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DIOS Y LA FE CRISTIANA EN ALGUNOS POEMAS DE LA URUGUAYA  CLARA SILVA.

 1.- Reseña biográfica.

2.-Obra.

3.- Dios y la fe cristiana en algunos poemas  de Clara Silva.

4.-Concluyendo.

 1.-RESEÑA BIOGRÁFICA.

 Clara Silva nació en Montevideo en 1905. Destacada poetisa y narradora uruguaya. Inteligente y talentosa, fue una ávida lectora. Al primer libro de poemas “La Cabellera Oscura”, publicado en 1945, le siguieron “Memoria de la nada” (1948), “Los Delirios” (1954); su escritura nos revela una obra casi autobiográfica, dramática y atormentada: buscaba la justicia, la igualdad, las adecuaciones exactas.

Educada en una familia fervientemente católica, se les enseñó tanto a ella como a su hermana Concepción Silva que tenían dentro una energía etérea y beatífica llamada amor, que había que amar a todos, sin distinciones.

En “Las Bodas” (1960) y “Guitarra en Sombra” (1964) cambió la temática de los poemas anteriores: se enfrentó a preocupaciones religiosas, en una angustiosa experiencia interior: describió una lucha, una búsqueda entre el amor divino y el terrenal: “Qué busco, qué no busco, vacilante?/ Apurando distancias vanamente/ a un tiempo soy amor, amada, amante”.

Paralelamente a su producción poética, apareció su creación novelística y cuentista, donde Clara estableció un diálogo consigo misma y con la sociedad de su tiempo.

La mujer aparece en sus novelas como protagonista, en diferentes facetas: mujeres que desafían a la sociedad y sus rígidas costumbres, frustradas y atrapadas en viejas casonas, con dificultades para relacionarse con el mundo que las rodea, todas religiosas y preocupadas por Dios.

Clara Silva, gran intelectual y una de las mayores novelistas de América, se expresaba tanto en sonetos como en verso libre; en su fecunda obra se destaca un hondo compromiso social.

“Aviso a la población” (1964), reeditada por el Ministerio de Educación y Cultura en el 2009, es una novela de gran intensidad, que trata sobre un joven delincuente capturado por la policía. Con una cruda y pesimista mirada, supo reflexionar y retratar la realidad de una sociedad, que nadie se había atrevido a debatir: la extrema pobreza, la injusticia, la violencia doméstica, la tortura de la fuerza policial.

Clara Silva estaba casada con el crítico y ensayista Alberto Zum Felde; ambos murieron en 1976, con unos meses de diferencia.( Cf. https://mujeresquehacenlahistoria.blogspot.com/2010/10/siglo-xx-clara-silva.html

POESÍA.

La cabellera oscura (1945).

Memoria de la nada (1948).

Los delirios (1954).

Las bodas (1960).

Preludio indiano y otros poemas (1961).

Guitarra en sombra (1964).

NARRATIVA.

La sobreviviente (1951).

El alma y los perros (1962).

Aviso a la población (Editorial Alfa, Montevideo, 1964, reeditado por Arca en 1967 y por la Biblioteca Artigas de Clásicos Uruguayos en 2009).

Habitación testigo (1967).

Prohibido pasar (1969).

CRÍTICA.

 Genio y figura de Delmira Agustini (1968).

3.- DIOS Y LA FE CRISTIANA EN ALGUNOS POEMAS DE CLARA SILVA.

1.-TE PREGUNTO, SEÑOR.

 Te pregunto, Señor,

¿es ésta la hora

o debo esperar que tu victoria nazca

de mi muerte?

No soy como tus santas,

tus esposas,

Teresa, Clara, Catalina,

que el ángel sostiene en vilo

sobre la oscuridad de la tierra,

mientras tu aliento

tempranamente las madura.

No soy siquiera como aquellas

que te siguen humildes

en el quehacer del pan y la casa,

pero amamantando tu esperanza

sin saber de tus graves decisiones.

Soy como soy

yo misma,

la de siempre,

con esta muerte diaria

y la experiencia triste

que guardo en los cajones

como cartas;

con mi pelo, mi lengua, mis raíces,

y el escándalo que hago con tu nombre

para oírme;

y tu amor que revivo en mí cada mañana,

masticando tu cuerpo

como un perro su hueso.

Y nada me ha cambiado,

me derriba en el cuerpo de mi sombra

cada acto de amor, cólera o llanto,

espadas que me cruzan y te cruzan.

De todo lo que fue,

de lo que espero,

el alma se me quema.

Y no fulgura.

COMENTARIO.

SANTA CLARA

Pregunta Clara en su poema si no  es ya la hora de verse transformada, cambiada,  ella que no es como  como tus santas Teresa,Clara, Catalina, esposas que han madurado casi desde niñas , con el ardiente aliento divino .

Ella, que tampoco es  esa mujer que amamantando tu esperanza, se santifica, encerrada y llevando una vida sencilla, cociendo el pan y haciendo los quehaceres de la casa.

Ella, que es como es, la misma, la de siempre, muriendo un poco cada día mientras grita para que Dios escuche nombre; masticando tu cuerpo, y teniendo el alma quemada de todo lo que fue, de lo que espero, sin que a pesar de ello fulgure, arda  y brille…

2.-LAS BODAS.

 Después de oscura noche

en mí despiertas.

Ahora estás en mi carne

y caes conmigo

para levantarme hasta tu día;

Tú, el inocente castigado

por mis manos, mi lengua,

por la demencia de mi sangre,

racimo amargo de tu viña

 que el ángel terrestre

apretó entre mi boca y tu agonía.

¡Ah!, no digas que te he matado

si amaneces todos los días sobre el otoño de las hojas.

Verdad que te dejé solo

cuando te levantaron en la oscuridad de la tierra,

en la soledad de tu reino,

y los perros lamieron tu sangre,

río de claridad tempestuosa

corriendo entre la culpa y la esperanza.

Ahora que estamos solos,

sobrenatural esposo,

por el escándalo de esta boda,

no sé cómo llamarte.

Confundo los nombres del amor

oscuramente transitados,

y tu aliento,

tu viento del desierto,

en la zarza ardiendo de mi pelo.

Pero Tú me llamas por el nombre que yo sola conozco

y que Tú solo sabes.

 COMENTARIO.

 El título del poema nos orienta sobre su contenido. Es el relato de las bodas entre el alma y Cristo, por ella el alma ha quedado fundida en el esposo , “ya no son dos sino una sola carne,” lo que le permite amanecer tras la noche y levantarse tras caer.

Cristo el inocente castigado por la esposa, con sus manos y su lengua, estrujado como un racimo por la intensidad del amor que hasta permitiría decir que lo está rematando en su agonía.

Pero no, pues Él sigue siempre vivo aún en las muertas hojas del otoño.

Aunque  lo cierto es que ella lo abandonó cuando fue levantado en alto, en la soledad de su trono, de donde  brotó un río de sangre que los perros lamieron, ríos corriendo entre el pecado y la gracia…

No sabe la esposa , ahora que se encuentran solos como llamar al sobrenatural esposo , porque está transitando por un camino de amor desacostumbrado , donde el ardor de su aliento enciende la zarza de su pelo.

Pero de lo que ella está segura es que Él la  llama por el nombre que yo sola conozco

y que Tú solo sabes.

 3.-VISITAME, SEÑOR.

 Visítame, Señor, ésta es tu casa.

entra, qué esperas, de mi muerte el juicio?;

es oficio de amor o beneficio

abrazarme a tu vida que me abrasa?

 

Deja de ser y humanamente pasa,

entra, vive y aprende el ejercicio

de vivir del pecado a tu servicio,

sierva de amor tendida en tierra rasa.

 

Me oirás, vendrás, o morirás conmigo

sin subir a mis labios que te han hecho

grito de vida que la muerte iguala.

 

Acaso sin saber esté contigo

si a tiempo de pasar el paso estrecho

el ala de tu pie en mí resbala.

 COMENTARIO.

El título del soneto trae a mi mente la frase de Jesús: Si alguno me ama mi Padre lo amará vendremos a él y haremos morada en él,( Juan 14,23).

Y la primera estrofa me recuerda aquella otra de san Juan de la Cruz: Mi alma se ha empleado,/y todo mi caudal en su servicio;/ya no guardo ganado,/ni ya tengo otro oficio,/que ya sólo en amar es mi ejercicio.( C.Esp. 19)

Quizás sea un exceso decir que la segunda estrofa puede evocar la imagen de María Magdalena a los pies de Jesús en su casa, de quien Jesús había echado siete demonios. Así que bien se le puede decir a Jesús y aprende el ejercicio de vivir del pecado a tu servicio.

Termino con otra cita: Si con él morimos viviremos con Él. Por ello no hace falta  que tropiece  en nosotros el ala de su pie para estar con Él.

4.-HASTA CUANDO EN EL SER

 Hasta cuándo en el ser, ser de la nada,

eterno amanecer de la ceniza,

el tiempo de tu mano descarnada

oscurece las aguas que bautiza.

 

De tiniebla. de tierra acumulada

de muerte que la muerte inutiliza

tu eternidad en ángeles armada

agoniza en el polvo que agoniza.

 

Aquí está el hombre y la mujer muriendo

de incierta vida, de regreso amargo,

sin saber, sin querer, apenas suya.

 

Retírate, Señor, están viviendo

su oscuro fuego, de cenizas largo

por ti, que eterno vives  de la tuya.

 

COMENTARIO.

Quizás se pueda decir que el soneto es un alegato contra Dios, que ha hecho de barro al ser humano, un ser que se multiplica naciendo de las cenizas. Un ser para la muerte que posee una vida tan efímera que apenas puede llamar suya.

Termina diciendo a Dios que se retire pues mientras Él vive una vida eterna, por causa suya el hombre y la mujer viven una vida tan efímera que  se puede calificar de incierta vida.

 5.- HECHA DE TI.

 H e c h a de Ti, a tu medida hecha,

Tú, mi padre, señor, juez, enemigo,

me das la libertad en vida estrecha

a muerte ilimitada por castigo.

 

Tu cuerpo descarnado se me echa

a eterna noche de pavor contigo,

ser de tu amor, que el despertar acecha

si eres Tú o es Satán que está conmigo.

 

A qué, señor, a qué, tanta blandura,

a qué, señor, a qué, muerte empinada,

a qué tu padecer y mi tortura,

 

si estoy tan sola en el morir vacío,

sola de ti y a tu dolor clavada

que no se cuál es tuyo y cuál es mío.

EL HOMBRE HECHO DEL BARRO DE LA TIERRA

 COMENTARIO.

Comienza el soneto recordando que la persona humana ha sido hecha a imagen y semejanza de Dios, al que llama padre, señor, juez y enemigo, todo con minúscula, pues mientras la dota de libertad precaria, la condena a  muerte ilimitada por castigo .

La trágica muerte de Jesús puede generar en nosotros el temor y el miedo de caer en una noche eterna de pavor sin saber si procede Él o de Satán.

Por ello interroga  porqué tanta blandura, porque muerte tan empinada en la cruz, por qué tanto padecer  y mi tortura si al final hemos de morir solos , Dios ausente , mas clavados al crucificado sin saber cuál y de quien es el dolor.

4.-CONCLUYENDO.

Tras la lectura de estos y otros poemas, quizás podamos decir que la religiosidad de Clara se mueve entre el amor místico y  temor y miedo al castigo eterno , algo que quizás late, en el poema con el que terminamos:

DESPIÉRTATE, SEÑOR.

 Despiértate, Señor, que se hace tarde;

tu sangre entre mis sombras amanece;

no me niegues, Señor; mi muerte crece

de incierta vida, de engañoso alarde.

 

Deja los muertos que la muerte guarde,

aparece en mi voz, desaparece,

muerde la rosa, vence, prevalece,

resplandece en tu aliento que me arde.

 

Pena de Ti, mi pena de tu olvido

busca la mano que la suelte presa,

clara en el sueño si en la vida oscura.

 

¿Tal vez alguna vez Tú me has oído ?…

Derramada en tu cuerpo y en tu mesa,

tu principio en mi muerte se apresura

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elcaballerodelverdegaban.

4.-elcaballerodelverdegaban ó Dios y la Fe cristiana en los escritores de lengua castellana a través de los tiempos. es también el autor  de los siguientes blogs, todo ellos en wordpres.com

sanchoamigo ó Sancho Gobernador de una Ínsula.          

elcuradellugar ó La Religión en el Quijote

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elbachiller ó EL BACHILLER SANSÓN CARRASCO

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