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DIOS EN LA FILOSOFIA DE WILHELM DILTHEY .

Como indica el título en el tema vamos buscando la idea de Dios  en la filosofía de  este pensador alemán, obviando otras facetas de su pensamiento que sin embargo deberemos tener en cuenta  si es necesario para conocer su teología.

Posiblemente la mayor importancia de nuestro autor en la historia de la filosofía radica en el hecho de haber sido considerado por muchos como el padre del historicismo y vitalismo filosóficos.

            Como en otros casos el índice a seguir en la exposición del tema es el que sigue:

 1.- Datos biográficos.

2.- Principales escritos.

3.- Dios en la filosofía de Dilthey.

 UNIVERSIDAD DE BERLÍN.

1.-DATOS BIOGRÁFICOS.

 Wilhelm ( Guillermo) Dilthey, (  1833-1811). Nació  en Biebrich  Hijo de un deán de la Iglesia reformada, Wilhelm Dilthey había sido orientado a la carrera eclesiástica, tradicional en su familia, y estudió teología.

En 1853 ingresó en la Universidad de Berlín, donde Trendelenburg y Ranke figuraron entre sus maestros. Graduado allí a los veinticuatro años, al cabo de otros dos fue nombrado profesor de filosofía de la Universidad de Basilea. Durante este período de su existencia, y bajo el influjo del ambiente positivista que predominaba en las corrientes filosóficas alemanas, estudió la óptica de Helmholtz y la psicología de Fechner.

Sus intereses culturales se ampliaron con prodigiosa rapidez; Dilthey se dedicó a las investigaciones psicológicas y a estudios históricos y literarios. Pasó también por las Universidades de Kiel y Breslau, hasta que en 1882 sucedió a Lotze en la cátedra de la de Berlín, donde permanecería hasta el fin de sus días.

Durante los últimos años de su vida, dejada ya la enseñanza, recibía en su casa a un grupo de discípulos íntimos.

Wilhelm Dilthey falleció el 1 de octubre de 1911 en Seis am Schlern, Bozen.

 

2.-ENUMERACIÓN DE SUS  PRINCIPALES ESCRITOS.

 I: Introduction to the Human Sciences. Introducción a las ciencias humanas.

II: Understanding the Human World: Selected Works of Wilhelm Dilthey (2010) 312 pages. II: Entendiendo el mundo de los humanos: Obras Escogidas de Wilhelm Dilthey (2010) 312 páginas.
III: The Formation of the Historical World in the Human Sciences. III: La formación del mundo histórico en las ciencias humanas.

IV: Hermeneutics and the Study of History. IV: La hermenéutica y el Estudio de la Historia.

V: Poetry and Experience. V: La poesía y la experiencia
Wilhelm Dilthey, publicados por Vandenhoeck & Ruprecht: Wilhelm Dilthey, publicados Por Oxford University Press:

1: Einleitung in die Geisteswissenschaften. 1: Introducción a las Humanidades.
2: Weltanschauung und Analyse des Menschen seit Renaissance und Reformation. La filosofía y el análisis de las personas desde el Renacimiento y la Reforma.

3: Studien zur Geschichte des deutschen Geistes. : Estudios en la historia del espíritu alemán

4: Die Jugendgeschichte Hegels und andere Abhandlungen zur Geschichte des Deutschen Idealismus. : La Historia del Arte de Hegel y otros tratados sobre la historia del idealismo alemán.
5: Die geistige Welt.  El mundo espiritual
6: Die geistige Welt. El mundo espiritual
7: Der Aufbau der geschichtlichen Welt in den Geisteswissenschaften.

La estructura del mundo histórico en las ciencias humanas

8: Weltanschauungslehre. Doctrina filosófica.

9: Pädagogik.Pedagogía.

10: System der Ethik. Sistema de la ética

11: Vom Aufgang des geschichtlichen Bewußtseins. Desde el nacimiento de la conciencia histórica
12: Zur preußischen Geschichte. La historia de Prusia.
13: Leben Schleiermachers. Erster Band. Vida de Schleiermacher. primer Volumen

14: Leben Schleiermachers. Zweiter Band. : Vida de Schleiermacher. segundo volumen

15: Zur Geistesgeschichte des 19. Jahrhunderts. La Historia Intelectual del siglo 19.

16: Zur Geistesgeschichte des 19. Jahrhunderts. La Historia Intelectual del siglo 19.
17: Zur Geistesgeschichte des 19. Jahrhunderts.: La Historia Intelectual del siglo 19.
18: Die Wissenschaften vom Menschen, der Gesellschaft und der Geschichte. Las ciencias del hombre, la sociedad y la historia.
19: Grundlegung der Wissenschaften vom Menschen, der Gesellschaft und der Geschichte. Fundamento de las ciencias del hombre, la sociedad y la historia

20: Logik und System der philosophischen Wissenschaften. La lógica y el sistema de las ciencias filosóficas.
21: Psychologie als Erfahrungswissenschaft. La psicología como una ciencia empírica
22: Psychologie als Erfahrungswissenschaft. La psicología como una ciencia empírica.
23: Allgemeine Geschichte der Philosophie. Historia General de la Filosofía

24: Logik und Wert. la lógica y el valor.
25: Dichter als Seher der Menschheit.  El poeta como profeta de la humanidad
26: Das Erlebnis und die Dichtung. La experiencia y el sello.

 El título de la mayor parte de estas obras nos informan sobre el contenido básico de su pensamiento, que no es otro que lograr la comprensión de la vida como una totalidad y la historicidad de todos los productos del espíritu humano, “el espíritu , decía, es una esencia histórica.”. El individuo vive, piensa y obra siempre dentro de un campo que está condicionado históricamente. Su vida es historia y no puede conocerse al hombre sino por su historia. como algo del todo distinto de los productos de la naturaleza y que dan lugar a dos tipos de saberes básicos, que engloban la totalidad de todos los saberes , por un lado ,las ciencias de la naturaleza, y por otro, las ciencias humanas o ciencias del espíritu. Vitalismo e historicismo son las palabras clave para la clasificación del pensamiento de Dilthey

 3.-DIOS EN LA FILOSOFIA DE DILTHEY.

 a) El tema de la naturaleza de la vida como posible ámbito donde encontrarse con  la trascendencia.

 El  tema central de la filosofía de Dylthey es la vida En la reflexión diltheyana se pueden reconocer dos niveles de tratamiento o de búsqueda de comprensión del problema de la vida.

A primera vista, Dilthey pretende comprender la vida limitándose a la mera descripción y análisis de la experiencia de la vida, tal y como ésta se da en la conciencia, sin aventurar hipótesis que no se puedan apoyar sobre los solos contenidos de la conciencia. Se trata así de una aproximación netamente psicológica a la realidad de la vida, que excluye cualquier tipo de explicación que exceda la experiencia de los hechos de la conciencia. Ésta se presenta como una conexión estructuralmente articulada de procesos o vivencias, que son llevadas a unidad en la autoconciencia.

Desde esta perspectiva, define la vida como «la relación interna de las actividades psíquicas en la conexión de la persona» [Teoría de la concepción del mundo: 209]. El análisis que Dilthey hace de esta conexión descubre en la vida una estructura de tipo estímulo-respuesta cuya finalidad inmanente es la conservación y perpetuación de sí misma, por medio de un proceso de continua adaptación al medio que la rodea..

No obstante, aunque la vida se presente en los individuos singulares, ésta es experimentada en la conciencia no sólo como la experiencia solipsista de una subjetividad aislada, sino también como la totalidad de la relación que abarca el yo y el mundo. La vida es el absoluto.

LA COLMENA.

Del mismo modo, la vida no se puede reducir a la existencia de cada hombre individual, sino que es primariamente la trama vital que une a las vidas individuales de todos los hombres para formar el todo de la sociedad.

Finalmente, la vida no es experimentada como un proceso magmático e informe que fluye en el tiempo dentro las coordenadas de pasado, presente y futuro, sino como un conjunto de realidades estructuradas y ordenadas por una teleología o finalidad inmanente que se despliegan en el tiempo, y que llamamos historia. En esta línea, las categorías vitales de conexión y estructura apuntan tanto a una teleología inmanente en la vida como a la intrínseca temporalidad e historicidad de la experiencia vital.

Sin embargo, detrás de este plano psicológico-gnoseológico se cela claramente uno que se podría denominar metafísico-ontológico —aunque Wilhelm Dilthey no lo llamase así—, en el que se encuentra la vida como fundamento último de todo.

En este  plano es en el que podría encontrarse una hipotética realidad trascendente fundamento último de todo.

Y esta vida, justamente por el hecho de ser la realidad primaria e originaria, se revela un abismo insondable. Efectivamente, si se parte de la afirmación de que la vida es la realidad última, ésta sólo puede ser expresada como una noción límite; es decir, la vida es un enigma que no puede ser completamente descifrado por la inteligencia, porque la razón humana es un fruto más de la vida que ella misma intenta comprender.

Además, para Dilthey toda manifestación de la vida muestra sólo aspectos parciales de ésta, aspectos que apuntan hacia una realidad que está allí pero que es imposible de comprehender en su totalidad.

Las investigaciones diltheyanas de los años ochenta y noventa del siglo XIX estaban dirigidas hacia la construcción de una psicología descriptiva y analítica, que le habrían permitido un conocimiento de las manifestaciones de la vida psíquica con independencia tanto de hipótesis de tipo naturalista como de teorías metafísicas.

 LA TRANSVERVERACIÓN DE SANTA TERESA. BERNINI.

b)  Dios y la religión una parte de la experiencia vital sin contenido  real fuera de la propia vivencia.

En  un segundo momento, movido por esta misma intención fundamentadora de las ciencias del hombre—sin negar la psicología que había desarrollado previamente— se ve llevado a profundizar en el polo objetivo de las manifestaciones del hombre.

Entre esas manifestaciones se encuentran la metafísica y la religión.

En cuanto a la metafísica Dilthey  llega por un camino diverso, a la misma conclusión de la crítica kantiana: la metafísica como ciencia —y por tanto, como fundamento del conocimiento— es imposible [De Leibniz a Goethe: 345].

El estudio de la historia le ha hecho ver la metafísica como un producto de la vida, es decir, le ha convencido de que el pensamiento metafísico surge históricamente como un producto de la actividad «de la totalidad de las fuerzas anímicas del hombre» [Crítica de la razón histórica: 110].

En este sentido, para Dilthey el afirmarse de la conciencia histórica implica la superación de todo fundamento metafísico del conocer, porque todo sistema metafísico es relativo al momento histórico en el que se origina. La relatividad de los sistemas metafísicos se hace evidente en su sucesión histórica, sin que ninguno de ellos logre la victoria definitiva [Introducción a las ciencias del espíritu: 339; Ímaz 1946: 258]. Será ilusorio, por tanto, buscar un fundamento a la verdad que se encuentre más allá del horizonte de la experiencia vital. No existe un punto de vista externo al fluir temporal de la vida desde el cual poder juzgar su sentido y significado.

Dilthey negará siempre la posibilidad de ser conocido ―y por tanto, de existir― a cualquier fundamento que se encuentre “más allá” de la experiencia de la vida, es decir, que la trascienda, imposibilitando de esta manera un saber que se encuentre al reparo de la mutabilidad de la vida misma.

De las premisas de las que parte es natural llegar a esa conclusión, pues para él «la vida es lo último, y, claro está, no tiene sentido preguntarse por lo último. Si la vida ha sustituido al ser, detrás de la vida no hay nada. No tiene sentido intentar traer ante el tribunal de la razón a la vida, ya que la razón misma en tanto se justifica en cuanto está unida a la vida, lo mismo que cualquier otra actividad del hombre» [ Cf. Díaz de Cerio 1963: 305].

Sin embargo, tal superación no implica la negación del valor de la metafísica en cuanto realidad humana vital. Dilthey reconoce el importante papel que la metafísica ha jugado en el desarrollo del pensamiento, aunque se trate de una etapa ya superada de su historia. Más aún, nuestro filósofo no duda en afirmar que «la conciencia metafísica interna es inmortal» [Hombre y mundo en los siglos XVI y XVII: ], pues ésta es una característica esencial del hombre, que no dejará nunca de producir manifestaciones históricas [Crítica de la razón histórica: 110-111; Introducción a las ciencias del espíritu: 125-6]. Por tanto, Dilthey niega sólo la validez de la metafísica como fundamento último del conocimiento, o sea, solamente en cuanto sistema conceptual, pero no la desprecia en cuanto realidad humana y existencial.Que como hemos vista dice que  «la conciencia metafísica interna es inmortal»

A su vez, al carecer de legitimidad para Dilthey toda búsqueda de una fundamentación última trascendente de la vida, no es de extrañar que niegue igualmente el valor objetivo de la fe en Dios .M. Heidegger sostiene que Dilthey «en la batalla entre la fe y el saber, tomó partido por el saber, por la inmanencia (Diesseitigkeit)» [Heidegger 1992: 149]. En 1861 escribía en su diario personal: «es sano no preguntarse ni investigar sobre las posibilidades de un más allá» [Der junge Dilthey: 141].

A la par de la metafísica, Dilthey considera la experiencia religiosa fruto de las solas fuerzas anímicas del hombre: sus contenidos no pueden proceder de un hipotético “más allá” [Teoría de la concepción del mundo: 12, 26-7, 309-10, 317].

No obstante, para Dilthey la religiosidad —como es el caso del pensamiento metafísico— es y será siempre una experiencia esencial en la vida de todo hombre. La religión y la metafísica son sólo distintas “caras” o aspectos que presenta el todo de la vida humana, junto con el conocimiento científico y el arte, de los cuales ésta no puede prescindir. Si «la conciencia metafísica interna es inmortal»También «la conciencia religiosa  interna es inmortal»

EL HOMBRE Y LA RELIGIÓN.

Más aún, nos sería incomprensible una cultura o época de la humanidad que estuviese privada de la religión, o que no tuviese manifestaciones artísticas o filosófico-científicas. Por eso, a sus ojos se revela una hipótesis poco científica postular la existencia histórica de una época en la que la humanidad era naturalmente irreligiosa [Introducción a las ciencias del espíritu: 134-135]. Sin embargo, se trata siempre de la religiosidad considerada y apreciada sólo en cuanto experiencia humana.

No dejan de ser contradictorias estas reflexiones de Dilthey en las que después de afirmar que tanto el pensamiento metafísico como el hecho religioso son unas vivencias esenciales a la vida de todo hombre, termine por negar el contenido de tales experiencias al rechazar la existencia real fuera de la propia conciencia de los objetos sobre las que se desarrollan las experiencias.

La conclusión a la que podría llegarse  es como mínimo al sin sentido de una vida necesitada de una experiencia de lo transcendente después de haber negado la existencia real de la misma trascendencia. En este caso de Dios.

 BIBLIOGRAFÍA.  (Cf.http://www.philosophica.info/voces/dilthey). T. Urdanoz Historia de la Filosofía. T.V  . BAC, Madrid. 1978. Emile Brehier Historia de la Filosofia…T.III Ed. Sudamericana . Buenos Aires 1962. Ferrater Mora: Diccionario de Filosofía. T.II.Ed. Sudamericana. Argentina 1965. F. Díaz  de Ferio, G, Dilthey y el problema del historicismo. ( Barcelona 1859) J. Ortega y Gasset, G. Dilthey y la idea de la vida.

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