You are currently browsing the category archive for the ‘59.-Dios y la fe cristiana en la obra de lachilena Gabriela Mistral’ category.

DIOS Y LA FE CRISTIANA EN LA OBRA DE GABRIELA MISTRAL.

1.-Reseña biográfica.

2.-Su obra.

3.-Hablando de sí misma.

4.-La religiosidad cristiana de Gabriela Mistral.

5.-Dios en la obra de Gabriela Mistral.

CASA DE GABRIELA MISTRAL EN VICUÑA. CHILE.

 1.-RESEÑA BIOGRÁFICA.

 Nacida en Vicuña, la maestra de escuela Lucila Godoy Alcayaga llegaría a convertirse en una de las más relevantes figuras de la literatura universal. Galardonada en 1945 con el Premio Nobel, su vida, su pensamiento social, político y su obra continúan siendo objeto de estudio y de controversia.

Gabriela Mistral fue una de las poetas más notables de la literatura chilena e hispanoamericana. Se le considera una de las principales referentes de la poesía femenina universal y por su obra obtuvo en 1945 el primer Premio Nobel de Literatura para un autor latinoamericano.

Nació el 7 de Abril de 1889 en Vicuña, ciudad nortina situada en el cálido Valle del Elqui, “entre treinta cerros” como ella misma gustaba de recordar. Fue bautizada como Lucila de María Godoy Alcayaga, según consta en los registros parroquiales de su ciudad natal. Su familia era de origen modesto. Sus padres fueron un profesor, Juan Jerónimo Godoy Villanueva, y una modista, Petronila Alcayaga Rojas.

La influencia de su hermana resultó determinante en su decisión de dedicarse a la enseñanza, promoviendo un pensamiento pedagógico centrado en el desarrollo y la protección de los niños.

Su carrera docente fue sumamente precoz. Empezando a los 15 años de edad, en 1904, ya había sido nombrada ayudante en la Escuela de La Compañía Baja, y en 1908 se desempeñó como maestra en la localidad de La Cantera.

ESCUELA NORMAL DE PRECEPTORAS DE LA SERENA. CHILE.

Su ingreso a la Escuela Normal de Preceptoras de La Serena se vio frustrado debido a la resistencia que despertaron algunos poemas suyos en círculos conservadores locales, que los calificaron como “paganos” y “socialistas”.

En 1910 se trasladó a Santiago, donde trabajó en la Escuela de Barranca y aprobó los exámenes especiales en la Escuela Normal de Preceptores. A partir de ese momento empezó a trabajar en distintas escuelas alrededor del país, como las de las ciudades de Traiguén, Punta Arenas, Antofagasta y Temuco. En esta última conoció al joven Neftalí Reyes Basoalto (Pablo Neruda), a quien introdujo en la literatura rusa.

Los progresos en la profesión docente corrieron paralelos al desarrollo de su producción poética. La prensa regional de La Serena (El Coquimbo), Ovalle y en Vicuña (La Voz del Elqui) difundió sus primeros escritos, entre los cuales se cuentan “El perdón de una víctima”, “La muerte del poeta”, “Las lágrimas de la huérfana”, “Amor imposible” y “Horas sombrías”, publicados entre agosto de 1904 y septiembre de 1910.

EL VALLE. VICUÑA. CHILE.

En 1908 sus trabajos fueron objeto de un primer estudio por parte de Luis Carlos Soto Ayala, quien recopiló en el volumen Literatura Coquimbana prosas como “Ensoñaciones”, “Junto al Mar” y “Carta íntima“. Durante su residencia en Coquimbito, Los Andes, compuso los famosos “Sonetos de la Muerte“, obra por la que obtuvo en septiembre de 1914 la más alta distinción en los Juegos Florales de ese año. Las lecturas que en ese entonces fascinaban a la autora incluían a Montaigne, Amado Nervo, Lugones, Tagore, Tolstoi, Máximo Gorki, Dostoievski, Rubén Darío y Jose María Vargas Vila.

En junio de 1922 viajó a México invitada por el Ministro de Educación mexicano, el poeta José Vasconcelos, con el fin de colaborar en la reforma educacional y la creación de bibliotecas populares en ese país. Fue también en este año que apareció en New York Desolación bajo el alero del Instituto de Las Españas, dirigido por el crítico literario español Federico de Onís. A partir de esta publicación Gabriela Mistral adquirió reconocimiento y prestigio internacional siendo considerada como una de las mayores promesas de la literatura latinoamericana.

También marca el inicio de una serie de publicaciones de la poetisa nacional en tierras extranjeras. En México se edita Lecturas para Mujeres en 1923 y un año más tarde en España se publica Ternura.

Durante la década de 1930 Gabriela Mistral dictó numerosas conferencias y clases en Estados Unidos, Centro América y Europa. En 1932 inició su carrera consular en Génova, Italia, pero que finalmente no logró ejercer al declararse abiertamente en oposición al fascismo.

Hacia 1938 retornó a América Latina coronando este regresó con la publicación de Tala, libro editado en Buenos Aires a instancia de su amiga Victoria Ocampo. Posteriormente regresó a Estados Unidos con el respaldo de la Unión Panamericana.

A finales de la década de 1930 círculos literarios de distintos países comenzaron a promover a Gabriela Mistral para el Premio Nobel de Literatura. El Presidente Pedro Aguirre Cerda y la escritora ecuatoriana Adelaida Velasco Galdós se mostraron interesados en respaldar su candidatura a través de la traducción de sus obras.

CATEDRAL DE PETRÓPOLIS. BRASIL.

En el ámbito de su vida íntima, la poetisa vivió trágicos episodios. En 1942, mientras vivía en la ciudad de Petrópolis, Brasil, fue impactada por el suicidio de dos de sus amigos, Stefan Zweig y su esposa, ambos judíos que habían huido de la persecución nazi.

Un año más tarde, en 1943, recibió un golpe aún más doloroso, cuando su sobrino Juan Miguel, a quien apodaba con cariño maternal “Yin Yin”, también decidió quitarse la vida. Gabriela no se casó nunca, aunque mantuvo relaciones más o menos platónicas con algún amigo y amiga lo que habla de su posible condición ambisexual

Convertida en una figura pública, sus relaciones personales despertaron una curiosidad que aún no se extingue, particularmente en lo que concierne al vínculo con sus asistentes Laura Rodig y Doris Dana.

En 1945 la Academia Sueca galardonó finalmente a Gabriela Mistral con el Premio Nobel de Literatura, premio que recibió el 10 de diciembre de aquel año. Años después de este reconocimiento de carácter universal en Chile se le otorgó el Premio Nacional de Literatura en 1951. Galardón que viene coronado a nivel nacional en 1954 con Lagar, que corresponde al primer libro de toda su producción publicado en Chile antes que en el extranjero.

HOSPITAL DE HEMSPTEAD. NUEVA YORK.

El 10 de enero de 1957, luego de padecer y luchar largamente con un cáncer al páncreas, Gabriela Mistral falleció en el Hospital de Hemsptead, en Nueva York.

De manera póstuma aparecieron libros que reunieron parte de sus prosas, rondas, cantos, oraciones y poemas, como Motivos de San Francisco en 1965, Poema de Chile en 1967 y Lagar II, entre otros.

El Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional de Chile conserva actualmente el más importante fondo documental dedicado a su legado, compuesto por 563 piezas, que incluyen manuscritos, epistolarios, fotografías y otros documentos privados.( Cf. Gabriela Mistral (1889-1957) – Memoria Chilena, Biblioteca Nacional …www.memoriachilena.cl/602/w3-article-3429.HTML

 2.-SU OBRA.

 MISTRAL, Gabriela, Desolación, poemas de Gabriela Mistral, New York, Instituto de las Españas en los Estados Unidos, 1922, 248 p.

Lecturas para mujeres, compilado por Gabriela Mistral, México, Secretaría de Educación, 1923, 295 p.

Lecturas para mujeres: destinados a la enseñanza del lenguaje, México, s.n., 1924, 450 p.

Ternura: canciones de niños: rondas, canciones de la tierra, estaciones, religiosas, otras canciones de cuna, Madrid, Saturnino Callejas, 1924, 105 p.

Nubes blancas: poesías y La oración de la maestra, Barcelona, B. Bauza, 1930, 215 p.

Poemas selectos, Tagore; con seis comentarios de Gabriela Mistral, Santiago, Ercilla, 1937, IV, 92 p., (La novela popular: revista semanal de literatura y variedades, n.º 43).

Folklore chilien, textes choisis et traduits, avec des annotations par Georgette et Jacques Soustelle, avant-propos de Gabriela Mistral, Paris, Institut International de Coopération Intelectuale, 1938, 230 p.

Tala, Buenos Aires, Ed. Sur, 1938, 286 p.

Antología de Gabriela Mistral, selección de la autora, Santiago, Zig-Zag, 318 p.

Pensamientos pedagógicos: (para las que enseñamos), Santiago, Imprenta La Tarde, 1946, 1 p.

Poemas de las madres, Santiago, Cuadernos del Pacífico, 1950, 56 p.

La palabra maldita, Santiago, s.n., 1953, 4 p.

Lagar, Santiago, Ed. del Pacífico, 1954, 188 p.

Canto a San Francisco, Chillán, Imprenta Dante, 1957, 20 p.

Recados contando a Chile, Santiago, Ed. del Pacífico, c. 1957, 269 p.

Motivos de San Francisco, Santiago de Chile, Ed. del Pacífico, 1965, 149 p.

Poema de Chile, Santiago, Ed. Pomaire, 1967, 244 p.

Lagar II, Santiago, Ediciones de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Biblioteca Nacional, 1991, 172 p.

Las mejores poesías (líricas) de los mejores poetas, Barcelona, Ed. Cervantes, 2.ª ed., 114 p.

 3.-HABLANDO DE SI MISMA.

 Yo escribo sobre mis rodillas y la mesa escritorio nunca me sirvió de nada, ni en Chile, ni en París, ni en Lisboa.

Escribo de mañana o de noche, y la tarde no me ha dado nunca inspiración, sin que yo entienda la razón de su esterilidad o de su mala gana para mí. Creo no haber hecho jamás un verso en cuarto cerrado ni en cuarto cuya ventana diese un horrible muro de casa; siempre me afirmo en un pedazo de cielo, que Chile me dio azul y Europa me da borroneado. Mejor se ponen mis humores si afirmo mis ojos viejos en una masa de árboles.

Mientras fui criatura estable de mi raza y mi país, escribí lo que veía o tenía muy inmediato, sobre la carne caliente del asunto. Desde que soy criatura vagabunda, desterrada voluntaria, parece que no escribo sino en medio de un vaho de fantasmas. La tierra de América y la gente mía, viva o muerta, se me han vuelto un cortejo melancólico pero muy fiel, que más que envolverme, me forra y me oprime y rara vez me deja ver el paisaje y la gente extranjeros. Escribo sin prisa, generalmente, y otras veces con una rapidez vertical de rodado de piedras en la Cordillera. Me irrita, en todo caso, pararme, y tengo siempre al lado, cuatro o seis lápices con punta porque soy bastante perezosa, y tengo el hábito regalón de que me den todo hecho, excepto los versos.

En el tiempo en que yo me peleaba con la lengua, exigiéndole intensidad, me solía oír, mientras escribía, un crujido de dientes bastante colérico, el rechinar de la lija sobre el filo romo del idioma.

Ahora ya no me peleo con las palabras sino con otra cosa. He cobrado el disgusto y el desapego de mis poesías cuyo tono no es el mío por ser demasiado enfático. No me excuso sino aquellos poemas donde reconozco mi lengua hablada, eso que llamaba Don Miguel el vasco, la «lengua conversacional».

Corrijo bastante más de lo que la gente puede creer, leyendo unos versos que aun así se me quedan bárbaros. Salí de un laberinto de cerros y algo de ese nudo sin dentadura posible, queda en lo que hago, sea verso o prosa.

Escribir me suele alegrar; siempre me suaviza el ánimo y me regala un día ingenuo, tierno, infantil. Es la sensación de haber estado por unas horas en mi patria real, en mi costumbre, en mi suelto antojo, en mi libertad total.

Me gusta escribir en cuarto pulcro, aunque soy persona harto desordenada. El orden parece regalarme espacio, y este apetito de espacio lo tienen mi vista o mi alma.

En algunas ocasiones he escrito siguiendo un ritmo recogido en caño que iba por la calle lado a lado conmigo, o siguiendo los ruidos de la naturaleza, que ellos se me funden en una especie de canción de cuna.

Por otra parte, tengo aún la poesía anecdótica que tanto desprecian los poetas mozos.

La poesía me conforta los sentidos y eso que llaman el alma; pero la ajena mucho más que la mía. Ambas me hacen correr mejor la sangre; me defienden la infantilidad del carácter, me aniñan y me dan una especie de asepsia respecto al mundo.

La poesía es en mí, sencillamente, un regazo, un sedimento de la infancia sumergida. Aunque resulte amarga y dura, la poesía que hago me lava de los polvos del mundo y hasta no sé de qué vileza esencial parecida a lo que llamamos el pecado original, que llevo conmigo y que llevo con aflicción. Tal vez el pecado original no sea sino nuestra caída en la expresión racional y antirrítmica a la cual bajó el género humano y que más nos duele a las mujeres por el gozo que perdimos en la gracia de una lengua de intuición y de música que iba a ser le lengua del género humano. Es todo cuanto sé decir de mí y no me pongáis vosotros a averiguar más.

(Gabriela Mistral, Antología Mayor)

 4.-LA RELIGIOSIDAD CRISTIANA DE GABRIELA MISTRAL TESTIMONIOS.

 Varios son los testimonios que podemos aportar de la religiosidad de nuestra autora, entre ellos algunos de ella misma, por ejemplo:

La educación es, tal vez, la forma más alta de buscar a Dios.

La Biblia es para mí el libro. No veo cómo puede alguien vivir sin ella. No hay arte ateo. Aunque no ames al Creador, lo afirmarás creando a su semejanza.

En labios de personas que la conocieron:

El senador Radomiro Tomic que en vida mantuvo con Gabriela una gran amistad inició su discurso fúnebre el dia de su entierro:

Era una mujer profundamente creyente, una cristiana de la veta de San Francisco de Asís, cuya fe impregna muchos de sus versos más conmovedores, en los que se dirige con voz apasionada a Jesús crucificado o glorioso para quejarse, implorar, rebelarse o compartir confidencias, esperanzas y dolores.

Por su parte, el senador Eduardo Frei Montalva, quien años después accedería a la Presidencia, escribió en la oportunidad: “Cuanto más se penetra en la vida y en el pensamiento de esta mujer que nos lega un inagotable manantial de belleza y de bondad, todo lo mejor que tiene el alma de Chile cobra en ella una nueva y más rica expresión.

Quedarán para siempre incorporados al paisaje chileno sus rostros de niños, sus mujeres sufridas, sus pequeñas escuelas, su pobrería, como ella lo llamó, por donde circuló su amor de maestra, de niña pobre, de mujer de nuestro pueblo, crecida en el amargo pan de la pobreza, para llegar a ser como un símbolo de sus riquezas, de su desamparo, de su amargura honda, de sus sueños, que ella pudo cantar porque fueron suyos”.

Hay especialistas que han creído ver en ella una pionera de lo que habría de llamarse varias décadas más tarde “la teología de la liberación”, tomando pie en declaraciones que datan de comienzos de la década de los veinte en las que se define como “una mujer que busca fundir la religión con la justicia social”.

Las críticas que ya por entonces formula a la Iglesia Católica por su escaso compromiso con la búsqueda de la justicia social y las encíclicas papales sobre el tema se articulan con las inquietudes de un joven sacerdote jesuita, el Padre Alberto Hurtado, y con un grupo de jóvenes idealistas, militantes del Partido Conservador, que terminarán rompiendo con esa colectividad para formar la Falange Nacional, desde donde surgiría andando el tiempo el Partido Demócrata Cristiano.

Por otro lado, el pueblo, sus admiradores y sus colegas de oficio nunca dejaron de percibirla como una creyente recia, al punto que algunos pobres diablos, cegados por el sectarismo político o religioso, se permitieron motejarla de “beata”.

Quienes han tenido la audacia de ir más allá de “Piececitos de niño” y “Todas íbamos a ser reinas” se han encontrado con poesía de una densidad sobrecogedora y de una religiosidad que conmueve incuso al agnóstico, como es la plegaria que ella dirige a Dios para pedir clemencia por el amado que presa de la desesperación se trizó los sienes con un pistoletazo.

Al final de sus días mostró claramente su condición cristiana pues recibió la unción de los enfermos, de manos de un clérigo católico, pidió que se la amortajara con el hábito franciscano y donó a esa orden religiosa el diploma y la medalla de su Premio Nobel, aparte de confiarle la administración de los derechos de autor de su obra.( Cf. www.theclinic.cl/2009/09/16/gabriela-mistral-cristiana-y-lesbiana/)

 5.-DIOS EN LA OBRA DE GABRIELA MISTRAL.

 Vistos los testimonios anteriores pasamos ahora a analizar bajo esa misma perspectiva algunos de sus poemas.

1.-CREDO.

 Creo en mi corazón, ramo de aromas

que mi Señor como una fronda agita,

perfumando de amor toda la vida

y haciéndola bendita.

Creo en mi corazón, el que no pide

nada porque es capaz del sumo ensueño

y abraza en el ensueño lo creado,

¡inmenso dueño!

Creo en mi corazón que cuando canta

sumerge en el Dios hondo el flanco herido

para subir de la piscina viva

como recién nacido.

Creo en mi corazón, el que tremola,

porque lo hizo el que turbó los mares,

y en el que da la Vida orquestaciones

como de pleamares.

Creo en mi corazón, el que yo exprimo

para teñir el lienzo de la vida

de rojez o palor, y que le ha hecho

veste encendida.

Creo en mi corazón, el que en la siembra

por el surco sin fin fue acrecentado.

Creo en mi corazón siempre vertido,

pero nunca vaciado.

Creo en mi corazón en que el gusano

no ha de morder, pues mellará a la muerte

creo en mi corazón, el reclinado

en el pecho del Dios terrible y fuerte.

 COMENTARIO.

 El poema es una confesión expresa de la existencia del amor, un amor que tiene su origen en Dios quien con su presencia llena su vida de perfume y la convierte en algo sagrado.

En el amor creador de sueños e ideales con el que se enseñorea de todo lo creado.

En el amor que cuando se centra y sumerge en Dios, le permite renacer como una nueva criatura, sin heridas y fiebres

En el amor que le hace temblar porque lo hizo el que hizo vibrar los mares y engendrar en ellos Vida que salta hasta la vida eterna.

En el amor que ha llenado su vida encendida de pasión.

En el amor que como semilla caída en el surco dio frutos siempre acrecentados Y nunca vaciado

En el amor que impedirá la muerte eterna, pues le impulsó a reclinar su pecho en el corazón de Dios.

2.-NOCTURNO.

 «Padre nuestro que estás en los cielos,

¿por qué te has olvidado de mí?»

Te acordaste del fruto en Febrero,

al llagarse su pulpa rubí.

¡Llevo abierto también mi costado,

y no quieres mirar hacia mí!

Te acordaste del negro racimo,

y lo diste al lagar carmesí;

y aventaste las hojas del álamo,

con tu aliento, en el aire sutil.

¡Y en el ancho lagar de la muerte

aún no quieres mi pecho exprimir!

Caminando vi abrir las violetas;

el falerno del viento bebí,

y he bajado, amarillos, mis párpados,

por no ver más Enero ni Abril.

Y he apretado la boca, anegada

de la estrofa que no he de exprimir.

¡Has herido la nube de Otoño

y no quieres volverte hacia mí!

Me vendió el que besó mi mejilla;

me negó por la túnica ruin.

Yo en mis versos el rostro con sangre,

como Tú sobre el paño, le di,

y en mi noche del Huerto, me han sido

Juan cobarde y el Ángel hostil.

Ha venido el cansancio infinito

a clavarse en mis ojos, al fin:

el cansancio del día que muere

y el del alba que debe venir;

¡el cansancio del cielo de estaño

y el cansancio del cielo de añil!

Ahora suelto la mártir sandalia

y las trenzas pidiendo dormir.

Y, perdida en la noche,

levanto el clamor aprendido de Ti:

«Padre nuestro que estás en los cielos,

¿por qué te has olvidado de mí?»

 COMENTARIO.

 Lo más llamativo de este poema es la auto-identificaciòn de su autora con Cristo . El poema se abre y se cierra con unas palabras similares a las que Cristo dijo en la Cruz: Dice la autora: Padre nuestro que está en los cielos ¿ por qué te has olvidado de mi ?¿Dios mío Dios mío porque me has abandonado ? dijo Cristo iniciando el salmo, Mc 15,34).La poeta afirma tal similitud: levanto el clamor aprendido de Ti.

A partir de ahí se multiplican las similitudes entre la poeta y Cristo: ambos tienen el costado herido, rememoran al siervo de Yahvé: ¿Quién es este que viene,recién atardecido,cubierto por su sangre como varón que pisa los racimos? ambos han sufrido la traición del amigo con beso, ambos han estado en el Huerto , ella abandonada por un Ángel hostil, ambos grabaron su ensangrentado rostro en un paño…

La poetisa termina mostrando su cansancio y que se cumpla el deseo que Dios parece no oir: ¡Y en el ancho lagar de la muerte aún no quieres mi pecho exprimir!

 3.-CREO EN TI, AMIGO.

  Creo en tí amigo:

Si tu sonrisa es como un rayo de luz

que alegra mi existencia.

Creo en ti amigo:

Si tus ojos brillan de alegría al encontrarnos.

Creo en ti amigo:

Si compartes mis lágrimas y

sabes llorar con los que lloran.

Creo en ti amigo:

Si tu mano está abierta para dar y

tu voluntad es generosa para ayudar.

Creo en ti amigo:

Si tus palabras son sinceras

y expresan lo que siente tu corazón.

Creo en ti amigo:

Si sabes comprender bondadosamente mis debilidades

y me defiendes cuando me calumnian.

Creo en ti amigo:

Si tienes valor para corregirme amablemente.

Creo en ti amigo:

Si sabes orar por mí,

y brindarme buen ejemplo.

Creo en ti amigo:

Si tu amistad me lleva a amar más a Dios

y a tratar mejor a los demás.

Creo en tí amigo:

Si no te avergüenzas de ser mi amigo

en las horas tristes y amargas.

 COMENTARIO.

 Gabriela en el poema ha hecho una buena descripción de lo que es un verdadero amigo. Tal descripción tiene ecos de lo que del amigo dice el libro del Eclesiástico:14 Un amigo fiel es una protección segura; el que lo encuentra ha encontrado un tesoro. 15 Un amigo fiel no tiene precio; su valor no se mide con dinero. 16 Un amigo fiel protege como un talismán; el que honra a Dios, lo encontrará. 17 El amigo es igual a uno mismo, y sus acciones son iguales a su fama. ( Cf Eclesiástico 6.14-17).

Las funciones religiosas que ha de tener un amigo son evidentes en el poema, lo cual remarca la religiosidad de su escritora.

 4.-ORACIÓN AL CRISTO DEL CALVARIO

 En esta tarde, Cristo del Calvario,

vine a rogarte por mi carne enferma;

pero, al verte, mis ojos van y vienen

de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

 

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,

cuando veo los tuyos destrozados?

¿Cómo mostrarte mis manos vacías,

cuando las tuyas están llenas de heridas?

 

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,

cuando en la cruz alzado y solo estás?

¿Cómo explicarte que no tengo amor,

cuando tienes rasgado el corazón?

 

Ahora ya no me acuerdo de nada,

huyeron de mí todas mis dolencias.

El ímpetu del ruego que traía

se me ahoga en la boca pedigüeña.

 

Y sólo pido no pedirte nada,

estar aquí, junto a tu imagen muerta,

ir aprendiendo que el dolor es sólo

la llave santa de tu santa puerta.

Amén.

 IGLESIA DEL SANTO SEPULCRO DE JERUSALÉN.

COMENTARIO.

 El poema se comenta por si mismo, la Iglesia católica lo ha incorporado al libro de las Horas, todo él es una bella síntesis del ser cristiano , todo el ser centrado Cristo, identificado con Él, también en el momento más decisivo de su vida, pues Si con El morimos, viviremos en El. Si con El sufrimos, reinaremos con El. Pues el dolor es solo la llave santa de tu santa puerta.

 6.-EL RUEGO.

 Señor, tú sabes cómo, con encendido brío,

por los seres extraños mi palabra te invoca.

Vengo ahora a pedirte por uno que era mío,

mi vaso de frescura, el panal de mi boca,

cal de mis huesos, dulce razón de la jornada,

gorjeo de mi oído, ceñidor de mi veste.

Me cuido hasta de aquellos en que no puse nada;

¡no tengas ojo torvo si te pido por éste!

Y amar (bien sabes de eso) es amargo ejercicio;

un mantener los párpados de lágrimas mojados,

un refrescar de besos las trenzas del cilicio

conservando, bajo ellas, los ojos extasiados.

El hierro que taladra tiene un gustoso frío,

cuando abre, cual gavillas, las carnes amorosas.

Y la cruz (Tú te acuerdas ¡oh Rey de los judíos!)

se lleva con blandura, como un gajo de rosas.

Aquí me estoy, Señor, con la cara caída

sobre el polvo, parlándote un crepúsculo entero,

o todos los crepúsculos a que alcance la vida,

si tardas en decirme la palabra que espero

¡Di el perdón, dilo al fin! Va a esparcir en el viento

la palabra el perfume, de cien pomos de olores

al vaciarse; toda agua será deslumbramiento;

el yermo echará flor y el guijarro esplendores.

Se mojarán los ojos oscuros de las fieras,

y comprendiendo el monte que de piedra forjaste

llorará por los párpados blancos de sus neveras:

¡toda la tierra tuya sabrá que perdonaste!

ROMELIO URETA CARVAJAL.

 COMENTARIO.

 El título del poema nos habla ya de su contenido, es una oración , una oración a Cristo Crucificado, a quien le recuerda cómo muchas veces ha venido a los pedir por los que le son extraños, -ya creo que hemos hablado de la entrega de la Mistral a funciones sociales, especialmente en favor de los niños- ahora, dice. vengo a pedirte por uno que era mío, y describe a continuación que era para ella por el que viene a rogar: mi vaso de frescura, el panal de mi boca,/ cal de mis huesos, dulce razón de la jornada,/ gorjeo de mi oído, ceñidor de mi veste, se trata, según la mayor parte de los biógrafos de Romelio Ureta un trabajador de trenes que terminó suicidándose a causa de no poder devolver lo que había robado.

La actitud de la Iglesia católica, todavía por entonces, mantenía la prohibición de dar sepultura cristiana a los suicidas, algo que expresaba su exclusión de la comunión con la Iglesia, poniendo en peligro salvación. No entramos en el porqué de la actitud de la Iglesia que sus razones tenía. En la actualidad tal actitud ha desaparecido , entre otras causas, porque la ciencia médica habla de las consecuencias fatales de la depresión. una enfermedad cuya esencia es la pérdida del sentido de la existencia que lleva con facilidad al suicidio

Ello explica la rotundez de su petición a Dios para que le perdone…

Di el perdón, dilo al fin…, y termina describiendo con bellas palabras e imágenes la consecuencia del mismo: ¡toda la tierra tuya sabrá que perdonaste!

 QUIZÁS TAMBIÉN LE INTERESE DEL BLOG: MORATIN Y LA POESIA RELIGIOSA DE UN ILUTRADO.

quijotediscipulo

quijotediscipulo, ó ¿ Don Quijote. Predicador y teólogo ?  es también el autor  de los siguientes blogs, todo ellos en wordpres.com

elbachiller ó EL BACHILLER SANSÓN CARRA

 -elcaballerodelverdegaban ó Dios y la Fe cristiana en los escritores de lengua castellana a través de los tiempos. 

sanchoamigo ó Sancho Gobernador de una Ínsula.          

elcuradellugar ó La Religión en el Quijote

elbachiller ó EL BACHILLER SANSÓN CARRASCO

LO MEJOR PARA ACCEDER A ELLOS ES PONER TÍTULO U SUBTÍTULO DEL BLOG

 

Anuncios

Categorías

Categorías

Entradas

Calendario

octubre 2019
L M X J V S D
« Sep    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

VISITAS

  • 2.513.287 hits

Imagenes Interesantes

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: