con que son designados los obispos de Roma se diversifican: Papa, Petrus, Pontifes, Augustus.

3.- EL PONTIFICADO DE SAN CIRICIO SEGÚN SU CARTA A HIMERIO.

El pontificado de san Siricio se desarrolló en una situación de paz como la cabeza de una religión que había pasado a ser   la religión oficial del estado por el decreto del emperador español Teodosio.

De una carta dirigida al obispo de la provincia Tarraconense Himerio el año 385 podemos sacar gran  parte de las acciones llevadas a cabo durante su pontificado, describimos las mismas siguiendo el Enchiridium Simbolorum de Dezinger, en el que se recogen fragmentos de la misma.

1.-De primatu Romani Pontificis: Sobre el primado del Romano Pontifice.

…”Consultationi tuae responsum competens non negamos, quia officii nostri consideratione non est nobis disimulare, no est tacere libertas, quibus maior conctis christianae religionis zelus incumbit. Portamus onera ómnium, qui grabantur; quin immo haec portat in nobis beatus apostolus PETRUS, qui nos in ómnibus, ut confidimus, administrationis suae pretegit et tuetur heredes”( Dz. nº 87)

“ …No negamos tener competencia para responder a tu consulta, porque no está en nosotros el poder disimular lo que nace de la consideración de nuestro oficio, ni tenemos libertad para callar, el mayor zelo de la religión cristiana  pertenece a quienes tienen poder. Llevamos las cargas de todos los que están agobiados; es más, el bienaventurado apóstol PEDRO lleva todas estas cosas en nosotros,  el cual , según confiamos,  proteje y guarda a quien es heredero de su administración en  todas las cosas”

2.- De baptismo haereticorum ( ex eadem epistola ad Himerium ) Sobre el bautismo de los herejes. ( De la misma carta a Himerio)

“  Y así pues,  en el anverso  de  la primera página señalaste,  que muchos de los bautizados por los arrianos, quisiste rápidamente  incorporarlos a la fe católica, y que algunos de nuestros hermanos quisieron bautizarlos de nuevo; lo que no está permitido, pues el Apóstol prohibió que esto se llevara a cabo ( Cf. Ef. 4,5; Heb. 6,4 sqq) y está en contradicción con los cánones,  y que   después de aprobado el Concilio Ariminense,  los decretos generales que lo prohíben fueron enviados a  las provincias por mi predecesor LIBERIO de venerable memoria. Nosotros los  unimos al conjunto de los católicos con sola la invocación del Espiritu septiforme y la imposición de las manos del obispo tal como fue decretado por el Sinodo contra los novacianos y herejes, lo que también guarda todo el Oriente y el Occidente; de cuyo procedimiento, después de esta, tú no debes desviarte lo más mínimo , si no quieres verte separado de nuestra comunión, por la sentencia sinodal.”

3.- De matrimonio christiano. ( Ex eadem epistola ad Himerium) Del matrimonio cristiano. ( De la misma carta a Himerio. )

“  Preguntaste además  acerca de la velación conyugal:  si una joven desposada, otro la puede tomar en matrimonio. Esto no se haga, lo prohibimos en todos los casos; porque aquella bendición que el sacerdote imparte a la desposada, es para los fieles similar a un sacrilegio”( Dz 88 a)

4.- De coelibatu clericorum. ( Ex eadem epistola ad Himerium)

“ Vengamos  ahora a las órdenes sacratísimas  de los clérigos a quienes encontramos de tal forma caídos y confusos para injuria de la venerable religión por vuestras provincias… que por medio de la palabra de Jeremías se nos ha de decir : Quien dará  agua a mi cabeza y a mis ojos una fuente de lágrimas y lloraré a este pueblo día y noche ?( Cf Je. 9,1.)… Pues sabemos que muchos sacerdotes de Cristo y levitas después de largos tiempos  de su consagración han procreado criminalmente,   tanto de sus propias esposas, como de un coito torpe, y defienden su crimen con la justificación de que en el Antiguo Testamento se lee que a los sacerdotes y levitas  se les concedía el poder engendrar.

Ahora dime,  quien es el sostenedor de esas lujurias… Porque el Señor  a  aquellos a quienes se les encomendaba el santa santorum , les amonestaba diciendo : sed santos, por que yo Vuestro Dios y Señor soy santo. ( Cf. Lev. 20,7; 1ª Pet. 1,16) Y ¿ por qué mandó también a los sacerdotes que habitasen en el templo, lejos de sus casas, durante el año de su servicio ? Sólo por esta razón, pues no  quería  que pudieran  tener comunicación carnal con las esposas, para que brillando con la integridad de la conciencia, ofreciesen una ofrenda grata a Dios.

De ahí que el Señor Jesús, ilustrándonos con su venida, afirma en el Evangelio que él había de venir a llevar a su plenitud la Ley y no a destruirla. ( Cf. Mt. 5,17) Y en consecuencia quiso irradiar la figura  de la Iglesia, de la que es esposo

esplendor de la castidad, para que en el día del juicio, cuando viniere de nuevo, pudiera encontrarla sin mancha ni arruga ( Cf. Ef. 5,27) tal como lo  determinó  por su Apóstol. Todos los sacerdotes y levitas estamos constreñidos por la indisoluble ley de estas ordenanzas, para que desde el día de nuestra ordenación, revistamos nuestros corazones y nuestros cuerpos con la sobriedad de la pureza, de modo que agrademos a nuestro Dios   por medio de las cosas que ofrecemos cada día en estos sacrificios. Los que están en la carne, como dice el vaso de elección, no pueden agradar a Dios. ( Cf. Rom.8,8)

… Aquellos pues que fundamentan los privilegios en   la excusa, según dicen, de que la ley antigua se los concede,  han de saber que rechazados por la autoridad de la Sede Apostólica de todo honor eclesiástico, que de forma indigna están utilizando, nunca podrán celebrar  los venerables misterios, de los que ellos mismos se han privado mientras se revuelcan en las placeres oscenos. Y porque los ejemplos presentes nos previenen a ser precavidos en el futuro: cualquier obispo, presbítero y diácono, que no lo dejamos para después,  que fuere descubierto en tal situación, sepa que ya desde ahora no encontrará en nosotros ningún tipo de clemencia, porque es preciso que las heridas que no hubieren sentido  la medicina de los fomentos es necesario se extirpen con hierro.”( Dez. 89)

[Papa_Siricio__1903.jpg]

DOCUMENTO CON LA IMAGEN DE SAN SIRICIO.

Con relación al tema del celibato del que se habla en el texto anterior, es necesario advertir que  el mismo no se establece en este documento, sino que presupone su existencia anterior, y a su vez que el celibato del que está hablando se refiere al que estaba implantado por esas  y anteriores fechas. Más que ley del celibato la  deberíamos llamarla  ley de la continencia, por la cual  se prohibía a los clérigos cohabitar con sus mujeres y tener hijos con ellas, aunque se permitía el matrimonio, previo el consentimiento de la mujer. El mismo papa Siricio  estuvo casado, aunque se dice renunció a su matrimonio después de su elección.

El Concilio de Elvira ciudad situada en lo que hoy es provincia de Granada en España, que tuvo lugar entre los años 300 y 324 bajo el título: Sobre los obispos y ministros que deben ser continentes con sus esposas, dice lo siguiente:” Se está de acuerdo en la completa prohibición , válida para obispos, sacerdotes y diáconos, o sea, para todos los clérigos dedicados al servicio del altar, que deben abstenerse de sus mujeres y no engendrar hijos; quien haya hecho esto debe ser excluido del estado clerical”( Canon 33)

De esto es de lo que habla san Ciricio en el texto anterior.  De forma análoga se expresa el segundo Concilio africano del año 390: “ Conviene que los sagrados  obispos, y los levitas sean continentes por completo para que puedan obtener sin dificultad lo que piden al Señor; a fin de que nosotros también custodiemos lo que han enseñado los Apóstoles y ha conservado una antigua usanza.”

.           La misma enseñanza se encuentra en el papa Inocencio I ( 401-417), León Magno ( 456) y Gregorio Magno ( 590-604)

Todavía Uguccio de Pisa señaló en torno al 1190: “ La continencia de los clérigos es la que deben observar no contrayendo matrimonio y no usando del matrimonio si lo hubieran contraído”

Otro de los aspectos a destacar acerca de la ley del celibato eclesiástico es que la causa por la que éste terminó por imponerse a los clérigos fue  por la visión negativa que la Iglesia tenía del sexo,  como algo incompatible con la pureza y santidad que han de tener los ministros del altar; lo que ha quedado de sobra subrayado en el texto del papa Siricio.

5.-De ordinationibus monachorum. ( Ex eadem epistola ad Himerium )

 

“ También  deseamos y queremos que los monjes a quienes recomienda la santidad de sus costumbres y la santa organización de su vida y fe, puedan ser agregados a las tareas de los clérigos ( Dz. 90)

6.- Sobre la apostasía de algunos cristianos y su vuelta a los excesos iidolatricos y paganos.

Se añadió además que algunos cristianos, pasando a la apostasía, cosa nefasta para decirla, se han profanado con la adoración de los ídolos y con la contaminación de los sacrificios. Mandamos, pues, que éstos sean apartados del cuerpo y sangre de Cristo, los que en otro tiempo, al renacer, habían sido rescatados. Y si tal vez volviendo en sí derramasen alguna vez lágrimas de arrepentimiento, han de hacer peni­tencia todo el tiempo que viviesen, y al fin de su vida se les ha de conceder la gracia de la reconciliación; pues, co­mo enseña el Señor, no queremos la muerte del pecador; solamente que se convierta y viva (cf. Ez 18,23) caridad, empero, razonablemente creyó que la Sede Apostólica debía ser consultada sobre aquellos que, he­cha penitencia, volviendo como perros y cerdos a los vómi­tos anteriores y revolcaderos, apetecieron de nuevo el cinto militar y el placer de los juegos y nuevos matrimonios y relaciones prohibidas, cuyos hijos habidos después de la ab­solución traicionaron la incontinencia cometida. Acerca de los cuales, ya que no tienen el recurso de hacer penitencia, creímos que se debía decretar que sólo en la oración se jun­ten a los fieles dentro de la iglesia; que asistan, aunque no lo merecen, a la sagrada celebración de los misterios; pero que sean separados del banquete de la mesa del Señor; pa­ra que, corregidos al menos por esta prohibición, castiguen ellos en sí mismos sus errores y den ejemplo a los otros para que se retraigan de los placeres obscenos. A los cuales, sin embargo, porque cayeron por la debilidad de la carne, queremos que se les ayude con el don del viático, por la gracia de la comunión, cuando comiencen a partir hacia el Señor. Y juzgamos que este mismo modo ha de ser observado acerca de las mujeres que se enredaron con tales exce­sos después de la penitencia.” Cf Carta 1 . C .3.6 (ML 13,1136 A – 1137 A-B).

LA VIRGEN DE SAN SIXTO. RAFAEL SANZIO.

4.- OTRAS ACCIONES DE SU PONTIFICADO.

Defendió la virginidad de María, tanto antes del parto, como en el parto y después del parto, “quien no le atribuye esta virginidad no hace sino afirmar lo  que dice la perfidia judaica de que no pudo nacer de una virgen”( Cf. Dz. 91)

El año 397 se celebró el III Concilio de Cartago con la anuencia del papa Siricio,  en el que se reitera el Decreto de san Dámaso sobre los libros canónicos de la Sagrada Escritura. ( Cf.  Pont .y Dez 92)

Determinó que los acólitos tuvieran al menos 20 años antes de su ordenación.( Cf. PL. 1142 )

Intervino como moderador en el problema del Priscilianismo, condenado en el concilio de Zaragoza del año 380 .

BASÍLICA DE SAN PABLO.

Hizó reconstruir y consagró la basílica de san Pablo en la Vía Ostiense, al oeste de Roma, donde aún existe una inscripción que se debió salvar del incendio que asoló la basílica el año 1823, y que califica a san Ciricio como : “ tota mente devotus”

El año 391 nombró a san Agustín como obispo de Hipona.

5.- MUERTE Y SEPULTURA.

El papa Siricio muere el 26 de noviembre 399 y está enterrado en la catacumba de Priscila y en el siglo XVIII fue incluido en la lista de los santos por Benedicto XIV.

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